Al día con el COVID-19

Sigue la actualidad en un clic: una visión rápida y en español de lo que la comunidad científica va publicando sobre el virus, la enfermedad y la pandemia. Cada día el equipo del IACS actualiza los contenidos revisando las noticias científicas, estudios y tendencias a nivel nacional e internacional, para que no le pierdas la pista al debate sobre cómo combatir el COVID-19.

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Recomendaciones

EXPERIENCIAS ORGANIZACIÓN Y LOGÍSTICA

COVID19 – Las autoridades sanitarias de Corea del Sur modifican las pautas para el manejo de casos confirmados después del alta del aislamiento y de casos re-positivos, desde las 00:00 horas del 19 de mayo de 2020, haciendo innecesario el autoaislamiento de 14 días tras el alta, ante la reaparición de síntomas en los 14 días siguientes al alta y la gestión de contactos con estas personas, tal como se venía haciendo

COREA DEL SUR, RELEVANTE

Resultados:

Corea del Sur. Evalúan a personas que, tras ser dadas de alta (alta médica o cese de las medidas de aislamiento en casos confirmados) por COVID-19, vuelven a dar positivo (“re-positivos”) para SARS-CoV-2 y a sus contactos tras el alta para determinar si los “re-positivos” infectan a sus contactos. Se analiza a 285 (63,8%) del total de 447 casos re-positivos (al 15 de mayo). Se identifican 790 contactos (351 familiares y 439 otras personas).

Desde la fecha de inicio de síntomas hasta la identificación de los casos “re-positivos” transcurrieron un promedio de 44,9 días (rango: 8 a 82 días). Desde el alta la identificación de los casos “re-positivos”, so observa un promedio de 14,3 días (rango: 1 a 37 días).

El 44,7% de los “re-positivos” presentaban síntomas como tos y dolor de garganta. Monitorizan como mínimo durante 14 días a los 790 contactos e identifican a 27 personas positivas. 24 habían sido confirmados previamente y 3 fueron nuevos diagnósticos con antecedente añadido de contacto con un grupo religioso o un caso confirmado en su familia.

Las pruebas de cultivo de células virales de 108 casos re-positivos tuvieron resultados negativos.

De los 23 casos positivos de los que se obtuvieron la primera y la segunda muestra de suero, el 96% fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

 

Conclusiones:

No se han encontrado pruebas que indiquen la infectividad de los casos positivos (“re-positivos”).

A partir de la monitorización de 790 contactos de los 285 casos re-positivos, no se identificó ningún caso que haya sido infectado reciente y únicamente por el contacto con casos re-positivos durante el período de re-positivación.

No se pudo aislar el virus en cultivo celular de muestras respiratorias de 108 casos re-positivos. El 96% de las personas fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

Las autoridades coreanas modifican los protocolos de actuación tras el alta de pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://is.cdc.go.kr/upload_comm/syview/doc.html?fn=158993708884700.pdf&rs=/upload_comm/docu/0030/

 

Desde el European Centre for Disease Prevention and Control nos proporcionan consejos sobre medidas de protección personal en el transporte público (por ejemplo, autobús, metro, tren, barcos) que se centran en medidas: -de protección personal y -de limpieza y desinfección de los medios de transporte.

ECDC

Resultados:

Solo se destacan algunas de las medidas:

De protección personal. Informar a los pasajeros sobre los signos y síntomas de COVID-19 y aconsejar que no usen el transporte público si muestran síntomas compatibles con COVID-19 (tos, dolor de garganta, debilidad general y fatiga y dolor muscular).

Asegurar el distanciamiento físico para el personal de servicio en las cabinas, idealmente detrás de paneles de vidrio o plástico.

Facilitar el distanciamiento físico en el transporte público, evitar el hacinamiento en el transporte público y en las áreas de espera mediante la provisión de suficiente vehículos, especialmente en horas punta.

Recordar al público sobre la higiene adecuada de las manos antes de abordar y después de desembarcar de vehículo / vagón / barco.

Considerar poner a disposición de viajeros soluciones para el lavado de manos a base de alcohol en los vehículos y en centros de transporte.

Considerar el uso de máscaras faciales (médicas o no médicas) para pasajeros en transporte público, particularmente si no se puede garantizar el distanciamiento físico, prestando atención al uso y la eliminación adecuados de la máscara.

De limpieza y desinfección de los medios de transporte.

Asegurar una limpieza y desinfección frecuentes, particularmente de superficies tocadas con frecuencia, como manijas y pasamanos. Si es posible, se recomienda limpiar las superficies que se tocan con frecuencia en un medio de transporte después de cada viaje.

Mantener bien ventiladas con aire fresco tanto como sea posible el medio de transporte y el área de espera. La limpieza de baños públicos, lavabos e instalaciones sanitarias deben realizarse con cuidado, y el personal dedicado a la limpieza debe usar equipo de protección personal al realizar la limpieza.

El material de limpieza debe desinfectarse adecuadamente al final de cada sesión de limpieza

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/COVID-19-public-transport-29-April-2020.pdf

Actualmente no existe un modelo clínico fiable y aplicable o un sistema de puntuación para predecir los resultados o informar las decisiones con respecto al ingreso hospitalario de pacientes con COVID-19. Características de los pacientes con asociaciones informadas con malos resultados son: aumento de la edad, sexo masculino, tabaquismo y comorbilidades (hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas y cáncer).

CEBM

Resultados:

En personas de la comunidad con sospecha o COVID-19 confirmado, ¿existen características demográficas, síntomas o signos que sean factores predictores de necesidad de ventilación o atención en UCI o para de mortalidad por todas las causas a 30 días? 20/04/2020. Seleccionan 5 guías clínicas y 4 revisiones sistemáticas. No informan la evaluación de la calidad de las guías. Para las RRSS emplean AMSTAR-2.

Las RRSS ofrecen un variado abanico de modelos. Pero, o se ciñen a la edad pediátrica (2 de ellas), o presentan modelos de discutible aplicación en el Reino Unido.

Además los modelos no se informaron correctamente. Todos tenían un alto riesgo de sesgo (probablemente demasiado optimista), algunos modelos no se validaron internamente y ninguno había sido validado externamente, por lo que las predicciones de los modelos podrían ser inadecuadas cuando se aplican en la práctica diaria.

Ninguna de las guías clínicas discute el uso de una herramienta o sistema de puntuación. Dos guías informan características de pacientes similares y superpuestas que tienen alguna evidencia de que están asociadas con peor pronóstico: aumento de la edad, sexo masculino, tabaquismo, comorbilidades que incluyen enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, enfermedad hepática crónica, obesidad, inmunosupresión y cáncer. Estas pruebas derivan principalmente de series de casos y estudios de cohortes predominantemente de China, principalmente de atención secundaria y, por lo tanto, de aplicabilidad limitada en el entorno de atención primaria del Reino Unido.

Una guía describe, para los médicos en atención primaria, tres herramientas específicas: CRB65, ROTH y NEWS2. Ninguna ha sido validada con pacientes COVID-19.

 

Conclusiones:

Algunas características demográficas y condiciones de comorbilidad se asocian con un peor resultado de COVID-19. No son fiables como predictores para indicar qué pacientes requieren ingreso hospitalario. Los médicos de cabecera tendrán que confiar en el juicio clínico combinado con una comprensión de qué evidencia está disponible.

No se encontraron pruebas con respecto a los signos físicos asociados con la mortalidad o la necesidad de ingreso hospitalario.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/what-clinical-features-or-scoring-system-if-any-might-best-predict-a-benefit-from-hospital-admission-for-patients-with-covid-19/

Ante un desabastecimiento de medios de transportes para muestras de COVID-19 estandarizados, existen alternativas que no parecen afectar a la muestra y, por tanto, a los resultados ofrecidos posteriormente por la técnica diagnóstica.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Para el diagnóstico de COVID-19 se extraen con frecuencia muestras nasofaríngeas que son ubicadas en un medio de transporte para virus (MTV). El aumento de la demanda de pruebas hace que la disponibilidad de estas se vean reducidas, así como el MTV. Los autores, en este contexto, evalúan la posibilidad de (ante la escasez de MTV) transportar las muestras en suero salino estéril al 0,9%, salino estéril tamponado con fosfato o un medio de mínimos esenciales (Corning: Corning NY) antes de analizar la muestra con una técnica estandarizada (cobas® SARS-CoV-23 2; Roche Diagnostics, Indianapolis, IN).

Los resultados mostraron equivalencia cuando las muestras fueron transportadas en el medio de mínimos, en el tamponado o al 0,9% respecto al medio estándar (MTV).

 

Conclusiones:

No hay pruebas de pérdida de sensibilidad o estabilidad para ninguno de los medio de transporte analizados.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32229604

La derivación inmediata de los casos sospechosos fuera de la residencia (a centro geriatrico y hospital terciario) hasta que se confirma el negativo de COVID-19 parece una medida exitosa en la prevención de contagio dentro de las residencias. El bienestar de los pacientes parece haberse visto resentido

SINGAPUR

Resultados:

Dos meses desde los primeros casos de COVID-19 en Singapur, y no ha habido casos de contagio en ninguna de las 19 residencias de ancianos de este país. Los autores vinculan este resultado a las medidas de aislamiento llevadas a cabo en estas instituciones

 

Conclusiones:

Todos aquellos residentes de asilos que presentan fiebre y síntomas respiratorios, son derivados automáticamente fuera de la residencia para descartar COVID-19.

A su ingreso en el centro geriátrico:

  • Si sospecha baja: Aislamiento en habitaciones de presión negativa + 1 test de covid.
  • Si sospecha alta: Aislamiento en habitaciones de presión negativa + 2 tests consecutivos.

Para la readmisión en residencia, es necesario certificar el negativo de COVID-19.

*Aspectos negativos: Las caídas y el uso de sujeciones en pacientes ancianos en aislamiento han sido más altas de lo normal.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/jgs.16447

Ante brotes epidémicos o pandémicos con elevada afectación poblacional, la puesta en funcionamiento de centros hospitalarios monográficos temporales , «hospitales arca», ayudan a controlar el brote con un impacto económico más reducido, sin que se colapse el sistema sanitario y con un alivio del miedo de la población

CHINA

Resultados:

1. Propósito y significado de los hospitales especializados temporales COVID-19:

  • Admisión inmediata de todos los pacientes potenciales con COVID-19 concentrados en una sola instalación.
  • Contención de costos.
  • Alivio del miedo.

2. Barreras para construir y operar un hospital especializado COVID-19 temporal:

  • Conversión de edificios e infraestructura civil en un Hospital de enfermedades infecciosas.
  • Desafíos de personal.
  • Esfuerzos coordinados eficientes.
  • Capacitación y gestión de suministros.

Estrategias para construir y poner en funcionamiento un hospital especializado temporal COVID-19:

  • Participación activa en la renovación de la infraestructura y los estrictos estándares de control de infecciones.
  • Coordinación fluida y gestión de personal.
  • Estandarización de procedimientos y políticas.
  • Educación urgente e implementación de medidas de control de infecciones.
  • Preparación de suministros y gestión logística

3. Logros de los hospitales temporales COVID-19 hospitales arca:

  • Resultados clínicos.
  • Control de la epidemia de COVID-19.
  • Impacto en la salud pública.
  • Alivio del miedo.

 

Conclusiones:

El establecimiento y puesta en funcionamiento de hospitales especializados temporales COVID-19 «hospitales arca» demostró ser útil en el control de la crisis infecciosa dentro de Wuhan, China, y con suerte proporcionará un plan para la gestión de futuros desastres epidemiológicos.

 

Referencias bibliográficas:

https://anesthesiology.pubs.asahq.org/article.aspx?articleid=2763454

Factores críticos de la organización para proteger al personal asistencial en China: Clínica online para triaje de pacientes y Separación física de pacientes con y sin sospecha de COVID-19 en accesos y consultas

CHINA

Para reducir al máximo las infecciones entre su personal, el Hospital West China (Chengdu, China) adoptó las siguientes medidas:

1. Clínica online centrada en el triaje de pacientes (con sospecha de COVID-19 y no), dar indicaciones de tratamiento a pacientes con sospecha que permanecían confinados en sus casas y facilitaba a aquellos con alta sospecha su derivación acudir a las salas específicas de tratamiento y observación.

2. Separación física de pacientes sin sospecha y pacientes con sospecha ( dos niveles) de COVID-19:

a) Tratamiento y Sala de observación 1: Fiebre + problemas respiratorios + viaje a zonas de riesgo o contacto con casos confirmados en las últimas dos semanas

b) Tratamiento y Sala de observación 2: Fiebre + problemas respiratorios

c) Sala de urgencias normal: Sin fiebre, sin problemas respiratorios, sin antecedentes de contacto con casos confirmados o estancia en zonas de riesgo.

3. Urgencias se convierte en el servicio con mayor prioridad del hospital y de acceso preferente a los recursos.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/acem.13951

Sin Peer Review

Recomendación dirigida a extremar la higiene en «fomites»: instrumental, pero también camillas, bandejas, métodos de disposición de material desechable…

ESTADOS UNIDOS

En condiciones de laboratorio se generan aerosoles (< 5μm) con COVID-19 estudiados en 5 condiciones ambientales (aerosol, sobre superficie de plástico, acero inoxidable, cobre y cartón) entre 21 y 23ºC, humedad del 40% durante 7 días.

En aerosol, la vida media de COVID-19 es de 1,1-1,2 horas (IC95%: 0,64 a 2,64 horas). La viabilidad media más prolongada de COVID-19 fue en plástico (6,8 horas) y acero inoxidable (5,6 horas). COVID-19 puede mantener su capacidad de infectar en aerosol durante horas y hasta días en determinadas superficies (dependiendo de la cantidad de virus inicial).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32182409

ALEMANIA

Los coronavirus humanos conocidos previamente (SARS, MERS, coronavirus humanos endémicos –HCoV), pueden mantener su capacidad de infección en diferentes tipos de materiales (metales, aluminio, acero, madera, papel, vidrio, plástico, PVC, cerámica, teflón) desde 2 horas hasta 9 días. Especial atención a gomas de silicona y batas desechables que a una temperatura ambiente o de 21ºC hacen viable a los HCoV hasta 5 y 2 días respectivamente. En guantes de latex quirúrgicos la viabilidad es ≤ 8 horas.

A temperaturas de 30ºC o 40ºC se reduce su viabilidad y a temperaturas de 4ºC su viabilidad puede persistir más allá de 28 días.

La persistencia se incrementa si la cantidad de virus es mayor.

Con humedad ambiental del 50% la persistencia vírica es mayor que con humedad del 30%.

Etanol (78-95%), 2-propanolol (70-100%), combinación etanol con 2-propanolol al 45% y 30% respectivamente, glutaraldehido (0,5-2,5%) formaldehido (0,7-1%) y povidona iodada (0,23-7,5%) reducen la capacidad de infección del virus 4 ves o más. Requieren entre 15 segundos (povidona iodada) a 10 minutos (etanol 70%). La lejía requiere concentración del 0,21% para ser efectiva.

La clorexidina (0,02%) fue prácticamente inefectiva.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32035997

ANÁLISIS DE DATOS Y MODELIZACIÓN DE LA EPIDEMIA

Es importante conocer los factores sociales y culturales de los distintos países para poder explicar con mayor detalle las diferencias en la mortalidad. En el caso de la UE, los países con mayor nivel de sociabilidad, relación intergeneracional y menor índice de confianza en las instituciones han registrado mayor nivel de mortalidad. La reacción rápida de los gobiernos en las medidas restrictivas ha sido también un factor determinante.

UNIÓN EUROPEA, RELEVANTE

Resultados:

El objetivo de este estudio era analizar las variaciones en las tasas de mortalidad por COVID-19 en los países de la UE y si estas pueden explicarse mediante factores sociales y las distintas estrategias de seguridad establecidas.

Las variables relacionadas con las restricciones fueron las prohibiciones de eventos públicos, declaración de estados de alarma, cierre de fronteras, restricciones en la actividad de hostelería y actividad educativa. También se incluyó en el análisis la densidad de población, el nivel de dependencia en personas mayores, proporción de género, esperanza de vida, gasto en salud per cápita, número de llegadas de turistas al año, nivel de sociabilidad percibida, tamaño de los hogares, proporción de personas mayores que viven con niños y confianza institucional.

Los resultados muestran relación significativa entre la sociabilidad percibida, la convivencia intergeneracional y la mortalidad. Esto puede explicar por qué el virus se ha propagado rápidamente en países mediterráneos con población densa. También se encuentra que aquellos países con una reacción más tardía tienen tasas de mortalidad superiores (Italia, España y Francia). Por último, se encuentra una relación significativa entre el nivel de confianza institucional y el número de muertes, donde la confianza institucional podría suponer un factor protector.

 

Conclusiones:

Resulta necesario analizar, además de las políticas de restricciones a la movilidad y distanciamiento, los factores sociales de los diferentes países para comprender mejor cómo ha sido la propagación del virus y la mortalidad causada. En países democráticos como los de la UE, donde es difícil establecer fuertes medidas de cese de actividad, merece la pena prestar atención también a la capacidad de reacción y confianza institucional.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32301734/

Para reanudar la actividad económica es imprescindible que se mantengan todas las medidas de seguridad posibles. Se propone una vuelta gradual moderada (equivalente a la reducción del 12% de actividad económica) que conseguiría mitigar riesgos.

CHINA

Resultados:

Se realiza un análisis de los patrones de transmisión de la enfermedad mediante parámetros de interacciones sociales. Se desarrolla un modelo computacional en forma de matriz para estudiar las interacciones entre poblaciones de distintas edades y situaciones cotidianas (colegios, trabajo, lugares públicos, etc.). Este modelo se replica con los datos de seis ciudades chinas, entre ellas Wuhan. El análisis producido es tanto retrospectivo, para analizar el comportamiento del virus en los brotes de febrero, como prospectivo, para informar las políticas de desescalada y vuelta a la actividad. Los resultados confirman que el día con mayor riesgo de contagios en Wuhan fue el 11/02. En cuanto a los planes de vuelta a la actividad, se propone una vuelta gradual (que se concreta en una reducción del PIB en torno al 12%) con todas las medidas de protección posibles, este plan intermedio logra la mitigación de riesgos y la recuperación gradual de la actividad económica.

 

Conclusiones:

Resulta esencial estudiar las dinámicas de interacción entre personas, ya que han sido un factor clave en la expansión del virus. Estas dinámicas se suelen producir en entornos concretos y entre personas de determinadas edades. Conocer cómo funcionan estas interacciones y su relación con la propagación del virus es imprescindible para poder informar las nuevas políticas de desescalada.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/journals/eclinm/article/PIIS2589-5370(20)30098-5/fulltext

El rastreo de contactos y aislamiento son estrategias a priori insuficientes, debe conocerse el R0 para decidir el nivel óptimo de rastreo. En niveles de R0 por encima de 2,5, incluso sistemas de rastreo de contactos y aislamiento altamente exhaustivos podrían ser insuficientes y sería necesario establecer medidas adicionales.

GLOBAL

Resultados:

Se utilizó un modelo de transición para evaluar la viabilidad del rastreo de contactos y aislamiento de casos con el objetivo de controlar nuevos brotes de COVID-19. Se simulan nuevos brotes con un número inicial de 5, 20 y 40 pacientes con diferentes niveles de R0, tiempo hasta aparición de síntomas, probabilidad de transmisión antes de los síntomas. Los resultados ofrecen información sobre cuantas de sus simulaciones resultan en brotes controlados bajo determinados parámetros. En escenarios con un R0 de 1,5 un rastreo de contactos por encima del 50% podría ser suficiente para controlar brotes a tres meses. No sucede así con otros niveles de R0 (2,5) donde se requiere un rastreo de contactos por encima del 80% para controlar el virus. Manteniendo un 80% de contactos trazados la efectividad en el control del brote vendrá determinada por el tiempo hasta que se produce el aislamiento, el porcentaje de transmisión antes de aparición de síntomas y las infecciones subclínicas/asintomáticas.

 

Conclusiones:

El aislamiento de casos y el rastreo de contactos por sí solos son estrategias insuficientes para controlar los brotes. En algunos casos incluso un rastreo casi perfecto seguiría siendo insuficiente, por lo que se necesitarían más intervenciones para lograr el control. Un rastreo de contactos rápido y eficaz puede reducir el número inicial de casos, lo que facilitaría el control del brote.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32119825/

Resulta esencial ir ajustando los modelos al comportamiento que se observa del virus. Los modelos exponenciales pueden ser de utilidad en las primeras semanas, pero pierden valor predictivo después del brote inicial.

GLOBAL

Resultados:

Los modelos que ajustan funciones exponenciales para predecir el comportamiento del virus pueden ser útiles al principio, pero según avanza la pandemia, pierden utilidad. Actualmente se sabe que el número de casos suele experimentar un crecimiento rápido seguido de una estabilización. Por tanto, se propone el uso de modelos que emplean la función de distribución acumulada y su primera derivada, que podría proporcionar estimaciones más realistas, dado que las medidas de confinamiento están modificando la tasa de crecimiento del virus.

 

Conclusiones:

Es prácticamente imposible realizar predicciones ajustadas y bien fundamentadas conociendo solamente la evolución durante de la pandemia durante las dos primeras semanas. Se requiere tener en cuenta numerosos factores: dinámica de propagación, características demográficas, restricciones a la movilidad, medidas de protección individuales, tiempo de incubación, tasa de transmisión, factores meteorológicos. Además, los modelos deben reformularse en sus asunciones para ajustarse a las nuevas realidades.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32334161/

Las intervenciones de distanciamiento social pueden proporcionar un tiempo vital para fortalecer los sistemas de salud y reabastecer los suministros médicos. Estas intervenciones deben mantenerse en el tiempo durante periodos largos, de lo contrario, si se levantan demasiado rápido, no lograrán mitigar finalmente la pandemia actual.

ESTADOS UNIDOS, RELEVANTE

Resultados:

Se investigó la efectividad de las políticas de distanciamiento social mediante un modelo SEIR, donde se establecieron diferentes tiempos hasta infección y se analizaron por separado diferentes grupos de edad para cuatro escenarios de distanciamiento: a) sólo en mayores de 60 años reducen 90% de contactos, b) mayores de 60 años y menores de 19 años reducen contacto (95% y 85% respectivamente), c) mayores de 60 deducen contactos (95%) y adultos menores de 60 reducen contactos a diferentes intensidades (25%, 75% y 95%), d) todos los grupos de edad reducen contactos, los mayores de 60 años (95%), menores de 60 años (25%, 75% y 95%) y los menores (85%).

Al variar el tiempo de infección se obtiene que las intervenciones tempranas retrasan la epidemia, pero no modifican sustancialmente los grupos susceptibles.

Existen diferencias en la efectividad de las intervenciones dependiendo del momento en que se aplican. Cuando son intervenciones tempranas, se ve un retraso en la epidemia independientemente del nivel de reducción del contacto, pero se observan pocos cambios en la magnitud del pico epidémico. Por el contrario, cuando comenzamos las intervenciones más tarde, durante la fase exponencial, todas las intervenciones de reducción de contactos tienen efectos en el aplanamiento de la curva epidémica.

 

Conclusiones:

En general, el momento de poner en acción las intervenciones de distanciamiento social puede afectar a la curva de la epidemia. En este modelo, las intervenciones puestas en marcha principio de la epidemia sólo consiguieron retrasar el pico, pero no aplanaron la curva epidémica. Cuando una intervención se pone en marcha más tarde, notamos un aplanamiento de la curva epidémica. Estos resultados muestran que la efectividad de la intervención dependerá de la proporción de personas susceptibles, infectadas y recuperadas en la población al comienzo de la intervención.

Con una mayor reducción de los contactos (95%) en adultos menores de 60 años, la estrategia que involucra a todos los grupos de edad demostró 27.000 (92%) menos casos en el pico epidémico. Sin embargo, todos los escenarios sugieren la posibilidad de llevar a nuevas curvas epidémicas una vez que se levanten las intervenciones.

 

Referencias bibliográficas:

https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/26/8/20-1093_article

Los casos asintomáticos suponen mayor riesgo que los casos importados, se recomienda continuar con las intervenciones estrictas.

CHINA

Resultados:

Se ha estudiado el impacto de los casos importados y asintomáticos en el riesgo potencial de nuevos brotes. Se diseñó un modelo donde se estiman parámetros diversos parámetros para ajustar la evolución epidémica con datos de dos ciudades chinas (Jiangsu y Anhui). Basado en los datos temporales, la proporción de casos asintomáticos es dinámica, se estima una proporción mediana de 44.46% (IQR 37,31%-53,72%).

 

Conclusiones:

Los pacientes asintomáticos pueden ser un factor de riesgo más grave que los casos de pacientes importados en el periodo de desescalada. Un número determinado de casos asintomáticos da lugar a brotes con mayor diseminación y magnitud. Incluso un pequeño número de pacientes asintomáticos puede dar lugar a transmisiones significativas. Se sugiere la utilización de pruebas especialmente en individuos que circulan en poblaciones relativamente densas (estudiantes, profesionales sanitarios).

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/jmv.25939

Durante el periodo de flexibilización de las medidas y a la espera de un tratamiento eficaz o vacuna, es esencial realizar pruebas a gran escala para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

GLOBAL, CHINA, ESTADOS UNIDOS, RELEVANTE

Resultados:

Varios estudios de modelización han seguido la evolución de la pandemia desde su inicio en China y son útiles para la toma de decisiones sobre la vuelta a la nueva normalidad en Europa y USA.

Las medidas de distanciamiento serán eficaces siempre y cuando la vuelta a la actividad laboral sea escalonada. El levantamiento de las restricciones de forma prematura puede provocar un repunte secundario.

 

Conclusiones:

En la fase en la que nos encontramos es necesario conocer quiénes son todavía susceptibles a la infección y quienes están recuperados y potencialmente inmunes a la reinfección. Para obtener esta información resulta esencial realizar estudios serológicos a gran escala. Precisamente esto resulta de vital importancia si una proporción importante de las personas infectadas no experimentan síntomas. Las pruebas actuales no identifican a estos individuos, que sí serían detectados con pruebas a gran escala.

 

Referencias bibliográficas:

https://link.springer.com/article/10.1007/s10654-020-00635-2

Durante el periodo de confinamiento restrictivo (con cierre de actividad no esencial), se ha producido un cambio en la tendencia para la incidencia de diarios y UCI, similar en ambos países. Esta mejora indica que los esfuerzos realizados están siendo exitosos para aplanar la curva epidémica.

ESPAÑA, ITALIA, RELEVANTE

Resultados:

Mediante un análisis de series temporales interrumplidas se describe la evolución de contagios, ingresos en UCI y muerte en España e Italia para evaluar el efecto de los diferentes niveles de confinamiento (sin/con cierre de las actividades no esenciales).

Las restricciones de contacto social y mantener sólo abiertas las actividades esenciales ha tenido un efecto beneficioso en ambos países. Las pendientes de tendencia se redujeron considerablemente durante el tiempo de confinamiento (desde 08/03 en Italia y 16/03 en España). Sin embargo, la tendencia no sufrió un punto de inflexión hasta que se implementaron medidas más restrictivas. El confinamiento ampliado (con cierre de actividades no esenciales) muestra un cambio en la tendencia, con una reducción de la incidencia de casos diarios e ingresos en UCI. Esta evolución es similar en ambos países, aunque Italia lleva una semana por delante de España. La única variable que aún muestra un ligero aumento es la mortalidad, probablemente porque sigue las tendencias de incidencia con un retraso de 1 a 2 semanas.

 

Conclusiones:

Aunque los datos disponibles aún son limitados, y estos hallazgos deben interpretarse con cautela, las evaluaciones en tiempo real que ayudan a detectar cambios de patrones resultan esenciales para comprobar los efectos de las medidas actuales e informar las próximas. En este sentido, los signos positivos por la reducción de la pendiente y, posteriormente, por el cambio de tendencia tras el confinamiento reforzado, podrían indicar un pronóstico optimista.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969720320520?via%3Dihub

Cuando una persona infectada se introduce en la comunidad, existe un riesgo alto de generación de nuevas infecciones. Sin embargo, con sistemas de detección adecuados se podría mitigar el riesgo de un brote secundario.

CHINA

Resultados:

Se realiza la simulación de un modelo SEIR para el supuesto de que un nuevo paciente de COVID-19 se incorpora a la comunidad para estimar el impacto de posibles brotes secundarios por personas que llegan a China después de la apertura escalonada.

 

Conclusiones:

La simulación demostró que, cuanto menor sea el tiempo entre la aparición de síntomas y la visita médica, el riesgo de infección será menor. Por ejemplo, suponiendo un riesgo alto de transmisión, si se introduce un paciente contagiado en una comunidad de 1000 personas y este paciente pasa entre 7 y 10 días sin ser identificado, casi toda la comunidad se infectaría en 2 meses. Mejorar el sistema de reconocimiento temprano de las personas infectadas podría disminuir el riesgo de un brote secundario.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mdpi.com/2077-0383/9/4/944/htm

La incidencia total de COVID-19 durante los próximos años dependerá de la duración de la inmunidad del virus. La intensidad de los brotes pandémicos y pospandémicos dependerá de la época del año en que se produzca y de la magnitud de variación estacional de transmisibilidad. Las estrategias de distanciamiento social podrían reducir los contagios y mantener el nivel de demanda de recursos estabilizado.

GLOBAL, RELEVANTE

Resultados:

Se realiza una modelización de serie temporal utilizando datos de estacionalidad, inmunidad e inmunidad cruzada para distintos virus (OC43 y HKU1) con el objetivo analizar la transmisión del SARS-CoV-2. Se examinan diferentes escenarios de transmisión hasta 2025 y se evalúan intervenciones colectivas.

Si la inmunidad del SARS-CoV-2 disminuye de la misma manera que en los otros virus analizados, es probable que ocurran brotes recurrentes durante los próximos inviernos. La incidencia hasta 2025 dependerá en gran medida de la duración de esta inmunidad y, en menor grado, de la inmunidad cruzada entre los HCoVs OC43/HKU1 y SARS-CoV-2. La magnitud de la pandemia dependerá de si se mantiene el mismo comportamiento en los otros virus, que implica un declive en verano, de lo contrario el pico de prevalencia global será muy probable en los próximos meses.

 

Conclusiones:

Aplicar solamente (y sólo una vez) medidas de distanciamiento social, puede empujar el pico epidémico del SARS-CoV-2 hasta otoño, lo que podría exacerbar la carga en UCI si la transmisibilidad aumenta de nuevo en invierno. El distanciamiento social intermitente podría mantener la demanda de recursos sanitarios en los umbrales actuales, pero esto requiere una vigilancia generalizada. Nuevos tratamientos, vacunas u otras intervenciones de rastreo de contactos y test masivos pueden aliviar la necesidad de un distanciamiento social estricto.

 

Referencias bibliográficas:

https://science.sciencemag.org/content/early/2020/04/14/science.abb5793

VIROLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DEL VIRUS

COVID19 – A partir del estudio de células epiteliales humanas de la vía aérea (en laboratorio), se ha observado que SARS-CoV-2 se replica de manera más eficiente que el SARS-CoV a temperaturas más bajas.

DINAMARCA, SUIZA

Resultados:

Se emplea un modelo de cultivo de células epiteliales de las vías respiratorias humanas (hAEC) para investigar el impacto de la temperatura ambiente que se encuentra en el tracto respiratorio superior e inferior, 33 ° C y 37 ° C, respectivamente, sobre la cinética de replicación viral y la respuesta inmune innata del huésped durante las infecciones por SARS-CoV-2 y SARS-CoV.

A 37 ° C, el SARS-CoV y el SARS-CoV-2 se replicaron de manera igualmente eficiente durante las primeras 48 horas, tras lo cual, el SARS-CoV mostró títulos de liberación viral hasta 10 veces más altos que el SARS-CoV -2.

A 33 ° C SARS-CoV-2 mostró títulos de hasta 100 veces más altos que el SARS-CoV. La replicación del SARS-CoV a 33 ° C se vio significativamente afectada y retrasada hasta 72 horas después de la infección.

La titulación del virus liberado reveló que a 37 ° C, el SARS-CoV era menos sensible al IFN tipo I que al IFN tipo III. Sin embargo, a 33 ° C, donde su dinámica de replicación se retrasa, el SARS-CoV mostró una sensibilidad similar a los IFN de tipo I y III. En contraste, el SARS-CoV-2 parecía igualmente sensible a IFN-alfaA/D e IFN-lambda3 a 37 ° C, mientras que expuesto a IFN-alfaA/D se veía notablemente menos afectado que expuesto a IFN-lambda3 a 33 ° C.

 

Conclusiones:

LSARS-CoV-2, en contraste con el SARS-CoV, se replica más eficientemente a las temperaturas que se encuentran en el tracto respiratorio superior, y mostró una mayor sensibilidad a los IFN tipo I y tipo III que el SARS-CoV.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2020.04.27.062315v1

 

Más del 99% de las personas con PCR positiva para COVID-19 seroconvierten, lo que supone una potencial protección frente al mismo tipo de virus.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Investigan la seroconversión y positividad de la PCR en una cohorte de donantes de suero convalecientes en la ciudad de Nueva York. 1343 personas durante tres semanas (26 de marzo a 10 de abril de 2020). PCR y ELISA.

Personas con infección confirmada o sospechosa de SARS-CoV-2 se examinaron mediante PCR para detectar la presencia del genoma viral y ELISA para detectar la presencia de anticuerpos contra SARS-CoV-2.

Pacientes confirmados con PCR: 624. Seroconvierten: 621.

Pacientes sospechosos: 719. Seroconvierten: 269.

Positividad de la PCR detectada hasta 28 días tras resolución de síntomas. 182 personas con PCR positiva regresaron para repetir el frotis nasofaríngeo, al menos, tras tres días de la prueba previa. El 61% fueron negativas en la prueba con una mediana de 10 días (rango 3-21) después de la primera prueba. El 39% (70/182) permanecían positivas.

 

Conclusiones:

La gran mayoría de los pacientes confirmados con COVID19 seroconvierten, proporcionando potencialmente inmunidad a la reinfección.

En una gran proporción de individuos, el genoma viral se puede detectar mediante PCR en el tracto respiratorio superior durante semanas después de la resolución de los síntomas, pero no está claro si esta señal representa virus infeccioso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.30.20085613v1

El nivel de neutralización cruzada del suero de los sobrevivientes de SARS contra SARS-CoV-2 no es suficiente para la inmunoterapia pasiva potencial de pacientes con COVID-19.

SINGAPUR

Resultados:

Se emplean sueros de 12 personas convalecientes sobrevivientes de SARS en 2003. Los sueros COVID-19 se recolectaron del 24 de enero al 7 de febrero de 2020 de 7 pacientes.

Pruebas serológicas empleadas: neutralización del virus (VNT) y ensayo de inmunosorción ligada a la enzima (ELISA).

Las proteínas de pico (S) de los dos virus son idénticas en su nivel de secuencia de aminoácidos en un 75%, y el mismo nivel de identidad también existe para el dominio de unión al receptor clave (RBD). A pesar de esta relación genética y el hecho de que ambos virus usan el mismo receptor de entrada celular, la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), los datos demostraron que el nivel de neutralización cruzada entre SARS-CoV y SARS-CoV-2 es limitado.

 

Conclusiones:

Se emplean sueros de 12 personas convalecientes sobrevivientes de SARS en 2003. Los sueros COVID-19 se recolectaron del 24 de enero al 7 de febrero de 2020 de 7 pacientes.

Pruebas serológicas empleadas: neutralización del virus (VNT) y ensayo de inmunosorción ligada a la enzima (ELISA). Las proteínas de pico (S) de los dos virus son idénticas en su nivel de secuencia de aminoácidos en un 75%, y el mismo nivel de identidad también existe para el dominio de unión al receptor clave (RBD).

A pesar de esta relación genética y el hecho de que ambos virus usan el mismo receptor de entrada celular, la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), los datos demostraron que el nivel de neutralización cruzada entre SARS-CoV y SARS-CoV-2 es limitado.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32380903

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2. Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

ESPAÑA

Resultados:

Actualización de la Sociedad Española de Inmunología. Anticuerpos (Ac) anti SARS-CoV-2.

La mayoría de los trabajos señalan que las IgM podrían detectarse a partir del día 7 tras aparición de síntomas y los Ac IgG a partir del día 14-15. Hay autores que IgG podría detectarse antes que IgM.

Anticuerpos neutralizantes: Los niveles en pacientes hospitalizados y recuperados parecen ser similares en hombres y mujeres. Son más altos en personas de avanzada edad. Los pacientes graves presentan títulos de Ac neutralizantes más altos que los pacientes hospitalizados o recuperados. Los niveles de Ac neutralizantes aumentan con el curso de la enfermedad. Los Ac que se unen al virus se generan con títulos más altos que los neutralizantes.

El 70% de los pacientes que se recuperan de COVID-19 con un curso leve de la enfermedad presentan Ac neutralizantes que permanecen al menos durante 50 días.

También hay pacientes que, recuperados de la enfermedad, no presentan Ac neutralizantes medibles.

Pueden aparecer Ac frente a COVID-19 que no lo neutralizan, sino que provocan una patología que se denomina patología dependiente de Ac. Estos Ac activan diversas células del sistema inmune a través sus fragmentos Fc, situación que puede generar diferentes efectos tras las transferencia de suero a otros pacientes.

Un estudio compara la detección de Ac mediante diez ensayos o test rápidos de inmunocromatografía lateral y dos ELISAS. La especificidad aumentó cuando se consideraron negativas las bandas débiles de IgM, pero se disminuía la sensibilidad. La detección de IgM resultó ser más variable que la detección de IgG. Cuando ambas detecciones se combinaban, mejoraba el resultado. La concordancia entre los ELISAs y los ensayos rápidos fue de una 75.8-94.9%.

 

Conclusiones:

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2.

Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inmunologia.org/Upload/Documents/1/5/4/1546.pdf

Es temprano para conocer con detalle la respuesta del sistema inmune frente a COVID-19, y las pruebas diagnósticas tienen áreas de mejora.

NORUEGA, RELEVANTE

Resultados:

Revisión sistemática rápida. Seleccionan 16 estudios. 13 realizados en China, 1 en Finlandia, 1 en Taiwán y 1 en Australia.

Pregunta principal: ¿Se vuelve inmune después de la infección con SARS-CoV-2?

Estudio sobre 4 macacos rhesus sugieren un efecto protector de la infección primaria contra la reinfección con el virus del SARS-CoV-2.

Si es así, ¿cuánto dura la inmunidad?

Trabajadores de la salud previamente infectados con SARS-CoV, mostraron niveles sostenidos de IgG un año después de la infección, y niveles persistentes hasta 13 años después de la infección.

Otro estudio sugiere que los niveles de IgG después de la infección por SARS-CoV pueden mantenerse hasta dos años después de la infección, pero que los niveles de IgG disminuyen durante el tercer año.

Con qué rapidez se desarrollan anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 (tiempo de seroconversión)?

Dos estudios informaron un tiempo de seroconversión más corto para IgM que para IgG. Otros dos estudios sugieren un tiempo más temprano para IgG que para IgM. Dos estudios informaron una mediana del tiempo de seroconversión que oscila entre 10 y 12 días para IgM y entre 12 y 14 días para IgG.

Dos series de casos: tiempo de seroconversión para IgM de 9 días después del inicio de los síntomas.

Tres series de casos: entre 7 y 9 días para la IgG. ¿Cuál es la proporción de personas que desarrollan estos anticuerpos (tasa de seroconversión)?

Tres estudios informaron la tasa de seroconversión para IgM e IgG en diferentes etapas de la enfermedad. Temprana (entre los días 1 a 7 tras inicio síntomas): la tasa varió entre 11,1% -60% y 3,6% -50% respectivamente. Intermedia (días 8 a 14 tras inicio síntomas): entre 53,8% -86,7% y 57,1% -76,9% respectivamente. Tardía (> 14 días tras inicio síntomas): entre 74,2% -96,7% y 93,3-100% respectivamente.

¿La tasa de seroconversión y / o el tiempo dependen de la gravedad de la infección?

Un estudio: no informó correlación entre niveles séricos de IgM e IgG y la gravedad de la enfermedad. Describió un pico más rápido en la respuesta de anticuerpos en personas con enfermedad COVID 19 que fallecen, que en aquellos que se recuperaron.

No se encuentran diferencias en la tasa de seroconversión de anticuerpos IgM e IgG entre grupos de pacientes con diferente gravedad de la enfermedad.

¿Pueden las madres infectadas con SARS-CoV-2 transmitir anticuerpos al feto a través de la placenta y, por lo tanto, conferir inmunidad al recién nacido?

Un estudio: seis recién nacidos de madres infectadas con SARS-CoV-2 habían aumentado los niveles de anticuerpos (cinco tenían niveles de IgG aumentados, dos tenían niveles de IgM aumentados) y ninguno de los bebés dio positivo por SARS-CoV-2.

Todas las madres también tuvieron mayores niveles de anticuerpos.

 

Conclusiones:

Es temprano para responder a la pregunta sobre la inmunidad después de la infección primaria.

Se ha puesto a disposición una gran cantidad de pruebas de anticuerpos después del brote de SARS-CoV-2 en China, pero muchas de ellas necesitan más pruebas de validación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.fhi.no/globalassets/dokumenterfiler/rapporter/2020/immunity-after-sars-cov-2-infection-report-2020.pdf

El virus SARS-CoV responsable del brote 2002-2004 generó IgG que han persistido durante, al menos, 12 años.

CHINA

Resultados:

Descripción de la persistencia a largo plazo de la IgG después de la infección con el coronavirus SARS (brote 2002-2003). Hospital con 2140 camas, 4797 trabajadores.

Estudio de cohorte prospectivo. Seguimiento de 13 años.

34 trabajadores (32/34 mujeres) de la salud infectados con SARS-CoV en Guangzhou.

Incorporan 20 muestras más de personas infectadas por SARS 95 y 40 de no infectados.

Se analiza suero (detección anticuerpos IgG con ELISA usando virus completo y una proteína recombinante de SARS-CoV de la nucleocápside, como antígeno de diagnóstico)

La IgG anti-SARS-CoV persiste hasta por 12 años. Títulos máximos en 2004, disminuyendo rápidamente de 2004-2006 y posteriormente a un ritmo más lento.

Los títulos de IgG en trabajadores de la salud infectados con SARS-CoV permanecieron en un nivel significativamente alto hasta 2015.

 

Conclusiones:

Los anticuerpos IgG contra el SARS-CoV pueden persistir durante al menos 12 años.

La presencia de SARS-CoV IgG podría proporcionar protección contra el SARS-CoV y otros betacoronavirus.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.02.12.20021386v1

Todos los epítopos inmunogénicos de COVID-19 tienen similitud con las proteínas humanas, excepto uno. Aproximadamente un tercio de las proteínas humanas analizadas (que son clave en la respuesta inmunitaria adaptativa) coinciden con proteínas COVID-19. La lista de coincidencias de proteínas virales / humanas proporciona pistas sobre qué epítopos o partes de epítopos podrían estar involucrados en la inmunopatogénesis de la enfermedad por COVID-19. También indica qué epítopos podrían ser responsables del cebado patógeno autoinmunológico debido a una infección previa o después de la exposición al COVID-19. Estos epítopos deben excluirse de las vacunas en desarrollo para minimizar la autoinmunidad debido al riesgo de cebado patógeno.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

La similitud entre proteínas humanas y virales está relacionada con la autoinmunidad inducida por virus o vacunas. El fracaso de las vacunas de SARS y MERS en ensayos con animales implicó una patogénesis consistente con un cebado inmunológico que significó la aparición de autoinmunidad en los tejidos pulmonares debido a la exposición previa a la proteína espiga de SARS y MERS.

La patogenia de la exposición al COVID-19 puede conducir a resultados similares.

Se comparan los epítopos* inmunogénicos de cada proteína COVID-19 con proteínas humanas, en busca de una alta coincidencia homóloga local.

Solo un epítopo inmunogénico en COVID-19 no tenía homología con proteínas humanas. *: epítopo o determinante antigénico es la porción de una macromolécula que es reconocida por el sistema inmunitario, específicamente la secuencia a la que se unen los anticuerpos, que son los receptores de las células B o de las células T en estado soluble.

 

Conclusiones:

El alto número de epítopos compartidos entre COVID-19 y el ser humano podrían explicar en parte las altas tasas de enfermedad grave asociada.

Si el desarrollo de vacunas no tiene en cuenta estas características, pueden repetirse situaciones del pasado como por ejemplo, la vacuna contra la gripe H1N1 utilizada en Europa que condujo a la narcolepsia en algunos pacientes, como resultado de la homología entre la molécula del receptor 2 de hipocretina humana (también conocida como orexina) y las proteínas presentes en la vacuna. Esto se estableció mediante la detección de anticuerpos de reacción cruzada en el suero de pacientes que desarrollan narcolepsia después de la vacunación contra la gripe H1N1 en Europa.

 

Referencias bibliográficas:

https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S2589909020300186

Las características de resistencia que presenta COVID-19, siendo un virus clasificado en la categoría B de transmisibilidad, le confieren una mayor resistencia a los medios inhóspitos, lo que implica una mayor probabilidad de contagiar a nuevos huéspedes.

SINGAPUR, ESTADOS UNIDOS, RUSIA

Resultados:

Estudio que trabaja con inteligencia artifical.

El virión coronavirus contiene cuatro proteínas estructurales principales: la proteína espiga (S), la proteína nucleocápside (N), la proteína de membrana (M) y la proteína de envoltura (E). Estas proteínas son necesarias para la producción de una partícula viral estructuralmente completa.

La proteína M se eligió porque es una proteína transmembrana principal que se encuentra en grandes cantidades en el virión. La proteína N también es importante ya que se ha demostrado que una alteración en la capa interna está asociada con el modo de infección y virulencia en otros virus.

Se tiene en cuenta el porcentaje de las alteraciones intrínsecas (PAI). Se define como el número de residuos que se prevé que estén desordenados dividido por el número total de residuos en la proteína analizada. Proteína N: modo de transmisión. Se dividen en tres grupos: categoría A (virus con mayor capacidad de transmisión respiratoria y menor potencial fecal-oral), categoría B (virus con capacidad de transmisión respiratoria y fecal-oral intermedia) y categoría C (transmisión respiratoria inferior).

Ubican a COVID-19 en la categoría B (N PID = 48%). Proteína M: resitencia del virus en un medio hostil. Describen a COVID-19 como un coronavirus con la capa externa más dura entre los demás coronavirus. Los virus que permanecen en entornos hostiles requieren cápsulas menos desordenados para sobrevivir. (M PID = 6%).

La cubierta externa más dura proporciona mayor resistencia al virus al exterior del cuerpo y a la presencia de enzimas digestivas que se encuentran en la saliva, la mucosidad y otros fluidos corporales. Como resultado, el virus con la capa externa más dura puede permanecer activo durante más tiempo y, por lo tanto, se requiere un menor número de partículas virales para tener la oportunidad de infectar a alguien. Además, debido a que el virus es más resistente a las enzimas digestivas en los fluidos corporales, es probable que un cuerpo infectado descargue más partículas infecciosas.

 

Conclusiones:

Por los datos observados, COVID-19 se ubica dentro de la categoría de CoV que tienen niveles intermedios de potenciales de transmisión respiratoria y fecal-oral, junto con SARS-CoV y PEDV. Además, cuenta con una de las capas exteriores más duras entre la mayoría de los CoV. Es probable que esta peculiaridad sea responsable de su alto nivel de contagio, ya que la dureza de su capa externa podría proporcionar al virus una mayor resistencia a las condiciones fuera del cuerpo y en el fluido corporal.

Como resultado, es probable que el cuerpo infectado pueda eliminar más partículas infecciosas que tienen una mayor probabilidad de infectar a una persona a lo largo de su vida.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32244041

Consistentemente con otros estudios, la presencia de COVID-19 en conjuntivas oculares es poco frecuente. Mientras otros autores consideran poco probable la transmisión de COVID-19 desde mucosa conjuntival, estos lo ven como algo plausible.

CHINA

Resultados:

38 pacientes de centro hospitalario de Hubei con COVID-19 confirmado. 10 con diagnóstico clínico. 28 con diagnóstico por PCR.

Analizan signos y síntomas oculares, así como analíticas sanguíneas y PCR para COVID-19. 73,7% (28/38) mostraron resultados positivos para COVID-19 por PCR de muestras nasofaríngeas. 12 de 38 pacientes mostraron manifestaciones oculares (conjuntivitis, hiperemia conjuntival, quemosis, epifora y secreciones aumentadas)

11 de los 12 pacientes con manifestaciones oculares mostraron resultados positivos para COVID-19 en muestras nasofaríngeas. De ellos, 2 mostraron resultados positivos mediante PCR en muestras obtenidas con torundas conjuntivales.

 

Conclusiones:

Relacionan la neumonía grave con manifestaciones oculares.

Escasa presencia de COVID-19 en conjuntiva. Sugieren posibilidad de transmisión de COVID-19 desde conjuntiva.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32232433

Existen, tras pandemias por coronavirus previos, líneas de investigación con moléculas (sencillas de crear y a un coste reducido) que interfieren en la unión del virus a la célula huésped y en la propia replicación del virus, con aparentemente menos efectos adversos que otras opciones terapéuticas farmacológicas.

ALEMANIA, FRANCIA

Resultados:

Trabajo publicado en octubre de 2019, investigó la actividad antiviral de siete puntos cuánticos de carbono (carbón quantum dots -CQD) para el tratamiento de las infecciones por el coronavirus humano HCoV-229E “in vitro”.

Los grupos funcionales de ácido borónico se integraron químicamente en CQD formados mediante carbonización hidrotérmica de etilendiamina / ácido cítrico.

El estudio revela que las funciones del ácido borónico pueden ser responsables de la actividad anti-HCoV. Los CQD derivados del ácido cítrico / etilendiamina y además conjugados con el ácido borónico muestran una concentración efectiva de inhibición del 50% EC50 = 52 ± 8 μg mL − 1. Del mismo modo, los CQD derivados del ácido 4-aminofenilborónico y el ácido fenilborónico sin ninguna modificación adicional exhiben un comportamiento antiviral con una CE50 efectiva disminuida hasta 5.2 ± 0.7 μg mL − 1.

Se reveló que el mecanismo de acción subyacente de estos CQD era la interacción de los CQD con la proteína HCoV-229E S (proteína de la espícula). Se observó también una actividad inhibidora en la etapa de replicación viral.

 

Conclusiones:

Presentan el rendimiento antiviral de siete CQD diferentes. Tres de ellos (CQDs-3, -5, -6) interfieren significativamente con la infección por HCoV-229E-Luc. Uno de ellos (CQDs-4) mostró una actividad antiviral moderada.

Los estudios mecanicistas sugieren que las partículas están actuando en el estado temprano de la infección del virus a través de la inhibición de la entrada que podría deberse a la inhibición de la interacción del receptor de proteína S con la membrana de la célula huésped.

Todas las partículas diferentes interfieren además con el paso de replicación viral.

Estos resultados son extremadamente alentadores para reemplazar los agentes antivirales utilizados actualmente, como la ribavirina y el IFN, que se sabe que tienen efectos secundarios importantes, como confusión, pérdida de memoria a corto plazo, déficit en las funciones ejecutivas, así como efectos extrapiramidales.

Se requieren confirmaciones experimentales adicionales si este enfoque se puede extrapolar a otros coronavirus, en particular al MERSCoV clínicamente relevante, para validar el potencial de estas nanoestructuras como terapias alternativas y enfoques anti-MERS para enfrentar esta enfermedad grave y potencialmente mortal. Además, en el futuro debe mostrarse cómo funcionan esas partículas in vivo.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31633330

Vías de contagio

Hay que extremar las medidas de protección de contacto y respiratorias, especialmente en servicios que tienen que prestar asistencia sanitaria a personas graves o que tienen que hacer el cribado inicial de gravedad

CHINA

Resultados:

Describen la carga viral y el aclaramiento vírico entre pacientes COVID-19 leves y graves.

76 pacientes ingresados. 46 (61%) clasificados como leves y 30 (39%) clasificados como graves. 23 (77%) pacientes graves atendidos en UCI. Nanchang, China. Entre 21 de enero y 4 de febrero de 2020. Todos con COVID-19 confirmado al ingreso. Ninguno fallece.

Paciente grave (al ingreso o tras él): (1) dificultad respiratoria (≥ 30 respiraciones por minuto); (2) saturación de oxígeno en reposo ≤93%; (3) relación entre la presión parcial de oxígeno arterial y la concentración fraccional de aire inspirado en oxígeno ≤ 300 mmHg; o (4) complicaciones graves de la enfermedad (p. ej., insuficiencia respiratoria, necesidad de ventilación mecánica, shock séptico o insuficiencia orgánica no respiratoria).

Muestras tomadas según la guía de la OMS.

Los incrementos de las cargas virales en los casos graves fue más bajo de manera estadísticamente significativa (respecto a los casos leves). A lo largo del tiempo (en los primeros 12 días), los incrementos de las cargas virales en los casos graves fueron más bajos que en los casos leves (diferencias estadísticamente significativas).

La carga viral media en los casos graves fue de hasta 60 veces más alta que en los casos leves.

Los casos leves tuvieron un aclaramiento viral temprano (90% negativos repetidamente con PCR al día 10 del ingreso).

Todos los casos graves permanecieron positivos (PCR) más allá del 10 del ingreso.

 

Conclusiones:

La carga viral de COVID-19 podría ser un marcador útil para evaluar la gravedad y el pronóstico de la enfermedad. Los pacientes con COVID-19 grave tienen una carga viral alta y un largo período de eliminación del virus.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32199493

DETECCIÓN DEL COVID-19

COVID19 – Las autoridades sanitarias de Corea del Sur modifican las pautas para el manejo de casos confirmados después del alta del aislamiento y de casos re-positivos, desde las 00:00 horas del 19 de mayo de 2020, haciendo innecesario el autoaislamiento de 14 días tras el alta, ante la reaparición de síntomas en los 14 días siguientes al alta y la gestión de contactos con estas personas, tal como se venía haciendo

COREA DEL SUR, RELEVANTE

Resultados:

Corea del Sur. Evalúan a personas que, tras ser dadas de alta (alta médica o cese de las medidas de aislamiento en casos confirmados) por COVID-19, vuelven a dar positivo (“re-positivos”) para SARS-CoV-2 y a sus contactos tras el alta para determinar si los “re-positivos” infectan a sus contactos. Se analiza a 285 (63,8%) del total de 447 casos re-positivos (al 15 de mayo). Se identifican 790 contactos (351 familiares y 439 otras personas).

Desde la fecha de inicio de síntomas hasta la identificación de los casos “re-positivos” transcurrieron un promedio de 44,9 días (rango: 8 a 82 días). Desde el alta la identificación de los casos “re-positivos”, so observa un promedio de 14,3 días (rango: 1 a 37 días).

El 44,7% de los “re-positivos” presentaban síntomas como tos y dolor de garganta. Monitorizan como mínimo durante 14 días a los 790 contactos e identifican a 27 personas positivas. 24 habían sido confirmados previamente y 3 fueron nuevos diagnósticos con antecedente añadido de contacto con un grupo religioso o un caso confirmado en su familia.

Las pruebas de cultivo de células virales de 108 casos re-positivos tuvieron resultados negativos.

De los 23 casos positivos de los que se obtuvieron la primera y la segunda muestra de suero, el 96% fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

 

Conclusiones:

No se han encontrado pruebas que indiquen la infectividad de los casos positivos (“re-positivos”).

A partir de la monitorización de 790 contactos de los 285 casos re-positivos, no se identificó ningún caso que haya sido infectado reciente y únicamente por el contacto con casos re-positivos durante el período de re-positivación.

No se pudo aislar el virus en cultivo celular de muestras respiratorias de 108 casos re-positivos. El 96% de las personas fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

Las autoridades coreanas modifican los protocolos de actuación tras el alta de pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://is.cdc.go.kr/upload_comm/syview/doc.html?fn=158993708884700.pdf&rs=/upload_comm/docu/0030/

 

Los programas de detección de temperatura que usan infrarrojos externos solo o con un cuestionario para detección masiva no son efectivos para detectar personas infectadas (COVID-19)

ECRI, RELEVANTE

Resultados:

Detección de fiebre en cribado de personas.

Es posible que la temperatura corporal no sea un examen adecuado, ya que potencialmente puede pasar por alto a los viajeros que incuban la enfermedad o los viajeros que ocultan la fiebre durante el viaje y contribuyen a la importación del virus a los países de destino.

Por lo tanto, se recomiendan restricciones de viaje hacia y desde áreas de alto riesgo y / o cuarentena de 14 días de personas que vienen de áreas de alto riesgo para evitar la posible importación de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://assets.ecri.org/PDF/COVID-19-Resource-Center/COVID-19-Clinical-Care/COVID-ECRI-HTA-Temperature-Screening-3.pdf

La obtención de muestras mediante hisopos por parte del propio paciente puede ser una alternativa adecuada ante un escenario de escasez de equipos de protección individual – COVID19

AUSTRALIA

Resultados:

Evaluar la confianza que ofrece la autorrecolección de la muestra para la identificación de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios mediante hisopos frente a las recogidas por profesionales sanitarios.

Estudio prospectivo. Pacientes que asisten a clínicas dedicadas a la recolección de COVID-19 se les ofreció la opción de auto-recolectar (SC) de hisopos nasales y de garganta (SCNT) antes de que el trabajador de salud recolecte (HC) las muestras usando hisopos.

Se evaluó la concordancia de los resultados entre los métodos se evaluó utilizando los valores kappa (κ) de Cohen y el umbral del ciclo (Ct) para todos los resultados positivos como una medida sustitutiva de la carga viral.

HC obtienen muestras de 236 pacientes. 25 tenían SARS-CoV-2 (24 por HC y 25 por SC). 63 tenían otros virus respiratorios (56 por HC y 58 por SC).

SC fue altamente concordante con HC (κ = 0.890) para todos los virus incluyendo SARS-CoV-2 y más concordante que HC para resultados positivos por cualquier método (κ = 0.959 vs 0.933).

Los valores medios del gen E del SARS-CoV-2 y el gen N, rinovirus y parainfluenza Ct no mostraron diferencias entre HC y SCNT.

 

Conclusiones:

La autorrecolección de muestras mediantes hisopos nasales y de garganta ofrece una alternativa confiable a la recolección de trabajadores de la salud para el diagnóstico de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios y brinda a los pacientes un acceso más fácil a las pruebas, reduce la exposición de la comunidad y los trabajadores de la salud a los que están siendo probados y reduce el requerimiento de PPE.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32403007

SARS-CoV-2 puede transmitirse entre gatos en contacto cercano que pueden permanecer asintomáticos

ESTADOS UNIDOS, JAPÓN

Resultados:

3 gatos inoculados con SARS-CoV-2 aislados con3 gatos (por parejas) en cajas de dimensiones 0,56m X 0,81m x 1,07m. 65% humedad a 23ºC con un recambio del aire de al menos 15,2 veces por hora. Duración 24 días.

Se recolectan muestras diarias nasales y rectales entre los días 1 a 10. Las muestras se trasladan a pocillos con células Vero E6 y posteriormente se empleó la técnica ELISA.

Gatos inoculados. Día 1 (post-inoculación): se detectan virus de dos de los gatos inoculados. Día 3, se detecta en el tercer gato inoculado. Detección continua del virus hasta el día 5 en todos los gatos y hasta el día 6 en dos de los tres gatos.

Gatos NO inoculados. Día 3. Se detecta virus (muestra nasal) en un gato. Día 8 se detecta virus en los tres gatos. No se detectó virus en ninguno de los hisopos rectales probados.

Ninguno de los gatos mostró síntomas (incluye determinación de temperatura corporal, pérdida de peso o conjuntivitis).

Todos los animales tenían títulos de anticuerpos IgG entre 1: 5120 y 1: 20480 el día 24 después de la inoculación inicial.

 

Conclusiones:

Los gatos pueden ser un huésped intermedio silencioso del SARS-CoV-2 (asintomático).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han publicado pautas para los dueños de mascotas con respecto al SARS-CoV-2 (www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/animals.html).

Se necesita una mejor comprensión del papel que los gatos pueden desempeñar en la transmisión del SARS-CoV-2 a los humanos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32402157

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2. Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

ESPAÑA

Resultados:

Actualización de la Sociedad Española de Inmunología. Anticuerpos (Ac) anti SARS-CoV-2.

La mayoría de los trabajos señalan que las IgM podrían detectarse a partir del día 7 tras aparición de síntomas y los Ac IgG a partir del día 14-15. Hay autores que IgG podría detectarse antes que IgM.

Anticuerpos neutralizantes: Los niveles en pacientes hospitalizados y recuperados parecen ser similares en hombres y mujeres. Son más altos en personas de avanzada edad. Los pacientes graves presentan títulos de Ac neutralizantes más altos que los pacientes hospitalizados o recuperados. Los niveles de Ac neutralizantes aumentan con el curso de la enfermedad. Los Ac que se unen al virus se generan con títulos más altos que los neutralizantes.

El 70% de los pacientes que se recuperan de COVID-19 con un curso leve de la enfermedad presentan Ac neutralizantes que permanecen al menos durante 50 días.

También hay pacientes que, recuperados de la enfermedad, no presentan Ac neutralizantes medibles.

Pueden aparecer Ac frente a COVID-19 que no lo neutralizan, sino que provocan una patología que se denomina patología dependiente de Ac. Estos Ac activan diversas células del sistema inmune a través sus fragmentos Fc, situación que puede generar diferentes efectos tras las transferencia de suero a otros pacientes.

Un estudio compara la detección de Ac mediante diez ensayos o test rápidos de inmunocromatografía lateral y dos ELISAS. La especificidad aumentó cuando se consideraron negativas las bandas débiles de IgM, pero se disminuía la sensibilidad. La detección de IgM resultó ser más variable que la detección de IgG. Cuando ambas detecciones se combinaban, mejoraba el resultado. La concordancia entre los ELISAs y los ensayos rápidos fue de una 75.8-94.9%.

 

Conclusiones:

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2.

Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inmunologia.org/Upload/Documents/1/5/4/1546.pdf

La combinación de detección de ARN del virus (PCR) y la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG (ELISA) en pacientes hospitalizados mejora significativamente la sensibilidad del diagnóstico patogénico para COVID-19 y podría tener valor pronóstico en cuanto a la gravedad de la enfermedad

CHINA

Resultados:

Respuesta inmune de los pacientes con COVID-19, y Sensibilidad de las pruebas para la detección del RNA viral y de anticuerpos (Ab), IgM, IgG, en función del tiempo desde inicio de síntomas.

Descripción de la respuesta inmune, y de la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG frente al SARS-CoV-2, en plasma durante la hospitalización de un total de 173 pacientes con COVID-19, de los cuales 32 son graves de Wuhan.

Se recogen las muestras de plasma durante la hospitalización y se analiza la dinámica y la respuesta inmune en el tiempo, de la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG, con la progresión de la enfermedad, a partir de un total de 535 muestras, mediante inmuno-análisis por ELISA.

De 173 pacientes la tasa de seroconversión para anticuerpos (Ab), IgM e IgG es del 93,1%, 82,7% y 64,7%, respectivamente.

La mediana del tiempo de seroconversión para Ab, IgM y luego IgG es de 11, 12 y 14 días, respectivamente.

La presencia de anticuerpos es menor del 40% en los pacientes en la primera semana desde el inicio de síntomas, y aumenta rápidamente a partir del día 15 desde inicio de síntomas, el 100% de los pacientes presenta anticuerpos (Ab), en el 94,3% de los pacientes se detectan IgM e IgG en el 79.8% de los pacientes.

En 12 pacientes, la ausencia de detección de anticuerpos, o resultados negativos se debe a que las muestras son recogidas en un periodo temprano de la enfermedad (antes de 10 días desde inicio de síntomas).

Por el contrario, la detectabilidad del ARN viral disminuye del 66.7% (58/87) en las muestras recogidas antes del día 7 al 45.5% (25/55), en las muestras que son tomadas entre los días 15 a 39.

La combinación de detección de ARN del virus y la detección de anticuerpos mejora significativamente la sensibilidad del diagnóstico patogénico para COVID-19 (p <0.001), incluso en la fase temprana durante la primera semana desde el inicio de síntomas (p = 0.007).

Además, un título más alto de Ab se asocia en este estudio de manera independiente, con una clasificación clínica más grave (p = 0,006).

 

Conclusiones:

Conclusiones: La detección de anticuerpos ofrece información clínica vital durante el curso de la infección por SARS-CoV-2. Los resultados proporcionan un fuerte apoyo empírico para la aplicación rutinaria de pruebas serológicas combinadas con la detección de ARN viral en el diagnóstico y manejo de pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32221519

Según la experiencia descrita en Italia, casi uno de cada 5 pacientes presentaron anosmia o ageusia, manifestaciones que, ante la ausencia de otras manifestaciones o pruebas confirmatorias, deben hacer pensar en la adopción de medidas de cuarentena.

ITALIA

Resultados:

Comunicación breve.

Se detecta un número significativo de pacientes que presentan anosmia y ageusia asociados con fiebre (> 37.5 ° C) como síntomas de inicio. Esta sintomatología menor y no específica puede representar la única manifestación de la enfermedad.

De los 320 primeros pacientes atendidos, a partir de sus historias clínicas y examen físico, se describe disfunción quimiosensorial en el 19,4%.

Esta incidencia puede estar subestimada ya que la función gustativa y olfativa no siempre se investiga. Curiosamente, en pacientes con COVID-19, ageusia y anosmia no se acompañan de obstrucción nasal u otros síntomas de rinitis.

 

Conclusiones:

En un número no despreciable de pacientes, especialmente si son paucisintomáticos, la ageusia y anosmia pueden representar la primera o la única manifestación sintomática.

Será importante, cuando sea posible, obtener datos de pruebas olfativas y gustativas en pacientes con pruebas confirmadas de COVID-19, para proporcionar datos cuantitativos sobre la incidencia y la gravedad de estas pérdidas sensoriales.

Comprender los mecanismos de la pérdida olfatoria neurosensorial con las infecciones por coronavirus podría proporcionar nuevos conocimientos sobre aspectos de la patogénesis viral.

 

Referencias bibliográficas:

http://doi.wiley.com/10.1002/lary.28692

COVID-19 se distribuye ampliamente en el aire y en las superficies de los objetos tanto en la UCI como en otras salas. Implica un riesgo alto de infección para el personal médico y otros contactos cercanos. La contaminación ambiental es mayor en UCI, por lo tanto, el personal médico que trabaja en la UCI debe tomar medidas de protección más estrictas. Antes de salir de una sala con pacientes COVID-19, las suelas del calzado deben desinfectarse.

CHINA

Resultados:

Distribución en aerosol y en la superficie de las salas hospitalarias de COVID-19, Wuhan. Del 19 de febrero al 2 de marzo de 2020, se recogen muestras de hisopos de objetos potencialmente contaminados en UCI y salas generales. UCI con 15 pacientes con enfermedad grave y salas generales con 24 pacientes. También se toman muestras del aire interior y las salidas de aire para detectar la exposición a aerosoles.

Resultados positivos: áreas contaminadas (UCI 54/57, 94.7%; salas generales 9/9, 100%); Tasa de positividad mayor para UCI (54/124, 43.5%) que para el salas generales (9/114, 7.9%). Tasa de positividad alta para las muestras de hisopos del suelo (UCI 7/10, 70%; salas generales 2/13, 15.4%). Tasa de positividad alta para la superficie de objetos que fueron tocados con frecuencia por el personal médico o los pacientes.

Las tasas más altas fueron para ratones de computadora (UCI 6/8, 75%; salas generales 1/5, 20%), seguidos de botes de basura (UCI 3/5, 60%; salas generales 0/8), pasamanos de cama del enfermo (UCI 6/14, 42.9%; salas generales 0/12), y pomos de las puertas (salas generales 1/12, 8.3%).

Riesgo de transmisión por aerosol: de COVID-19. UCI 35% positivas (14/40 muestras). Salas generales: 12,5% positivas (2/16). Salida de aire: tasas positivas de 66.7% (8/12) para UCI y 8.3% (1/12) para salas generales.

 

Conclusiones:

Tal vez debido al efecto de la gravedad y al flujo de aire que hace que la mayoría de las gotas de virus floten en el suelo y al hecho de caminar por la sala, el virus se puede identificar por todo el suelo, como lo indica la tasa de positividad del 100% en el suelo de la farmacia, donde no había pacientes. Además, la mitad de las muestras de las suelas de los zapatos del personal médico de la UCI dieron positivo. Por lo tanto, las suelas de los zapatos del personal médico podrían funcionar como portadores.

Se obtuvieron resultados positivos esporádicos de los puños y guantes de la manga del personal médico. Estos resultados sugieren que el personal médico debe realizar prácticas de higiene de manos inmediatamente después del contacto con el paciente.

Debido a que las máscaras de los pacientes contenían gotitas exhaladas y secreciones orales, la tasa de positividad para esas máscaras también fue alta (datos no mostrados). Recomendamos desinfectar adecuadamente las máscaras antes de desecharlas.

Estos resultados confirman que además, la exposición al aerosol de COVID-19 plantea riesgos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/07391102.2020.1754293

Trasladar las pruebas de diagnóstico para COVID-19 de los entornos de laboratorio al punto de atención es potencialmente transformador en la tasa y cantidad de pruebas que podrían realizarse. Algunos dispositivos muestran una alta precisión de diagnóstico durante las pruebas controladas, pero actualmente no se cuenta con datos de rendimiento de entornos clínicos. Es también recomendable adaptar las pruebas a la población óptima y el papel de dichas pruebas para la adopción de las decisiones más adecuadas posteriormente.

CEBM

Resultados:

Pruebas para el punto de atención de pacientes, de tipo molecular y anticuerpos para la detección, diagnóstico y seguimiento de COVID-19. 7 de abril de 2020.

Actualmente, la mayoría de las pruebas de COVID-19 se realizan en el entorno de laboratorio. La realización de pruebas en el punto de atención para el diagnóstico de COVID-19 aumentan el alcance diagnóstico, reducen el tiempo para obtener un resultado, respaldan la identificación temprana de personas con COVID-19 y el uso apropiado de los recursos de aislamiento, así como las medidas de control de infecciones.

La prueba de referencia actual para el diagnóstico de infección activa por COVID-19 es la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa en tiempo real (rRT-PCR).

Las pruebas a realizar en el punto de atención, de tipo molecular, utilizan la misma metodología básica que el análisis de laboratorio, pero esencialmente automatizan un número variable de los pasos requeridos. Como pueden realizarse en entornos cercanos al paciente en lugar de en el laboratorio, se espera que puedan proporcionar el resultado en un tiempo más corto.

Los autores han identificado 6 pruebas moleculares para realizar en el punto de atención y 5 basadas en anticuerpos [https://www.cebm.net/wp-content/uploads/2020/04/POCT-Covid19-Tables.pdf]. Ninguna basada en antígenos.

Diagnóstico molecular:

Todas las pruebas requieren la preparación de la muestra, lo que implica colocar la muestra de hisopo en un medio de transporte viral y pipetear una proporción de la muestra en un cartucho de un solo uso. Este paso de preparación generalmente se toma en aproximadamente dos minutos, pero puede tomar de 5 a 10 minutos para algunos dispositivos.

El almacenamiento de la mayoría de los cartuchos requiere refrigeración y, por tanto, tiempo para equilibrarse a temperatura ambiente. Algunas pueden almacenarse a temperatura ambiente antes de su uso.

El tiempo hasta la obtención del resultado varía entre 13 minutos y 45 minutos.

Diagnóstico mediante anticuerpos:

Todos los ensayos detectan la presencia de IgG e IgM de sangre completa, suero o plasma.

Implican pipetear unas pocas gotas de sangre de un dedo o una vena en el inmunoensayo, seguido de un par de gotas de solución tampón, con el resultado mostrado (como líneas similares a una prueba de embarazo) en 10-15 minutos. Todos usan cartuchos desechables de un solo uso, y la mayoría se pueden almacenar a temperatura ambiente.

El estándar de referencia es la prueba de RT-PCR. La precisión diagnóstica se obtuvo de pruebas clínicas, que estima 89% de sensibilidad y 91% de especificidad entre 525 muestras de pacientes.

 

Conclusiones:

Se está desarrollando un número cada vez mayor de dispositivos de diagnóstico para COVID-19 en el punto de atención.

Hay dispositivos que pueden ser más adecuados para diagnosticar nuevos casos de infección, mientras que otros, como los que evalúan la presencia de anticuerpos, son más adecuados para determinar si un individuo ha sido infectado previamente.

Es probable que este último escenario sea de suma importancia para identificar a los trabajadores de la salud que pueden haberse recuperado de la infección inicial, para determinar la idoneidad para regresar a los servicios de salud de primera línea.

También puede ayudar informar las estrategias de salud pública al final de los períodos de aislamiento o cuando las restricciones de distanciamiento social se relajan.

Es importante destacar que hay poca información actual que informe sobre el rendimiento diagnóstico de estos dispositivos utilizando muestras clínicas tomadas de entornos comunitarios. Por lo general, se puede esperar que el rendimiento del diagnóstico sea menor en entornos clínicos que cuando se usan muestras enriquecidas en un entorno de laboratorio controlado.

También debe tenerse en cuenta que el estándar de referencia pueden ofrecer resultados falsos negativos. Esto es relevancia ya que la clasificación errónea en el estándar de referencia puede afectar aparentemente al rendimiento diagnóstico del resto de pruebas. Otras consideraciones que pueden influir en el rendimiento incluyen factores como la calidad de la muestra respiratoria recolectada, el momento de tiempo durante la infección cuando se recolecta la muestra y el manejo y almacenamiento de la muestra antes del análisis.

Tener presente que:

En el caso de un despliegue a gran escala en la comunidad, es probable que cualquier disminución en el rendimiento del diagnóstico tenga serias consecuencias, ya sea para proporcionar una falsa seguridad a los casos infectados o para diagnosticar en exceso a las personas negativas para la enfermedad. También hay poca evidencia sobre las consecuencias psicológicas y conductuales de conocer el estado de inmunidad, ya sea que se diagnostique correctamente o no.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/molecular-and-antibody-point-of-care-tests-to-support-the-screening-diagnosis-and-monitoring-of-covid-19/

Sensibilidad de las pruebas de detección de RNA viral y de anticuerpos (AB), IgM e IgG

La combinación de detección de ARN del virus (PCR) y la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG (ELISA) en pacientes hospitalizados mejora significativamente la sensibilidad del diagnóstico patogénico para COVID-19 y podría tener valor pronóstico en cuanto a la gravedad de la enfermedad

CHINA

Resultados:

Respuesta inmune de los pacientes con COVID-19, y Sensibilidad de las pruebas para la detección del RNA viral y de anticuerpos (Ab), IgM, IgG, en función del tiempo desde inicio de síntomas.

Descripción de la respuesta inmune, y de la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG frente al SARS-CoV-2, en plasma durante la hospitalización de un total de 173 pacientes con COVID-19, de los cuales 32 son graves de Wuhan.

Se recogen las muestras de plasma durante la hospitalización y se analiza la dinámica y la respuesta inmune en el tiempo, de la detección de anticuerpos (Ab), IgM e IgG, con la progresión de la enfermedad, a partir de un total de 535 muestras, mediante inmuno-análisis por ELISA.

De 173 pacientes la tasa de seroconversión para anticuerpos (Ab), IgM e IgG es del 93,1%, 82,7% y 64,7%, respectivamente.

La mediana del tiempo de seroconversión para Ab, IgM y luego IgG es de 11, 12 y 14 días, respectivamente.

La presencia de anticuerpos es menor del 40% en los pacientes en la primera semana desde el inicio de síntomas, y aumenta rápidamente a partir del día 15 desde inicio de síntomas, el 100% de los pacientes presenta anticuerpos (Ab), en el 94,3% de los pacientes se detectan IgM e IgG en el 79.8% de los pacientes.

En 12 pacientes, la ausencia de detección de anticuerpos, o resultados negativos se debe a que las muestras son recogidas en un periodo temprano de la enfermedad (antes de 10 días desde inicio de síntomas).

Por el contrario, la detectabilidad del ARN viral disminuye del 66.7% (58/87) en las muestras recogidas antes del día 7 al 45.5% (25/55), en las muestras que son tomadas entre los días 15 a 39.

La combinación de detección de ARN del virus y la detección de anticuerpos mejora significativamente la sensibilidad del diagnóstico patogénico para COVID-19 (p <0.001), incluso en la fase temprana durante la primera semana desde el inicio de síntomas (p = 0.007).

Además, un título más alto de Ab se asocia en este estudio de manera independiente, con una clasificación clínica más grave (p = 0,006).

 

Conclusiones:

Conclusiones: La detección de anticuerpos ofrece información clínica vital durante el curso de la infección por SARS-CoV-2. Los resultados proporcionan un fuerte apoyo empírico para la aplicación rutinaria de pruebas serológicas combinadas con la detección de ARN viral en el diagnóstico y manejo de pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32221519

PROTECCIÓN DE LOS PROFESIONALES ASISTENCIALES

1-La formación presencial usando simulación por ordenador y formación en video llevaron a menor errores a la hora de quitarse los EPI que la formación impartida solo con material escrito o de formación tradicional. 2-Cubrir más partes del cuerpo conduce a una mejor protección, pero generalmente conlleva mayor tiempo ponerse o quitarse el EPI lo que afecta a la comodidad del profesional, por lo tanto, puede llevar a una mayor contaminación.

PAÍSES BAJOS, RELEVANTE

Resultados:

24 estudios con 2.278 participantes (14 ECA, 1 cuasi-experimental y 9 EC) fueron incluidos en una revisión sistemática que evaluaba qué tipo de EPI (cuerpo completo), qué método de ponerse o quitarse el EPI tienen el menor riesgo de contaminación o infección para los profesionales sanitarios, y qué métodos de formación aumentan el cumplimiento de los protocolos de EPI.

Bases de datos consultados: CENTRAL, MEDLINE, Embase y CINAHL hasta 20 Marzo 2020.

8 estudios compararon diferentes tipos de EPI; 6 evaluaron el EPI adaptado; 8 compararon los procesos de colocación y retirada y 3 evaluaron tipos de formación.

Tipos de EPI

El uso de respirador eléctrico purificador de aire con mono (cubre cabeza, y ambas extremidades) puede proteger mejor contra el riesgo de contaminación que una máscara y una bata N95 (RR 0.27, IC del 95%: 0.17 a 0.43) pero fue más difícil ponérselo (incumplimiento: RR 7.5, IC 95% 1.81 a 31.1).

En un ECA (59 participantes), las personas con bata larga tenían menos contaminación que aquellas con mono ya que los monos fueron más difíciles de quitárselos.

Las batas pueden proteger mejor contra la contaminación que los delantales (diferencia de medias (DM) −10,28, IC del 95%: −14,77 a −5,79).

EPI modificado versus EPI estándar

Las siguientes modificaciones al diseño del EPI pueden llevar a una menor contaminación en comparación con el EPI estándar:

Combinación de bata sellada y guantes (RR 0.27, IC 95% 0.09 a 0.78), una bata más ajustada alrededor del cuello, muñecas y manos (RR 0.08, 95% CI 0.01 a 0.55), una mejor cobertura de la bata-muñeca (RR 0.45, IC 95% 0.26 a 0.78, evidencia de baja certeza), pestañas añadidas para agarrar y facilitar el quitarse las máscaras (RR 0.33, IC 95% 0.14 a 0,80) o guantes (RR 0,22; IC del 95%: 0,15 a 0,31).

Formación

El uso de simulación por ordenador puede generar menos errores al quitarse el equipo (MD −1.2, IC del 95%: −1.6 a −0.7).

Clases con video sobre cómo ponerse el EPI puede mejorar las habilidades de cómo ponerse y quitarse el EPI (MD 30.70, IC 95% 20.14 a 41.26) que una clase tradicional.

La formación presencial puede reducir más el incumplimiento de seguir las normas para quitarse el equipo (odd ratio 0,45, IC del 95%: 0,21 a 0,98) que si se dan carpetas con instrucciones o videos solamente

 

Conclusiones:

La evidencia de todos los resultados es de muy baja certeza, a menos que se indique lo contrario porque se basa en uno o dos estudios.

Poca evidencia de que cubrir más partes del cuerpo conduce a una mejor protección, debido a que lleva más tiempo, es más difícil y menos cómodo para el profesional, y por lo tanto, incluso puede llevar a una mayor contaminación.

Las modificaciones al diseño de los EPI, como pestañas añadidas para agarrar y facilitar el quitarse las máscaras, pueden disminuir el riesgo de contaminación.

La formación presencial y el uso de videos de cómo usar, ponerse y quitar el EPI pueden reducir los errores más que la formación que se reduce a dar carpetas con instrucciones.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD011621.pub4/full

Revisado 28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

CHINA, JAPÓN, CANADÁ, VIETNAM

Mensaje clave revisado el 28/04/2020:

02/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

 

Resultados:

Mascarillas (tela y médicas) vs mascaras respiratorias (con válvula o autofiltro):

9 ECAS identificados del uso de mascarillas en entornos comunitarios en todos excepto en 1 ECA, las mascarillas se utilizaron para la protección respiratoria de personas sanas.

4 ECA (Japón, Canadá y dos en China) se evaluó la eficacia de las mascarilla y máscaras respiratorias en profesionales sanitarios. No hay diferencia entre ambas intervenciones en enfermedades respiratorias (Japón) y en gripe (Canadá). En los 2 estudios de China (ambos con alto riesgo de sesgo), en uno se muestra mayor eficacia del uso de máscaras respiratorias para infección viral, y en el otro para infecciones respiratorias y colonización bacteriana.

Mascarilla de tela vs mascarilla médica:

(1)Estudio (n=1607) comparó ambos tipos de mascarillas en trabajadores de hospitales de plantas de alto riesgo (urgencias, enfermedades respiratorias/infecciosas, cuidados intensivos y pediatría). Se obtuvieron tasas de infección más altas en el grupo que utilizó la máscara de tela que en las médicas.

En cuanto a la penetración de partículas en la máscaras de tela fueron casi 97% y en las máscaras médicas el 44%.

 

Conclusiones:

Las mascarillas junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

En entornos sanitarios, parece que hay mayor eficacia del uso de máscaras médicas o mascaras respiratorias para infección viral.

La evidencia disponible muestra que las máscaras de tela protegen menos que las máscaras médicas e incluso pueden aumentar el riesgo de infección debido a la humedad, la difusión de líquidos y la retención del virus.

En relación al uso de máscaras de tela reutilizables, aunque muy extendido, no hay investigación clínica suficiente que indique su uso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.researchgate.net/publication/276121710_Facemasks_for_the_prevention_of_infection_in_healthcare_and_community_settings

http://bmjopen.bmj.com/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=25903751

Las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas de algodón parecen ser ineficaces para prevenir la diseminación del COVID-19 de pacientes infectados. Atención: muestra muy pequeña

¡Atención: muestra muy pequeña!

COREA DEL SUR

Resultados:

En 4 pacientes infectados por SARS-CoV-2 en Corea del Sur compararon las mascarillas quirúrgicas [(180 mm × 90 mm, 3 capas (superficie interna mezclada con polipropileno y polietileno, filtro de polipropileno y superficie externa de polipropileno), plisada, embaladas en cartón; KM Dental Mask, KM Healthcare Corp] vs máscaras reutilizables 100% algodón (160 mm × 135 mm, 2 capas, embaladas individualmente en plástico; Seoulsa).

Una placa de Petri (90 mm × 15 mm) con 1 ml de sistema de transporte viral se colocó aproximadamente a 20 cm de la boca de los pacientes. Cada paciente tosió 5 veces sobre una placa de Petri sin máscara, con máscara quirúrgica, con máscara de algodón y nuevamente sin máscara. Se usó una placa de Petri separada para cada uno de los 5 episodios de tos.

La mediana de las cargas virales de muestras nasofaríngeas y de saliva fueron 5,66 copias de registro / ml y 4,00 copias de registro / ml, respectivamente. Después de la tos sin máscara, con una máscara quirúrgica y con una máscara de algodón fueron 2,56 copias de registro / ml, 2,42 copias de registro / ml y 1,85 copias de registro / ml, respectivamente.

Todos los hisopos de las superficies externas de las máscaras fueron positivos para SARS-CoV-2, mientras que la mayoría de los hisopos de las superficies internas de las máscaras fueron negativos.

 

Conclusiones:

Durante los procesos de tos de pacientes infectados, ni las máscaras quirúrgicas ni las de algodón filtraron eficazmente el SARS-CoV-2

 

Referencias bibliográficas:

https://annals.org/aim/fullarticle/2764367/effectiveness-surgical-cotton-masks-blocking-sars-cov-2-controlled-comparison

Los estudios revisados indican priorizar el extender el uso de la mascarilla con respirador N95 sobre su reutilización

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Se han examinado 21 estudios realizados en laboratorios en los que se revisaron modelos de mascarillas con respirador (válvula) N95.

Los estudios disponibles apoyan extender el uso de la mascarilla N95 en vez de reusarla porque:

El riesgo de transferencia de patógenos reportado por los N95 es alto por contacto (ponerse y quitarse la mascarilla) pero bajo por aerosol (se propaga al respirar a través de una máscara usada).

El uso de máscaras quirúrgicas o mascaras desechables similares sobre el N95 durante el uso prolongado es poco probable que produzca efectos adversos significativos.

Fallo mecánico (por ejemplo, correas rotas, y sellado deficiente entre la máscara y la cara del usuario) fue habitual con solo unas pocas reutilizaciones en las mascarillas N95.

Los métodos de desinfección comúnmente efectivos pueden lograr una desinfección adecuada, con alguna pérdida de rendimiento del filtro.

Limitaciones:

Los estudios de laboratorio pueden no reflejar riesgos y resultados en entornos clínicos reales.

La mayoría de los hallazgos se informaron en estudios individuales y es posible que no se puedan generalizar completamente entre los diferentes modelos de mascarillas N95.

Los resultados variaron significativamente entre los métodos de limpieza y los modelos N95 y, por lo tanto, necesitan más estudios para su validación.

 

Conclusiones:

La limitada evidencia en el laboratorio respalda el extender el uso prolongado sobre la reutilización de las mascarillas con respirador N95 porque, los N95 pueden propagar fácilmente la infección al tacto cuando se colocan y se quitan y además son propensos a fallos mecánicas tras la reutilización.

La descontaminación de las mascarillas con respirador N95 por vapor, desinfectantes (por ejemplo, lejía, vapor de peróxido de hidrógeno) o irradiación germicida ultravioleta (UVGI) puede ser segura y efectiva en algunos entornos, pero cada método debe probarse en cada modelo porque los materiales de las mascarillas varían.

 

Referencias bibliográficas:

https://assets.ecri.org/PDF/COVID-19-Resource-Center/COVID-19-Clinical-Care/COVID-ECRI-N95-Respirators-updated.pdf

Métodos de desinfección (aire caliente, luz UV y vapor) para las mascarillas N95 parece mantener la eficiencia de filtración en múltiples ciclos de desinfección. El efecto en el ajuste de la mascarilla a la cara no se conoce.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Investigan tres métodos de desinfección que pueden aplicarse al reciclaje y la reutilización de máscaras faciales N95: aire caliente (75 ° C, 30 min), luz UV (254 nm, 8 W, 30 min) y vapor (10 min).

1) El aire caliente aplicado durante 20 ciclos no degradó la eficiencia de filtración (> 95%).

2) El tratamiento UV durante 10 ciclos no degradó la eficiencia de filtración (> 95%).

3) El tratamiento con vapor requiere precaución, ya que la eficiencia de filtración se puede mantener (> 95%) en 3 ciclos, pero la eficiencia se degradará a ~ 85% después de 5 ciclos, y finalmente caerá a ~ 80% después de 10 ciclos.

Con respecto al aire caliente (75 ° C, 30 min, 20 ciclos), se encontró que la máscara N95 no sufrió ninguna deformación mecánica y las gomas de sujeción a las orejas conservaron la elasticidad adecuada requerida para su uso.

 

Conclusiones:

Resultados preliminares de un estudio que aún se está realizando, incluidas especulaciones preliminares por parte del equipo investigador. Esperan obtener más resultados en los próximos días y semanas.

 

Referencias bibliográficas:

https://stanfordmedicine.app.box.com/v/covid19-PPE-1-2

En situaciones límites, se recomienda la limpieza de equipos reutilizables antes de la esterilización, pero no hay datos disponibles sobre los métodos de limpieza efectivos y no dañinos para equipos de un solo uso, como las máscaras.

PAÍSES BAJOS, ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Se podrían considerar varios métodos para la esterilización de máscaras usadas en su mayoría mascaras con respirador (válvula o autofiltro).

La esterilización con vapor. Estudio indica que dependiendo del tipo de máscara FFP2 utilizada, se produce una deformación de la máscara o no ajusta adecuadamente después de la esterilización con vapor a 134 ° C. A menos temperatura se está todavía investigando.

FDA (USA) indica que el vapor de peróxido de hidrógeno (VPH) fue efectivo para descontaminar los respiradores N95 de un solo organismo durante múltiples ciclos de descontaminación. El respirador mantuvo su función incluso después de 10-20 ciclos de VPH, pero mostró signos de degradación después de periodo. Estudio en los Países Bajos indica dos ciclos de descontaminación sin deformación), lo que sugiere que las máscaras FFP2 probadas (modelos sin celulosa) pueden reutilizarse hasta dos veces.

La irradiación gamma. Dosis de 20kGy (2MRad) es suficiente para la inactivación de los coronavirus.

Otros estudios en curso indican dosis de 24kGy existe posible deformación comprometiendo la capa de filtración interna y el ajuste de la máscara en la cara. Estudio en Países Bajos no mostró deformación de una máscara FFP2 después de la irradiación gamma con 25kGy, pero la prueba de ajuste después del proceso de descontaminación falló (resultados actualizados al 20 de marzo de 2020).

Se han considerado otros métodos como la descontaminación con ozono, la irradiación germicida ultravioleta y el óxido de etileno.

 

Conclusiones:

Los métodos mencionados anteriormente solo se consideran métodos extraordinarios de último recurso en caso de escasez inminente de EPP. Solo deben aplicarse después de una evaluación cuidadosa de la situación y después de haber analizado de forma racional y consciente la posibilidad de un uso de EPP más allá de sus límites normales.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/cloth-masks-sterilisation-options-shortage-surgical-masks-respirators

Hay que extremar las medidas de protección de contacto y respiratorias, especialmente en servicios que tienen que prestar asistencia sanitaria a personas graves o que tienen que hacer el cribado inicial de gravedad

CHINA

Resultados:

Describen la carga viral y el aclaramiento vírico entre pacientes COVID-19 leves y graves.

76 pacientes ingresados. 46 (61%) clasificados como leves y 30 (39%) clasificados como graves. 23 (77%) pacientes graves atendidos en UCI. Nanchang, China. Entre 21 de enero y 4 de febrero de 2020. Todos con COVID-19 confirmado al ingreso. Ninguno fallece.

Paciente grave (al ingreso o tras él): (1) dificultad respiratoria (≥ 30 respiraciones por minuto); (2) saturación de oxígeno en reposo ≤93%; (3) relación entre la presión parcial de oxígeno arterial y la concentración fraccional de aire inspirado en oxígeno ≤ 300 mmHg; o (4) complicaciones graves de la enfermedad (p. ej., insuficiencia respiratoria, necesidad de ventilación mecánica, shock séptico o insuficiencia orgánica no respiratoria).

Muestras tomadas según la guía de la OMS.

Los incrementos de las cargas virales en los casos graves fue más bajo de manera estadísticamente significativa (respecto a los casos leves). A lo largo del tiempo (en los primeros 12 días), los incrementos de las cargas virales en los casos graves fueron más bajos que en los casos leves (diferencias estadísticamente significativas).

La carga viral media en los casos graves fue de hasta 60 veces más alta que en los casos leves.

Los casos leves tuvieron un aclaramiento viral temprano (90% negativos repetidamente con PCR al día 10 del ingreso).

Todos los casos graves permanecieron positivos (PCR) más allá del 10 del ingreso.

 

Conclusiones:

La carga viral de COVID-19 podría ser un marcador útil para evaluar la gravedad y el pronóstico de la enfermedad. Los pacientes con COVID-19 grave tienen una carga viral alta y un largo período de eliminación del virus.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32199493

El transporte intrahospitalario o interhospitalario de pacientes debe incluir medidas dirigidas al: 1. Paciente (prever medidas de rescate si empeoramiento durante transporte). 2. Profesional sanitario. 3. Transeúntes (si aplica). Sin olvidar las medidas de descontaminación del transporte, finalizado el mismo

SINGAPUR

Resultados:

En la tabla 1 de esta carta se describen, entre otras, medidas para un transporte seguro intrahospitalario e interhospitalario (tanto para pacientes, como profesionales sanitarios, e incluso transeúntes). Incluye medidas de rescate para el paciente, en caso de agravamiento de su estado de salud durante el transporte. También tienen en cuenta la posterior descontaminación del transporte.

 

Conclusiones:

El transporte de personas con COVID-19 sin la adopción de medidas adecuadas contribuye a la diseminación de COVID-19 e obstaculiza los esfuerzos por romper la cadena de transmisión de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32183864

Factores críticos de la organización para proteger al personal asistencial en China: Clínica online para triaje de pacientes y Separación física de pacientes con y sin sospecha de COVID-19 en accesos y consultas

CHINA

Para reducir al máximo las infecciones entre su personal, el Hospital West China (Chengdu, China) adoptó las siguientes medidas:

1. Clínica online centrada en el triaje de pacientes (con sospecha de COVID-19 y no), dar indicaciones de tratamiento a pacientes con sospecha que permanecían confinados en sus casas y facilitaba a aquellos con alta sospecha su derivación acudir a las salas específicas de tratamiento y observación.

2. Separación física de pacientes sin sospecha y pacientes con sospecha ( dos niveles) de COVID-19:

a) Tratamiento y Sala de observación 1: Fiebre + problemas respiratorios + viaje a zonas de riesgo o contacto con casos confirmados en las últimas dos semanas

b) Tratamiento y Sala de observación 2: Fiebre + problemas respiratorios

c) Sala de urgencias normal: Sin fiebre, sin problemas respiratorios, sin antecedentes de contacto con casos confirmados o estancia en zonas de riesgo.

3. Urgencias se convierte en el servicio con mayor prioridad del hospital y de acceso preferente a los recursos.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/acem.13951

Sin Peer Review

MANEJO CLÍNICO DE PACIENTES CON COVID-19

Población pediátrica

Acumulación de casos en niños con shock inflamatorio similar a la enfermedad de Kawasaki posiblemente relacionado con el COVID-19

REINO UNIDO, RELEVANTE

Resultados:

En South Thames Retrieval Service de Londres (Reino Unido) se han detectado 8 casos (5 niños y 3 niñas; rango de edad de los niños de 4 a 14 años) con shock hiperinflamatorio, que mostraron características similares a la enfermedad de Kawasaki atípica, síndrome de shock de la enfermedad de Kawasaki, o síndrome de shock tóxico en niños en plena pandemia de COVID-19.

Todos los niños estaban sanos previamente; 6 eran descendientes de afro-caribeños, todos excepto 1 estaban por encima de 75 percentil de peso. Presentaciones clínicas similares: fiebre (38–40 ° C), erupción variable, conjuntivitis, periférica edema y dolor extremo generalizado con síntomas gastrointestinales significativos.

Todos los niños dieron negativo en COVID-19 en lavado broncoalveolar o nasofaríngeo aspirados.

Todos sufrieron shock vasoplejico refractario y eventualmente requirieron noradrenalina y milrinona para soporte hemodinámico.

7 niños necesitaron ventilación mecánica para la estabilización cardiovascular. Otra característica notable (además de persistente fiebre y erupción cutánea) fue el desarrollo de pequeños derrames pleurales, pericárdicos y ascíticos sugiriendo procesos inflamatorios difusos.

A pesar de estar críticamente mal, en los resultados de laboratorio de infección o inflamación incluyendo elevado concentraciones de proteína C reactiva, procalcitonina, ferritina, triglicéridos y D-dímeros, en 7 de los niños no se identificaron organismos patológicos. Adenovirus y enterovirus fueron aislados en 1 solo niño. En 1 paciente se halló vasos coronarios brillantes, que progresó en un aneurisma coronaria gigante a la semana de alta de la UCI pediátrica.

1 niño desarrolló arritmia con shock refractario, requiriendo soporte vital extracorpóreo y murió de infarto cerebrovascular a los 6 días de su ingreso en la UCI pediátrica.

Todos los niños recibieron inmunoglobulina (2 g / kg) vía intravenosa en las primeras 24 h, y cobertura antibiótica incluyendo ceftriaxona y clindamicina. Además 6 niños tomaron 50 mg / kg de aspirina.

Todos los niños fueron dados de alta de la UCI pediátrica a los 4–6 días. Desde el alta, dos de las los niños han dado positivo por COVID-19 (un niño fue el que murió que se detectó post mortem).

Se ha reportado en la UCI pediátrica de otro hospital de Londres (Evelina London Children’s Hospital) 20 niños con presentación clínica similar ( los 10 primeros dieron positivo en anticuerpos).

 

Conclusiones:

Este cuadro clínico representa un nuevo fenómeno que afecta a niños previamente asintomáticos con infección por COVID-19 y que se manifiesta como un síndrome hiperinflamatorio con afectación multiorgánica similar al síndrome de shock de la enfermedad de Kawasaki.

La naturaleza multifacética del curso de la enfermedad subraya la necesidad de un aporte multiespecializado (cuidados intensivos, cardiología, enfermedades infecciosas, inmunología y reumatología).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)31094-1.pdf

Conocimiento sobre las características de los subconjuntos de linfocitos y citoquinas en las infecciones por COVID-19 en población pediátrica pueden ayudar a llevar a cabo estrategias efectivas de tratamiento para eliminar el virus y evitar lesiones pulmonares causadas por amplias respuestas inmunes.

CHINA

Resultados:

Estudio que investigó las características de los subconjuntos de linfocitos de sangre periférica y las citoquinas séricas en niños con neumonía por COVID-19

56 niños/as (40 con neumonía por COVID-19 y 16 con neumonía por virus respiratorio sincitial (VSR).

En comparación con los niños con neumonía por VSR, los pacientes con neumonía por COVID-19 tuvieron un recuento más alto de linfocitos CD3 + 8 +, porcentajes más altos de linfocitos CD3 +, CD3 + 8 + y un menor porcentaje de linfocitos CD19 +.

El nivel de IL-10 en suero fue significativamente mayor en niños con neumonía por VRS. Un niño con neumonía por COVID-19 que tenía un aumento de IL-10 desarrolló neumonía grave.

 

Conclusiones:

La respuesta inmune desempeñó un papel muy importante en el desarrollo de la neumonía por COVID-19.

La respuesta efectiva de las células T CD8 + podría influir en la gravedad de la neumonía por COVID-19.

El cambio adaptable en el nivel de IL-10 podría contribuir a los síntomas de neumonía relativamente leves en niños con neumonía por COVID-19 y la coinfección bacteriana podría ser un factor de riesgo de neumonía severa.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30207-3/pdf

En niños graves y críticos por COVID-19 podría usarse terapia antiviral valorando siempre caso por caso y el beneficio-riesgo para el paciente.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Serie de declaraciones de panel de expertos en medicina y farmacia en enfermedades infecciosas pediátricas de 18 instituciones norteamericanas basadas en la revisión de la mejor evidencia disponible y la opinión de expertos sobre actuaciones contra el COVID-19 en pediatría.

Estas son:

  • En la mayoría de los casos, el curso típicamente leve de COVID-19 pediátrico sugiere cuidados habituales.
  • Marco de toma de decisiones para la terapia antiviral que evalúa los riesgos y los beneficios según la gravedad de la enfermedad y necesidades de soporte respiratorio, considerando caso por caso.
  • Uso de antivirales solo en niños con pruebas virológicas positivas de COVID-19
  • Cuando se considere la terapia antiviral, recomiendan la participación en ensayos clínicos a medida que estos estén disponibles. De lo contrario, los antivirales deben ofrecerse con un control adecuado y en consulta con un especialista siempre que sea posible.
  • Si se usa un antiviral, el panel sugiere remdesivir como el agente preferido. La hidroxicloroquina podría considerarse para pacientes que no son candidatos al remdesivir o cuando remdesivir no está disponible.

 

Conclusiones:

Terapia antiviral para COVID-19 no es necesaria para la gran mayoría de los pacientes pediátricos por la poca gravedad que reviste el virus en este tipo de población.

En niños que desarrollan enfermedades graves o críticas, esta guía ofrece un enfoque para la toma de decisiones con respecto a los antivirales basada en los datos disponibles y que a medida que la evidencia continúe evolucionando habrá necesidad de ir actualizando.

 

Referencias bibliográficas:

https://academic.oup.com/jpids/advance-article/doi/10.1093/jpids/piaa045/5823622

Considerar exantema similar a la varicela como una posible manifestación cutánea asociada a COVID-19 en niños.

ITALIA, RELEVANTE

Resultados:

Estudio de un caso de niña de 8 años de Milán que presentó historial de 3 días de una erupción cutánea papulovesicular asintomática. En el examen físico, había alrededor de cuarenta pápulas eritematosas y pocas vesículas diseminadas bilateral y simétricamente en el tronco. No se encontraron en las extremidades, la cara y los genitales, así como las membranas mucosas.

Las lesiones fueron inicialmente pápulas eritematosas algunas de las cuales mostraron una tendencia a la vesiculación superficial que condujo a la formación de costras.

Historial médico de buena salud, excepto por un historial de tos leve de 6 días.

Antecedentes de infección por varicela un año antes.

Análisis de sangre de rutina (incluidos recuento sanguíneo completo, función hepática y renal y la proteína C reactiva) no mostraron anormalidades, excepto trombocitopenia leve (recuento de plaquetas: 105,000 / μL; rango: 150,000 / μL – 400,000 / μL).

Según hallazgos clínicos, se sospechó de exantema viral. Dos días más tarde la paciente desarrolló fiebre leve y 3 días después el padre, la madre y la abuela de la paciente manifestaron fiebre y tos y dieron positivo en COVID-19 a través de un hisopo nasofaríngeo.

Las lesiones cutáneas de la paciente, así como los síntomas sistémicos, disminuyeron sin ninguna terapia al cabo de los 7 días, y el recuento de plaquetas volvió a la normalidad. La paciente fue dada de alta del aislamiento domiciliario con su familia, y no se reportaron más manifestaciones sistémicas ni cutáneas.

 

Conclusiones:

Se han reportado casos de manifestaciones cutáneas asociadas al COVID-19 en adultos (un caso en Tailandia con erupción petequial diagnosticada inicialmente como dengue, y en Italia con erupción eritematosa (n = 14), urticaria generalizada (n = 3) y vesículas de tipo varicela (n = 1); y en una serie de 22 pacientes adultos con COVID-19 con una erupción similar a la varicela que afecta predominantemente al tronco.

En nuestra paciente, el tiempo de latencia del desarrollo de erupción después de la aparición de la tos fue de tres días y la duración del exantema fue de siete días. Hubo ausencia de otras manifestaciones cutáneas y afectación de la mucosa, así como síntomas como prurito, dolor o ardor.

Los diagnósticos alternativos para una erupción de este tipo incluyen la infección por varicela, que es poco probable según una infección previa, y las picaduras de insectos que son poco probables en ausencia de prurito.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/pde.14201

Transmisión fecal-oral en niños de COVID-19 no debe ignorarse como una de las posibles rutas de transmisión del virus.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

a) Carta al editor en el que describen los casos de 3 niños con confirmación por laboratorio de COVID-19 en China.

Los tres pacientes pediátricos fueron diagnosticados con neumonía leve y la fiebre fue el síntoma más constante y predominante. Solo un niño tuvo problemas gastrointestinales.

Los tres niños infectados tuvieron una buena respuesta al tratamiento antiviral con un tiempo relativamente corto de resolución.

Encontraron que el COVID-19 seguía siendo detectable en las heces de pacientes pediátricos durante aproximadamente 4 semanas, mientras que el resultado de ARN viral fue negativo en muestras respiratorias durante las 2 semanas posteriores al inicio de la enfermedad.

Dos niños mostraron resultados negativos en la detección fecal de SARS-CoV-2, 20 días después de la eliminación del ARN viral en el tracto respiratorio, mientras que otro niño dio positivo de manera persistente en muestras fecales incluso 8 días después de que las muestras respiratorias fueran negativas.

b) Estudio epidemiológico de 10 niños con COVID-19 confirmados por PCR en el que 8 de ellos dieron positivo de forma persistente en hisopos rectales incluso después de que la prueba nasofaríngea fuera negativa, lo que aumenta la posibilidad de transmisión fecal-oral

 

Conclusiones:

COVID-19 en niños afecta con menos severidad comparado con pacientes adultos.

El mecanismo subyacente a esta resiliencia en niños al COVID-19 aún no se conoce.

Se obtienen resultados positivos en heces de niños con COVID-19 aun siendo negativo en test nasofaringeos.

Se plantea la posibilidad de transmisión fecal-oral, reforzando la necesidad de pruebas de ácido nucleico de muestras de heces de niños con COVID-19 durante la fase de convalecencia.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30177-8/pdf

https://www.nature.com/articles/s41591-020-0817-4

En pacientes pediátricos graves o muy graves que sobreviven a cuidados intensivos con respuestas excesivas del sistema inmune pueden provocar daño pulmonar a largo plazo y complicaciones graves de salud. Por lo tanto, la identificación temprana de las características específicas de los pacientes pediátricos graves y su tratamiento oportuno son de crucial importancia.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Describen las características clínicas de 8 pacientes pediátricos (6 niños y 2 niñas) graves con COVID-19 en UCI, en un hospital de Wuhan del 24 de enero al 24 de febrero:

Rango de edad entre los 2 meses a 15 años

5 estaban graves y 3 muy graves

El periodo de incubación en 4 pacientes fue entre los 5 y 10 días

La duración desde el inicio de la enfermedad hasta la confirmación de la misma de siete pacientes varió de entre 3 a 15 días.

La duración de la enfermedad de todos los pacientes fue superior a 10 días y superior a 20 días en pacientes muy graves

Los síntomas más comunes fueron polipnea (8/8), seguidos de fiebre (6/8) y tos (6/8), expectoración (4/8), náuseas / vómitos (4/8), diarrea (3/8), fatiga / mialgia (1/8), dolor de cabeza (1/8) y estreñimiento (1/8).

La auscultación pulmonar reveló estertores en el lóbulo inferior izquierdo o derecho en cinco pacientes (5/8) y crepitaciones en los otros (3/8).

6 pacientes tenían neumonía bilateral y 2 neumonía unilateral

Las imágenes de tórax mostraron múltiples sombras en forma de parche en (7/8) pacientes y opacidad de vidrio esmerilado (GGO) (6/8), derrame pleural (1/8) y cambio de «pulmón blanco» (1/8).

Los hallazgos de laboratorio revelaron recuentos normales o aumentados de sangre total (7/8), aumento de la proteína C reactiva, procalcitonina y lactato deshidrogenasa (6/8) y función hepática anormal (4/8).

Otros hallazgos incluyeron disminución de test TBNK [CD16 + CD56 (4/8) y Th / Ts * (1/8), aumento de CD3 (2/8), CD4 (4/8) y CD8 (1/8), aumento niveles de cicloquina IL-6 (2 / 8), IL-10 (5/8) e IFN-γ (2/8).

Los tratamientos se centraron en el soporte sintomático y respiratorio (Dos pacientes críticos se sometieron a ventilación mecánica invasiva), terapia antibiótica, medicina tradicional China, las terapias intravenosas fueron con glucocorticoides e inmunoglobulinas de acuerdo con las condiciones de los pacientes

Hasta el 24 de febrero de 2020, tres pacientes permanecían bajo tratamiento en la UCI, los otros cinco se recuperaron y fueron dados de alta.

 

Conclusiones:

Al igual que en adultos, los niños parecen ser más susceptibles a la infección por COVID-19.

En esta cohorte, los síntomas más comunes fueron polipnea (100%), fiebre (75%), tos (75%), expectoración (50%) y náuseas / vómitos (50%). La fatiga / mialgia y el dolor de cabeza, comúnmente descritos en adultos, rara vez han sido descritos en niños.

Los cambios comunes observados a través de imágenes incluyeron múltiples sombras parecidas a parches y opacidad de vidrio esmerilado.

Aumento considerable de citoquinas en estos pacientes, que parecía más severa en pacientes muy críticos.

 

Referencias bibliográficas:

https://link.springer.com/article/10.1007/s12519-020-00354-4

Las manifestaciones clínicas en niños con COVID-19 son generalmente menos graves que en adultos, siendo los niños pequeños los más vulnerables y críticos a la infección.

SUECIA, CHINA

Resultados:

Son escasos los datos iniciales sobre la carga de COVID-19 en niños.

a) Series de casos (incluyó 2.135 pacientes pediátricos con COVID-19) desde el 16 de enero de 2020 hasta el 8 de febrero de 2020 para identificar las características epidemiológicas y los patrones de transmisión de pacientes pediátricos con (COVID-19) en China.

728 (34,1%) casos confirmados por laboratorio, 1.407 (65,9%) casos sospechosos [mediana de edad de todos los pacientes fue de 7 años (RIQ: 2-13 años)]. 1208 pacientes de casos (56,6%) eran niños.

La mediana del tiempo desde el inicio de la enfermedad hasta el diagnóstico fue de 2 días (rango: 0-42 días).

El 4% de los casos confirmados virológicamente tenían infección asintomática, y esta tasa casi con certeza subestima la tasa real de infección asintomática porque es improbable que muchos niños asintomáticos sean examinados.

Entre los niños sintomáticos, el 5% tenía disnea o hipoxemia (un porcentaje sustancialmente más bajo que en adultos), y el 0.6% progresó a síndrome de dificultad respiratoria aguda o disfunción del sistema multiorgánico (una tasa que también es menor que la observada en adultos).

Los niños mostraron una mayor afectación del tracto respiratorio superior (incluido el transporte nasofaríngeo) en lugar de afectación del tracto respiratorio inferior

Los bebes y niños en edad preescolar tenían más probabilidades que los niños mayores de tener manifestaciones clínicas graves.

b) Revisión sistemática de 45 estudios (artículos científicos y cartas) obtenidos en las bases de datos MEDLINE y Embase (1 de enero y 1 marzo 2020).

La revisión mostró que los niños hasta ahora han representado entre el 1% y 5% de los casos diagnosticados de COVID-19. A menudo la enfermedad es más leve que los adultos y las muertes han sido extremadamente raras.

Los hallazgos diagnósticos han sido similares a los de los adultos, siendo prevalente la fiebre y síntomas respiratorios, pero parece que menos niños han desarrollado neumonía severa.

c) 25 casos pediátricos confirmados de COVID-19. Se analizaron las manifestaciones clínicas, los datos de laboratorio y radiológicos, los tratamientos y los resultados. La relación niño / niña fue de 1.27: 1. La mediana de edad era 3 años. Los casos de COVID-19 en niños <3 años, 3-6 años y pacientes ≥6 años fueron 10 (40%), 6 (24%) y 9 (36%), respectivamente. Los síntomas más comunes al inicio de la enfermedad fueron fiebre (13 [52%]) y tos seca (11 [44%]). Las imágenes de TC de tórax mostraron normalidad esencial en 8 casos (33,3%), afectación unilateral de los pulmones en 5 casos (20,8%) y afectación bilateral en 11 casos (45,8%). Los diagnósticos clínicos incluyeron infección del tracto respiratorio superior (n = 8), neumonía leve (n = 15), y casos críticos (n = 2). Dos casos críticos (8%) recibieron ventilación mecánica invasiva, corticosteroides e inmunoglobulina. Los síntomas en 24 (96%) de 25 pacientes fueron aliviados.

 

Conclusiones:

a) Los niños sin confirmación virológica tenían más probabilidades de tener una enfermedad grave que los niños a los que se detectó COVID-19, posiblemente porque sus síntomas fueron causados por otros patógenos.

Hay subpoblaciones de niños con un mayor riesgo (bebes y niños en edad preescolar) Los niños de todas las edades parecían susceptibles a COVID-19, y no hubo diferencias significativas de sexo.

Los niños pueden desempeñar un papel importante en la transmisión viral en la comunidad.

b) La enfermedad por coronavirus 2019 en niños, parece tener un curso de la enfermedad más leve y un mejor pronóstico que los adultos. Las muertes fueron extremadamente raras.

c) Niños menores de 3 años representaron los casos mayoritarios y más críticos que exigió atención adicional durante el tratamiento de hospitalización y cuidado en el hogar.

 

Referencias bibliográficas:

https://pediatrics.aappublications.org/content/early/2020/03/16/peds.2020-0702.1

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/apa.15270

https://link.springer.com/content/pdf/10.1007/s11596-020-2172-6.pdf

Aunque la mayoría de pacientes pediátricos tienen síntomas leves o moderados de COVID-19, la gran proporción de niños asintomáticos pone en relieve la dificultad para identificar pacientes pediátricos sin información epidemiológica clara, lo que lleva a una situación peligrosa en infecciones adquiridas en la comunidad.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Estudio de pacientes pediátricos (de 0 a 16 años) con COVID-19 confirmado a través de registros médicos electrónicos en tres hospitales de China.

Del 17 de enero al 1 de marzo de 2020, se identificó a 36 niños (edad media 8.3 [DE 3.5] años) estaban infectados con COVID-19.

La ruta de transmisión fue por contacto cercano con miembros de la familia (32 [89%]) o antecedentes de exposición al área epidémica (12 [33%]); ocho (22%) pacientes tuvieron ambas exposiciones.

17 (47%) de los 36 niños tenían síntomas clínicos leves, de los cuales 10 (28%) pacientes fueron asintomáticos y 7 (19%) con síntomas agudos de vías respiratorias superiores. Los 19 pacientes pediátricos restantes (53%) tenían síntomas clínicos moderados, característico de neumonía leve.

Los síntomas comunes al ingreso fueron fiebre (13 [36%]) y tos seca (siete [19%]).

El tiempo medio en el hospital fue de 14 (DE 3) días. Para el 28 de febrero de 2020, todos los pacientes estaban curados.

Se observó aumento de la creatina quinasa MB en suero (11 [31%]), disminución de linfocitos (11 [31%]), leucopenia (siete [19%]) y procalcitonina elevada (seis [17%]).

Todos los niños asintomáticos y los que no presentaron neumonía necesitaron exámenes de laboratorio y radiográficos para el diagnóstico.

 

Conclusiones:

Este estudio muestra que los pacientes pediátricos con COVID-19 tienen un modo de transmisión simple, ya sea por contacto cercano con adultos infectados o por exposición a áreas epidémicas. Gran proporción de niños con infección asintomática por COVID-19 contrasta con pacientes adultos con COVID-19, en términos de presentar síntomas como tos y congestión faríngea lo que indica que este virus tiene poco efecto en el tracto respiratorio superior de los niños.

La prevalencia de leucopenia, linfopenia y aumento de las enzimas miocárdicas en niños con COVID-19 fue similar a la de los adultos. COVID-19 es altamente transmisible pero puede tener una presentación encubierta en niños Una característica de COVID-19 es que afecta a varios órganos vitales (ej. Pulmones y corazón), como lo demuestran las mayores cantidades de enzimas miocárdicas, aunque en todos los niños infectados fueron leves o moderados.

Aunque la fiebre, la tos seca y la neumonía leve son manifestaciones comunes, casi la mitad de los pacientes no tienen síntomas obvios ni hallazgos radiológicos anormales.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30198-5/fulltext

Gestación, parto y lactancia

Caso de posible transmisión vertical de COVID-19 de madre infectada a su recién nacida.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Caso de un recién nacido (22 de febrero en Wuhan, China) con anticuerpos IgM elevados contra el COVID-19 nacido de una madre con COVID-19. Tanto la madre como el bebé se sometieron a tomografía computarizada (TC) de tórax, RT-PCR e hisopos nasofaríngeos, y anticuerpos IgM e IgG, citocinas y otras pruebas bioquímicas en sangre.

28 de enero de 2020: mujer primípara de 29 años (34 semanas y 2 días de gestación) con sospecha de exposición al COVID-19 desarrolló temperatura de 37.9 ° C, congestión nasal y dificultades respiratorias.

31 de enero 2020: tomografía computarizada (TC) del tórax mostró opacidades irregulares de vidrio esmerilado en la periferia de ambos pulmones. RT-PCR en hisopo nasofaríngeo fue positivo.

2 de febrero 2020: ingreso en hospital con tratamiento antiviral, antibiótico, corticosteroides y oxígeno. Resultados de 4 pruebas repetidas de RT-PCR positivas.

21 de febrero 2020: niveles de anticuerpos IgG e IgM contra COVID-19 fueron 107.89 AU / mL y 279.72 AU / mL, respectivamente; RT-PCR de las secreciones vaginales fueron negativos.

22 de febrero 20: nace mediante cesárea una niña en una sala de aislamiento de presión negativa. La madre llevaba máscara N95 y no hubo contacto físico con la bebe tras el parto. Peso al nacer de 3.120g y puntuaciones de Apgar de 9 a 1 minuto y de 10 a 5 minutos. Recién nacida no presentó síntomas y fue puesta en cuarentena en la UCI neonatal.

A las 2 horas de edad, nivel de IgG de COVID-19 fue de 140.32 UA / mL y de IgM fue de 45.83 AU / mL. Las citoquinas estaban elevadas (IL-6, 28.26 pg / mL; IL-10, 153.60 pg / mL), y el recuento de glóbulos blancos (18.08 × 109/L). TC de tórax normal. 5 pruebas de RT-PCR en torundas nasofaríngeas tomadas de 2 horas a los 16 días de edad fueron negativas. Sus niveles de IgM (11.75 AU / mL) e IgG (69.94 AU / mL) todavía estaban elevados el 7 de marzo, y fue dada de alta el 18 de marzo.

28 de febrero 2020: la leche materna de la madre tuvo un resultado negativo en la prueba de RT-PCR. 29 de febrero 2020: nivel de IgG fue de 116.30 UA / mL y IgM fue de 112.66 AU / mL.

 

Conclusiones:

Recién nacido de madre con COVID-19 que presenta niveles elevados de anticuerpos IgM y resultados anormales de las pruebas de citosinas 2 horas después del nacimiento.

Los anticuerpos IgM no se transfieren al feto a través de la placenta por lo que el bebé podría haber estado expuesto durante 23 días desde el momento del diagnóstico de COVID-19 hasta el parto.

Resultados de laboratorio muestran inflamación y daño hepático apoyan indirectamente la posibilidad de transmisión vertical.

No se puede descartar la infección durante el parto, los anticuerpos IgM generalmente no aparecen hasta 3 a 7 días después de la infección, y la IgM elevada en el neonato fue evidente en una muestra de sangre extraída 2 horas después del nacimiento.

Los resultados de la prueba de RT-PCR negativa en repetidas ocasiones en muestras de hisopos nasofaríngeos son difíciles de explicar, aunque estas pruebas no siempre son positivas con infección.

Las limitaciones de este informe incluyen que es un solo caso y que no se realizaron pruebas de PCR de líquido amniótico o placenta.

 

Referencias bibliográficas:

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2763853?guestAccessKey=a431dfe5-74e0-4ffa-abe9-20aa39eee761&utm_source=twitter&utm_medium=social_jama&utm_term=3338219262&utm_campaign=article_alert&linkId=88477795

Se recomienda la lactancia materna tanto para casos de madres confirmadas con COVID-19 como probables, siempre que las condiciones clínicas del recién nacido y la madre lo permitan, y extremando las medidas de aislamiento (higiene de manos y mascarilla).

CHINA

Resultados:

Es posible amamantar al bebe manteniendo las medidas para la prevención de infección transmitidos por gotas y por contacto.

Existe la opción de la extracción de la leche materna. En este caso, antes de cada extracción de leche, la madre debe realizar la higiene de manos. Después de cada sesión de extracción, todas las partes que entran en contacto con la leche materna deben lavarse a fondo y la bomba completa de extracción completa debe desinfectarse adecuadamente siguiendo las instrucciones del fabricante.

No es preciso pasteurizar la leche extraída antes de administrarla al neonato.

En recién nacidos prematuros ingresados se debe utilizar la leche del banco de leche.

 

Conclusiones:

No hay evidencia que demuestre que el virus pueda transmitirse en la leche materna. Los beneficios reconocidos beneficios de la lactancia materna superan cualquier riesgo potencial de transmisión del coronavirus a través de la leche materna.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/

https://www.rcog.org.uk/

https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/inpatient-obstetric-healthcare-guidance.html

https://www.who.int/news-room/q-a-detail/q-a-on-covid-19-pregnancy-childbirth-and-breastfeeding

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32141062

 

La vía y momento del parto deben ser evaluados de forma individual por un equipo multidisciplinar y dependerá del estado clínico de la paciente, edad gestacional y condición fetal.

CHINA

Resultados:

La infección con COVID-19 por sí sola no es una indicación para la interrupción del embarazo.

Si se puede tratarse la infección con éxito, se debe permitir que los embarazos continúen a término.

Las mujeres embarazadas que están gravemente enfermas debido a la infección por COVID-19 (varía regionalmente, generalmente <26 semanas en China, <23-24 semanas en los EEUU) puede requerir un parto prematuro a pesar de un alto riesgo de muerte neonatal.

Si es posible, el parto debe realizarse en una unidad aislada de presión negativa.

Se recomienda el clampaje inmediato del cordón umbilical y evitar el contacto piel con piel para reducir el riesgo de transmisión vertical.

En mujeres que necesitan cesárea se puede considerar la analgesia local. Si la afección respiratoria materna parece estar deteriorándose rápidamente, anestesia endotraqueal general puede ser más segura.

Se recomienda la separación temporal del recién nacido durante al menos 14 días.

 

Conclusiones:

No hay evidencia clara sobre el momento óptimo del parto, y si el parto vaginal o por cesárea es más seguro para impedir la transmisión vertical en el momento del parto.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos.htm

https://sego.es/

https://www.rcog.org.uk/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32151335

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32141062

No se ha demostrado la transmisión de COVID-19 de mujeres embarazadas al feto.

CHINA

Resultados:

38 casos en mujeres embarazadas (39 bebes) con COVID-19 en el tercer trimestre de embarazo. Se obtuvo información clínica, virológica y de laboratorio detallada en 30 de los recién nacidos. No hubo muertes maternas y no hubo casos confirmados de transmisión intrauterina de madres con COVID-19 a sus fetos.

Estudio de 2 casos de dos mujeres médicos con COVID-19 en el tercer trimestre de embarazo. Ambas partos fueron por cesárea. No hubo infección intrauterina de madre a feto.

Estudio retrospectivo que compara 16 mujeres embarazadas y sus bebes con 45 embarazadas no infectadas. Todos los partos de mujeres infectadas fueron por cesárea. En 10 recién nacidos de los que se obtuvieron datos del grupo de las mujeres infectadas, ninguno dio positivo en COVID-19.

En un caso (1) de una madre con COVID-19 y su bebé recién nacido por cesárea se observó en el recién nacido niveles elevados de anticuerpos IgM y resultados anormales de la prueba de citocinas 2 horas.

 

Conclusiones:

Los estudios indican la ausencia de transmisión madre-feto observada en COVID-19 que es consistente con experiencias anteriores de otras infecciones de coronavirus (SARS and MERS).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos.htm

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32182347/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32180426

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2763853

Los principios del tratamiento de la mujer embarazada son los mismos que para el resto de la población general afectada por COVID-19 y estará basado en la optimización del estado de salud del binomio madre-feto.

CHINA

Resultados:

Actualmente no existe un tratamiento específico frente al COVID-19.

Basándose en experiencias previas de otros brotes por coronavirus, los tratamientos que se utilizan son:

Tratamiento Antiviral:

  • Combinación de inhibidores orales de la proteasa (lopinavir/ritonavir) con o sin interferón β o α. En China, las dosis recomendadas fueron: 2 cápsulas de lopinavir /Ritonavir (200 mg / 50 mg por cápsula) por vía oral junto con interferón alfa nebulizado (5 millones de UI en 2 ml de agua estéril para inyección) dos veces al día.
  • Otras opción: inhibidores de la ARN polimerasa como Remdesivir y Cloroquina. Se sabe que ambos medicamentos inhibe el virus COVID-19 in vitro.

Tratamiento antibacteriano:

  • Los antibióticos están indicados solo si hay evidencia de infección bacteriana secundaria.
  • La ceftriaxona intravenosa se puede administrar inicialmente mientras se espera resultados de cultura y sensibilidad.

Tratamiento con corticosteroides:

  • No parece adecuado el uso de corticoides ya que puede retrasas el aclaramiento del virus.
  • En China se recomienda metilprednisolona (1-2 mg / kg de peso corporal por día) durante un periodo corto o (3-5 días) especialmente cuando hay disnea e hipoxemia grave. Estos datos necesitan una evaluación sobre su efectividad y seguridad.
  • El uso de corticoides para la maduración pulmonar fetal puede utilizarse, siempre de acuerdo con el equipo multidisciplinar que atiende a la paciente embarazada.

 

Conclusiones:

Ante la falta de datos epidemiológicos actuales, el tratamiento de la infección por COVID-19 en el embarazo está basado en experiencias limitadas de brotes de diferentes coronavirus anteriores, cuya epidemiologia, curso clínico y respuesta al tratamiento puede diferir.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos.htm

https://sego.es/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32141062

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32160345

Las mujeres embarazadas no son más susceptibles de infectarse por covid-19 , y en caso de infección, no parece que agraven el curso de los síntomas del COVID-19 que en el resto de grupos de población.

CHINA

Resultados:

Existen muy pocos datos referentes a la infección por COVID-19 durante el embarazo. Una revisión de 23 estudios (informes de casos y series de casos) que incluyen un total 32 mujeres embarazadas afectadas por COVID-19 que dieron a luz a 30 bebés (un par de gemelos y tres embarazos en curso). En 27 casos el parto fue por cesárea y en 2 por parto vaginal, y 15 partos fueron prematuros (47% de las mujeres). Hubo una muerte fetal y una muerte neonatal.

Morbilidad y mortalidad materna: 2 mujeres con COVID-19 requirieron cuidados en la UCI.

No se han registrado muertes maternas hasta la fecha.

 

Conclusiones:

Con precaución, dado el número limitado de estudios, se puede concluir que:

– Se desconoce el efecto del COVID-19 en mujeres embarazadas en relación al riesgo de aborto, crecimiento fetal y efectos en la placenta.

– No hay información del efecto de COVID-19 sobre el curso y el resultado del embarazo en el primer y segundo trimestre.

– Los riesgos para la mujer embarazada con COVID-19 parecen aumentar durante el último trimestre del embarazo.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos.htm

https://sego.es/

https://www.rcog.org.uk/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32180292

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32141062

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32186894

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

SINGAPUR

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

Reducen la cirugía electiva. Mantienen la cirugía ambulatoria, por cáncer y la urgente.

En paciente con COVID-19 o sospecha, la cirugía se practica en quirófanos de aislamiento.

En pacientes con COVID-19 o sospecha, sólo se realizó cirugía de urgencia. Preferible, si fue posible, esperar a resultados de prueba diagnóstica. En pacientes con COVID-19 confirmado que requerían cirugía de urgencia (cáncer o cardíaca) se reevaluó el balance beneficio riesgo de proceder o retrasar la intervención.

Se debe retirar todo el material innecesario de quirófano y cubrir con plásticos el instrumental y tecnologías necesarias.

En madres con COVID-19 o sospecha, tras el parto, el neonato fue tratado en sala aparte por el equipo de neonatología.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32162212

Intervenciones quirúrgicas de urgencias

Recomiendan: Minimizar el uso de dispositivos de energía durante los procedimientos cuando sea posible. Cuando se necesita energía, se recomienda evitar el bisturí ultrasónico y configuraciones de energía más bajas para minimizar el humo quirúrgico. Utilizar un circuito cerrado con dispositivo de evacuación de humo con filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA) o el mejor sustituto disponible. Usar EPP mejorado en la sala de operaciones, dado el riesgo teórico de transmisión independientemente de los procedimientos abiertos, laparoscópicos o robóticos. Utilizar bajas presiones de neumoperitoneo cuando sea posible, ya que muchos casos de emergencia y no emergencia pueden realizarse con una presión de insuflación de 12 mmHg o inferior. Desinflar el abdomen utilizando un dispositivo de evacuación de humo o un sustituto de succión.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Revisión no sistemática sobre la cirugía abdominal por laparotomía, laparoscópica y robótica.

El Colegio Estadounidense de Cirujanos ha declarado que «no hay datos suficientes para recomendar a favor o en contra de un enfoque abierto versus un enfoque laparoscópico».

El Royal College of Surgeons recomienda que los cirujanos «consideren la laparoscopia solo en casos individuales seleccionados», y también reconocen que el riesgo no está claramente demostrado durante laparoscopia y cirugía robótica.

Por lo tanto, se revisan las prácticas actuales (evacuación de humos y sistemas de insuflación) en laparoscopia y cualquier modificación que se pueda hacer para minimizar cualquier riesgo potencial de transmisión del virus al personal operativo. Cuando un paciente es COVID-19 confirmado o sospechoso, la cirugía debe diferirse si es posible.

Cuando una operación es semi-urgente o urgente se sugiere informar al paciente de los posibles riesgos añadidos y una posterior toma de decisiones. El riesgo de transmisión desde el abdomen es desconocido y la laparoscopia aún puede ser beneficiosa para estos pacientes, pero debe realizarse con precauciones. En una infección confirmada, se pueden tomar precauciones adicionales, incluido el uso de EPP mejorado durante el procedimiento con respiradores de careta filtrante como los respiradores N95 y el uso de salas de aislamiento.

 

Conclusiones:

No hay evidencia científica que respalde el uso de la cirugía abierta sobre la laparoscopia o la cirugía robótica para reducir la transmisión viral de COVID-19. Puede existir un riesgo teórico de transmisión desde el abdomen de una persona infectada y, por lo tanto, ofrecemos recomendaciones durante la cirugía laparoscópica o robótica (ver mensaje clave).

 

Referencias bibliográficas:

http://link.springer.com/10.1007/s11605-020-04592-9

Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia. Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19. – Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes

CHINA

Resultados:

Recomendaciones prácticas para el manejo de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) durante la epidemia de COVID-19, proporcionadas por Sociedades Científicas chinas (paneles de expertos).

Tratamiento farmacológico para pacientes no infectados, consideraciones:

– Se recomienda continuación del tratamiento actual si la enfermedad es estable. En caso de brote, consultar con el médico.

  • La mesalanina no debería aumentar el riesgo de infección
  • El uso de corticoides se puede mantener, prestar atención a posibles efectos secundarios
  • Continuación con tratamientos biológicos (infliximab, adalimumab, vedolizumab, ustekinumab). Si no fuera posible realizar la infusión de infliximab, se aconseja el cambio a adalimumab en el domicilio.
  • La nutrición enteral podría utilizarse si los biológicos no son accesibles
  • No comenzar tratamiento de nuevo inicio con tofacitinib en zonas afectadas por la epidemia, a menos que no haya otras alternativas

– La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

Tratamiento farmacológico para pacientes infectados por COVID-19:

– Suspender agentes biológicos e inmunosupresores, tras consultar con el médico especialista.

Cirugías:

– Posponer endoscopias y cirugías no consideradas de urgencia

– Realizar cribado para COVID-19 antes de llevar a cabo una cirugía de urgencia

 

Conclusiones:

– Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

– Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19.

– Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32171057

 

CHINA

Resultados:

Los autores del trabajo emiten recomendaciones para la intubación de pacientes con COVID-19, basadas en su propia experiencia y teniendo presente que el paciente que requiere intubación es un paciente grave con una alta carga viral. Emiten recomendaciones desde una perspectiva de seguridad para el paciente y recomendaciones desde la perspectiva de seguridad del profesional sanitario.

 

Conclusiones:

Al intubar a una persona con COVID-19, se precisa tener en cuenta consideraciones especiales que garanticen la seguridad (del paciente y profesionales sanitarios).

 

Referencias bibliográficas:

https://anesthesiology.pubs.asahq.org/article.aspx?articleid=2763451

 

En las zonas afectadas por un brote epidémico de COVID-19, restringir la realización del transplante hepático a los casos más urgentes.

ITALIA

En las zonas afectadas por un brote epidémico de COVID-19, restringir la realización del transplante hepático a los casos más urgentes.

Algoritmo sobre la toma de decisiones en la asignación de órganos durante el brote de COVID-19 del Ospedale Maggiore Policlinico, Milan (Italia)

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32181969

Sin Peer Review

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

SINGAPUR

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

Reducen la cirugía electiva. Mantienen la cirugía ambulatoria, por cáncer y la urgente.

En paciente con COVID-19 o sospecha, la cirugía se practica en quirófanos de aislamiento.

En pacientes con COVID-19 o sospecha, sólo se realizó cirugía de urgencia. Preferible, si fue posible, esperar a resultados de prueba diagnóstica. En pacientes con COVID-19 confirmado que requerían cirugía de urgencia (cáncer o cardíaca) se reevaluó el balance beneficio riesgo de proceder o retrasar la intervención.

Se debe retirar todo el material innecesario de quirófano y cubrir con plásticos el instrumental y tecnologías necesarias.

En madres con COVID-19 o sospecha, tras el parto, el neonato fue tratado en sala aparte por el equipo de neonatología.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32162212

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha

CHINA

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha.

Las pautas de manejo específicas de COVID-19 para procedimientos quirúrgicos de urgencia pueden prevenir eficazmente la infección cruzada en quirófanos.

Dichas pautas pueden consultarse en el material suplementario que ofrece el estudio y que se dividen en tres apartados:

1. Procedimientos de anestesia para la intubación de urgencia de pacientes con infección confirmada o sospechosa por COVID-19.

2. Precauciones para el control de infecciones durante la evaluación previa a la anestesia y la evaluación ambulatoria.

3. Precauciones para el control de infecciones en quirófano.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32178954

COREA DEL SUR

Desde Corea del Sur, publican ante pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de infección por COVID-19 que articulan de la siguiente manera:

1. Transporte de pacientes y plan de manejo de quirófano.

2. Proceso de anestesia

1) Asignación de mano de obra.

2) Preparación antes de la anestesia y uso de equipo de protección personal (EPP).

3) Selección de la técnica de intubación.

4) Proceso de intubación endotraqueal.

5) Manejo del equipo después de la intubación endotraqueal. 6) Desnudarse y lavarse las manos después de la intubación endotraqueal.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32172550

Patología previa e infección por COVID-19

La presencia de enfermedad cardiovascular se asocia con mayor gravedad de la enfermedad por COVID-19 y mayor mortalidad general, pero no se ha encontrado un incremento de la mortalidad específica.

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Informar la asociación de enfermedad cardiovascular -ECV con el pronóstico y mortalidad en pacientes con COVID-19.

Análisis de los estudios por: gravedad y mortalidad. 18 estudios (n = 4858 pacientes). 16 de origen chino y 2 de EEUU.

ECV preexistente: se asoció con un riesgo significativamente mayor de forma grave de COVID-19; OR = 3,14 (IC95%: 2,32 a 4,24); I2  = 0% y riesgo general de mortalidad por todas las causas de COVID-19; OR = 11,08 (IC95%: 2,59 a 47,32); I2  = 55%.

No se encontró una asociación significativa entre la historia previa de ECV y la mortalidad en la enfermedad grave por COVID-19; OR = 1,72 (IC95%: 0,97 a 3,06); I2  = 0%.

 

Conclusiones:

La ECV preexistente se asocia con peores resultados entre los pacientes con COVID-19. Los médicos y los encargados de formular políticas deben tener en cuenta estos hallazgos al implementar modelos de estratificación de riesgos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0146280620300943?via%3Dihub

 

El empleo de fármacos que bloquean los receptores de angiotensina (BRA) no parece que modifique el curso clínico de pacientes con COVID-19.

CHINA

Resultados:

Evaluación de los bloqueadores del sistema renina-angiotensina (RAS), IECA / BRA y gravedad de COVID-19. Entre el 7 de febrero al 3 de marzo de 2020. Estudio observacional prospectivo. 50 pacientes con HTA y COVID-19 confirmado por laboratorio.

Grupo A: 20 pacientes que tratan su HTA con bloqueadores de los receptores de angiotensina BRA (BRA, IECAs en combinación o no con fármacos del grupo B).

Grupo B: 30 pacientes que tratan su HTA con fármacos NO BRA (beta-bloqueantes, bloqueantes de los canales del calcio y diuréticos).

Desenlace principal: tiempo transcurrido desde inicio de la enfermedad hasta negativización de las pruebas moleculares (PCR-RT).

Desenlaces secundarios: Empeoramiento de la TAC torácica durante hospitalización (afectación pulmonar < 30%, 30 a 50% y > 50%) y mortalidad hospitalaria.

No hubo diferencias estadísticamente significativas en la prueba de células sanguíneas. Tampoco en hallazgos de laboratorio, incluida la proteína C reactiva y el nivel de dímero D.

Tampoco se encontraron diferencias en el resultado principal (40,7 ± 11,43 días en el Grupo A y de 45,38 ± 13,71 días en el Grupo B) ni en los desenlaces secundarios.

 

Conclusiones:

No existe una diferencia obvia entre los bloqueadores RAS y los bloqueadores no RAS en las características clínicas y el curso de los pacientes con hipertensión que padecen COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32395474

Los profesionales, ante la incertidumbre sobre la transmisión de COVID-19, deben adoptar las medidas necesarias para protegerse adecuadamente.

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Tratan de identificar el riesgo potencial de transmisión asociado con maniobras de reanimación (compresiones torácicas, desfibrilación, reanimación cardiopulmonar).

11 estudios incluidos (hacen síntesis cualitativa): 2 cohortes, 1 casos y controles, 5 informes de casos y 3 ensayos controlados aleatorios de maniquí.

No encontramos ninguna evidencia directa de que las compresiones torácicas o la desfibrilación estén o no asociadas con la generación de aerosol o la transmisión de infección.

Los datos de los estudios de maniquí indican que la colocación de equipo de protección personal retrasa la instauración del tratamiento.

Los estudios solo proporcionaron pruebas indirectas, y ningún estudio describió pacientes con COVID-19. La certeza de la evidencia fue baja o muy baja para todos los resultados.

 

Conclusiones:

No está claro si las compresiones torácicas o la desfibrilación causan la generación de aerosol o la transmisión de COVID-19 a los rescatadores.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32325096

No hay pruebas que pongan de manifiesto la necesidad de modificar el tratamiento de la hipertensión arterial en personas con COVID-19, independientemente de la gravedad del cuadro COVID-19.

CHINA

Resultados:

Estudio retrospectivo que investiga la asociación entre los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) / bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) y la gravedad de la enfermedad y la mortalidad en pacientes con hipertensión hospitalizados por infección por COVID-19.

Un centro hospitalario. 1178 pacientes hospitalizados con infecciones por COVID-19 en el Hospital Central de Wuhan, China, del 15 de enero al 15 de marzo de 2020.

El porcentaje de pacientes con hipertensión que tomaban IECA / BRA se comparó entre aquellos con enfermedad grave frente a enfermedad no grave y entre sobrevivientes y no sobrevivientes.

Mediana de edad: 55,5 años (RIQ: 38 a 67 años) y 545 (46,3%) eran hombres.

Mortalidad global hospitalaria: 11,0%.

Pacientes con hipertensión:

362 (30,7% del total; mediana edad, 66,0 años (RIQ: 59 a 73 años); 189 (52,2%) hombres).

115 (31,8%) estaban tomando IECA / BRA.

Mortalidad hospitalaria en pacientes con hipertensión: 21,3%.

% de pacientes con hipertensión que tomaban IECA / BRA con infecciones graves y no graves (32,9% vs 30,7%; P  = 0,65).

% de pacientes con hipertensión que tomaban IECA / BRA sobrevivientes y sobrevivientes (27,3% vs 33,0%; P  = 0,34).

Hallazgos similares cuando se analizaron los datos de pacientes que toman IECA y aquellos que toman BRA.

 

Conclusiones:

Los IECA / BRA no están asociados con la gravedad o mortalidad de COVID-19 en pacientes con hipertensión.

Estos datos respaldan las pautas actuales y las recomendaciones para tratar la hipertensión durante la pandemia de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32324209

La International Society of Thrombosis and Haemostasis (ISTH) propone la determinación y la monitorización de 4 parámetros: dímero D, tiempo de protrombina, cifra de plaquetas y fibrinógeno. Objetivo: estratificar a los pacientes e identificar a aquellos con mal pronóstico, susceptibles de una monitorización más intensiva. Las hemorragias no son infrecuentes en estos pacientes, y en caso de que se produzcan, el tratamiento debe ser sustitutivo y mantener cifras de plaquetas > 50×109/l, el fibrinógeno > 2 g/l y un cociente del tiempo de protrombina > 1,57.

ESPAÑA

Resultados:

 

Posicionamiento del Grupo de Trabajo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología. Pacientes COVID-19.

Los pacientes que sufren una infección por COVID-19 tienen un aumento del riesgo de eventos tromboembólicos, relacionado con la situación crítica y de inmovilización que conlleva esta entidad, por lo que las estrategias de prevención efectiva de la enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) son cruciales.

Los pacientes con indicación de anticoagulación previa a la infección por COVID-19 suelen tener fibrilación auricular o ETEV y ser portadores de una prótesis valvular mecánica. No hay evidencia clara sobre el mantenimiento de la anticoagulación oral de los pacientes que ingresan por infección por COVID-19, aunque a priori se podría mantener en los pacientes estables y que no toman ningún fármaco potencialmente causante de una interacción.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32327870

La diabetes se asocia con mayor mortalidad, gravedad y el síndrome de dificultad respiratoria aguda en la enfermedad por COVID-2019. La asociación entre diabetes y malos resultados fue mayor en estudios con pacientes más jóvenes y menos hipertensos. El género, las enfermedades cardiovasculares y la enfermedad pulmonar no influyeron en la asociación entre la diabetes y el mal resultado

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Diabetes mellitus (DM) puede estar asociada con una forma grave de la enfermedad por COVID-19.

30 estudios. 6452 pacientes. Todos son estudios retrospectivos salvo 1 (prospectivo).

DM se asoció con:

  • Mal resultado compuesto: RR 2,38 (IC95%: 1,88 a 3,03); I2: 62%.
  • Subgrupos:
    • Mediana de edad ≥55 años: RR 1,92 (IC95%: 1,56 a 2.37); I2: 10%.
    • Mediana de edad <55 años: RR 3,48 (IC95%: 2,55 a 4,77); I2: 21%.
    • Prevalencia de hipertensión ≥25%: RR 1,93 (IC95%: 1,48 a 2,52); I2: 58%.
    • Prevalencia de hipertensión <25% RR 3,06 (IC95%: 2,19 a 4,26); I2: 33%.

Y por componentes del mal resultado compuesto:

  • Mortalidad: RR 2,12 (IC95%: 1,44 a 3,11); I2: 72%.
  • COVID-19 grave: RR 2,45 (IC95%: 1,79 a 3,35); I2: 45%.
  • SDRA: RR 4,64 (IC95%: 1,86 a 11.58]; I2: 9%.
  • Progresión de la enfermedad: RR 3,31 (IC95%: 1,08 a 10,14]; I2: 0%).

DM no se asoció con una mayor necesidad de atención en la UCI: RR 1,47 (IC95%: 0,38 a 5,67] I2: 63%.

Meta-regresión: asociación con un mal resultado compuesto influenciado por la edad (p = 0,003) e hipertensión (p <0,001), pero no por el género (p = 0,895).

 

Conclusiones:

La DM se asoció con mortalidad, COVID-19 grave, SDRA y progresión de la enfermedad en pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32334395

Efecto arritmogénico del COVID19. Particularmente importante en pacientes con patología cardiaca hereditaria

ERN GUARDHEART

Resultados:

Dependiendo del defecto hereditario involucrado, estos pacientes pueden ser susceptibles a los efectos pro-arrítmicos de los problemas relacionados con COVID-19, como fiebre, estrés, alteraciones electrolíticas y el uso de medicamentos antivirales.

1) Síndrome QT prolongado

2) Síndrome de Brugada

3) Síndrome de QT corto

4) Síndrome taquicardia ventricular catecolaminérgica polimórfica.

1) RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO SINDROME QT LARGO (LQTS) HEREDITARIO O ADQUIRIDO

En resumen, los autores recomiendan para el manejo de los pacientes con Sindrome QT prolongado (Hereditario o adquirido)

1) Control del intervalo QTc cuando se usa (hidroxi) cloroquina en pacientes con COVID-19

2) Monitorización del intervalo QTc al usar o combinar medicamentos antivirales en pacientes con COVID-19

3) Monitorización del intervalo QTc en pacientes con Síndrome LQTS conocido, prolongación QT adquirida o afecciones asociadas con la prolongación QT adquirida (por ejemplo, uso de otros fármacos que prolongan QT, enfermedad cardíaca estructural, bradicardia <50 / min, enfermedad hepática y renal)

4) Cuando el QTc está por encima de los 500 mseg, aconsejamos consultar con un cardiólogo («especialista en QT») para obtener orientación (que podría, por ejemplo, dar recomendarse una monitorización más intensificada, elevar los niveles de potasio y / o suspender uno o más medicamentos que prolongan el QT) 5) Los pacientes con LQTS adquirido o los pacientes que usan una combinación de medicamentos que prolongan el QT deben tener un alto nivel de potasio en suero. Evitar la hipopotasemia, no es suficiente. Debería ser «un potasio sérico de 5 es mejor que 4».

RECOMENDACIONES DE LA MONITORIZACIÓN DEL INTERVALO QT ¿CUÁNDO?

1. Si es posible, se recomienda la monitorización del intervalo QT al inicio y a las 4 h después de la administración de (hidroxi) cloroquina y / o terapia antiviral en pacientes con LQTS congénito o adquirido, pacientes que ya están tomando otros fármacos que prolongan en QT y pacientes con cardiopatía estructural o bradicardia. Se recomienda un segundo ECG después de 1-3 días.

2. En todos los demás pacientes, la monitorización del intervalo QTc debe realizarse 24 h después del inicio de la terapia.

3. Durante el curso de la terapia (hidroxi) cloroquina y / o antiviral, la monitorización del intervalo QTc también está indicada en caso de empeoramiento de la función renal / hepática y trastornos electrolíticos (en particular K +, Ca2 + y Mg2 +), especialmente en pacientes o pacientes con LQTS con intervalos QT anormales al inicio del estudio.

4. De particular preocupación es la diarrea asociada a COVID-19 que puede conducir a hipocalemia con efectos adversos en el intervalo QTc. Lo que se sugiere su monitorización. 5. Además, se debe considerar el tratamiento con betabloqueantes si el paciente aún no recibe tratamiento.

Los cardiólogos de toda Europa, Canadá y EE. UU. Han iniciado un registro de intervalo QT para pacientes con COVID-19 tratados con cloroquina, hidroxicloroquina y / o medicamentos antivirales y su contribución está abierta a todos.

2) MANEJO Y RECOMENDACIONES EN EL SINDROME DE BRUGADA

El síndrome de Brugada (BrS) es un trastorno del síndrome de arritmia familiar caracterizado por el patrón de ECG de Brugada tipo 1 en las derivaciones precordiales derechas del ECG (elevación del ST e inversión de la onda T en el cable V1 y / o V2) y un mayor riesgo de fibrilación ventricular y muerte súbita cardíaca.

Los medicamentos que se usan con más frecuencia para pacientes con SARS-CoV-2 y COVID-19 no están en la lista de medicamentos para evitar con pacientes con síndrome de Brugada. Sin embargo, la atención al tratamiento del paciente con Síndrome de Brugada es relevante en el contexto del brote de SARS-CoV-2, ya que la FIEBRE, está asociada inequívocamente con eventos arrítmicos potencialmente mortales (LTE) en estos pacientes. Y que las manifestaciones del trastorno en el ECG se pueden descubrir durante la fiebre. Particularmente importante el efecto de la fiebre en niños y mayores de 70 años.

Se consideran pertinente las siguientes recomendaciones:

1. Todos los pacientes con síndrome de Brugada deben autotratarse con paracetamol / acetaminofeno inmediatamente si desarrollan signos de fiebre y adoptar medidas de aislamiento.

2. Los pacientes no portadores de desfibrilador DAI con mayor riesgo debido a la presencia de fiebre son: a. Pacientes con enfermedad del canal de sodio con o sin un patrón de ECG tipo 1, b. niños y adultos jóvenes (menores de 26 años) y ancianos (mayores de 70 años) con síndrome de Brugada; y c. Todos los pacientes con un patrón de Brugada tipo 1 espontáneo y / o síncope cardíaco. Si estos pacientes de mayor riesgo desarrollan fiebre alta (> 38.5C) a pesar del tratamiento con paracetamol, deberán acudir al servicio de urgencias.

3. Los pacientes que no forman parte del grupo de mayor riesgo y tienen un patrón de ECG tipo 1 inducido por fármacos, sin síntomas de síncope y sin signos de un patrón espontáneo de tipo 1 en cualquier otro momento tienen el riesgo más bajo y pueden permitirse aislar en casa

Es probable que el riesgo de visitar el departamento de emergencias y contratar COVID-19 supere el riesgo de un cuadro de arritmia potencialmente mortal (LTE). La asistencia al hospital debe ser dictada por otras características clínicas, como palpitaciones o (pre) síncope, etc. El mismo consejo es válido para pacientes con un DAI.

3) RECOMENDACIONES EN EL Síndrome de QT corto (SQTS):

El síndrome de QT corto (SQTS) es un síndrome de arritmia familiar caracterizado por intervalos cortos de QT en el ECG y una tasa significativa de arritmias ventriculares. Enfermedad extremadamente rara, sólo están descritos 110 casos. No se han descrito desencadenantes específicos para cuadros o episodios de arritmias potencialmente mortales, incluida la fiebre. Por lo tanto, según el conocimiento actual, los pacientes con SQTS no parecen tener un riesgo particular cuando se ven afectados por COVID-19.

4) RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO TAQUICARDIA VENTRICULAR CATECOLAMINÉRGICA POLIMÓRFICA

En la taquicardia ventricular catecolaminérgica polimórfica (TVCP). La fiebre, no se ha descrito un desencadenante específico de episodios arritmias. Un aumento de la frecuencia cardíaca sola (inducida por estimulación), como síntoma importante de fiebre, no parece ser suficiente para la inducción de arritmias ventriculares.

Solo se puede especular si las circunstancias estresantes en las que se encuentran los pacientes con COVID-19 conducirán a una mayor probabilidad para desencadenarse arritmias.

No se espera que la terapia antiviral propuesta para COVID-19 conduzca a un mayor riesgo.

La única interacción farmacológica deletérea potencial en estos pacientes son los fármacos con actividad mimética del adrenoceptor alfa o beta, que pueden usarse en casos que necesiten soporte hemodinámico.

La flecainida tiene interacciones con ritonavir / lopinavir y cloroquina, aunque creemos que es una terapia lo suficientemente importante como para no detenerse en estas circunstancias particularmente estresantes. Los autores sugieren evitar el uso de la epinefrina en el contexto de tratamiento de arritmias ventriculares (TV/FV), si es posible.

Probablemente es el único entorno o situación de reanimación en el que la epinefrina está contraindicada.

 

Conclusiones:

Los pacientes con síndromes de arritmia hereditarios pueden tener un mayor riesgo pro-arrítmico en el contexto de la infección por COVID-19, lo que requiere precauciones adicionales y un manejo especializado. Las medidas preventivas deben incluir un estricto distanciamiento social para prevenir infección, tratamiento antipirético agresivo para reducir la fiebre en pacientes con síndrome de Brugada y la monitorización por ECG en pacientes con síndrome de QT largo tratados con medicamentos antivirales.

 

Referencias bibliográficas:

https://doi.org/10.1016/j.hrthm.2020.03.024

En pacientes con problemas graves se debe mantener et tratamiento hipotensor. En personas con alteraciones leves o en espera de beneficios a largo plazo, la supresión puede estar indicada. Finalizada la infección, se retomará la terapia farmacológica.

CEBM

Resultados:

Actualizado a 31 de marzo de 2020.

Se ha sugerido que pueden ser de utilidad en el manejo del paciente COVIDD-19:

  • los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (inhibidores de la ECA-1), como enalapril y ramipril,
  • y los antagonistas de los receptores de angiotensina como el candesartán y el valsartán.

 

Pero no hay pruebas de su eficacia ni balance beneficio-riesgo.

Revisan la farmacología de estos medicamentos y los mecanismos por los cuales el virus infecta las células y emiten conclusiones sobre si estos medicamentos deben usarse mientras se está a la espera de los resultados de los ensayos clínicos.

¿Estos medicamentos desempeñan algún papel en el tratamiento de COVID-19? y ¿Las personas que actualmente toman estos medicamentos deben dejar de tomarlos antes de una infección o cuando ocurre una infección?.

  1. Las acciones de los inhibidores de la ECA y los BRA son complejas, y los resultados generales de su uso en el contexto de COVID-19 son difíciles de predecir.
  2. COVID-19 presenta unas glicoproteínas de pico o espículas en superficie que le permiten entrar en las células huésped. Aprovechan la acción de la enzima convertidora de angiotensina (ACE-2), expresada en las membranas celulares (incluyendo alveolares pulmonares).
  3. Reducir la actividad de ACE-2 en las membranas celulares teóricamente podría reducir la capacidad de COVID-19 para penetrar en las células. Sin embargo, los inhibidores de ACE-1, como enalapril y ramipril, no inhiben la ACE-2.
  4. No está claro si tal regulación positiva sería deseable o no.

 

Conclusiones:

Se desconoce el balance beneficio riesgo de estos fármacos en pacientes con COVID-19.

No es prudente instituir ninguna terapia farmacológica sobre la base de una hipótesis mecanicista no probada, ya que los daños inesperados pueden ser mayores que los beneficios esperados.

Se sugiere que no es prudente usar inhibidores convencionales de ACE-1 o BRA para tratar COVID-19.

A los pacientes que ya están tomando inhibidores de la ECA-1 o ARA se les recomienda continuar tomando sus medicamentos. Consejo de Hipertensión de la Sociedad Europea de Cardiología y Colegio Americano de Cardiología.

Pacientes con hipertensión grave o insuficiencia cardíaca crónica, antes de una infección:

  • Continuar el tratamiento antes de una infección. Los paciente en quienes es más probable que estos medicamentos sean beneficiosos son aquellos en quienes es probable que se necesite un tratamiento continuo, y en quienes los efectos adversos de COVID -19 son más probables. En ausencia de más información, tales pacientes probablemente deberían continuar tomando sus medicamentos.

Y el tratamiento durante una infección:

  • Continuar el tratamiento durante una infección. Probablemente sea mejor aceptar los beneficios comprobados de la terapia continua para la enfermedad cardiovascular grave y continuar la terapia con inhibidores de la ECA o BRA si ocurre una infección aguda, incluso a riesgo incierto de daños.

Pacientes con diabetes leve o enfermedad cardiovascular o ambos toman estos medicamentos por sus beneficios a largo plazo. Retirarlos durante una infección aguda causará poco daño y es razonable.

Quienes obtienen un beneficio marginal de estos medicamentos, pero que corren un alto riesgo de infección debido a la exposición (por ejemplo, trabajadores de la salud jóvenes) pueden razonablemente dejar de tomar estos medicamentos durante la epidemia.

Al recuperarse de la infección, el tratamiento debe continuarse o reanudarse, según corresponda.

Este consejo, debe revisarse cuando los resultados de la extracción de datos de registros de pacientes o ensayos clínicos estén disponibles.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/angiotensin-converting-enzyme-ace-inhibitors-and-angiotensin-receptor-blockers-in-covid-19/

Recomendaciones para los pacientes con dermatitis atópica tratados con terapia inmunomoduladora

EUROPEAN TASK FORCE ON ATOPIC DERMATITIS

Resultados:

Se trata de una carta al editor escrita por el Grupo de Trabajo Europeo sobre Dermatitis Atópica (ETFAD). Ofrecen recomendaciones sobre el manejo de la dermatitis atópica durante la pandemia del coronavirus COVID-19.

Recomendaciones para los pacientes con dermatitis atópica tratados con terapia inmunomoduladora:

  • Continuar todos los tratamientos inmunomoduladores, incluida la terapia inmunosupresora, ya que las exacerbaciones de las enfermedades subyacentes pueden tener un gran impacto negativo en la inmunidad de los pacientes.
  • Seguir estrictamente las recomendaciones para los pacientes de riesgo emitidas por las autoridades sanitarias locales de cada país europeo.
  • Observar cuidadosamente los procedimientos higiénicos utilizando el lavado de manos y los desinfectantes. Los sustitutos de jabón no irritantes deben utilizarse de la misma manera que se indica para el jabón. Las cremas hidratantes deben aplicarse después.

Consideraciones sobre las comorbilidades de la dermatitis atópica y la pausa de la terapia sistémica en pacientes infectados por el SARS-CoV-2:

  • Los pacientes diagnosticados con la enfermedad coronavirus (COVID-19) deben someterse primero a una evaluación interdisciplinar. La terapia inmunomoduladora puede o no ser interrumpida, de acuerdo con las directrices actuales sobre infecciones activas y terapia sistémica.
  • Los medicamentos inmunomoduladores utilizados para el tratamiento de la dermatitis atópica también afectan a la gravedad de comorbilidades como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la esofagitis eosinofílica, enfermedad renal y alergias graves. La terminación abrupta de un régimen de tratamiento sistémico estable puede conducir a exacerbaciones de la dermatitis atópica y a dichas comorbilidades.
  • Si fuera necesario interrumpir el tratamiento sistémico, se debe suministrar a los pacientes terapia tópica en abundancia para prevenir los brotes hasta que se pueda restablecer la terapia sistémica.
  • Los pacientes con dermatitis atópica grave y complicada deberían ser tratados idealmente en un centro terciario especializado.

 

Posibles interacciones de la dermatitis atópica, sus complicaciones, las terapias inmunosupresoras e inmunomoduladoras con COVID-19:

  • La dermatitis atópica grave y no tratada es un factor de riesgo conocido para la diseminación de enfermedades víricas dermatológicas. Por otro lado, muchos agentes inmunomoduladores sistémicos convencionales, como la ciclosporina, pueden interactuar con los mecanismos de defensa contra enfermedades virales. Actualmente no se conoce cómo el SARS-CoV-2 afecta a los pacientes con dermatitis atópica y específicamente a los que están en terapia inmunomoduladora.
  • Otras infecciones víricas, como el eccema herpético, observadas en pacientes con dermatitis atópica pueden servir como modelo para estimar el manejo de la infección SARS-CoV-2, pero las conclusiones son limitadas.

 

Se recomienda a los especialistas estar atentos a las actualizaciones de las directrices internacionales y locales, a través de las webs de las autoridades sanitarias y la página de la OMS.

 

Conclusiones:

Recomendaciones para los pacientes con dermatitis atópica tratados con terapia inmunomoduladora:

  • Continuar todos los tratamientos inmunomoduladores, incluida la terapia inmunosupresora, ya que las exacerbaciones de las enfermedades subyacentes pueden tener un gran impacto negativo en la inmunidad de los pacientes.
  • Seguir las recomendaciones ofrecidas por las Autoridades Sanitarias, aquellas generales sobre la higiene y comportamiento y la ofrecida para grupos de riesgo.

 

Consideraciones sobre las comorbilidades de la dermatitis atópica y la pausa de la terapia sistémica en pacientes infectados por el SARS-CoV-2:

  • El paciente debe ser valorado por un grupo multidisciplinar. La terminación abrupta de un régimen de tratamiento sistémico estable puede conducir a exacerbaciones de la dermatitis atópica y a dichas comorbilidades.
  • Si fuera necesario interrumpir el tratamiento sistémico inmunomodulador, se debe suministrar a los pacientes terapia tópica en abundancia para prevenir los brotes hasta que se pueda restablecer la terapia sistémica.
  • Los pacientes con dermatitis atópica grave y complicada deberían ser tratados idealmente en un centro terciario especializado.

 

Posibles interacciones de la dermatitis atópica, sus complicaciones, las terapias inmunosupresoras e inmunomoduladoras con COVID-19: No hay suficiente información en la actualidad que permita conocer cómo puede afectar a pacientes con dermatitis atópica, específicamente los tratados con tratamiento inmunomodulador, la infección con SARS-Cov-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32223003

Actualmente no existe un tratamiento efectivo adecuadamente validado para el COVID-19. La invitación a interrumpir tratamientos con IECA o ARA-II a causa del temor a la infección por COVID-19, no presentan fundamento científico a fecha de hoy.

COCHRANE

Resultados:

Inhibidores del Sistema Renina-Angiotensina como potencial terapia frente al COVID-19.

Los llamamientos a interrumpir dichas terapias en base a un temor al agravamiento de la infección por COVID-19 carecen de fundamento científico a fecha de hoy.

Tanto la Sociedad Española de Cardiología como la Sociedad Europea de Cardiología se han manifestado con claridad: “No hay evidencia clínica ni científica para suspender tratamientos de IECA y ARA debido a la infección por COVID-19”.

 

Conclusiones:

Actualmente no existe un tratamiento efectivo adecuadamente validado para el COVID-19.

La invitación a interrumpir tratamientos con IECA o ARA-II a causa del temor a la infección por COVID-19, no presentan fundamento científico a fecha de hoy.

La literatura científica que avala utilizar IECA o ARA-II en pacientes hipertensos para obtener un supuesto beneficio frente a la infección por COVID-19 es escasa y de baja calidad de evidencia.

Las hipótesis de potencial beneficio se basan en la experiencia con un virus previo (SARS-CoV), han sido testadas fundamentalmente en modelos animales o in-vitro e incluyen tanto a IECA como a ARA-II.

Existe un potencial riesgo de hipotensión grave en pacientes hospitalizados con insuficiencia respiratoria y que reciben tratamiento con fármacos del sistema renina angiotensina -SRA.

Son precisos estudios observacionales que puedan ayudar a determinar si realmente existe una influencia de la utilización de los fármacos del SRA en las variables clínicas relevantes relativas al paciente con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/sites/es.cochrane.org/files/public/uploads/COVID-19/cochrane_navarra_covid-19_ara_ii_.pdf

Evolución clínica y tratamiento de pacientes en UCI

La incidencia de trombosis venosa en extremidades en pacientes con COVID-19 en UCI es elevada, y asociado con elevada mortalidad. El valor del Dímero D, puede ayudar a su sospecha y anticiparse a cuadros más graves.

CHINA

Resultados:

Prevalencia e incidencia de trombosis venosa profunda en pacientes con neumonía grave por COVID-19 en UCI.

Resultado: Serie de 81 casos de pacientes de Wuhan con neumonía grave ingresado en UCI, desde enero el 22 de marzo. Se analiza retrospectivamente los parámetros de coagulación y los hallazgos en la Ecografía de las extremidades Inferiores para diagnosticar la presencia de trombosis venosa profunda (TEV). La incidencia de TEV en estos pacientes fue del 25% (20/81). 8 de los 20 pacientes con TEV fallecen.

Determinan a partir de diferentes puntos de corte en el valor del Dímero D, la capacidad para predecir TEV.

Resultados para predecir TEV a partir de diferentes puntos de corte (µg/ml) en el Dímero D. Serie de 81 casos de los cuales 20 presentan TEV.

Punto de corte-Dímero  D Sensibilidad (%)  Especificidad (%)  VPP (%)  VPN (%)
1.0  85%  77%  54,8%  94%
1.5  85%  88,5%  70,8%  94,7%
80%  90,2%  72,7%  93,2%
2,5  70%  93,4%  77,8%  90,5%
3.0  70%  96,7%  87,5%  90,8%
3.5  65%  96,7%  86,7%  89,4%

A tener en cuenta que se trata de una serie de casos con tamaño muestral pequeño, para interpretar los resultados de la tabla.

 

Conclusiones:

La incidencia de trombosis venosa profunda en pacientes con COVID-19 en UCI es elevada, y asociado con elevada mortalidad.

 

Referencias bibliográficas:

https://doi.org/10.1111/JTH.14830

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable? Es factible, pero no se recomienda. Revisión Cochrane y Posicionamiento de las Sociedades Científicas Americanas

COCHRANE

Resultados:

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable?

  • Desde el punto de vista técnico, es factible ventilar varios pacientes con un solo respirador, aunque se desconocen los resultados en los pacientes que pueden derivarse de esta práctica.
  • La información de la que se dispone actualmente es muy escasa, ya que sólo existe un solo estudio en dos voluntarios sanos en los que se aplicó la ventilación con una máscara facial, y por tanto la aplicabilidad de los estudios en la práctica es mínima.
  • Si, por los retos que plantea la situación actual, se decide usar un respirador para la ventilación de más de un paciente deberán considerarse las siguientes especificaciones para garantizar un adecuado procedimiento:
    • Ventilación de múltiples pacientes con un solo ventilador administrando los Vt programados cuando las características de los pacientes sean similares (peso ideal, distensibilidad (compliance), resistencia)
    • Cuando los pacientes tengan características diferentes los Vt administrados también deben ser diferentes (a más diferencia en su distensibilidad y / o resistencia se aplicará más diferencia de Vt, PCO2 y PaO2)
    • La ventilación múltiple debería ser en modo controlado por presión (VCP) ya que es más segura

 

No hay estudios clínicos disponibles sobre la seguridad y efectividad del soporte respiratorio con ventiladores compartidos por dos o más pacientes. En ausencia de estudios clínicos, los estudios de laboratorio y en animales pueden al menos proporcionar una justificación para la acción durante la escasez crítica de ventiladores. Los datos de cuatro estudios que utilizan sustitutos pulmonares, animales y humanos sanos sugieren que compartir un solo ventilador parece ser factible en dos o cuatro sujetos similares. Sin embargo, es desafiante y muy arriesgado en pacientes reales cuya enfermedad evoluciona rápidamente y que requieren ajustes individuales del flujo de aire sobre los que los clínicos tienen limitado o no tienen control para ajustar durante el intercambio.

Además, los estudios con animales, pulmones artificiales o voluntarios sanos pueden no reflejar la naturaleza dinámica de los parámetros de ventilación en pacientes con dificultad respiratoria aguda grave. Además, los hallazgos también pueden no generalizarse a través de ventiladores con diferentes características. Por lo tanto, los proveedores de atención médica que se enfrentan a la escasez de ventiladores deben priorizar críticamente la selección de pacientes y monitorizarse continuamente la viabilidad al considerar el uso de un solo dispositivo para soportar múltiples pacientes.

Conclusiones:

Los ventiladores mecánicos están destinados dar soporte a un paciente; sin embargo, los proveedores de atención médica han informado que usan un solo dispositivo para ayudar a dos o cuatro pacientes durante la escasez de suministros provocada por brotes de enfermedades o eventos de víctimas en masa. Compartir el ventilador puede aumentar la capacidad de ventilación disponible durante una crisis, pero implica muchos desafíos técnicos, riesgos de seguridad y preocupaciones éticas

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/es/recursos/evidencias-covid-19/%C2%BFes-factible-la-ventilaci%C3%B3n-artificial-de-varios-pacientes-de-forma

https://assets.ecri.org/PDF/COVID-19-Resource-Center/COVID-19-Clinical-Care/COVID-ECRI_HTA_Single-Ventilator-Use-Multiple-Patients.pdf

Surviving Sepsis Campaign: Todo lo que deberías conocer sobre el manejo de los pacientes con COVID-19 en UCI

SURVIVING SEPSIS CAMPAIGN

Surviving Sepsis Campaign (SSC) ha elaborado una Guía de Práctica Clínica (GPC) para el manejo de pacientes críticos con COVID-19 que se encuentran ingresados en unidades de cuidados intensivos. SSC es una iniciativa de colaboración internacional que reúne a organizaciones profesionales con el propósito de aunar esfuerzos para reducir la alta tasa de mortalidad por sepsis.

Resultado:

Revisión Sistemática de todos los aspectos más relevantes en el manejo de los pacientes con COVID-19 en UCI.

Listado de las principales recomendaciones, que dan respuesta a las 53 preguntas consideradas más relevantes por un panel de 36 expertos de 12 países, evaluadas con metodología GRADE.

 

Recomendación
Significado
Implicaciones para pacientes
Implicaciones para clínicos
Implicación para gestores

Recomendación Fuerte

o

 

Buena PRÁCTICA

Se debe hacer o

Se debe evitar

Casi todas las personas en esta situación desearían la intervención recomendada, y solo una pequeña proporción no la desearía. La mayoría de las personas deben recibir el curso de acción recomendado. Se puede adaptar como política en la mayoría de las situaciones, incluido el uso como indicadores de desempeño

Recomendación

Débil

Considerar hacer o

Considerar evitar

La mayoría de las personas en esta situación querrían la intervención recomendada, pero muchas no Es probable que diferentes opciones sean apropiadas para diferentes pacientes, y la recomendación debe adaptarse a las circunstancias de cada paciente. Tales como los valores de los pacientes, la familia o los encargados de la toma de decisiones y sus preferencias Las políticas probablemente serán variables

 

RECOMENDACIÓN
FUERZA DE LA RECOMENDACIÓN

DETECCIÓN Y CONTROL DE LA INFECCIÓN

1 Para los profesionales sanitarios que realizan procedimientos de generación de aerosol * en pacientes con COVID-19 en la UCI, recomendamos usar mascarillas autofiltrantes ajustadas (N95, FFP2 o equivalentes), en lugar de mascarillas quirúrgicas. Además del equipo de protección personal (EPP) (es decir, guantes, bata y protección para los ojos, como una careta o gafas de seguridad) Buena Práctica
2 Recomendamos realizar los procedimientos que puedan dar lugar a la generación de aerosol en pacientes de UCI con COVID-19 en una sala con presión negativa. Buena Práctica
3 Para los profesionales sanitarios que brindan atención habitual a pacientes con COVID-19 sin requerir ventilación, SE SUGIERE usar máscaras quirúrgicas / en lugar de otro tipo (FFP2). Además de utilizar el equipo de protección personal  (EPP) (es decir, guantes, bata y protección para los ojos, como una cara escudo o gafas de seguridad)

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

4 Para los profesionales sanitarios que realizan procedimientos no generadores de aerosoles en pacientes con ventilación mecánica (circuito cerrado) con COVID-19, SE SUGIERE usar máscaras quirúrgicas / en lugar de mascarillas (FFP2), Y  además de equipos de protección personal (es decir, guantes). bata y protección para los ojos, como una careta o gafas de seguridad)

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

5 Para los profesionales sanitarios que realizan intubación endotraqueal en pacientes con COVID-19, SE SUGIERE el uso de laringoscopia guiada por video, en lugar de laringoscopia directa, si está disponible.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

6 Para los pacientes con COVID-19 que requieren intubación endotraqueal, recomendamos que ésta sea realizada por el profesional sanitario con más experiencia en el manejo de las vías respiratorias para minimizar el número de intentos y del riesgo de transmisión. Buena Práctica
7

INDICACIÓN PARA HACER TEST DE CORONAVIRUS (TOMA DE MUESTRAS) EN PACIENTES EN UCI.

Recomendaciones para paciente con  sospecha de COVID-intubados y con ventilación mecánica
7.1 Para adultos intubados y ventilados mecánicamente con sospecha de COVID-19:  la toma de muestra para el diagnóstico, SE SUGIERE obtener muestras del tracto respiratorio inferior en lugar de muestras del tracto respiratorio superior (muestras nasofaríngea u orofaríngea)

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

7.2

Para adultos intubados y ventilados mecánicamente con sospecha de COVID-19: con respecto a las muestras de las vías respiratorias inferiores, SE SUGIERE obtener preferentemente aspirados endotraqueales en lugar de muestras de lavado bronquial o lavado broncoalveolar.

 

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

8. TRATAMIENTO DE SOPORTE

SOPORTE HEMODINÁMICO: Shock y lesión cardiaca en pacientes con COVID-19
 

FLUIDOTERAPIA

 
8 En adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE usar parámetros dinámicos de temperatura de la piel, tiempo de llenado capilar y / o medición de lactato sérico sobre parámetros estáticos para evaluar la capacidad de respuesta a la administración fluidoterapia.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

9 Para la reanimación cardiopulmonar aguda de adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE utilizar una estrategia conservadora sobre una estrategia de fluidos liberales (no restrictiva)

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

10 Para la reanimación cardiopulmonar de adultos con COVID-19 y shock,  SE RECOMIENDA utilizar cristaloides frente a coloides

Recomendación Fuerte.

(Calidad de la evidencia MODERADA)

11 Para la reanimación aguda de adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE administrar cristaloides tamponados / balanceados sobre cristaloides no balanceados.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MODERADA)

12 Para la reanimación cardiopulmonar aguda de adultos con COVID-19 y shock, NO SE RECOMIENDA utilizar almidones de hidroxietilo.

 Recomendación FUERTE.

 (Calidad de la evidencia MODERADA)

13 Para la reanimación cardiopulmonar en adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE  no usar gelatinas

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

14 Para la reanimación cardiopulmonar del  adulto con COVID-19 y shock, SE SUGIERE no usar dextranos

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

15 Para la reanimación cardiopulmonar de adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE no administrar  albúmina al inicio de la  resucitación cardiopulmonar.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MODERADA)

 

AGENTES VASOACTIVOS

 
16 Para adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE  usar norepinefrina como agente vasoactivo de primera línea, frente a otros agentes vasoactivos.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

17 Si la norepinefrina no está disponible, SE SUGIERE usar vasopresina o epinefrina como agente vasoactivo de primera línea, sobre otros agentes vasoactivos, para tratar a los adultos con COVID-19 y shock

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

 

18 Para adultos con COVID-19 y shock, NO SE RECOMIENDA usar dopamina si hay disponible norepinefrina.

Recomendación Fuerte

(Calidad de la evidencia ALTA)

19 Para adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE administrar vasopresina como agente de segunda línea, sobrevalorando la dosis de noradrenalina, si  la Presión Arterial Media (PAM) como objetivo marcada,  no se alcanza con la administración de sólo norepinefrina.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MODERADA)

20 Para adultos con COVID-19 y shock, SE SUGIERE valorar los agentes vasoactivos para alcanzar una Presión Arterial Media (PAM) de 60-65 mmHg, en lugar de Presión arterial Media (PAM) más alta.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MODERADA)

21 Para adultos con COVID-19 y shock con evidencia de disfunción cardíaca e hipoperfusión persistente, a pesar de la reanimación con líquidos y norepinefrina, SE SUGIERE  administrar Dobutamina, en lugar de aumentar la dosis de norepinefrina

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MUY BAJA)

22

Para los adultos con COVID-19 y shock refractario, SE SUGIERE el uso de dosis bajas de corticosteroides («reversión de choque»), frente a no administrarlos (corticosteroides).

 

Observación: Un régimen típico de corticosteroides en shock séptico es la  hidrocortisona intravenosa 200 mg por día administrada como infusión o dosis intermitentes.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia MUY BAJA)

 

SOPORTE VENTILATORIO

 
23

En adultos con COVID-19,  SE SUGIERE comenzar con OXIGENOTERAPIA Suplementaria si  la saturación periférica de oxígeno (SpO2) es <92%,

 y

SE RECOMIENDA  comenzar el oxígeno suplementario si la SpO2 es <90%

 

 

Situación 1: Presencia de Saturación Oxígeno (<92%) periférica. Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

 

Situación 2: Saturación oxígeno periférica (<90%)

Recomendación FUERTE

(Calidad de la evidencia MODERADA)

 

24 En adultos con COVID-19  con insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda con oxígeno, SE RECOMIENDA que la saturación de oxígeno periférica (SpO2) se mantenga y no supere niveles más del 96%.

Recomendación FUERTE

(Calidad de la evidencia MODERADA)

25 Para adultos con COVID-19 e insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda a pesar de estar con oxigenoterapia convencional, SE SUGIERE el uso de Oxígeno de alto flujo a través de cánula nasal (cánula de O2 de alto flujo) sobre la oxigenoterapia convencional.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

26 En adultos con COVID-19 e insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda, SE SUGIERE usar cánulas de oxígeno de Alto Flujo frente a Ventilación mecánica no invasiva (ventilación presión positiva no invasiva).

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

27 En adultos con COVID-19 e insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda, si no se dispone de cánula de oxígeno de alto flujo y no hay indicación urgente para la intubación endotraqueal, SE SUGIERE un intento (prueba) con ventilación mecánica no invasiva con monitorización estrecha y evaluación a intervalos cortos del posible empeoramiento de la insuficiencia respiratoria.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

28 NO SE PUEDE FORMULAR una recomendación sobre el uso del casco para ventilación mecánica no invasiva, en comparación con la mascarilla de ventilación mecánica (presión positiva) no invasiva. Es una opción, pero no estamos seguros de su seguridad o eficacia en COVID-19 No se puede formular recomendación
29 En adultos con COVID-19 que reciben ventilación mecánica no invasiva o cánulas de oxígeno de alto flujo, SE RECOMIENDA un estrecho control y monitorización del posible empeoramiento del estado respiratorio y necesidad de intubación temprana en un entorno controlado si se produce un empeoramiento. Descripción de Buena Práctica
 

VENTILACIÓN MECÁNICA INVASIVA

 
30 En adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y Síndrome de Distrés respiratorio Agudo (SDRA) SE RECOMIENDA  utilizar ventilación con volumen tidal bajo (Vt) (Vt 4–8 mL / kg de peso corporal predicho), sobre volúmenes tidal más altos (Vt> 8 mL / kg)

Recomendación FUERTE

(Calidad de la evidencia MODERADA)

31 Para adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA, SE RECOMIENDA que la presión de meseta (presión plateau)  (Pplat) sea menor de <30 cm H2O

Recomendación FUERTE

(Calidad de la evidencia MODERADA)

32

Para adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA moderado o grave,  SE SUGIERE  usar una estrategia de Presión positiva al final de la espiración (PEEP) más alta, en lugar de una estrategia de PEEP más baja.

 

Observaciones: si se utiliza una estrategia de PEEP más alta (es decir, PEEP>10 cmH2O), los médicos deben controlar en los pacientes el barotrauma.

 

PEEP (Presión positiva al final de la espiración)

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

 

33 Para adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA, SE SUGIERE aplicar una estrategia conservadora de fluidos sobre una estrategia liberal de fluidos (no restrictiva).

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

34 Para adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA moderado a severo, SE SUGIERE ventilación en posición de pronación durante 12-16 h, sobre realizar la ventilación mecánica en posición decúbito supina.

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

35

RECOMENDACIONES DE VENTILACIÓN MECÁNICA EN PACIENTES CON COVID-9 y SINDROME DE DISTRESS RESPIRATORIO (SDRA) MODERADA O GRAVE

35.1 Para adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA moderado a severo: SE SUGIERE,  según sea necesario, bolos intermitentes de agentes bloqueantes neuromusculares (NMBA), sobre infusión continua de bloqueantes neuromusculares  para facilitar una protectora ventilación pulmonar.

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

35.2 En caso de asíncronias persistente del ventilador, necesidad de sedación profunda continua, ventilación en posición de pronación o  persistencia de presiones de meseta altas, SE SUGIERE usar una infusión continua de bloqueantes neuromusculares (NMBA) hasta 48 h.

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

36 En adultos ventilados mecánicamente con Síndrome de distrés Respiratorio Agudo (SDRA) por COVID-19,  NO SE RECOMIENDA utilizar el óxido nítrico inhalado de rutina.

Recomendación FUERTE.

(Calidad de la evidencia BAJA)

37 En adultos con ventilación mecánica con COVID-19, SDRA grave e hipoxemia a pesar de optimizar la ventilación y otras estrategias de rescate,  SE SUGIERE un intento (prueba) de rescate con un vasodilatador pulmonar inhalado como terapia de rescate; Si no se observa una mejora rápida en la oxigenación, el tratamiento debe reducirse gradualmente.

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

38 Para los adultos con ventilación mecánica con COVID-19 e hipoxemia a pesar de optimizar la ventilación, SE SUGIERE usar maniobras de reclutamiento de tejido pulmonar, en lugar de no aplicarlas.

 Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA)

39  Si se aplican maniobras de reclutamiento de tejido pulmonar, en pacientes con ventilación mecánica. SE RECOMIENDA NO usar maniobras de reclutamiento con estrategia escalonada (de PEEP incremental).

Recomendación FUERTE.

(Calidad de la evidencia BAJA)

40

En adultos ventilados mecánicamente con COVID-19 e hipoxemia refractaria a pesar de optimizar la ventilación, el uso de terapias de rescate y la punción, SE SUGIERE, usar Membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO) venovenosa, si está disponible, o remitir al paciente a un centro de ECMO.

 

Observación: Debido a la naturaleza intensiva en recursos de la Oxigenación mediante membrana extracorpórea (ECMO), y la necesidad de centros  con experiencia trabajadores de la salud, y de la infraestructura apropiada. ECMO sólo debe considerarse en pacientes cuidadosamente seleccionados con COVID-19 y SDRA grave.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA).

 

TRATAMIENTO

41

En adultos con ventilación mecánica con COVID-19 e insuficiencia respiratoria (sin SDRA),

SE SUGIERE el no uso rutinario de corticosteroides sistémicos

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA).

42

En adultos con ventilación mecánica con COVID-19 y SDRA, SE SUGIERE usar corticosteroides sistémicos, en lugar de no usar corticosteroides.

 

Observación: La mayoría del panel respalda una recomendación débil (es decir, sugerencia) para usar esteroides en los pacientes más enfermos con COVID-19 y SDRA.

Sin embargo, debido a la evidencia

De muy baja calidad, algunos expertos en el panel prefirieron no emitir una recomendación hasta que haya disponible evidencia directa de mayor calidad.

Recomendación Débil

(Calidad de la evidencia BAJA).

43

En pacientes con ventilación mecánica con COVID-19 e insuficiencia respiratoria,

 

SE SUGIERE el uso empírico de antimicrobianos/agentes antibacterianos. Observación: si el equipo de tratamiento inicia antimicrobianos empíricos, deben evaluar diariamente la eliminación de la escalada y reevaluar la duración de la terapia y el espectro de cobertura según los resultados de la microbiología y el estado clínico del paciente.

 

Observación: Si el equipo de tratamiento inicia antimicrobianos empíricos, deben evaluar diariamente la eliminación de la escalada y reevaluar la duración de la terapia y el espectro de cobertura según los resultados de la microbiología y el estado clínico del paciente.

Recomendación Débil.

(Calidad de la evidencia BAJA)

44 Para adultos con COVID-19 graves (críticos) que desarrollan fiebre, SE SUGIERE administrar acetaminofeno / paracetamol para el control de la temperatura.

Recomendación Débil.

(Calidad de la evidencia BAJA)

45 En adultos en estado crítico con COVID-19, SE SUGIERE no administrar de manera  rutinaria  inmunoglobulinas intravenosas estándar (IGIV).

Recomendación Débil.

(Calidad de la evidencia BAJA)

46 En adultos con COVID-19, graves  SE SUGIERE NO administrar /no hacer uso rutinario de plasma de convaleciente.

Recomendación Débil.

(Calidad de la evidencia BAJA)

47  MANEJO EN PACIENTES CON COVID-19 GRAVES  
47.1 En adultos en estado crítico con COVID-19: SE SUGIERE NO administrar/uso rutinario de lopinavir / ritonavir

Recomendación Débil.

(Calidad de la evidencia BAJA)

 

47.2

NO SE PUEDE FORMULAR UNA RECOMENDACIÓN

No hay pruebas suficientes para emitir una recomendación sobre el uso de otros agentes antivirales en pacientes adultos con COVID-19 graves. (Críticos).

No se puede formular una recomendación

(Evidencia insuficiente)

48

NO SE PUEDE FORMULAR UNA RECOMENDACIÓN

No hay pruebas suficientes para emitir una recomendación sobre el uso de interferón (rIFN)  recombinantes, solo o en combinación con antivirales, en pacientes  adultos con COVID-19 graves. (críticos)

No se puede formular una recomendación

(Evidencia insuficiente)

49

NO SE PUEDE FORMULAR UNA RECOMENDACIÓN

No hay pruebas suficientes para emitir una recomendación sobre el uso de cloroquina o hidroxicloroquina en pacientes graves con COVID-19

No se puede formular una recomendación

(Evidencia insuficiente)

50

NO SE PUEDE FORMULAR UNA RECOMENDACIÓN

No hay pruebas suficientes para emitir una recomendación sobre el uso de tocilizumab en pacientes adultos graves (críticos) con COVID-19

No se puede formular una recomendación

(Evidencia insuficiente)

 

 

Referencias bibliográficas:

https://link.springer.com/article/10.1007/s00134-020-06022-5

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32222812

Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia. Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19. – Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes

CHINA

Resultados:

Recomendaciones prácticas para el manejo de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) durante la epidemia de COVID-19, proporcionadas por Sociedades Científicas chinas (paneles de expertos).

Tratamiento farmacológico para pacientes no infectados, consideraciones:

– Se recomienda continuación del tratamiento actual si la enfermedad es estable. En caso de brote, consultar con el médico.

  • La mesalanina no debería aumentar el riesgo de infección
  • El uso de corticoides se puede mantener, prestar atención a posibles efectos secundarios
  • Continuación con tratamientos biológicos (infliximab, adalimumab, vedolizumab, ustekinumab). Si no fuera posible realizar la infusión de infliximab, se aconseja el cambio a adalimumab en el domicilio.
  • La nutrición enteral podría utilizarse si los biológicos no son accesibles
  • No comenzar tratamiento de nuevo inicio con tofacitinib en zonas afectadas por la epidemia, a menos que no haya otras alternativas

– La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

Tratamiento farmacológico para pacientes infectados por COVID-19:

– Suspender agentes biológicos e inmunosupresores, tras consultar con el médico especialista.

Cirugías:

– Posponer endoscopias y cirugías no consideradas de urgencia

– Realizar cribado para COVID-19 antes de llevar a cabo una cirugía de urgencia

 

Conclusiones:

– Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

– Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19.

– Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32171057

 

CHINA

Resultados:

Los autores del trabajo emiten recomendaciones para la intubación de pacientes con COVID-19, basadas en su propia experiencia y teniendo presente que el paciente que requiere intubación es un paciente grave con una alta carga viral. Emiten recomendaciones desde una perspectiva de seguridad para el paciente y recomendaciones desde la perspectiva de seguridad del profesional sanitario.

 

Conclusiones:

Al intubar a una persona con COVID-19, se precisa tener en cuenta consideraciones especiales que garanticen la seguridad (del paciente y profesionales sanitarios).

 

Referencias bibliográficas:

https://anesthesiology.pubs.asahq.org/article.aspx?articleid=2763451

 

La posición de pronación del paciente que requiere ventilación mecánica en UCI, es útil cuando se realiza en pacientes seleccionados, no debe generalizarse y siempre valorar los posibles eventos adversos, de acuerdo a la intención del mantenimiento y duración de esta intervención

SINGAPUR

Resultados:

Revisión Sistemática que agrupa datos de 8 Ensayos Controlados Aleatorios (2140 participantes) que requieren ventilación mecánica en UCI, por cuadro de hipoxemia aguda grave.

En personas con insuficiencia respiratoria aguda grave, el posicionamiento del paciente en pronación, durante la ventilación mecánica, en lugar de en decúbito supino, no reduce globalmente la mortalidad a corto plazo (10 a 30 días) [calidad evidencia baja] [RR: 0,84 (IC95%:0,69-1,02)]. Tampoco a largo plazo (>30 días) [Calidad de la evidencia moderada] [RR: 0,86 I(C95%:0,72-1,03)]

Sin embargo, cuando se realiza análisis por subgrupos se observa que:

La posición del paciente con ventilación mecánica en pronación se asocia con una disminución en la mortalidad, cuando esta posición se mantiene durante >16 horas/día, se inicia en las primeras 48 horas, se aplica en pacientes con hipoxia grave al ingreso, y en pacientes con volúmenes corrientes medios bajos (6-8 ml/kg). No demuestra ser superior para SDRA.

Análisis subgrupos (Seguimiento 31-180 días)

Calidad evidencia Moderada 

  • Posición pronación (>16 horas/día) [RR: 0,77 (IC95%:0,61-0,99)] 
  • Inicio pronación < 48 horas [RR: 0,75 [(IC95%:0,59-0,94)]
  • Hipoxia grave al ingreso: [RR: 0,77 (IC95%:0,65-0,92)]
  • Pacientes con bajo volumen corriente(6-8 ml/kg): [RR: 0,73 (IC95%:0,55-0,96)] 
  • Pacientes con SDRA [RR: 0,85 (IC95%:0,71-1,01)]

EVENTOS ADVERSOS: No obstante, la posición en pronación se asocia con un mayor riesgo de eventos adversos como: úlceras por presión y obstrucción del tubo traqueal. No en la aparición de arritmias.

1) Úlceras por presión (a favor de la posición en supinación) 3 ECA con 366 participantes con ventilación mecánica, demuestran que la posición del paciente en pronación se asocia con mayor riesgo para la presencia de úlceras por presión (UPP) comparado con la posición en supinación. [RR:1,37; IC 95%:1,05 a 1,79].

2) Obstrucción del tubo traqueal (a favor de la posición en supinación) 3 ECA con 1597 participantes demuestran que la obstrucción del tubo traqueal se produce significativamente en mayor proporción en pacientes con ventilación en posición de prono. Exceso de riesgo en posición de prono para la obstrucción del tubo traqueal. [RR: 1,72; IC95%:1,35 a 2,18], respecto a la posición supina.

3) Aparición de arritmias (a favor de la posición en pronación) 3 ECA con 642 participantes, se observa que la posición en pronación se asocia con una disminución significativa de la aparición de arritmias: [RR: 0,64(IC95%0,47-0,87)]. No hubo diferencias aparentes entre las dos posiciones en términos de neumonía asociada al ventilador, duración de la ventilación mecánica o estancia en la UCI.

 

Conclusiones:

La posición de pronación del paciente que requiere ventilación mecánica, demuestra ser útil en situaciones clínicas específicas. Siempre considerar los posibles eventos adversos que pueden aparecer.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cochranelibrary.com/es/collections/doi/SC000039/full

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha

CHINA

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha.

Las pautas de manejo específicas de COVID-19 para procedimientos quirúrgicos de urgencia pueden prevenir eficazmente la infección cruzada en quirófanos.

Dichas pautas pueden consultarse en el material suplementario que ofrece el estudio y que se dividen en tres apartados:

1. Procedimientos de anestesia para la intubación de urgencia de pacientes con infección confirmada o sospechosa por COVID-19.

2. Precauciones para el control de infecciones durante la evaluación previa a la anestesia y la evaluación ambulatoria.

3. Precauciones para el control de infecciones en quirófano.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32178954

COREA DEL SUR

Desde Corea del Sur, publican ante pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de infección por COVID-19 que articulan de la siguiente manera:

1. Transporte de pacientes y plan de manejo de quirófano.

2. Proceso de anestesia

1) Asignación de mano de obra.

2) Preparación antes de la anestesia y uso de equipo de protección personal (EPP).

3) Selección de la técnica de intubación.

4) Proceso de intubación endotraqueal.

5) Manejo del equipo después de la intubación endotraqueal. 6) Desnudarse y lavarse las manos después de la intubación endotraqueal.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32172550

Soporte respiratorio

Recomendaciones ECRI sobre la posibilidad del uso de los dispositivos para el tratamiento del Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) en los pacientes con COVID-19 para dar soporte respiratorio de manera temporal, en circunstancias específicas.

ECRI, RELEVANTE

Resultados:

RECOMENDACIONES ECRI. POSIBILIDAD DEL USO DE LOS DISPOSITIVOS PARA EL TRATAMIENTO DEL SAOS EN LOS PACIENTES CON COVID-19 PARA PROPORCIONAR SOPORTE DE MANERA TEMPORAL EN SITUACIONES ESPECÍFICAS.

Recomendaciones de ECRI:

Terapia respiratoria

1. Los dispositivos destinados a la apnea obstructiva del sueño (SAOS) se pueden usar como una medida temporal para pacientes que no requieren cuidados intensivos, cuando los recursos en estas unidades UCI pueden encontrarse en situación de escasez (crítica).

2. Antes del uso de dispositivos para SAOS tenga en cuenta los siguientes aspectos.

    1. Considere la condición de su paciente y las limitaciones de los dispositivos.
      1. A menos que se modifiquen estos dispositivos, solo permiten oxígeno de bajo flujo.
      2. No están destinados a pacientes que no pueden respirar espontáneamente.
      3. No están indicados para su uso con pacientes intubados.
      4. Muchos no brindan soporte de dos niveles.
      5. Debido a que dependen de la exhalación pasiva a través de una ventilación, el gas exhalado puede ser difícil de filtrar.
      6. No están destinados a ser utilizados para las duraciones prolongadas, propias y que son típicas con los ventiladores de uso en el hospital, y se desconoce la fiabilidad en tal caso de su uso.
      7. No tienen baterías internas.
      8. Debido a que dependen de una presión constante para eliminar el CO2 exhalado, es probable que se vuelva a respirar si se produce un fallo del dispositivo o se produce una pérdida de energía.
      9. Algunos dispositivos de uso doméstico para tratar SAOS no tienen una opción de humidificación.
    2. Evaluar modelos para satisfacer necesidades clínicas, tales como:
      1. Prefiere aquellos con soporte de dos niveles.
      2. Prefiere aquellos que ofrecen monitorización remota.
      3. Prefiera aquellos con un modo temporizado para cambiar entre inspiratorio y espiratorio durante los períodos de apnea, a menudo referidos como ST o S / T.
      4. Intente estandarizar en un solo modelo o línea de productos para minimizar los errores asociados con la falta de familiaridad.

Existen diferencias en la terminología utilizada para describir los dispositivos.

    1. CPAP (Presión positiva continua de la vía aérea): un modo de suministro de aire destinado a mantener una presión constante para mantener abiertas las vías respiratorias y / o los pulmones. También se utiliza para referirse a dispositivos de atención domiciliaria que proporcionan esta terapia para pacientes con SAOS.
    2. Bi-level / BIPAP: un modo en la mayoría de los ventiladores del hospital que proporciona un alto nivel de presión durante la inspiración y un nivel más bajo durante la exhalación. BIPAP es una marca registrada de Respironics para soporte de dos niveles y en algunos nombres de modelos. A menudo se usa para referirse a los ventiladores no invasivos de hospitales en general y al dispositivo Philips Respironics V60 en particular. También se utiliza para referirse a dispositivos de atención domiciliaria que proporcionan terapia de dos niveles para pacientes con SAOS grave que requieren presiones inspiratorias muy altas (porque la presión de exhalación más baja es más fácil de tolerar para estos pacientes).

 

3. Ventilación de presión positiva no invasiva (NIPPV): una forma de ventilación no invasiva (NIV). La otra forma de NIV es la ventilación con presión negativa, comúnmente conocida como pulmón de hierro. Una distinción que se puede hacer entre dos niveles y NIPPV es que los dispositivos de dos niveles para SAOS no están destinados a pacientes que no son capaces de respirar espontáneamente.

 

NOTAS:

  • CPAP (dispositivos de presión positiva continua en la vía aérea), consiste en la administración a través de una mascarilla que se aplica generalmente en la nariz de aire a presión para evitar la obstrucción de la vía aérea.
  • BIPAP (dispositivos de tratamiento bi-nivel suministran dos niveles de presión de aire (uno para la exhalación y otro para la inhalación) son utilizados en el tratamiento de trastornos respiratorios que cursan con disminución de oxígeno o aumento de dióxido de carbono (ej EPOC, patología neuromuscular, trastorno de la caja torácica, síndrome de hiperventilación-obesidad) o en el Síndrome de Apnea del Sueño que requieren presiones muy elevadas.

 

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ecri.org/EmailResources/Health%20Devices/ECRI_COVID-19_Alert_H0587.pdf

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable? Es factible, pero no se recomienda. Revisión Cochrane y Posicionamiento de las Sociedades Científicas Americanas

COCHRANE

Resultados:

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable?

  • Desde el punto de vista técnico, es factible ventilar varios pacientes con un solo respirador, aunque se desconocen los resultados en los pacientes que pueden derivarse de esta práctica.
  • La información de la que se dispone actualmente es muy escasa, ya que sólo existe un solo estudio en dos voluntarios sanos en los que se aplicó la ventilación con una máscara facial, y por tanto la aplicabilidad de los estudios en la práctica es mínima.
  • Si, por los retos que plantea la situación actual, se decide usar un respirador para la ventilación de más de un paciente deberán considerarse las siguientes especificaciones para garantizar un adecuado procedimiento:
    • Ventilación de múltiples pacientes con un solo ventilador administrando los Vt programados cuando las características de los pacientes sean similares (peso ideal, distensibilidad (compliance), resistencia)
    • Cuando los pacientes tengan características diferentes los Vt administrados también deben ser diferentes (a más diferencia en su distensibilidad y / o resistencia se aplicará más diferencia de Vt, PCO2 y PaO2)
    • La ventilación múltiple debería ser en modo controlado por presión (VCP) ya que es más segura

 

No hay estudios clínicos disponibles sobre la seguridad y efectividad del soporte respiratorio con ventiladores compartidos por dos o más pacientes. En ausencia de estudios clínicos, los estudios de laboratorio y en animales pueden al menos proporcionar una justificación para la acción durante la escasez crítica de ventiladores. Los datos de cuatro estudios que utilizan sustitutos pulmonares, animales y humanos sanos sugieren que compartir un solo ventilador parece ser factible en dos o cuatro sujetos similares. Sin embargo, es desafiante y muy arriesgado en pacientes reales cuya enfermedad evoluciona rápidamente y que requieren ajustes individuales del flujo de aire sobre los que los clínicos tienen limitado o no tienen control para ajustar durante el intercambio.

Además, los estudios con animales, pulmones artificiales o voluntarios sanos pueden no reflejar la naturaleza dinámica de los parámetros de ventilación en pacientes con dificultad respiratoria aguda grave. Además, los hallazgos también pueden no generalizarse a través de ventiladores con diferentes características. Por lo tanto, los proveedores de atención médica que se enfrentan a la escasez de ventiladores deben priorizar críticamente la selección de pacientes y monitorizarse continuamente la viabilidad al considerar el uso de un solo dispositivo para soportar múltiples pacientes.

Conclusiones:

Los ventiladores mecánicos están destinados dar soporte a un paciente; sin embargo, los proveedores de atención médica han informado que usan un solo dispositivo para ayudar a dos o cuatro pacientes durante la escasez de suministros provocada por brotes de enfermedades o eventos de víctimas en masa. Compartir el ventilador puede aumentar la capacidad de ventilación disponible durante una crisis, pero implica muchos desafíos técnicos, riesgos de seguridad y preocupaciones éticas

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/es/recursos/evidencias-covid-19/%C2%BFes-factible-la-ventilaci%C3%B3n-artificial-de-varios-pacientes-de-forma

https://assets.ecri.org/PDF/COVID-19-Resource-Center/COVID-19-Clinical-Care/COVID-ECRI_HTA_Single-Ventilator-Use-Multiple-Patients.pdf

Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia. Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19. – Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes

CHINA

Resultados:

Recomendaciones prácticas para el manejo de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) durante la epidemia de COVID-19, proporcionadas por Sociedades Científicas chinas (paneles de expertos).

Tratamiento farmacológico para pacientes no infectados, consideraciones:

– Se recomienda continuación del tratamiento actual si la enfermedad es estable. En caso de brote, consultar con el médico.

  • La mesalanina no debería aumentar el riesgo de infección
  • El uso de corticoides se puede mantener, prestar atención a posibles efectos secundarios
  • Continuación con tratamientos biológicos (infliximab, adalimumab, vedolizumab, ustekinumab). Si no fuera posible realizar la infusión de infliximab, se aconseja el cambio a adalimumab en el domicilio.
  • La nutrición enteral podría utilizarse si los biológicos no son accesibles
  • No comenzar tratamiento de nuevo inicio con tofacitinib en zonas afectadas por la epidemia, a menos que no haya otras alternativas

– La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

Tratamiento farmacológico para pacientes infectados por COVID-19:

– Suspender agentes biológicos e inmunosupresores, tras consultar con el médico especialista.

Cirugías:

– Posponer endoscopias y cirugías no consideradas de urgencia

– Realizar cribado para COVID-19 antes de llevar a cabo una cirugía de urgencia

 

Conclusiones:

– Para pacientes con EII no infectados por COVID-19: se recomienda la continuación del tratamiento actual si la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es estable. La nueva prescripción de un inmunosupresor o el aumento de dosis no se recomienda en áreas afectadas por la epidemia.

– Para pacientes con EII infectados con COVID-19, se recomienda suspender el tratamiento con agentes biológicos e inmunosupresores tras la aparición de la infección, tras consulta con el especialista. Seguir las directrices locales apropiadas para la sospecha de COVID-19.

– Posponer cirugías y endoscopias a no ser que sean urgentes. Evitar contacto de los pacientes.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32171057

 

CHINA

Resultados:

Los autores del trabajo emiten recomendaciones para la intubación de pacientes con COVID-19, basadas en su propia experiencia y teniendo presente que el paciente que requiere intubación es un paciente grave con una alta carga viral. Emiten recomendaciones desde una perspectiva de seguridad para el paciente y recomendaciones desde la perspectiva de seguridad del profesional sanitario.

 

Conclusiones:

Al intubar a una persona con COVID-19, se precisa tener en cuenta consideraciones especiales que garanticen la seguridad (del paciente y profesionales sanitarios).

 

Referencias bibliográficas:

https://anesthesiology.pubs.asahq.org/article.aspx?articleid=2763451

 

Tratamiento farmacológico

La evidencia disponible respalda que los inhibidores de RAAS son seguros y no deben suspenderse por temor a un mayor riesgo de COVID-19.

ESPAÑA, RELEVANTE

Resultados:

Informar sobre la predisposición o no de padecer enfermedad grave por COVID-19 si se toman inhibidores del sistema renina angiotensina aldosterona (ISRAA).

Entre el 1 y 24 de marzo de 2020. Madrid. 7 hospitales. 1139 personas con COVID-19 confirmado (444 mujeres; 39%) y 11390 controles poblacionales. Ingresos hospitalarios entre quienes toman otros antihipertensivos e ISRAA: OR = 0,94 (IC95%: 0,77 a 1,15).

No se observan incrementos del riesgo entre quienes toman inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina: OR ajustada = 0,80 (IC95%: 0,64 a 1,00) ni entre quienes toman bloqueantes del receptor de angiotensina: OR ajustada = 1,10 (IC95%: 0,88 a 1,37).

 

Conclusiones:

No se debe suspender la medicación antihipertensiva ante un posible contagio por COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)31030-8.pdf

 

Un nuevo estudio observacional pone de manifiesto la ausencia de eficacia de la HCQ frente a COVID-19 y destaca los graves eventos adversos que pueden acontecer.

FRANCIA

Resultados:

Evalúan la efectividad de la hidroxicloroquina (HCQ) en pacientes ingresados en hospital por COVID-19 con neumonía, que precisan oxígeno pero no cuidados intensivos. Multicéntrico (4 hospitales).

Estudio observacional retrospectivo. Entre el 12 de marzo y el 31 de marzo de 2020. Análisis ajustados por factores de confusión.

181 pacientes. Entre 18 y 80 años de edad. 84 pacientes en grupo HCQ y 89 en grupo control. HCQ 600 mg/día en las 48 horas tras ingreso.

Desenlaces: supervivencia sin ingreso en UCI (en el día 21). Resultados secundarios: supervivencia general, supervivencia sin síndrome de dificultad respiratoria aguda, destete del oxígeno y alta del hospital a casa o rehabilitación (todo el día 21).

No se observan diferencias estadísticamente significativas para ninguno de los desenlaces estudiados.

Ocho pacientes en el grupo de tratamiento (10%) experimentaron modificaciones electrocardiográficas que requirieron la interrupción del tratamiento.

 

Conclusiones:

Los resultados de este estudio no respaldan el uso de HCQ en pacientes ingresados en el hospital con COVID-19 que requieren oxígeno.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32409486

 

COVID19 A partir de un ECA abierto en fase 2, la triple combinación antiviral ofrece resultados tan seguros como el empleo exclusivo de lopinavir-ritonavir, acortando la estancia hospitalaria de pacientes y acelerando el aclaramiento viral en pacientes con COVID-19 leve-moderado.

HONG KONG CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Ensayo clínico multicéntrico (6 hospitales), abierto y aleatorizado de fase 2 con COVID-19. Asignación 2:1; 14 días de(lopinavir 400 mg + ritonavir 100 mg cada 12 horas, + ribavirin 400 mg /12 h. y 3 dosis de 8 millones de unidades internacionales de Interferón beta-b1 en días alternos [Grupo combinación] vs. lopinavir 400 mg + ritonavir 100 mg cada 12 horas [G. control]).

Desenlace primario: tiempo transcurrido hasta la obtención de un hisopo nasofaríngeo negativo en pacientes con COVID-19 leve-moderado. Análisis por intención de tratar.

Entre 10 de febrero y 20 de marzo. 127 pacientes. 86 aleatorizados a grupo combinación y 41 a grupo control. Mediana de días entre inicio síntomas e inicio tratamiento: 5días (rango intercuartílico -RIQ: 3 a 7 días).

Desenlace principal:

Grupo combinado: 7 días (RIQ: 5 a 11)

Grupo control: 12 días (RIQ: 8 a 15 días)

Hazard Ratio – HR: 4,37 (IC95%: 1,86 a 10,24)

Estancia hospitalaria media:

Grupo combinado: 9 días (RIQ: 7 a 13)

Grupo control: 14,5 días (RIQ: 9,3 a 16 días)

Hazard Ratio – HR: 2,72 (IC95%: 1,2 a 6,13)

Eventos adversos: nauseas y diarreas autolimitadas. Sin diferencias entre grupos.

Ningún fallecimiento entre las personas participantes

 

Conclusiones:

La triple terapia antiviral temprana fue segura y superior al lopinavir-ritonavir solo para aliviar los síntomas y acortar la duración de la eliminación del virus y la estancia hospitalaria en pacientes con COVID-19 leve a moderado.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32401715

 

En los resultados mostrados por el ECA realizado en China, REMDESIVIR no muestra beneficios clínicos estadísticamente significativos.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

REMDESIVIR. Ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo. Multicéntrico (10 hospitales. Hubei, China).

Realizado entre el 6 de febrero de 2020 y el 12 de marzo de 2020. 237 pacientes asignados al azar (proporción 2:1). 158 grupo remdesivir y 79 grupo placebo. ≥18 años. Hospitalizados con COVID-19 confirmado por laboratorio.

Remdesivir intravenoso (200 mg en el día 1 seguido de 100 mg en los días 2 a 10 en infusiones diarias únicas). Idem para placebo.

Tiempo transcurrido entre inicio síntomas e inicio estudio: ≤ 12 días.

Saturación de oxígeno: ≤ 94% en aire ambiente.

Relación presión parcial de oxígeno arterial, fracción oxígeno inspirado ≤ 300 mm Hg.

Neumonía confirmada radiológicamente.

Los pacientes fueron asignados aleatoriamente en una proporción de 2: 1 a Permitido uso concomitante de lopinavir-ritonavir, interferones y corticosteroides.

Variable principal: Tiempo hasta la mejoría clínica (en los 28 primeros días, mediante la disminución de dos niveles en una escala ordinal de seis puntos del estado clínico (de 1 = dado de alta a 6 = muerte) o dado de alta con vida del hospital. Análisis por intención de tratar (AIT). El uso de remdesivir no se asoció con una diferencia en el tiempo hasta la mejoría clínica: HR 1,23 (IC95%; 0,87 a 1,75).

Duración de síntomas ≤ 10 días: HR 1,52 (IC95%: 0,95 a 2,43)

Eventos adversos en 102/155 (66%) en grupo remdesivir y 50/78 (64%) en grupo placebo.

Suspensión temprana de remdesivir por eventos adversos en 18 pacientes (12%) y en 4 pacientes del grupo placebo.

 

Conclusiones:

Remdesivir no se asoció con beneficios clínicos estadísticamente significativos.

 

Referencias bibliográficas:

https://marlin-prod.literatumonline.com/pb-assets/Lancet/pdfs/S0140673620310229.pdf

Profilaxis La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por SARS-Cov2 no permite que su uso en este contexto se recomiende fuera de un protocolo de investigación. Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados No hay datos para recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico. Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de este medicamento no permiten recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización.

CANADÁ, RELEVANTE

Resultados:

Uso de REMDESIVIR frente a COVID-19.

Posicionamiento del Institut national d’excellence en santé et en services sociaux. Quebec. Canadá. 17/04/2020.

Profilaxis

Actualmente no hay datos científicos disponibles para la profilaxis de COVID-19 [Nivel insuficiente de evidencia científica].

No hay ensayos clínicos en curso sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

Actualmente no hay datos científicos disponibles en pacientes confirmados por COVID-19 cuya condición no requiere hospitalización [Nivel de evidencia científica insuficiente].

No se está realizando ningún ensayo clínico sobre el uso de remdesivir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico.

Los resultados de un análisis de una serie de 53 casos muestran una mejora en el nivel de soporte de oxigenación para el 68% de los pacientes tratados con remdesivir, mientras que se observa una agravación en el 15% de los sujetos.

El análisis de subgrupos realizado en este estudio parece indicar una mejor eficacia del tratamiento en pacientes que están en ventilación no invasiva en el momento del tratamiento en comparación con la ventilación invasiva, así como en pacientes de 50 años o menos en comparación con pacientes de 70 años o más [Nivel insuficiente de evidencia científica].

El riesgo de mortalidad sería menor en pacientes con ventilación no invasiva en el momento del tratamiento, así como en pacientes tratados menores de 70 años. Los ensayos clínicos todavía están en marcha en los Estados Unidos e internacionalmente.

 

Conclusiones:

Profilaxis

La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por SARS-Cov2 no permite que su uso en este contexto se recomiende fuera de un protocolo de investigación.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

No hay datos para recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico.

Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de este medicamento no permiten recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización.

Hay indicios [Nivel de evidencia científica: bajo] de que la combinación de lopinavir / ritonavir podría proporcionar beneficios cuando se inicia el tratamiento durante los primeros diez días de la enfermedad. Aunque esto no se traduce en una estancia hospitalaria más corta, un análisis retrospectivo indica que la combinación de lopinavir / ritonavir podría disminuir la duración de la excreción viral.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inesss.qc.ca/covid-19/traitements-specifiques-a-la-covid-19/remdesivir-mise-a-jour-completee-17-04-2020.html

Profilaxis La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por COVID-19 no permite su uso en este contexto fuera de un protocolo para investigación. Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados No hay datos para recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados. Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de estos medicamentos no permiten recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir, solo o en combinación con otros antivirales, fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos. El uso de la combinación de lopinavir / ritonavir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 ingresado en cuidados intensivos no se recomienda fuera de un protocolo de investigación.

CANADÁ, RELEVANTE

Resultados:

Uso de LOPINAVIR-RITONAVIR (KALETRA) frente a COVID-19.

Posicionamiento del Institut national d’excellence en santé et en services sociaux. Quebec. Canadá. 09/04/2020.

Profilaxis

No hay pruebas científicas disponibles actualmente sobre la profilaxis de COVID-19. Dos ensayos clínicos (CORIPREV-LR, COVIDAXIS) se están desarrollando. Permitirán apreciar los efectos de estos fármacos para la prevención de la infección por CCOVID-19.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

Actualmente no hay pruebas científicas sobre su uso en este perfil de pacientes que no requiere hospitalización. Se están desarrollando ensayos clínicos internacionales con pacientes clasificados en esta categoría de pacientes. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados.

Los resultados de un ensayo clínico aleatorizado abierto en un hospital de Wuhan, indican que la asociación lopinavir/ritonavir no reduce el tiempo para la mejora clínica de pacientes ni la mortalidad a 28 días.

Sin embargo, un análisis de subgrupos indica que la combinación de lopinavir / ritonavir proporcionaría beneficios en pacientes con menos de 12 días de duración de la enfermedad al iniciar el tratamiento [Nivel de evidencia científica: bajo]. Aunque esto no se traduce en una estancia hospitalaria más corta, un análisis retrospectivo indica que la combinación de lopinavir / ritonavir podría disminuir la duración de la excreción viral, más aún cuando se inicia el tratamiento durante los primeros diez días de la enfermedad [Nivel de evidencia científica: insuficiente]. Otros ensayos clínicos todavía están en marcha en Canadá e internacionalmente.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos. Ningún ensayo clínico ha documentado la eficacia de estas fármacos en pacientes con COVID-19 confirmados ingresados en cuidados intensivos hasta la fecha. [Nivel insuficiente de evidencia científica]. Al menos un ensayo clínico está en marcha en Canadá e internacionalmente (REMAP-CAP).

 

Conclusiones:

Profilaxis

La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por COVID-19 no permite su uso en este contexto fuera de un protocolo para investigación.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

No hay datos para recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados.

Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de estos medicamentos no permiten recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir, solo o en combinación con otros antivirales, fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos.

El uso de la combinación de lopinavir / ritonavir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 ingresado en cuidados intensivos no se recomienda fuera de un protocolo de investigación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inesss.qc.ca/covid-19/traitements-specifiques-a-la-covid-19/lopinavir-ritonavir-kaletra-mise-a-jour-09-04-2020.html

En pacientes con complicaciones por neumonía por coronavirus, el uso de corticoesteroides debe realizarse tras un análisis del balance beneficio riesgo que represente para el paciente.

CHINA

Resultados:

Objetivo: evaluar la influencia de los corticoesteroides en pacientes con neumonía por coronavirus (SARS, MERS, COVID-19). Estudios identificados: retrospectivos.

Uso de corticoesteroides (pacientes críticos y no críticos): 7 estudios, I2: 90,2%, modelo efectos aleatorios.

RR: 1,56 (IC95%: 1,28 a 1,90).

Mortalidad: 9 estudios, I2: 80,9%, modelo efectos aleatorios. RR: 2,11 (IC95%: 1,13 a 3,94).

Duración de la estancia: 4 estudios, I2: 1,8%, Diferencia de medias ponderada: 6,31 (IC95%: 5,26 a 7,37).

Reacciones adversas a corticoesteroides: 2 estudios.

Infección bacteriana: RR: 2,08 (IC95%: 1,54 a 2,81); I2: 0,0%, mod. efectos fijos.

Hiperglucemia: RR: 1,37 (IC95%: 0,68 a 2,76); I2: 74,2%, mod. efectos eleatorios.

Hipoclacemia: RR: 1,35 (IC95%: 0,77 a 2,37); I2: 80,4%, mod. efectos eleatorios.

Hipokalemia: RR: 2,21 (IC95%: 1,07 a 4,55); I2: 53,1%, mod. efectos eleatorios.

Posible sesgo de publicación para el uso de corticoesteroides y mortalidad.

 

Conclusiones:

El paciente con COVID-19 y afecciones graves tienen más probabilidades de requerir corticosteroides. El uso de corticosteroides se asocia con una mayor mortalidad en pacientes con neumonía por coronavirus.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30191-2/pdf

Se deben desarrollar o esperar a estudios adecuados que ofrezcan resultados sobre eficacia y seguridad de fármacos que tienen otras indicaciones terapéuticas. El estudio presentado es observacional retrospectivo sin desenlaces que tengan una aplicación clínica adecuada. La negativización de resultados puede depender de múltiples factores, muchos de ellos debidos a la técnica de recogida de muestras e incluso a la propia técnica diagnóstica.

CHINA

Resultados:

Arbidol (16 pacientes) vs. Lopinavir/ritonavir (34 pacientes). Estudio observacional retrospectivo.

Carga viral (día 7 tras ingreso) arbidol vs. L/r:

Indetectable 50% vs. 23,5%.

Carga viral (día 14 tras ingreso) arbidol vs. L/r:

Indetectable 100% vs. 55,9%

Duración de la prueba de ARN positiva: menor duración grupo arbidol que en grupo de lopinavir / ritonavir (P <0.01)

 

Conclusiones:

La monoterapia con arbidol puede ser superior a lopinavir / ritonavir en el tratamiento de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30188-2/pdf

La administración de fármacos, fuera de indicación clínica, debería realizarse en el marco de proyectos de investigación.

INDIA, REVISIÓN SISTEMÁTICA, RELEVANTE

Resultados:

Tratamiento con hidroxicloroquina (HCQ).

Evaluar seguridad y eficacia para tratar pacientes con COVID-19. Revisión sistemática que sigue el manual Cochrane de revisiones sistemáticas.

Consultadas 16 bases de datos.

1. Recuperación clínica. (tiempo de normalización de la temperatura corporal, tiempo de alivio de la tos). [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 60 pacientes. 37 eventos. I2=72%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 2,37 (IC95%: 0,13 a 44,53).

2. Muerte o empeoramiento de la enfermedad durante el tratamiento. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 9 eventos. I2=59%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 1,37 (IC95%: 0,09 a 21,97).

3. Progresión radiológica durante el tratamiento farmacológico. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 92 pacientes. 23 eventos. I2=16%. Modelo de efectos fijos.

OR: 0,31 (IC95%: 0,11 a 0,90).

4. Seguridad de HCQ. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 10 eventos. I2=0%. Modelo de efectos fijos.

OR: 2,19 (IC95%: 0,59 a 8,18)

 

Conclusiones:

El beneficio del tratamiento con HCQ + Azitromicina es incierto en este momento actual, y la mayoría de los datos son reportados por el mismo grupo de investigación.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/jmv.25898

Antes de recomendar el uso extendido de la combinación de HCQ y AZM se debe contar con pruebas fiables y clínicas de la eficacia y seguridad de esta intervención en pacientes con COVID-19.

FRANCIA

Resultados:

Combinación de hidroxicloroquina (HCQ) y azitromicina (AZM) en 80 pacientes COVID-19.

Estudio observacional no comparativo no controlado en una cohorte de 80 pacientes hospitalizados con infección leve tratados con una combinación de HCQ y AZM durante un período de al menos tres días, con tres desenlaces principales: resultado clínico, contagiosidad medido por PCR y cultivo y duración de la estancia en la unidad de enfermedades infecciosas (UDI). Los seis pacientes bajo combinación de HCQ y AZM descritos en artículo previo (seguimiento de seis días, también se incluyeron en el presente estudio, con un seguimiento más largo.

Todos los pacientes mejoraron clínicamente (excepto paciente de 86 años que falleció y paciente de 74 años que aún se encuentra en cuidados intensivos). Se observó una rápida caída de la carga viral nasofaríngea, con un 83% negativo en el día 7 y un 93% en el día 8.

Los cultivos de virus de las muestras respiratorias de los pacientes fueron negativos en el 97,5% de los pacientes en el día 5. En consecuencia, los pacientes pudieron ser dados de alta rápidamente de la UDI con una duración media de la estancia de cinco días.

 

Conclusiones:

Creemos que es urgente evaluar la efectividad de esta estrategia terapéutica que puede salvar vidas a gran escala, tanto para tratar y curar a los pacientes en una etapa temprana antes de que se produzcan complicaciones respiratorias graves irreversibles y para disminuir la duración del transporte y evitar la propagación de la enfermedad. Además, el costo del tratamiento es insignificante.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1477893920301319?via%3Dihub

Seguridad del paciente sin COVID-19

El proceso de tratamiento de las muestras con riboflavina y luz UV sería efectivo para reducir el riesgo teórico de transmisión de COVID-19 por transfusión.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Informar sobre la eficacia de la riboflavina y la luz ultravioleta (UV) contra el virus COVID-19 cuando se prueba en unidades de plasma y plaquetas. Se cultivó COVID-19 en células Vero.

Se inoculó en unidades de plasma y plaquetas. Esas unidades fueron tratadas con riboflavina y luz UV. Los títulos infecciosos de COVID-19 se determinaron por ensayo en placa usando células Vero.

Se evaluaron un total de cinco muestras de plasma y tres de productos plaquetarios. Tras tratamiento de las muestras con riboflavina y luz UV, el título medido de COVID-19 estaba por debajo del límite de detección.

Reducciones logarítmicas medias en los títulos virales fueron ≥3,40 y ≥4,53 para plasma y plaquetas respectivamente.

 

Conclusiones:

La riboflavina y la luz UV redujeron efectivamente el título de COVID-19 en productos de plasma y plaquetas por debajo del límite de detección en cultivo de tejidos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32311760

Persona con COVID-19 susceptible de transplante de células hematopoyéticas (TCHP): y enfermedad de bajo riesgo: Si diagnóstico confirmado: diferir 3 meses. Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento. Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir entre 14 y 21 días. y enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: diferir hasta 3 PCR negativas separadas 1 semana. Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento. Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir y basar en valoración clínica. Donante con COVID-19: y receptor con enfermedad de bajo riesgo: Si diagnóstico confirmado: excluir para donación. Donante con contacto cerrado de COVID-19: excluir para donación como mínimo durante 28 días y monitorizar síntomas. y receptor con enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: Incertidumbre sobre cuándo puede ser candidato para futuras donaciones. Donante con contacto cerrado de COVID-19: seguir las guías locales para el aislamiento y tests para COVID-19. Considerar la criopreservación de injerto de donante no relacionado durante al menos 21 días, y controlar los síntomas del donante. Si es posible, asegurar la disponibilidad de una fuente alternativa de células madre. Los donantes deben practicar una buena higiene al menos 21 días antes de la donación.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Comentario que recoge las recomendaciones de la European Society for Blood and Marrow Transplantation para personas susceptibles de un transplante de células hematopoyéticas (TCHP). Se recogen algunas de las recomendaciones. 

Para mayor detalle ver original.

 

Conclusiones:

Persona con COVID-19 susceptible de transplante de células hematopoyéticas (TCHP): y enfermedad de bajo riesgo:

Si diagnóstico confirmado: diferir 3 meses.

Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento.

Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir entre 14 y 21 días. y enfermedad de alto riesgo:

Si diagnóstico confirmado: diferir hasta 3 PCR negativas separadas 1 semana.

Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento.

Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir y basar en valoración clínica. Donante con COVID-19: y receptor con enfermedad de bajo riesgo:

Si diagnóstico confirmado: excluir para donación.

Donante con contacto cerrado de COVID-19: excluir para donación como mínimo durante 28 días y monitorizar síntomas. y receptor con enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: Incertidumbre sobre cuándo puede ser candidato para futuras donaciones.

Donante con contacto cerrado de COVID-19: seguir las guías locales para el aislamiento y tests para COVID-19. Considerar la criopreservación de injerto de donante no relacionado durante al menos 21 días, y controlar los síntomas del donante.

Si es posible, asegurar la disponibilidad de una fuente alternativa de células madre. Los donantes deben practicar una buena higiene al menos 21 días antes de la donación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32180224

El transporte intrahospitalario o interhospitalario de pacientes debe incluir medidas dirigidas al: 1. Paciente (prever medidas de rescate si empeoramiento durante transporte). 2. Profesional sanitario. 3. Transeúntes (si aplica). Sin olvidar las medidas de descontaminación del transporte, finalizado el mismo

SINGAPUR

Resultados:

En la tabla 1 de esta carta se describen, entre otras, medidas para un transporte seguro intrahospitalario e interhospitalario (tanto para pacientes, como profesionales sanitarios, e incluso transeúntes). Incluye medidas de rescate para el paciente, en caso de agravamiento de su estado de salud durante el transporte. También tienen en cuenta la posterior descontaminación del transporte.

 

Conclusiones:

El transporte de personas con COVID-19 sin la adopción de medidas adecuadas contribuye a la diseminación de COVID-19 e obstaculiza los esfuerzos por romper la cadena de transmisión de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32183864

Alteraciones olfativas y gustativas del paciente con COVID-19

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

IMPACTO PSICOLÓGICO DEL COVID-19

Extensa experiencia laboral en profesionales sanitarios parece actuar como factor protector al estrés en la pandemia del COVID-19

ESPAÑA

Resultados:

3.109 trabajadores sanitarios respondieron una encuesta nacional online (del 9 al 19 de abril de 2020) para evaluar el impacto psicológico del COVID-19 en trabajadores sanitarios utilizando 4 escalas: Escala de estresores laborales en trabajadores sanitarios; Inventario de Estrategias de Afrontamiento; Cuestionario Font-Roja; y Escala Rasgos de Metaconocimientos sobre Estados Emocionales (TMMS-24).

Edad media de las personas que respondieron fue de 45.14 años (DE: 6.48); 56,6% eran profesional de la medicina (25,2% provenían del ámbito de anestesia y cuidados críticos); 56,6% profesional de enfermería; 52,5% trabajaban en hospital terciario; el 27,3% tenía más de 20 años de experiencia en el ámbito sanitario; 28% entre 10 y 20 y el 14% entre 3 y 5 años.

La puntuación de “Estrés psicológico y Adaptación en el trabajo (PSAS) fue obtenida de los resultados combinados de los puntajes obtenidos en cada una de las 4 escalas usadas.

Personal del hospital terciario mostraron un mayor nivel de estrés, PSAS 43. 9 (DE 16.6) junto con los servicios de ambulancia, PSAS 43.7 (DE 15) en comparación con otros grupos (P <0. 0001).

Se encontraron niveles de angustia más altos en las áreas con la mayor incidencia de COVID-19 (> 245.5 casos por 100,000 personas), PSAS 46.8 (DE 15.2); P <0,001. Los encuestados con menos estrés fueron los trabajadores asintomáticos PSAS, 41.3 (DE 15.4); P <0,001, así como los mayores de 60 años, PSAS, 37,6 (DE 16); P <0,001. Los trabajadores que necesitaban terapia psicológica y no la recibían estaban más estresados PSAS 52.5 (DE 13.6) que aquellos que no la necesitaban PSAS 39,7 (DE 13,9) P <0.001.

De los 1671 médicos que completaron la encuesta, el mayor impacto psicosocial fue percibido en el área de medicina respiratoria, PSAS 48.3 (DE 13.6) y Geriatría PSAS 47.6 (DE 16.4).

 

Conclusiones:

  • Profesionales que están en contacto directo con pacientes con COVID-19 (medicina respiratoria) y en aquellos con exposición familiar al COVID-19 presentan mayores niveles de estrés.
  • La antigüedad en el ámbito sanitario actúa como factor protector al stress. Esto puede deberse al hecho de que la experiencia y la confianza ayudan a minimizar el estrés causado por situaciones imprevistas.
  • El número de casos de COVID-19 en el área geográfica también actúa como elemento condicionante para los niveles de estrés. Cuanto más incide la enfermedad, más estresados se sienten el personal sanitario.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/709B47189ADD253A8AA2230CB618782E/S0033291720001671a.pdf/covid19_psychological_impact_in_3109_healthcare_workers_in_spain_the_psimcov_group.pdf

 

Los factores que podrían disminuir la probabilidad de que el personal trabajador experimente síntomas de mala salud mental al regreso al trabajo después del confinamiento por COVID-19 incluyen medidas de prevención de la psiconeuroinmunidad personal (frecuente higiene de las manos y uso de mascarillas), así como medidas organizativas (mejora de la higiene del lugar de trabajo y preocuparse por la salud de los empleados).

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

673 personas en situación laboral activa respondieron al cuestionario online [(1) datos demográficos y ocupacionales; (2) estado físico en los últimos 14 días; (3) Escala de Impacto del Evento-Revisada (IES-R), (4) Escala Depresión, Ansiedad, Estrés-21 (DASS- 21), (5)

Índice de gravedad del insomnio (ISI), (6) medidas de prevención de psiconeuroinmunidad del personal y la organización] para cuantificar los efectos psicológicos inmediatos de las personas que tienen que volver al trabajo durante la epidemia y las medidas de prevención de psiconeuroinmunidad.

Edad media de los participantes 30.8 (DE 7.4) años, 74.4% fueron hombres, 54.4% casados, 42.2% solteros, and 3.4% separados, divorciados o viudos; 81.8% de las personas que participaron eran trabajadores y profesional técnico, 18.1% ejecutivos, gestión y otros.

El 10.8% de los encuestados cumplió con diagnóstico de trastorno de estrés postraumático después de regresar al trabajo, 3.8% ansiedad, 3.7% depresión; 1.5% estrés y 2.3% insomnio.

No hubo diferencias significativas en la gravedad de los síntomas psiquiátricos entre trabajadores / técnicos y ejecutivos / gerentes.

14.9% informaron que regresar al trabajo lo sentían como una amenaza de moderada a extremadamente grave para su vida.

20,3% indicaron que hubo una pequeña mejora en la higiene del puesto de trabajo tras el brote del COVID-19

Alrededor del 81.7% indicaron de moderado a alto el nivel de preocupación de la empresa sobre su salud

> 95% informaron que entre las medidas de prevención de psiconeuroinmunidad por parte de la empresa, incluía una buena ventilación en el lugar de trabajo, y el uso de máscara facial como protección.

Los factores que se asociaron con la gravedad de los síntomas psiquiátricos en los trabajadores fueron el estado civil, la presencia de síntomas físicos, mala salud física y el regreso al trabajo como un peligro para la salud (p <0.05).

 

Conclusiones:

Como medida de prevención psiconeuroinmunologica personal consideraron importante la higiene de manos y el uso de máscaras faciales;

Como medida de prevención psiconeuroinmunologica de la empresa incluyeron una mejora significativa de la higiene del lugar de trabajo y preocupación de la empresa por el bienestar de los trabajadores se asociaron con síntomas psiquiátricos menos graves (p <0,05).

Contrariamente a lo esperado, el regreso al trabajo no había causado niveles altos de síntomas psiquiátricos en el personal laboral. Esto podría deberse a la confianza infundida por las medidas de prevención psiconeuroinmunologicas antes de la reanudación del trabajo.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32335200/

La auto-percepción negativa sobre el envejecimiento está fuertemente asociada a peores resultados emocionales.

ESPAÑA, RELEVANTE

Resultados:

1.310 personas (71.1% mujeres) rango de edad de 18 a 88 (media = 42.36; DE: 16.20) de los cuales 408 (31.1%) tenían entre 18 y 29 años, 300 (22.9%) entre 30 y 44, 375 (28.6) entre 45 y 59, y 227 (17.3%) tenían más de 60 años respondieron la encuesta online realizada del 21 al 24 de marzo en España.

El objetivo del estudio era conocer si la auto-percepción negativa de la edad, junto a otras variables sociodemográficas (edad, sexo y estado civil), personales (positivismo, estrategias de afrontamiento etc) y sociales (apoyo y contacto con familia, amigos etc) puede estar asociada con niveles de soledad y angustia causada por la pandemia COVID-19.

Mujer joven, con auto-percepción negativa sobre el envejecimiento, más tiempo expuesta a noticias relacionadas con el COVID-19, más contacto con familiares diferentes con los que convive, menos emociones positivas, menos auto-eficacia percibida, menor calidad de sueño, mayor emoción expresada y mayor soledad fue asociada a mayor angustia.

Mujer joven, con auto-percepciones negativas sobre el envejecimiento, más tiempo expuesta a noticias sobre COVID-19, menor contacto con familiares, menos emociones positivas, menos recursos para entretenerse, menor calidad del sueño y mayor emoción expresada fue asociada a mayor soledad.

Respecto al riesgo de contraer COVID-19, 273 (20.8%) personas reportaron ser profesionales en riesgo, y 309 (23.6%) reportaron que se percibían a sí mismas en riesgo de COVID-19.

 

Conclusiones:

Tener auto-percepciones negativas sobre el envejecimiento y una edad cronológica más baja, junto con otros recursos familiares y personales se asoció con mayores niveles de soledad y angustia psicológica.

Adultos mayores con auto-percepciones positivas sobre el envejecimiento parecieron ser más resistentes a las consecuencias de la pandemia de COVID-19. Esto puede estar relacionado con la resiliencia.

 

Referencias bibliográficas:

https://academic.oup.com/psychsocgerontology/advance-article/doi/10.1093/geronb/gbaa048/5819592

Fuentes fiables de información, redes sociales, hábitos saludables y mindfulness podrían ser estrategias de ayuda para pacientes con ansiedad generada por el COVID-19.

REINO UNIDO

Resultados:

Revisión de 6 documentos publicados recientemente ofrecían información y recomendaciones para médicos que ayudan a pacientes con estrés, ansiedad y angustia relacionada con COVID-19.

Las recomendaciones clave incluyen:

  • Limitar la exposición a medios preocupantes/angustiantes/sensacionalistas y solo usar fuentes de información oficiales y fiables.
  • Cuidar el cuerpo (alimentación saludable, buena higiene del sueño y ejercicio regular).
  • Evitar estrategias de afrontamiento poco saludables como el alcohol, tabaco, drogas
  • Mantener fuerte contacto con redes sociales (amigos, familiares etc) Practicar meditación o mindfulness

 

Conclusiones:

Hay evidencia limitada de que seguir las recomendaciones durante y después de la pandemia de COVID-19 produce mejores resultados en salud mental.

La mayoría de los estudios utilizaron diseños observacionales y métodos subjetivos para obtener los datos por lo que hace difícil generalizar los hallazgos de los estudios (pocos estudios publicados, tamaños de muestra pequeños.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/practical-tips-for-clinicians-helping-patients-with-covid-related-anxiety-distress/

Prestar atención al impacto psicológico del confinamiento en personas que no han sido infectadas por el virus, especialmente para aquellas que han dejado de trabajar durante la pandemia.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Realizadas 369 encuestas a personas adultas en 64 ciudades de China para evaluar su salud y bienestar (físico, emocional y salud general) al mes de confinamiento por el brote COVID-19.

124 (33.6%) no habían salido de casa, 51 (13.8%) habían salido de casa una vez, and 81 (22.0%) había salido de casa más de 5 veces.

99 (27%) de los participantes trabajaba en la oficina, el 139 (38%) en casa y el 93 (25%) tuvieron que dejar de trabajar debido al brote.

En relación al ejercicio, 51 (13.8%) no habían hecho ejercicio la semana anterior a la encuesta; 226 (61.2%) hicieron ejercicio pero menos de 1 h a día; 63 (17.1%) entre 1 y 2’5 horas al día; y 29 (7.9%) más de 2.5 h al día.

De entre los participantes, 45 (12,2%) tenían enfermedades crónicas.

Según el cuestionario de salud SF-12 (8 dimensiones) los participantes obtuvieron 48.74 (DE 9.30) en salud mental y 49.55 (DE 7.00) en salud física. Comparado con las personas que tuvieron que dejar de trabajar, personas que trabajaron en sus oficinas (β = 3.46, p = 0.01, 95% CI 0.79–6.14) y/o desde casa (β = 2.60, p = 0.03, 95% CI 0.05–5.16) obtuvieron mejores resultados en salud mental y física.

Personas que hicieron mucho ejercicio durante el brote (> 2.5 h al día), fue asociado de forma negativa con su satisfacción con la vida en las zonas más afectadas con por el COVID-19.

 

Conclusiones:

Personas físicamente más activas podrían ser más susceptibles de sufrir problemas de bienestar (físico, emocional y salud general) durante el confinamiento. Las personas que tuvieron que dejar de trabajar obtuvieron perores resultados de salud mental y física, así como de angustia.

La gravedad de COVID-19 en el lugar donde vive un individuo predice su satisfacción con la vida, y esta relación depende de: los problemas de salud crónicos que tienen las personas y las horas de ejercicio que realiza.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165178120306521?via%3Dihub

El nivel de ansiedad y estrés entre profesionales sanitarios y no sanitarios podría estar determinado por el tipo de país, cultura, institución y forma de gestión de la pandemia del COVID-19

CHINA, SINGAPUR

Resultados:

Estudio (1)

2299 cuestionarios online fueron completados [2.042 personal sanitario (medicina y enfermería) and 257 profesional no sanitario (administrativo incluyendo logística) en China para conocer su estado psicológico durante la pandemia del COVID-19 (escalas numéricas NRS del miedo, escala de ansiedad de Hamilton y escala de depresión de Hamilton) indicó que la severidad del miedo, ansiedad y la depresión fueron significativamente diferentes entre dos grupos.

El personal sanitario de primera línea con contacto cercano con pacientes infectados (unidades de neumología, urgencias, enfermedades infecciosas y UCI), mostró puntuaciones más altas en la escala de miedo, ansiedad y depresión; tenían 1,4 veces más probabilidades de sentir miedo, 2 veces más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión en comparación con el personal no sanitario.

Estudio (2)

En 470 (94%) trabajadores de Singapur (sanitarios y no sanitarios) de hospital se examinó la prevalencia de angustia psicológica, depresión, ansiedad y estrés y comparó estas medidas entre trabajadores sanitarios y no sanitarios, mediante cuestionarios auto-administrados [(escala de depresión, ansiedad y estrés (DASS-21) y escala Revisada de Impacto del Estresor (EIE-R)] durante la pandemia de COVID-19.

Trabajador sanitario incluyó profesionales de medicina y enfermería, y trabajador no sanitario (farmacéuticos, técnicos, administradores, y personal de mantenimiento).

68 (14.5%) de los 470 participantes dieron positivo por ansiedad, 42 (8.9%) por depresión, 31 (6.6%) por estrés y 36 (7.7%) por estrés post-traumático.

Se observó puntuaciones más altas de estrés en trabajadores no sanitarios vs sanitarios y también mayor prevalencia en ansiedad (20.7% vs 10.8%; relación de prevalencia ajustada, 1.85 [IC 95%, 1.15 a 2.99]; P = 0.011)..

En el estudio de China, indica que el personal sanitario tiene mayor riesgo de sufrir ansiedad y depresión que el personal no sanitario; y personal sanitario en unidades de primera línea del coronavirus tiene más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión que el personal no sanitario.

En el estudio de Singapur, trabajadores del ámbito de la salud no sanitarios tuvieron una mayor prevalencia de ansiedad y estrés.

 

Conclusiones:

El nivel de ansiedad y estrés entre profesionales sanitarios y no sanitarios podría estar determinado por el tipo de país, cultura, institución y forma de gestión de la pandemia del COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

ttps://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165178120305850?via%3Dihub

Enfermería de UCI expuestas a pacientes con COVID-19 tiene riesgo de sufrir trastornos de síntomas somáticos (trastorno de sueño, gastrointestinales, dolor y síntomas generales).

CHINA

Resultados:

140 enfermeras de la UCI en un hospital de Wuhan (el epicentro de la epidemia COVID-19 en China) completaron el cuestionario «Trastornos de síntomas somáticos (TSS) para enfermeras de la UCI No.1 Hospital » que fue diseñado para investigar tipos de síntomas de los TSS de las enfermeras de la UCI que trataban pacientes con COVID-19.

Los 5 síntomas más desarrollados entre las enfermeras fueron: molestias en el pecho y palpitaciones (31.4%, disnea 46 (30.7%), Náuseas (21.4%), Dolor de cabeza (19.3%) y Mareos (17.9%).

Los síntomas se clasificaron en tres grupos:

Grupo A: respiración y trastornos del sueño (mareos, somnolencia, disnea);

Grupo B: quejas gastrointestinales y dolor (náuseas, dolor de cabeza)

Grupo C: síntomas generales (xerostomía, fatiga, molestias en el pecho y palpitaciones).

 

Conclusiones:

Las enfermeras de la UCI en Wuhan mostraron variados y con solapamiento TSS que se podrían clasificarse en tres grupos de síntomas y sufriendo una media de 1,5 síntomas cada una.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.jpsmjournal.com/article/S0885-3924(20)30192-5/pdf

Reconocer el origen de la ansiedad permite a los responsables de las organizaciones a desarrollar enfoques específicos para abordar estas preocupaciones y brindar apoyo específico al personal sanitario.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Durante la primera semana de pandemia se llevó a cabo 8 sesiones con grupos de médicos, enfermeras, residentes y becarios (un total de 69 personas) para explorar 3 preocupaciones clave: qué preocupaban más los profesionales de la salud, qué mensajes y comportamientos necesitaban de sus líderes, y qué otras fuentes tangibles de apoyo creían que les serían más útiles. Estas discusiones se centraron consistentemente en 8 fuentes de ansiedad:

  1. acceso al equipo de protección personal apropiado,
  2. estar expuesto al COVID-19 en el trabajo y llevar la infección a su familia,
  3. no tener acceso rápido a las pruebas si desarrollan síntomas de COVID-19 y temor concomitante de propagar la infección en el trabajo
  4. Incertidumbre de si su organización respaldará / atenderá sus necesidades personales y familiares si desarrollan infección
  5. Acceso al cuidado infantil durante el aumento de las horas de trabajo y los cierres de las escuelas
  6. apoyo para otras necesidades personales y familiares a medida que aumentan las horas de trabajo y las demandas (alimentación, alojamiento, transporte)
  7. Poder proporcionar atención médica competente si trabaja en una nueva área (por ejemplo, no UCI enfermeras que tienen que funcionar como enfermeras de la UCI) y 8- falta de acceso a información actualizada.

 

Conclusiones:

Si bien el origen de la ansiedad puede no ser el mismo y no afectar a todos profesionales de la misma manera, pueden debilitar la confianza en sí mismos y en atención sanitaria que prestan precisamente cuando su capacidad para mantener la calma y tranquilizar al público es más necesaria.

 

Referencias bibliográficas:

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2764380

La OMS ha publicado una serie de consideraciones psicosociales y de salud mental durante el brote de COVID-19 dirigido a profesionales sanitarios (18 marzo 2020)

OMS

Resultados:

La OMS ha publicado una serie de consideraciones psicosociales y de salud mental durante el brote de COVID-19 dirigido a profesionales sanitarios (18 marzo 2020)

Mensajes dirigidos a profesionales sanitarios

  • Es bastante probable que sentirse bajo presión en la situación actual. El estrés y los sentimientos asociados no es un reflejo de que no puedes hacer tu trabajo o que eres débil. Gestionar tu salud mental y bienestar psicosocial durante este tiempo es tan importante como controlar su salud física.
  • Intenta y usa estrategias de afrontamiento útiles como garantizar el descanso suficiente, descanso durante el trabajo o entre turnos; comer suficiente y saludablemente, hacer ejercicio físico y mantenerse en contacto con familiares y amigos. Evite usar estrategias de afrontamiento poco útiles como el uso de tabaco, alcohol u otras drogas. Usar estrategias que han funcionado para usted en el pasado para controlar los momentos de estrés pueden beneficiarlo ahora. Esto no es un sprint; Es un maratón.
  • Algunos trabajadores de la salud pueden ser evitados por su familia o comunidad debido al estigma o al miedo. Si es posible, mantenerse conectado con sus seres queridos, incluso a través de métodos digitales. Diríjase a sus colegas, gerencia u otras personas de confianza para obtener apoyo social.
  • Utilice formas comprensibles para compartir mensajes con personas con alguna discapacidad intelectual o cognitiva y dificultades psicosociales. Siempre que sea posible, incluya formas de comunicación que no dependan únicamente de información escrita.
  • Conozca cómo dar apoyo a las personas afectadas por COVID-19 y cómo vincularlos a los recursos disponibles. Esto es especialmente importante para aquellas personas que requieren apoyo de salud mental y psicosocial. Mensajes dirigidos a direcciones, supervisores/as, jefaturas de servicio o gerentes de centros sanitarios
  • Asegurar de que se proporciona una comunicación de calidad y actualizada a todo el personal del centro.
  • Rotar a profesionales de funciones de alto riesgo a menos riesgo, y colegas con trabajadores con menos experiencia con los de más experiencia.
  • Asegurar que los trabajadores conocen donde y como pueden acceder al apoyo psicológico y/o de salud mental y sus tratamientos y facilitarles el acceso a los mismos.

 

Conclusiones:

Necesario disponer y ofrecer servicios de ayuda y apoyo psicológico a trabajadores de centros sanitarios por el nivel de estrés a los que están expuestos durante la pandemia del COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/mental-health-considerations.pdf

El malestar psicológico generado por la exposición prolongada al COVID-19 requiere que las organizaciones presten especial atención a la salud mental de personal que trabaja en sanidad.

Estados Unidos

Resultados:

Situaciones que generan ansiedad y mal estar psicológico en personas que trabajan en sanidad y que atienden a pacientes con enfermedades contagiosas y potencialmente mortales, como COVID-19:

  • Miedo a infectarse y a infectar a los miembros de la familia
  • Aislamiento social
  • Escasez de equipo de protección personal puede provocar ira, frustración e impotencia.
  • Personal no profesional y aquellos que trabajan en partes menos visibles del hospital, como lavandería e instalaciones, reciben menos información, lo que los hace sentirse aislados. – Cambios de política a veces diarios
  • Obligaciones personales /familiares Se proponen tres estrategias para abordar la situación: 1ª- Crear liderazgo centrado en la resiliencia (la gestión eficaz de crisis proporciona una visión clara, optimista y un plan realista; toma de medidas decisivas; y facilita la comunicación abierta, honesta y frecuente entre el personal. Se debe agradecer a los trabajadores y expresar gratitud por la carga adicional que se les impone.) 2ª- Estrategia de comunicación durante la crisis. En ausencia de información, la imaginación y los peores escenarios se precipitan. La información puede ayudar a reducir la ansiedad y se debe proporcionar la información más actualizada sobre COVID-19, qué se está haciendo para proteger a los trabajadores sanitarios y qué deben hacer si están expuestos etc. 3ª- Dar apoyo continuo al personal dentro de la organización. Anticiparse a posibles preocupaciones psicológicas del personal de cualquier nivel y categoría. Crear grupos de apoyo para proporcionar primeros auxilios psicológicos (aprovechando los recursos sanitarios en salud mental).

 

Conclusiones:

Las enfermeras están en la primera línea de atención a pacientes con COVID-19 y por lo tanto, son profesionales con una alta vulnerabilidad a COVID-19. Es necesario establecer protocolos específicos en los centros sanitarios para reducir el riesgo de infección de las enfermeras en sus interacciones con pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://annals.org/aim/fullarticle/2764357/covid-19-peer-support-crisis-communication-strategies-promote-institutional-resilience

GLOBAL

El rastreo de contactos y aislamiento son estrategias a priori insuficientes, debe conocerse el R0 para decidir el nivel óptimo de rastreo. En niveles de R0 por encima de 2,5, incluso sistemas de rastreo de contactos y aislamiento altamente exhaustivos podrían ser insuficientes y sería necesario establecer medidas adicionales.

GLOBAL

Resultados:

Se utilizó un modelo de transición para evaluar la viabilidad del rastreo de contactos y aislamiento de casos con el objetivo de controlar nuevos brotes de COVID-19. Se simulan nuevos brotes con un número inicial de 5, 20 y 40 pacientes con diferentes niveles de R0, tiempo hasta aparición de síntomas, probabilidad de transmisión antes de los síntomas. Los resultados ofrecen información sobre cuantas de sus simulaciones resultan en brotes controlados bajo determinados parámetros. En escenarios con un R0 de 1,5 un rastreo de contactos por encima del 50% podría ser suficiente para controlar brotes a tres meses. No sucede así con otros niveles de R0 (2,5) donde se requiere un rastreo de contactos por encima del 80% para controlar el virus. Manteniendo un 80% de contactos trazados la efectividad en el control del brote vendrá determinada por el tiempo hasta que se produce el aislamiento, el porcentaje de transmisión antes de aparición de síntomas y las infecciones subclínicas/asintomáticas.

 

Conclusiones:

El aislamiento de casos y el rastreo de contactos por sí solos son estrategias insuficientes para controlar los brotes. En algunos casos incluso un rastreo casi perfecto seguiría siendo insuficiente, por lo que se necesitarían más intervenciones para lograr el control. Un rastreo de contactos rápido y eficaz puede reducir el número inicial de casos, lo que facilitaría el control del brote.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32119825/

Resulta esencial ir ajustando los modelos al comportamiento que se observa del virus. Los modelos exponenciales pueden ser de utilidad en las primeras semanas, pero pierden valor predictivo después del brote inicial.

GLOBAL

Resultados:

Los modelos que ajustan funciones exponenciales para predecir el comportamiento del virus pueden ser útiles al principio, pero según avanza la pandemia, pierden utilidad. Actualmente se sabe que el número de casos suele experimentar un crecimiento rápido seguido de una estabilización. Por tanto, se propone el uso de modelos que emplean la función de distribución acumulada y su primera derivada, que podría proporcionar estimaciones más realistas, dado que las medidas de confinamiento están modificando la tasa de crecimiento del virus.

 

Conclusiones:

Es prácticamente imposible realizar predicciones ajustadas y bien fundamentadas conociendo solamente la evolución durante de la pandemia durante las dos primeras semanas. Se requiere tener en cuenta numerosos factores: dinámica de propagación, características demográficas, restricciones a la movilidad, medidas de protección individuales, tiempo de incubación, tasa de transmisión, factores meteorológicos. Además, los modelos deben reformularse en sus asunciones para ajustarse a las nuevas realidades.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32334161/

Durante el periodo de flexibilización de las medidas y a la espera de un tratamiento eficaz o vacuna, es esencial realizar pruebas a gran escala para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

GLOBAL, CHINA, ESTADOS UNIDOS, RELEVANTE

Resultados:

Varios estudios de modelización han seguido la evolución de la pandemia desde su inicio en China y son útiles para la toma de decisiones sobre la vuelta a la nueva normalidad en Europa y USA.

Las medidas de distanciamiento serán eficaces siempre y cuando la vuelta a la actividad laboral sea escalonada. El levantamiento de las restricciones de forma prematura puede provocar un repunte secundario.

 

Conclusiones:

En la fase en la que nos encontramos es necesario conocer quiénes son todavía susceptibles a la infección y quienes están recuperados y potencialmente inmunes a la reinfección. Para obtener esta información resulta esencial realizar estudios serológicos a gran escala. Precisamente esto resulta de vital importancia si una proporción importante de las personas infectadas no experimentan síntomas. Las pruebas actuales no identifican a estos individuos, que sí serían detectados con pruebas a gran escala.

 

Referencias bibliográficas:

https://link.springer.com/article/10.1007/s10654-020-00635-2

La incidencia total de COVID-19 durante los próximos años dependerá de la duración de la inmunidad del virus. La intensidad de los brotes pandémicos y pospandémicos dependerá de la época del año en que se produzca y de la magnitud de variación estacional de transmisibilidad. Las estrategias de distanciamiento social podrían reducir los contagios y mantener el nivel de demanda de recursos estabilizado.

GLOBAL, RELEVANTE

Resultados:

Se realiza una modelización de serie temporal utilizando datos de estacionalidad, inmunidad e inmunidad cruzada para distintos virus (OC43 y HKU1) con el objetivo analizar la transmisión del SARS-CoV-2. Se examinan diferentes escenarios de transmisión hasta 2025 y se evalúan intervenciones colectivas.

Si la inmunidad del SARS-CoV-2 disminuye de la misma manera que en los otros virus analizados, es probable que ocurran brotes recurrentes durante los próximos inviernos. La incidencia hasta 2025 dependerá en gran medida de la duración de esta inmunidad y, en menor grado, de la inmunidad cruzada entre los HCoVs OC43/HKU1 y SARS-CoV-2. La magnitud de la pandemia dependerá de si se mantiene el mismo comportamiento en los otros virus, que implica un declive en verano, de lo contrario el pico de prevalencia global será muy probable en los próximos meses.

 

Conclusiones:

Aplicar solamente (y sólo una vez) medidas de distanciamiento social, puede empujar el pico epidémico del SARS-CoV-2 hasta otoño, lo que podría exacerbar la carga en UCI si la transmisibilidad aumenta de nuevo en invierno. El distanciamiento social intermitente podría mantener la demanda de recursos sanitarios en los umbrales actuales, pero esto requiere una vigilancia generalizada. Nuevos tratamientos, vacunas u otras intervenciones de rastreo de contactos y test masivos pueden aliviar la necesidad de un distanciamiento social estricto.

 

Referencias bibliográficas:

https://science.sciencemag.org/content/early/2020/04/14/science.abb5793

REVISIÓN SISTEMÁTICA

La presencia de enfermedad cardiovascular se asocia con mayor gravedad de la enfermedad por COVID-19 y mayor mortalidad general, pero no se ha encontrado un incremento de la mortalidad específica.

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Informar la asociación de enfermedad cardiovascular -ECV con el pronóstico y mortalidad en pacientes con COVID-19.

Análisis de los estudios por: gravedad y mortalidad. 18 estudios (n = 4858 pacientes). 16 de origen chino y 2 de EEUU.

ECV preexistente: se asoció con un riesgo significativamente mayor de forma grave de COVID-19; OR = 3,14 (IC95%: 2,32 a 4,24); I2  = 0% y riesgo general de mortalidad por todas las causas de COVID-19; OR = 11,08 (IC95%: 2,59 a 47,32); I2  = 55%.

No se encontró una asociación significativa entre la historia previa de ECV y la mortalidad en la enfermedad grave por COVID-19; OR = 1,72 (IC95%: 0,97 a 3,06); I2  = 0%.

 

Conclusiones:

La ECV preexistente se asocia con peores resultados entre los pacientes con COVID-19. Los médicos y los encargados de formular políticas deben tener en cuenta estos hallazgos al implementar modelos de estratificación de riesgos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0146280620300943?via%3Dihub

 

Los profesionales, ante la incertidumbre sobre la transmisión de COVID-19, deben adoptar las medidas necesarias para protegerse adecuadamente.

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Tratan de identificar el riesgo potencial de transmisión asociado con maniobras de reanimación (compresiones torácicas, desfibrilación, reanimación cardiopulmonar).

11 estudios incluidos (hacen síntesis cualitativa): 2 cohortes, 1 casos y controles, 5 informes de casos y 3 ensayos controlados aleatorios de maniquí.

No encontramos ninguna evidencia directa de que las compresiones torácicas o la desfibrilación estén o no asociadas con la generación de aerosol o la transmisión de infección.

Los datos de los estudios de maniquí indican que la colocación de equipo de protección personal retrasa la instauración del tratamiento.

Los estudios solo proporcionaron pruebas indirectas, y ningún estudio describió pacientes con COVID-19. La certeza de la evidencia fue baja o muy baja para todos los resultados.

 

Conclusiones:

No está claro si las compresiones torácicas o la desfibrilación causan la generación de aerosol o la transmisión de COVID-19 a los rescatadores.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32325096

La diabetes se asocia con mayor mortalidad, gravedad y el síndrome de dificultad respiratoria aguda en la enfermedad por COVID-2019. La asociación entre diabetes y malos resultados fue mayor en estudios con pacientes más jóvenes y menos hipertensos. El género, las enfermedades cardiovasculares y la enfermedad pulmonar no influyeron en la asociación entre la diabetes y el mal resultado

REVISIÓN SISTEMÁTICA

Resultados:

Diabetes mellitus (DM) puede estar asociada con una forma grave de la enfermedad por COVID-19.

30 estudios. 6452 pacientes. Todos son estudios retrospectivos salvo 1 (prospectivo).

DM se asoció con:

  • Mal resultado compuesto: RR 2,38 (IC95%: 1,88 a 3,03); I2: 62%.
  • Subgrupos:
    • Mediana de edad ≥55 años: RR 1,92 (IC95%: 1,56 a 2.37); I2: 10%.
    • Mediana de edad <55 años: RR 3,48 (IC95%: 2,55 a 4,77); I2: 21%.
    • Prevalencia de hipertensión ≥25%: RR 1,93 (IC95%: 1,48 a 2,52); I2: 58%.
    • Prevalencia de hipertensión <25% RR 3,06 (IC95%: 2,19 a 4,26); I2: 33%.

Y por componentes del mal resultado compuesto:

  • Mortalidad: RR 2,12 (IC95%: 1,44 a 3,11); I2: 72%.
  • COVID-19 grave: RR 2,45 (IC95%: 1,79 a 3,35); I2: 45%.
  • SDRA: RR 4,64 (IC95%: 1,86 a 11.58]; I2: 9%.
  • Progresión de la enfermedad: RR 3,31 (IC95%: 1,08 a 10,14]; I2: 0%).

DM no se asoció con una mayor necesidad de atención en la UCI: RR 1,47 (IC95%: 0,38 a 5,67] I2: 63%.

Meta-regresión: asociación con un mal resultado compuesto influenciado por la edad (p = 0,003) e hipertensión (p <0,001), pero no por el género (p = 0,895).

 

Conclusiones:

La DM se asoció con mortalidad, COVID-19 grave, SDRA y progresión de la enfermedad en pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32334395

La administración de fármacos, fuera de indicación clínica, debería realizarse en el marco de proyectos de investigación.

INDIA, REVISIÓN SISTEMÁTICA, RELEVANTE

Resultados:

Tratamiento con hidroxicloroquina (HCQ).

Evaluar seguridad y eficacia para tratar pacientes con COVID-19. Revisión sistemática que sigue el manual Cochrane de revisiones sistemáticas.

Consultadas 16 bases de datos.

1. Recuperación clínica. (tiempo de normalización de la temperatura corporal, tiempo de alivio de la tos). [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 60 pacientes. 37 eventos. I2=72%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 2,37 (IC95%: 0,13 a 44,53).

2. Muerte o empeoramiento de la enfermedad durante el tratamiento. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 9 eventos. I2=59%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 1,37 (IC95%: 0,09 a 21,97).

3. Progresión radiológica durante el tratamiento farmacológico. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 92 pacientes. 23 eventos. I2=16%. Modelo de efectos fijos.

OR: 0,31 (IC95%: 0,11 a 0,90).

4. Seguridad de HCQ. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 10 eventos. I2=0%. Modelo de efectos fijos.

OR: 2,19 (IC95%: 0,59 a 8,18)

 

Conclusiones:

El beneficio del tratamiento con HCQ + Azitromicina es incierto en este momento actual, y la mayoría de los datos son reportados por el mismo grupo de investigación.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/jmv.25898

UNIÓN EUROPEA

Es importante conocer los factores sociales y culturales de los distintos países para poder explicar con mayor detalle las diferencias en la mortalidad. En el caso de la UE, los países con mayor nivel de sociabilidad, relación intergeneracional y menor índice de confianza en las instituciones han registrado mayor nivel de mortalidad. La reacción rápida de los gobiernos en las medidas restrictivas ha sido también un factor determinante.

UNIÓN EUROPEA, RELEVANTE

Resultados:

El objetivo de este estudio era analizar las variaciones en las tasas de mortalidad por COVID-19 en los países de la UE y si estas pueden explicarse mediante factores sociales y las distintas estrategias de seguridad establecidas.

Las variables relacionadas con las restricciones fueron las prohibiciones de eventos públicos, declaración de estados de alarma, cierre de fronteras, restricciones en la actividad de hostelería y actividad educativa. También se incluyó en el análisis la densidad de población, el nivel de dependencia en personas mayores, proporción de género, esperanza de vida, gasto en salud per cápita, número de llegadas de turistas al año, nivel de sociabilidad percibida, tamaño de los hogares, proporción de personas mayores que viven con niños y confianza institucional.

Los resultados muestran relación significativa entre la sociabilidad percibida, la convivencia intergeneracional y la mortalidad. Esto puede explicar por qué el virus se ha propagado rápidamente en países mediterráneos con población densa. También se encuentra que aquellos países con una reacción más tardía tienen tasas de mortalidad superiores (Italia, España y Francia). Por último, se encuentra una relación significativa entre el nivel de confianza institucional y el número de muertes, donde la confianza institucional podría suponer un factor protector.

 

Conclusiones:

Resulta necesario analizar, además de las políticas de restricciones a la movilidad y distanciamiento, los factores sociales de los diferentes países para comprender mejor cómo ha sido la propagación del virus y la mortalidad causada. En países democráticos como los de la UE, donde es difícil establecer fuertes medidas de cese de actividad, merece la pena prestar atención también a la capacidad de reacción y confianza institucional.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32301734/

ALEMANIA

Existen, tras pandemias por coronavirus previos, líneas de investigación con moléculas (sencillas de crear y a un coste reducido) que interfieren en la unión del virus a la célula huésped y en la propia replicación del virus, con aparentemente menos efectos adversos que otras opciones terapéuticas farmacológicas.

ALEMANIA, FRANCIA

Resultados:

Trabajo publicado en octubre de 2019, investigó la actividad antiviral de siete puntos cuánticos de carbono (carbón quantum dots -CQD) para el tratamiento de las infecciones por el coronavirus humano HCoV-229E “in vitro”.

Los grupos funcionales de ácido borónico se integraron químicamente en CQD formados mediante carbonización hidrotérmica de etilendiamina / ácido cítrico.

El estudio revela que las funciones del ácido borónico pueden ser responsables de la actividad anti-HCoV. Los CQD derivados del ácido cítrico / etilendiamina y además conjugados con el ácido borónico muestran una concentración efectiva de inhibición del 50% EC50 = 52 ± 8 μg mL − 1. Del mismo modo, los CQD derivados del ácido 4-aminofenilborónico y el ácido fenilborónico sin ninguna modificación adicional exhiben un comportamiento antiviral con una CE50 efectiva disminuida hasta 5.2 ± 0.7 μg mL − 1.

Se reveló que el mecanismo de acción subyacente de estos CQD era la interacción de los CQD con la proteína HCoV-229E S (proteína de la espícula). Se observó también una actividad inhibidora en la etapa de replicación viral.

 

Conclusiones:

Presentan el rendimiento antiviral de siete CQD diferentes. Tres de ellos (CQDs-3, -5, -6) interfieren significativamente con la infección por HCoV-229E-Luc. Uno de ellos (CQDs-4) mostró una actividad antiviral moderada.

Los estudios mecanicistas sugieren que las partículas están actuando en el estado temprano de la infección del virus a través de la inhibición de la entrada que podría deberse a la inhibición de la interacción del receptor de proteína S con la membrana de la célula huésped.

Todas las partículas diferentes interfieren además con el paso de replicación viral.

Estos resultados son extremadamente alentadores para reemplazar los agentes antivirales utilizados actualmente, como la ribavirina y el IFN, que se sabe que tienen efectos secundarios importantes, como confusión, pérdida de memoria a corto plazo, déficit en las funciones ejecutivas, así como efectos extrapiramidales.

Se requieren confirmaciones experimentales adicionales si este enfoque se puede extrapolar a otros coronavirus, en particular al MERSCoV clínicamente relevante, para validar el potencial de estas nanoestructuras como terapias alternativas y enfoques anti-MERS para enfrentar esta enfermedad grave y potencialmente mortal. Además, en el futuro debe mostrarse cómo funcionan esas partículas in vivo.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31633330

El paciente 1 alemán corrobora la hipótesis de transmisión durante el periodo de incubación asintomático y alta carga viral durante la convalecencia (a pesar de que los síntomas siempre fueron leves)

ALEMANIA

Se describe la transmisión de COVID-19 fuera de Asia y cómo el paciente 1 de 33 años (infectado tras contacto con paciente índice de origen asiático y asintomática en el momento del contacto) con una evolución sintomática leve (dolor de garganta, escalofríos, fiebre hasta 39,1ºC, mialgias y tos productiva) de 3 días, transmitió COVID-19, al menos, a dos personas más durante el periodo de incubación y cómo en el periodo de convalecencia, su carga viral (PCR) fue muy alta (108 copias por mililitro en su esputo).

Las personas asintomáticas son fuente potencial de infección y las personas convalecientes tienen una alta carga viral.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32003551

Recomendación dirigida a extremar la higiene en «fomites»: instrumental, pero también camillas, bandejas, métodos de disposición de material desechable…

ESTADOS UNIDOS

En condiciones de laboratorio se generan aerosoles (< 5μm) con COVID-19 estudiados en 5 condiciones ambientales (aerosol, sobre superficie de plástico, acero inoxidable, cobre y cartón) entre 21 y 23ºC, humedad del 40% durante 7 días.

En aerosol, la vida media de COVID-19 es de 1,1-1,2 horas (IC95%: 0,64 a 2,64 horas). La viabilidad media más prolongada de COVID-19 fue en plástico (6,8 horas) y acero inoxidable (5,6 horas). COVID-19 puede mantener su capacidad de infectar en aerosol durante horas y hasta días en determinadas superficies (dependiendo de la cantidad de virus inicial).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32182409

ALEMANIA

Los coronavirus humanos conocidos previamente (SARS, MERS, coronavirus humanos endémicos –HCoV), pueden mantener su capacidad de infección en diferentes tipos de materiales (metales, aluminio, acero, madera, papel, vidrio, plástico, PVC, cerámica, teflón) desde 2 horas hasta 9 días. Especial atención a gomas de silicona y batas desechables que a una temperatura ambiente o de 21ºC hacen viable a los HCoV hasta 5 y 2 días respectivamente. En guantes de latex quirúrgicos la viabilidad es ≤ 8 horas.

A temperaturas de 30ºC o 40ºC se reduce su viabilidad y a temperaturas de 4ºC su viabilidad puede persistir más allá de 28 días.

La persistencia se incrementa si la cantidad de virus es mayor.

Con humedad ambiental del 50% la persistencia vírica es mayor que con humedad del 30%.

Etanol (78-95%), 2-propanolol (70-100%), combinación etanol con 2-propanolol al 45% y 30% respectivamente, glutaraldehido (0,5-2,5%) formaldehido (0,7-1%) y povidona iodada (0,23-7,5%) reducen la capacidad de infección del virus 4 ves o más. Requieren entre 15 segundos (povidona iodada) a 10 minutos (etanol 70%). La lejía requiere concentración del 0,21% para ser efectiva.

La clorexidina (0,02%) fue prácticamente inefectiva.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32035997

AUSTRALIA

La obtención de muestras mediante hisopos por parte del propio paciente puede ser una alternativa adecuada ante un escenario de escasez de equipos de protección individual – COVID19

AUSTRALIA

Resultados:

Evaluar la confianza que ofrece la autorrecolección de la muestra para la identificación de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios mediante hisopos frente a las recogidas por profesionales sanitarios.

Estudio prospectivo. Pacientes que asisten a clínicas dedicadas a la recolección de COVID-19 se les ofreció la opción de auto-recolectar (SC) de hisopos nasales y de garganta (SCNT) antes de que el trabajador de salud recolecte (HC) las muestras usando hisopos.

Se evaluó la concordancia de los resultados entre los métodos se evaluó utilizando los valores kappa (κ) de Cohen y el umbral del ciclo (Ct) para todos los resultados positivos como una medida sustitutiva de la carga viral.

HC obtienen muestras de 236 pacientes. 25 tenían SARS-CoV-2 (24 por HC y 25 por SC). 63 tenían otros virus respiratorios (56 por HC y 58 por SC).

SC fue altamente concordante con HC (κ = 0.890) para todos los virus incluyendo SARS-CoV-2 y más concordante que HC para resultados positivos por cualquier método (κ = 0.959 vs 0.933).

Los valores medios del gen E del SARS-CoV-2 y el gen N, rinovirus y parainfluenza Ct no mostraron diferencias entre HC y SCNT.

 

Conclusiones:

La autorrecolección de muestras mediantes hisopos nasales y de garganta ofrece una alternativa confiable a la recolección de trabajadores de la salud para el diagnóstico de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios y brinda a los pacientes un acceso más fácil a las pruebas, reduce la exposición de la comunidad y los trabajadores de la salud a los que están siendo probados y reduce el requerimiento de PPE.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32403007

La ivermectina muestra actividad anti-COVID-19 “in vitro”, por lo que su uso clínico, por ahora, debe situarse en el marco establecido en proyectos de investigación adecuados.

AUSTRALIA

Resultados:

Ivermectina es un agente antiparasitario de amplio espectro aprobado por la FDA y que ha demostrado tener actividad antiviral frente a una gama de virus, in vitro. Mediante células Vero, que se sembraron en placas de cultivo de tejidos de 12 pocillos 24 h antes de la infección con COVID-19, se analizó posteriormente el RNA de COVID-19.

Se observó una reducción > 5000 en el ARN viral tanto en el sobrenadante como en los sedimentos celulares de las muestras tratadas con ivermectina 5 μM a las 48 h, equivalente a una reducción del 99,98% en el ARN viral en estas muestras. No se observó toxicidad con ivermectina en ninguna de las concentraciones probadas.

 

Conclusiones:

La ivermectina tiene acción antiviral contra el aislado clínico de COVID-19 in vitro, con una dosis única capaz de controlar la replicación viral en 24-48 h en nuestro sistema.

Con el perfil de seguridad conocido de la ivermectina, se pone de manifiesto como un posible antiviral COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0166354220302011

BÉLGICA

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

CANADÁ

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

Profilaxis La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por SARS-Cov2 no permite que su uso en este contexto se recomiende fuera de un protocolo de investigación. Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados No hay datos para recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico. Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de este medicamento no permiten recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización.

CANADÁ, RELEVANTE

Resultados:

Uso de REMDESIVIR frente a COVID-19.

Posicionamiento del Institut national d’excellence en santé et en services sociaux. Quebec. Canadá. 17/04/2020.

Profilaxis

Actualmente no hay datos científicos disponibles para la profilaxis de COVID-19 [Nivel insuficiente de evidencia científica].

No hay ensayos clínicos en curso sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

Actualmente no hay datos científicos disponibles en pacientes confirmados por COVID-19 cuya condición no requiere hospitalización [Nivel de evidencia científica insuficiente].

No se está realizando ningún ensayo clínico sobre el uso de remdesivir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico.

Los resultados de un análisis de una serie de 53 casos muestran una mejora en el nivel de soporte de oxigenación para el 68% de los pacientes tratados con remdesivir, mientras que se observa una agravación en el 15% de los sujetos.

El análisis de subgrupos realizado en este estudio parece indicar una mejor eficacia del tratamiento en pacientes que están en ventilación no invasiva en el momento del tratamiento en comparación con la ventilación invasiva, así como en pacientes de 50 años o menos en comparación con pacientes de 70 años o más [Nivel insuficiente de evidencia científica].

El riesgo de mortalidad sería menor en pacientes con ventilación no invasiva en el momento del tratamiento, así como en pacientes tratados menores de 70 años. Los ensayos clínicos todavía están en marcha en los Estados Unidos e internacionalmente.

 

Conclusiones:

Profilaxis

La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de remdesivir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por SARS-Cov2 no permite que su uso en este contexto se recomiende fuera de un protocolo de investigación.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

No hay datos para recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en estado grave o crítico.

Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de este medicamento no permiten recomendar el uso de remdesivir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización.

Hay indicios [Nivel de evidencia científica: bajo] de que la combinación de lopinavir / ritonavir podría proporcionar beneficios cuando se inicia el tratamiento durante los primeros diez días de la enfermedad. Aunque esto no se traduce en una estancia hospitalaria más corta, un análisis retrospectivo indica que la combinación de lopinavir / ritonavir podría disminuir la duración de la excreción viral.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inesss.qc.ca/covid-19/traitements-specifiques-a-la-covid-19/remdesivir-mise-a-jour-completee-17-04-2020.html

Profilaxis La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por COVID-19 no permite su uso en este contexto fuera de un protocolo para investigación. Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados No hay datos para recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados. Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de estos medicamentos no permiten recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir, solo o en combinación con otros antivirales, fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos. El uso de la combinación de lopinavir / ritonavir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 ingresado en cuidados intensivos no se recomienda fuera de un protocolo de investigación.

CANADÁ, RELEVANTE

Resultados:

Uso de LOPINAVIR-RITONAVIR (KALETRA) frente a COVID-19.

Posicionamiento del Institut national d’excellence en santé et en services sociaux. Quebec. Canadá. 09/04/2020.

Profilaxis

No hay pruebas científicas disponibles actualmente sobre la profilaxis de COVID-19. Dos ensayos clínicos (CORIPREV-LR, COVIDAXIS) se están desarrollando. Permitirán apreciar los efectos de estos fármacos para la prevención de la infección por CCOVID-19.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

Actualmente no hay pruebas científicas sobre su uso en este perfil de pacientes que no requiere hospitalización. Se están desarrollando ensayos clínicos internacionales con pacientes clasificados en esta categoría de pacientes. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados.

Los resultados de un ensayo clínico aleatorizado abierto en un hospital de Wuhan, indican que la asociación lopinavir/ritonavir no reduce el tiempo para la mejora clínica de pacientes ni la mortalidad a 28 días.

Sin embargo, un análisis de subgrupos indica que la combinación de lopinavir / ritonavir proporcionaría beneficios en pacientes con menos de 12 días de duración de la enfermedad al iniciar el tratamiento [Nivel de evidencia científica: bajo]. Aunque esto no se traduce en una estancia hospitalaria más corta, un análisis retrospectivo indica que la combinación de lopinavir / ritonavir podría disminuir la duración de la excreción viral, más aún cuando se inicia el tratamiento durante los primeros diez días de la enfermedad [Nivel de evidencia científica: insuficiente]. Otros ensayos clínicos todavía están en marcha en Canadá e internacionalmente.

COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos. Ningún ensayo clínico ha documentado la eficacia de estas fármacos en pacientes con COVID-19 confirmados ingresados en cuidados intensivos hasta la fecha. [Nivel insuficiente de evidencia científica]. Al menos un ensayo clínico está en marcha en Canadá e internacionalmente (REMAP-CAP).

 

Conclusiones:

Profilaxis

La ausencia de datos de eficacia sobre el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir en la profilaxis posterior a la exposición de la infección por COVID-19 no permite su uso en este contexto fuera de un protocolo para investigación.

Tratamiento COVID-19 confirmado en pacientes NO hospitalizados

No hay datos para recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica no requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalaizados.

Los datos de incertidumbre que documentan la eficacia de estos medicamentos no permiten recomendar el uso de la combinación de lopinavir-ritonavir, solo o en combinación con otros antivirales, fuera de un protocolo de investigación en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 cuya condición clínica requiere hospitalización. COVID-19 confirmado. Pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos.

El uso de la combinación de lopinavir / ritonavir en pacientes con un diagnóstico confirmado de COVID-19 ingresado en cuidados intensivos no se recomienda fuera de un protocolo de investigación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inesss.qc.ca/covid-19/traitements-specifiques-a-la-covid-19/lopinavir-ritonavir-kaletra-mise-a-jour-09-04-2020.html

Revisado 28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

CHINA, JAPÓN, CANADÁ, VIETNAM

Mensaje clave revisado el 28/04/2020:

02/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

 

Resultados:

Mascarillas (tela y médicas) vs mascaras respiratorias (con válvula o autofiltro):

9 ECAS identificados del uso de mascarillas en entornos comunitarios en todos excepto en 1 ECA, las mascarillas se utilizaron para la protección respiratoria de personas sanas.

4 ECA (Japón, Canadá y dos en China) se evaluó la eficacia de las mascarilla y máscaras respiratorias en profesionales sanitarios. No hay diferencia entre ambas intervenciones en enfermedades respiratorias (Japón) y en gripe (Canadá). En los 2 estudios de China (ambos con alto riesgo de sesgo), en uno se muestra mayor eficacia del uso de máscaras respiratorias para infección viral, y en el otro para infecciones respiratorias y colonización bacteriana.

Mascarilla de tela vs mascarilla médica:

(1)Estudio (n=1607) comparó ambos tipos de mascarillas en trabajadores de hospitales de plantas de alto riesgo (urgencias, enfermedades respiratorias/infecciosas, cuidados intensivos y pediatría). Se obtuvieron tasas de infección más altas en el grupo que utilizó la máscara de tela que en las médicas.

En cuanto a la penetración de partículas en la máscaras de tela fueron casi 97% y en las máscaras médicas el 44%.

 

Conclusiones:

Las mascarillas junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

En entornos sanitarios, parece que hay mayor eficacia del uso de máscaras médicas o mascaras respiratorias para infección viral.

La evidencia disponible muestra que las máscaras de tela protegen menos que las máscaras médicas e incluso pueden aumentar el riesgo de infección debido a la humedad, la difusión de líquidos y la retención del virus.

En relación al uso de máscaras de tela reutilizables, aunque muy extendido, no hay investigación clínica suficiente que indique su uso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.researchgate.net/publication/276121710_Facemasks_for_the_prevention_of_infection_in_healthcare_and_community_settings

http://bmjopen.bmj.com/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=25903751

CHINA

COVID19 A partir de un ECA abierto en fase 2, la triple combinación antiviral ofrece resultados tan seguros como el empleo exclusivo de lopinavir-ritonavir, acortando la estancia hospitalaria de pacientes y acelerando el aclaramiento viral en pacientes con COVID-19 leve-moderado.

HONG KONG CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Ensayo clínico multicéntrico (6 hospitales), abierto y aleatorizado de fase 2 con COVID-19. Asignación 2:1; 14 días de(lopinavir 400 mg + ritonavir 100 mg cada 12 horas, + ribavirin 400 mg /12 h. y 3 dosis de 8 millones de unidades internacionales de Interferón beta-b1 en días alternos [Grupo combinación] vs. lopinavir 400 mg + ritonavir 100 mg cada 12 horas [G. control]).

Desenlace primario: tiempo transcurrido hasta la obtención de un hisopo nasofaríngeo negativo en pacientes con COVID-19 leve-moderado. Análisis por intención de tratar.

Entre 10 de febrero y 20 de marzo. 127 pacientes. 86 aleatorizados a grupo combinación y 41 a grupo control. Mediana de días entre inicio síntomas e inicio tratamiento: 5días (rango intercuartílico -RIQ: 3 a 7 días).

Desenlace principal:

Grupo combinado: 7 días (RIQ: 5 a 11)

Grupo control: 12 días (RIQ: 8 a 15 días)

Hazard Ratio – HR: 4,37 (IC95%: 1,86 a 10,24)

Estancia hospitalaria media:

Grupo combinado: 9 días (RIQ: 7 a 13)

Grupo control: 14,5 días (RIQ: 9,3 a 16 días)

Hazard Ratio – HR: 2,72 (IC95%: 1,2 a 6,13)

Eventos adversos: nauseas y diarreas autolimitadas. Sin diferencias entre grupos.

Ningún fallecimiento entre las personas participantes

 

Conclusiones:

La triple terapia antiviral temprana fue segura y superior al lopinavir-ritonavir solo para aliviar los síntomas y acortar la duración de la eliminación del virus y la estancia hospitalaria en pacientes con COVID-19 leve a moderado.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32401715

 

El empleo de fármacos que bloquean los receptores de angiotensina (BRA) no parece que modifique el curso clínico de pacientes con COVID-19.

CHINA

Resultados:

Evaluación de los bloqueadores del sistema renina-angiotensina (RAS), IECA / BRA y gravedad de COVID-19. Entre el 7 de febrero al 3 de marzo de 2020. Estudio observacional prospectivo. 50 pacientes con HTA y COVID-19 confirmado por laboratorio.

Grupo A: 20 pacientes que tratan su HTA con bloqueadores de los receptores de angiotensina BRA (BRA, IECAs en combinación o no con fármacos del grupo B).

Grupo B: 30 pacientes que tratan su HTA con fármacos NO BRA (beta-bloqueantes, bloqueantes de los canales del calcio y diuréticos).

Desenlace principal: tiempo transcurrido desde inicio de la enfermedad hasta negativización de las pruebas moleculares (PCR-RT).

Desenlaces secundarios: Empeoramiento de la TAC torácica durante hospitalización (afectación pulmonar < 30%, 30 a 50% y > 50%) y mortalidad hospitalaria.

No hubo diferencias estadísticamente significativas en la prueba de células sanguíneas. Tampoco en hallazgos de laboratorio, incluida la proteína C reactiva y el nivel de dímero D.

Tampoco se encontraron diferencias en el resultado principal (40,7 ± 11,43 días en el Grupo A y de 45,38 ± 13,71 días en el Grupo B) ni en los desenlaces secundarios.

 

Conclusiones:

No existe una diferencia obvia entre los bloqueadores RAS y los bloqueadores no RAS en las características clínicas y el curso de los pacientes con hipertensión que padecen COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32395474

Caso de posible transmisión vertical de COVID-19 de madre infectada a su recién nacida.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

Caso de un recién nacido (22 de febrero en Wuhan, China) con anticuerpos IgM elevados contra el COVID-19 nacido de una madre con COVID-19. Tanto la madre como el bebé se sometieron a tomografía computarizada (TC) de tórax, RT-PCR e hisopos nasofaríngeos, y anticuerpos IgM e IgG, citocinas y otras pruebas bioquímicas en sangre.

28 de enero de 2020: mujer primípara de 29 años (34 semanas y 2 días de gestación) con sospecha de exposición al COVID-19 desarrolló temperatura de 37.9 ° C, congestión nasal y dificultades respiratorias.

31 de enero 2020: tomografía computarizada (TC) del tórax mostró opacidades irregulares de vidrio esmerilado en la periferia de ambos pulmones. RT-PCR en hisopo nasofaríngeo fue positivo.

2 de febrero 2020: ingreso en hospital con tratamiento antiviral, antibiótico, corticosteroides y oxígeno. Resultados de 4 pruebas repetidas de RT-PCR positivas.

21 de febrero 2020: niveles de anticuerpos IgG e IgM contra COVID-19 fueron 107.89 AU / mL y 279.72 AU / mL, respectivamente; RT-PCR de las secreciones vaginales fueron negativos.

22 de febrero 20: nace mediante cesárea una niña en una sala de aislamiento de presión negativa. La madre llevaba máscara N95 y no hubo contacto físico con la bebe tras el parto. Peso al nacer de 3.120g y puntuaciones de Apgar de 9 a 1 minuto y de 10 a 5 minutos. Recién nacida no presentó síntomas y fue puesta en cuarentena en la UCI neonatal.

A las 2 horas de edad, nivel de IgG de COVID-19 fue de 140.32 UA / mL y de IgM fue de 45.83 AU / mL. Las citoquinas estaban elevadas (IL-6, 28.26 pg / mL; IL-10, 153.60 pg / mL), y el recuento de glóbulos blancos (18.08 × 109/L). TC de tórax normal. 5 pruebas de RT-PCR en torundas nasofaríngeas tomadas de 2 horas a los 16 días de edad fueron negativas. Sus niveles de IgM (11.75 AU / mL) e IgG (69.94 AU / mL) todavía estaban elevados el 7 de marzo, y fue dada de alta el 18 de marzo.

28 de febrero 2020: la leche materna de la madre tuvo un resultado negativo en la prueba de RT-PCR. 29 de febrero 2020: nivel de IgG fue de 116.30 UA / mL y IgM fue de 112.66 AU / mL.

 

Conclusiones:

Recién nacido de madre con COVID-19 que presenta niveles elevados de anticuerpos IgM y resultados anormales de las pruebas de citosinas 2 horas después del nacimiento.

Los anticuerpos IgM no se transfieren al feto a través de la placenta por lo que el bebé podría haber estado expuesto durante 23 días desde el momento del diagnóstico de COVID-19 hasta el parto.

Resultados de laboratorio muestran inflamación y daño hepático apoyan indirectamente la posibilidad de transmisión vertical.

No se puede descartar la infección durante el parto, los anticuerpos IgM generalmente no aparecen hasta 3 a 7 días después de la infección, y la IgM elevada en el neonato fue evidente en una muestra de sangre extraída 2 horas después del nacimiento.

Los resultados de la prueba de RT-PCR negativa en repetidas ocasiones en muestras de hisopos nasofaríngeos son difíciles de explicar, aunque estas pruebas no siempre son positivas con infección.

Las limitaciones de este informe incluyen que es un solo caso y que no se realizaron pruebas de PCR de líquido amniótico o placenta.

 

Referencias bibliográficas:

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2763853?guestAccessKey=a431dfe5-74e0-4ffa-abe9-20aa39eee761&utm_source=twitter&utm_medium=social_jama&utm_term=3338219262&utm_campaign=article_alert&linkId=88477795

El virus SARS-CoV responsable del brote 2002-2004 generó IgG que han persistido durante, al menos, 12 años.

CHINA

Resultados:

Descripción de la persistencia a largo plazo de la IgG después de la infección con el coronavirus SARS (brote 2002-2003). Hospital con 2140 camas, 4797 trabajadores.

Estudio de cohorte prospectivo. Seguimiento de 13 años.

34 trabajadores (32/34 mujeres) de la salud infectados con SARS-CoV en Guangzhou.

Incorporan 20 muestras más de personas infectadas por SARS 95 y 40 de no infectados.

Se analiza suero (detección anticuerpos IgG con ELISA usando virus completo y una proteína recombinante de SARS-CoV de la nucleocápside, como antígeno de diagnóstico)

La IgG anti-SARS-CoV persiste hasta por 12 años. Títulos máximos en 2004, disminuyendo rápidamente de 2004-2006 y posteriormente a un ritmo más lento.

Los títulos de IgG en trabajadores de la salud infectados con SARS-CoV permanecieron en un nivel significativamente alto hasta 2015.

 

Conclusiones:

Los anticuerpos IgG contra el SARS-CoV pueden persistir durante al menos 12 años.

La presencia de SARS-CoV IgG podría proporcionar protección contra el SARS-CoV y otros betacoronavirus.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.02.12.20021386v1

Conocimiento sobre las características de los subconjuntos de linfocitos y citoquinas en las infecciones por COVID-19 en población pediátrica pueden ayudar a llevar a cabo estrategias efectivas de tratamiento para eliminar el virus y evitar lesiones pulmonares causadas por amplias respuestas inmunes.

CHINA

Resultados:

Estudio que investigó las características de los subconjuntos de linfocitos de sangre periférica y las citoquinas séricas en niños con neumonía por COVID-19

56 niños/as (40 con neumonía por COVID-19 y 16 con neumonía por virus respiratorio sincitial (VSR).

En comparación con los niños con neumonía por VSR, los pacientes con neumonía por COVID-19 tuvieron un recuento más alto de linfocitos CD3 + 8 +, porcentajes más altos de linfocitos CD3 +, CD3 + 8 + y un menor porcentaje de linfocitos CD19 +.

El nivel de IL-10 en suero fue significativamente mayor en niños con neumonía por VRS. Un niño con neumonía por COVID-19 que tenía un aumento de IL-10 desarrolló neumonía grave.

 

Conclusiones:

La respuesta inmune desempeñó un papel muy importante en el desarrollo de la neumonía por COVID-19.

La respuesta efectiva de las células T CD8 + podría influir en la gravedad de la neumonía por COVID-19.

El cambio adaptable en el nivel de IL-10 podría contribuir a los síntomas de neumonía relativamente leves en niños con neumonía por COVID-19 y la coinfección bacteriana podría ser un factor de riesgo de neumonía severa.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30207-3/pdf

Los factores que podrían disminuir la probabilidad de que el personal trabajador experimente síntomas de mala salud mental al regreso al trabajo después del confinamiento por COVID-19 incluyen medidas de prevención de la psiconeuroinmunidad personal (frecuente higiene de las manos y uso de mascarillas), así como medidas organizativas (mejora de la higiene del lugar de trabajo y preocuparse por la salud de los empleados).

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

673 personas en situación laboral activa respondieron al cuestionario online [(1) datos demográficos y ocupacionales; (2) estado físico en los últimos 14 días; (3) Escala de Impacto del Evento-Revisada (IES-R), (4) Escala Depresión, Ansiedad, Estrés-21 (DASS- 21), (5)

Índice de gravedad del insomnio (ISI), (6) medidas de prevención de psiconeuroinmunidad del personal y la organización] para cuantificar los efectos psicológicos inmediatos de las personas que tienen que volver al trabajo durante la epidemia y las medidas de prevención de psiconeuroinmunidad.

Edad media de los participantes 30.8 (DE 7.4) años, 74.4% fueron hombres, 54.4% casados, 42.2% solteros, and 3.4% separados, divorciados o viudos; 81.8% de las personas que participaron eran trabajadores y profesional técnico, 18.1% ejecutivos, gestión y otros.

El 10.8% de los encuestados cumplió con diagnóstico de trastorno de estrés postraumático después de regresar al trabajo, 3.8% ansiedad, 3.7% depresión; 1.5% estrés y 2.3% insomnio.

No hubo diferencias significativas en la gravedad de los síntomas psiquiátricos entre trabajadores / técnicos y ejecutivos / gerentes.

14.9% informaron que regresar al trabajo lo sentían como una amenaza de moderada a extremadamente grave para su vida.

20,3% indicaron que hubo una pequeña mejora en la higiene del puesto de trabajo tras el brote del COVID-19

Alrededor del 81.7% indicaron de moderado a alto el nivel de preocupación de la empresa sobre su salud

> 95% informaron que entre las medidas de prevención de psiconeuroinmunidad por parte de la empresa, incluía una buena ventilación en el lugar de trabajo, y el uso de máscara facial como protección.

Los factores que se asociaron con la gravedad de los síntomas psiquiátricos en los trabajadores fueron el estado civil, la presencia de síntomas físicos, mala salud física y el regreso al trabajo como un peligro para la salud (p <0.05).

 

Conclusiones:

Como medida de prevención psiconeuroinmunologica personal consideraron importante la higiene de manos y el uso de máscaras faciales;

Como medida de prevención psiconeuroinmunologica de la empresa incluyeron una mejora significativa de la higiene del lugar de trabajo y preocupación de la empresa por el bienestar de los trabajadores se asociaron con síntomas psiquiátricos menos graves (p <0,05).

Contrariamente a lo esperado, el regreso al trabajo no había causado niveles altos de síntomas psiquiátricos en el personal laboral. Esto podría deberse a la confianza infundida por las medidas de prevención psiconeuroinmunologicas antes de la reanudación del trabajo.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32335200/

Para reanudar la actividad económica es imprescindible que se mantengan todas las medidas de seguridad posibles. Se propone una vuelta gradual moderada (equivalente a la reducción del 12% de actividad económica) que conseguiría mitigar riesgos.

CHINA

Resultados:

Se realiza un análisis de los patrones de transmisión de la enfermedad mediante parámetros de interacciones sociales. Se desarrolla un modelo computacional en forma de matriz para estudiar las interacciones entre poblaciones de distintas edades y situaciones cotidianas (colegios, trabajo, lugares públicos, etc.). Este modelo se replica con los datos de seis ciudades chinas, entre ellas Wuhan. El análisis producido es tanto retrospectivo, para analizar el comportamiento del virus en los brotes de febrero, como prospectivo, para informar las políticas de desescalada y vuelta a la actividad. Los resultados confirman que el día con mayor riesgo de contagios en Wuhan fue el 11/02. En cuanto a los planes de vuelta a la actividad, se propone una vuelta gradual (que se concreta en una reducción del PIB en torno al 12%) con todas las medidas de protección posibles, este plan intermedio logra la mitigación de riesgos y la recuperación gradual de la actividad económica.

 

Conclusiones:

Resulta esencial estudiar las dinámicas de interacción entre personas, ya que han sido un factor clave en la expansión del virus. Estas dinámicas se suelen producir en entornos concretos y entre personas de determinadas edades. Conocer cómo funcionan estas interacciones y su relación con la propagación del virus es imprescindible para poder informar las nuevas políticas de desescalada.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/journals/eclinm/article/PIIS2589-5370(20)30098-5/fulltext

En los resultados mostrados por el ECA realizado en China, REMDESIVIR no muestra beneficios clínicos estadísticamente significativos.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

REMDESIVIR. Ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo. Multicéntrico (10 hospitales. Hubei, China).

Realizado entre el 6 de febrero de 2020 y el 12 de marzo de 2020. 237 pacientes asignados al azar (proporción 2:1). 158 grupo remdesivir y 79 grupo placebo. ≥18 años. Hospitalizados con COVID-19 confirmado por laboratorio.

Remdesivir intravenoso (200 mg en el día 1 seguido de 100 mg en los días 2 a 10 en infusiones diarias únicas). Idem para placebo.

Tiempo transcurrido entre inicio síntomas e inicio estudio: ≤ 12 días.

Saturación de oxígeno: ≤ 94% en aire ambiente.

Relación presión parcial de oxígeno arterial, fracción oxígeno inspirado ≤ 300 mm Hg.

Neumonía confirmada radiológicamente.

Los pacientes fueron asignados aleatoriamente en una proporción de 2: 1 a Permitido uso concomitante de lopinavir-ritonavir, interferones y corticosteroides.

Variable principal: Tiempo hasta la mejoría clínica (en los 28 primeros días, mediante la disminución de dos niveles en una escala ordinal de seis puntos del estado clínico (de 1 = dado de alta a 6 = muerte) o dado de alta con vida del hospital. Análisis por intención de tratar (AIT). El uso de remdesivir no se asoció con una diferencia en el tiempo hasta la mejoría clínica: HR 1,23 (IC95%; 0,87 a 1,75).

Duración de síntomas ≤ 10 días: HR 1,52 (IC95%: 0,95 a 2,43)

Eventos adversos en 102/155 (66%) en grupo remdesivir y 50/78 (64%) en grupo placebo.

Suspensión temprana de remdesivir por eventos adversos en 18 pacientes (12%) y en 4 pacientes del grupo placebo.

 

Conclusiones:

Remdesivir no se asoció con beneficios clínicos estadísticamente significativos.

 

Referencias bibliográficas:

https://marlin-prod.literatumonline.com/pb-assets/Lancet/pdfs/S0140673620310229.pdf

Transmisión fecal-oral en niños de COVID-19 no debe ignorarse como una de las posibles rutas de transmisión del virus.

CHINA, RELEVANTE

Resultados:

a) Carta al editor en el que describen los casos de 3 niños con confirmación por laboratorio de COVID-19 en China.

Los tres pacientes pediátricos fueron diagnosticados con neumonía leve y la fiebre fue el síntoma más constante y predominante. Solo un niño tuvo problemas gastrointestinales.

Los tres niños infectados tuvieron una buena respuesta al tratamiento antiviral con un tiempo relativamente corto de resolución.

Encontraron que el COVID-19 seguía siendo detectable en las heces de pacientes pediátricos durante aproximadamente 4 semanas, mientras que el resultado de ARN viral fue negativo en muestras respiratorias durante las 2 semanas posteriores al inicio de la enfermedad.

Dos niños mostraron resultados negativos en la detección fecal de SARS-CoV-2, 20 días después de la eliminación del ARN viral en el tracto respiratorio, mientras que otro niño dio positivo de manera persistente en muestras fecales incluso 8 días después de que las muestras respiratorias fueran negativas.

b) Estudio epidemiológico de 10 niños con COVID-19 confirmados por PCR en el que 8 de ellos dieron positivo de forma persistente en hisopos rectales incluso después de que la prueba nasofaríngea fuera negativa, lo que aumenta la posibilidad de transmisión fecal-oral

 

Conclusiones:

COVID-19 en niños afecta con menos severidad comparado con pacientes adultos.

El mecanismo subyacente a esta resiliencia en niños al COVID-19 aún no se conoce.

Se obtienen resultados positivos en heces de niños con COVID-19 aun siendo negativo en test nasofaringeos.

Se plantea la posibilidad de transmisión fecal-oral, reforzando la necesidad de pruebas de ácido nucleico de muestras de heces de niños con COVID-19 durante la fase de convalecencia.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.journalofinfection.com/article/S0163-4453(20)30177-8/pdf

https://www.nature.com/articles/s41591-020-0817-4

COREA DEL SUR

COVID19 – Las autoridades sanitarias de Corea del Sur modifican las pautas para el manejo de casos confirmados después del alta del aislamiento y de casos re-positivos, desde las 00:00 horas del 19 de mayo de 2020, haciendo innecesario el autoaislamiento de 14 días tras el alta, ante la reaparición de síntomas en los 14 días siguientes al alta y la gestión de contactos con estas personas, tal como se venía haciendo

COREA DEL SUR, RELEVANTE

Resultados:

Corea del Sur. Evalúan a personas que, tras ser dadas de alta (alta médica o cese de las medidas de aislamiento en casos confirmados) por COVID-19, vuelven a dar positivo (“re-positivos”) para SARS-CoV-2 y a sus contactos tras el alta para determinar si los “re-positivos” infectan a sus contactos. Se analiza a 285 (63,8%) del total de 447 casos re-positivos (al 15 de mayo). Se identifican 790 contactos (351 familiares y 439 otras personas).

Desde la fecha de inicio de síntomas hasta la identificación de los casos “re-positivos” transcurrieron un promedio de 44,9 días (rango: 8 a 82 días). Desde el alta la identificación de los casos “re-positivos”, so observa un promedio de 14,3 días (rango: 1 a 37 días).

El 44,7% de los “re-positivos” presentaban síntomas como tos y dolor de garganta. Monitorizan como mínimo durante 14 días a los 790 contactos e identifican a 27 personas positivas. 24 habían sido confirmados previamente y 3 fueron nuevos diagnósticos con antecedente añadido de contacto con un grupo religioso o un caso confirmado en su familia.

Las pruebas de cultivo de células virales de 108 casos re-positivos tuvieron resultados negativos.

De los 23 casos positivos de los que se obtuvieron la primera y la segunda muestra de suero, el 96% fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

 

Conclusiones:

No se han encontrado pruebas que indiquen la infectividad de los casos positivos (“re-positivos”).

A partir de la monitorización de 790 contactos de los 285 casos re-positivos, no se identificó ningún caso que haya sido infectado reciente y únicamente por el contacto con casos re-positivos durante el período de re-positivación.

No se pudo aislar el virus en cultivo celular de muestras respiratorias de 108 casos re-positivos. El 96% de las personas fueron positivos para anticuerpos neutralizantes.

Las autoridades coreanas modifican los protocolos de actuación tras el alta de pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://is.cdc.go.kr/upload_comm/syview/doc.html?fn=158993708884700.pdf&rs=/upload_comm/docu/0030/

 

El cumplimiento de las recomendaciones de distanciamiento social y de autocuarentena entre los diferentes sectores de la población -especialmente jóvenes- puede tener un impacto significativo en las tasas de morbilidad y mortalidad por edades de la población en su conjunto.

CHINA, COREA DEL SUR

Resultados:

Los datos sobre casos confirmados y fallecimientos a causa del COVID-19 indican diferencias muy importantes en las tasas de morbilidad y mortalidad por edad y sexo entre China y Corea del Sur. Se observan tasas relativamente más altas de infección entre las cohortes de 10 a 19 años y 20 a 29 años de edad en Corea.

 

Conclusiones:

Los datos recogidos en el curso de la epidemia en Corea muestran tasas mucho más bajas de cumplimiento del distanciamiento social. Esta falta de cumplimiento parece un factor clave en la cifra de infectados.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32232322

Las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas de algodón parecen ser ineficaces para prevenir la diseminación del COVID-19 de pacientes infectados. Atención: muestra muy pequeña

¡Atención: muestra muy pequeña!

COREA DEL SUR

Resultados:

En 4 pacientes infectados por SARS-CoV-2 en Corea del Sur compararon las mascarillas quirúrgicas [(180 mm × 90 mm, 3 capas (superficie interna mezclada con polipropileno y polietileno, filtro de polipropileno y superficie externa de polipropileno), plisada, embaladas en cartón; KM Dental Mask, KM Healthcare Corp] vs máscaras reutilizables 100% algodón (160 mm × 135 mm, 2 capas, embaladas individualmente en plástico; Seoulsa).

Una placa de Petri (90 mm × 15 mm) con 1 ml de sistema de transporte viral se colocó aproximadamente a 20 cm de la boca de los pacientes. Cada paciente tosió 5 veces sobre una placa de Petri sin máscara, con máscara quirúrgica, con máscara de algodón y nuevamente sin máscara. Se usó una placa de Petri separada para cada uno de los 5 episodios de tos.

La mediana de las cargas virales de muestras nasofaríngeas y de saliva fueron 5,66 copias de registro / ml y 4,00 copias de registro / ml, respectivamente. Después de la tos sin máscara, con una máscara quirúrgica y con una máscara de algodón fueron 2,56 copias de registro / ml, 2,42 copias de registro / ml y 1,85 copias de registro / ml, respectivamente.

Todos los hisopos de las superficies externas de las máscaras fueron positivos para SARS-CoV-2, mientras que la mayoría de los hisopos de las superficies internas de las máscaras fueron negativos.

 

Conclusiones:

Durante los procesos de tos de pacientes infectados, ni las máscaras quirúrgicas ni las de algodón filtraron eficazmente el SARS-CoV-2

 

Referencias bibliográficas:

https://annals.org/aim/fullarticle/2764367/effectiveness-surgical-cotton-masks-blocking-sars-cov-2-controlled-comparison

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha

CHINA

4 hospitales de Wuhan (China). Objetivo: prevenir la infección cruzada en quirófanos durante las intervenciones de urgencia en personas con COVID-19 confirmado o sospecha.

Las pautas de manejo específicas de COVID-19 para procedimientos quirúrgicos de urgencia pueden prevenir eficazmente la infección cruzada en quirófanos.

Dichas pautas pueden consultarse en el material suplementario que ofrece el estudio y que se dividen en tres apartados:

1. Procedimientos de anestesia para la intubación de urgencia de pacientes con infección confirmada o sospechosa por COVID-19.

2. Precauciones para el control de infecciones durante la evaluación previa a la anestesia y la evaluación ambulatoria.

3. Precauciones para el control de infecciones en quirófano.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32178954

COREA DEL SUR

Desde Corea del Sur, publican ante pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de infección por COVID-19 que articulan de la siguiente manera:

1. Transporte de pacientes y plan de manejo de quirófano.

2. Proceso de anestesia

1) Asignación de mano de obra.

2) Preparación antes de la anestesia y uso de equipo de protección personal (EPP).

3) Selección de la técnica de intubación.

4) Proceso de intubación endotraqueal.

5) Manejo del equipo después de la intubación endotraqueal. 6) Desnudarse y lavarse las manos después de la intubación endotraqueal.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32172550

ESPAÑA

Extensa experiencia laboral en profesionales sanitarios parece actuar como factor protector al estrés en la pandemia del COVID-19

ESPAÑA

Resultados:

3.109 trabajadores sanitarios respondieron una encuesta nacional online (del 9 al 19 de abril de 2020) para evaluar el impacto psicológico del COVID-19 en trabajadores sanitarios utilizando 4 escalas: Escala de estresores laborales en trabajadores sanitarios; Inventario de Estrategias de Afrontamiento; Cuestionario Font-Roja; y Escala Rasgos de Metaconocimientos sobre Estados Emocionales (TMMS-24).

Edad media de las personas que respondieron fue de 45.14 años (DE: 6.48); 56,6% eran profesional de la medicina (25,2% provenían del ámbito de anestesia y cuidados críticos); 56,6% profesional de enfermería; 52,5% trabajaban en hospital terciario; el 27,3% tenía más de 20 años de experiencia en el ámbito sanitario; 28% entre 10 y 20 y el 14% entre 3 y 5 años.

La puntuación de “Estrés psicológico y Adaptación en el trabajo (PSAS) fue obtenida de los resultados combinados de los puntajes obtenidos en cada una de las 4 escalas usadas.

Personal del hospital terciario mostraron un mayor nivel de estrés, PSAS 43. 9 (DE 16.6) junto con los servicios de ambulancia, PSAS 43.7 (DE 15) en comparación con otros grupos (P <0. 0001).

Se encontraron niveles de angustia más altos en las áreas con la mayor incidencia de COVID-19 (> 245.5 casos por 100,000 personas), PSAS 46.8 (DE 15.2); P <0,001. Los encuestados con menos estrés fueron los trabajadores asintomáticos PSAS, 41.3 (DE 15.4); P <0,001, así como los mayores de 60 años, PSAS, 37,6 (DE 16); P <0,001. Los trabajadores que necesitaban terapia psicológica y no la recibían estaban más estresados PSAS 52.5 (DE 13.6) que aquellos que no la necesitaban PSAS 39,7 (DE 13,9) P <0.001.

De los 1671 médicos que completaron la encuesta, el mayor impacto psicosocial fue percibido en el área de medicina respiratoria, PSAS 48.3 (DE 13.6) y Geriatría PSAS 47.6 (DE 16.4).

 

Conclusiones:

  • Profesionales que están en contacto directo con pacientes con COVID-19 (medicina respiratoria) y en aquellos con exposición familiar al COVID-19 presentan mayores niveles de estrés.
  • La antigüedad en el ámbito sanitario actúa como factor protector al stress. Esto puede deberse al hecho de que la experiencia y la confianza ayudan a minimizar el estrés causado por situaciones imprevistas.
  • El número de casos de COVID-19 en el área geográfica también actúa como elemento condicionante para los niveles de estrés. Cuanto más incide la enfermedad, más estresados se sienten el personal sanitario.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/709B47189ADD253A8AA2230CB618782E/S0033291720001671a.pdf/covid19_psychological_impact_in_3109_healthcare_workers_in_spain_the_psimcov_group.pdf

 

La evidencia disponible respalda que los inhibidores de RAAS son seguros y no deben suspenderse por temor a un mayor riesgo de COVID-19.

ESPAÑA, RELEVANTE

Resultados:

Informar sobre la predisposición o no de padecer enfermedad grave por COVID-19 si se toman inhibidores del sistema renina angiotensina aldosterona (ISRAA).

Entre el 1 y 24 de marzo de 2020. Madrid. 7 hospitales. 1139 personas con COVID-19 confirmado (444 mujeres; 39%) y 11390 controles poblacionales. Ingresos hospitalarios entre quienes toman otros antihipertensivos e ISRAA: OR = 0,94 (IC95%: 0,77 a 1,15).

No se observan incrementos del riesgo entre quienes toman inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina: OR ajustada = 0,80 (IC95%: 0,64 a 1,00) ni entre quienes toman bloqueantes del receptor de angiotensina: OR ajustada = 1,10 (IC95%: 0,88 a 1,37).

 

Conclusiones:

No se debe suspender la medicación antihipertensiva ante un posible contagio por COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)31030-8.pdf

 

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2. Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

ESPAÑA

Resultados:

Actualización de la Sociedad Española de Inmunología. Anticuerpos (Ac) anti SARS-CoV-2.

La mayoría de los trabajos señalan que las IgM podrían detectarse a partir del día 7 tras aparición de síntomas y los Ac IgG a partir del día 14-15. Hay autores que IgG podría detectarse antes que IgM.

Anticuerpos neutralizantes: Los niveles en pacientes hospitalizados y recuperados parecen ser similares en hombres y mujeres. Son más altos en personas de avanzada edad. Los pacientes graves presentan títulos de Ac neutralizantes más altos que los pacientes hospitalizados o recuperados. Los niveles de Ac neutralizantes aumentan con el curso de la enfermedad. Los Ac que se unen al virus se generan con títulos más altos que los neutralizantes.

El 70% de los pacientes que se recuperan de COVID-19 con un curso leve de la enfermedad presentan Ac neutralizantes que permanecen al menos durante 50 días.

También hay pacientes que, recuperados de la enfermedad, no presentan Ac neutralizantes medibles.

Pueden aparecer Ac frente a COVID-19 que no lo neutralizan, sino que provocan una patología que se denomina patología dependiente de Ac. Estos Ac activan diversas células del sistema inmune a través sus fragmentos Fc, situación que puede generar diferentes efectos tras las transferencia de suero a otros pacientes.

Un estudio compara la detección de Ac mediante diez ensayos o test rápidos de inmunocromatografía lateral y dos ELISAS. La especificidad aumentó cuando se consideraron negativas las bandas débiles de IgM, pero se disminuía la sensibilidad. La detección de IgM resultó ser más variable que la detección de IgG. Cuando ambas detecciones se combinaban, mejoraba el resultado. La concordancia entre los ELISAs y los ensayos rápidos fue de una 75.8-94.9%.

 

Conclusiones:

Hay una gran variabilidad en el tipo y cinética de los anticuerpos generados por la infección por SARS-Cov-2.

Hay una gran variabilidad en los resultados de los tests rápidos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.inmunologia.org/Upload/Documents/1/5/4/1546.pdf

La auto-percepción negativa sobre el envejecimiento está fuertemente asociada a peores resultados emocionales.

ESPAÑA, RELEVANTE

Resultados:

1.310 personas (71.1% mujeres) rango de edad de 18 a 88 (media = 42.36; DE: 16.20) de los cuales 408 (31.1%) tenían entre 18 y 29 años, 300 (22.9%) entre 30 y 44, 375 (28.6) entre 45 y 59, y 227 (17.3%) tenían más de 60 años respondieron la encuesta online realizada del 21 al 24 de marzo en España.

El objetivo del estudio era conocer si la auto-percepción negativa de la edad, junto a otras variables sociodemográficas (edad, sexo y estado civil), personales (positivismo, estrategias de afrontamiento etc) y sociales (apoyo y contacto con familia, amigos etc) puede estar asociada con niveles de soledad y angustia causada por la pandemia COVID-19.

Mujer joven, con auto-percepción negativa sobre el envejecimiento, más tiempo expuesta a noticias relacionadas con el COVID-19, más contacto con familiares diferentes con los que convive, menos emociones positivas, menos auto-eficacia percibida, menor calidad de sueño, mayor emoción expresada y mayor soledad fue asociada a mayor angustia.

Mujer joven, con auto-percepciones negativas sobre el envejecimiento, más tiempo expuesta a noticias sobre COVID-19, menor contacto con familiares, menos emociones positivas, menos recursos para entretenerse, menor calidad del sueño y mayor emoción expresada fue asociada a mayor soledad.

Respecto al riesgo de contraer COVID-19, 273 (20.8%) personas reportaron ser profesionales en riesgo, y 309 (23.6%) reportaron que se percibían a sí mismas en riesgo de COVID-19.

 

Conclusiones:

Tener auto-percepciones negativas sobre el envejecimiento y una edad cronológica más baja, junto con otros recursos familiares y personales se asoció con mayores niveles de soledad y angustia psicológica.

Adultos mayores con auto-percepciones positivas sobre el envejecimiento parecieron ser más resistentes a las consecuencias de la pandemia de COVID-19. Esto puede estar relacionado con la resiliencia.

 

Referencias bibliográficas:

https://academic.oup.com/psychsocgerontology/advance-article/doi/10.1093/geronb/gbaa048/5819592

La International Society of Thrombosis and Haemostasis (ISTH) propone la determinación y la monitorización de 4 parámetros: dímero D, tiempo de protrombina, cifra de plaquetas y fibrinógeno. Objetivo: estratificar a los pacientes e identificar a aquellos con mal pronóstico, susceptibles de una monitorización más intensiva. Las hemorragias no son infrecuentes en estos pacientes, y en caso de que se produzcan, el tratamiento debe ser sustitutivo y mantener cifras de plaquetas > 50×109/l, el fibrinógeno > 2 g/l y un cociente del tiempo de protrombina > 1,57.

ESPAÑA

Resultados:

 

Posicionamiento del Grupo de Trabajo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología. Pacientes COVID-19.

Los pacientes que sufren una infección por COVID-19 tienen un aumento del riesgo de eventos tromboembólicos, relacionado con la situación crítica y de inmovilización que conlleva esta entidad, por lo que las estrategias de prevención efectiva de la enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) son cruciales.

Los pacientes con indicación de anticoagulación previa a la infección por COVID-19 suelen tener fibrilación auricular o ETEV y ser portadores de una prótesis valvular mecánica. No hay evidencia clara sobre el mantenimiento de la anticoagulación oral de los pacientes que ingresan por infección por COVID-19, aunque a priori se podría mantener en los pacientes estables y que no toman ningún fármaco potencialmente causante de una interacción.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32327870

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

Durante el periodo de confinamiento restrictivo (con cierre de actividad no esencial), se ha producido un cambio en la tendencia para la incidencia de diarios y UCI, similar en ambos países. Esta mejora indica que los esfuerzos realizados están siendo exitosos para aplanar la curva epidémica.

ESPAÑA, ITALIA, RELEVANTE

Resultados:

Mediante un análisis de series temporales interrumplidas se describe la evolución de contagios, ingresos en UCI y muerte en España e Italia para evaluar el efecto de los diferentes niveles de confinamiento (sin/con cierre de las actividades no esenciales).

Las restricciones de contacto social y mantener sólo abiertas las actividades esenciales ha tenido un efecto beneficioso en ambos países. Las pendientes de tendencia se redujeron considerablemente durante el tiempo de confinamiento (desde 08/03 en Italia y 16/03 en España). Sin embargo, la tendencia no sufrió un punto de inflexión hasta que se implementaron medidas más restrictivas. El confinamiento ampliado (con cierre de actividades no esenciales) muestra un cambio en la tendencia, con una reducción de la incidencia de casos diarios e ingresos en UCI. Esta evolución es similar en ambos países, aunque Italia lleva una semana por delante de España. La única variable que aún muestra un ligero aumento es la mortalidad, probablemente porque sigue las tendencias de incidencia con un retraso de 1 a 2 semanas.

 

Conclusiones:

Aunque los datos disponibles aún son limitados, y estos hallazgos deben interpretarse con cautela, las evaluaciones en tiempo real que ayudan a detectar cambios de patrones resultan esenciales para comprobar los efectos de las medidas actuales e informar las próximas. En este sentido, los signos positivos por la reducción de la pendiente y, posteriormente, por el cambio de tendencia tras el confinamiento reforzado, podrían indicar un pronóstico optimista.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969720320520?via%3Dihub

Medidas de contención estrictas puede evitar el colapso del sistema sanitario. Concretamente, la situación de aislamiento completo parece la única medida posible para evitar la situación de colapso.

ESPAÑA

Resultados:

Se emplea un modelo de Markov espacio-temporal para predecir la evolución y expansión del COVID-19 en España. Este modelo captura características demográficas, estructura de edad de la población, patrones de contacto y flujos diarios de movilidad, ofreciendo la posibilidad de observar el efecto de diferentes políticas de contención.

Con este modelo, se proponen dos análisis específicos:

A) Evaluar el impacto de las políticas de contención, dependiendo de diferentes niveles aislamiento (proporción de población confinada). De esta manera, niveles bajos de población confinada conducirían a períodos epidémicos más largos y con un alto impacto en recursos de UCI. Valores altos permiten reducir la magnitud y duración de la epidemia.

B) Estudiar la evolución de casos de UCI con un nivel de confinamiento establecido (80% de la población) y el riesgo de colapso en las diferentes CCAA de acuerdo con el número de camas. El riesgo de saturación no es uniforme, depende tanto de la extensión del brote como de los recursos disponibles en cada CCAA.

 

Conclusiones:

Los modelos que incluyen de forma desagregada diferentes características de la población pueden ser útiles para simular escenarios y analizar diferentes aspectos de la evolución de la pandemia.

Las medidas de confinamiento de una alta proporción de la sociedad pueden conducir al control del uso de recursos en UCI y evitar la saturación del sistema sanitario. Por otro lado, la diseminación del virus en las diferentes CCAA no es uniforme y tampoco lo es el impacto que provoca en los sistemas sanitarios, ya que depende del nivel máximo de recurso disponibles.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.03.21.20040022v1

Las políticas de confinamiento de mayor intensidad han contribuido a reducir la tasa de reproducción del virus. Estas políticas han tenido un mayor impacto en aquellos países donde había mayor riesgo de transmisión (España, Italia, Francia).

ESPAÑA, ITALIA, FRANCIA

Resultados:

Se emplea un modelo bayesiano para predecir el número de personas infectadas en 11 países europeos. Se analizan los diferentes niveles de políticas aplicadas: cuarentena, distanciamiento social, prohibición de eventos, cierre de escuelas y cese de actividad (sin incluir las medidas adicionales decretadas el 29/03 en España) para estimar el número reproductivo que varía con el tiempo (Rt) y que depende del nivel de intensidad de estas medidas. Con este Rt, se predicen las infecciones a lo largo del tiempo y, posteriormente, se calcula la mortalidad diaria atribuible al virus. Con esta información se realiza un análisis del escenario sin intervenciones.

Las estimaciones indican que en España se alcanzarían los 7 millones de infectados, lo que supone un 15% de la población.

Con este número total de infectados se predicen un total de 7.700 el 31/03, frente a un escenario sin políticas que hubiera alcanzado las 24.000 muertes.

 

Conclusiones:

Debido al número limitado de test diagnósticos, el número de personas infectadas está muy por encima del número de casos infectados. Las medidas de confinamiento están siendo eficaces para reducir la tasa de reproducción del virus, lo que finalmente deriva en un gran número de muertes evitadas.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.imperial.ac.uk/mrc-global-infectious-disease-analysis/covid-19/report-13-europe-npi-impact/

ESTADOS UNIDOS

SARS-CoV-2 puede transmitirse entre gatos en contacto cercano que pueden permanecer asintomáticos

ESTADOS UNIDOS, JAPÓN

Resultados:

3 gatos inoculados con SARS-CoV-2 aislados con3 gatos (por parejas) en cajas de dimensiones 0,56m X 0,81m x 1,07m. 65% humedad a 23ºC con un recambio del aire de al menos 15,2 veces por hora. Duración 24 días.

Se recolectan muestras diarias nasales y rectales entre los días 1 a 10. Las muestras se trasladan a pocillos con células Vero E6 y posteriormente se empleó la técnica ELISA.

Gatos inoculados. Día 1 (post-inoculación): se detectan virus de dos de los gatos inoculados. Día 3, se detecta en el tercer gato inoculado. Detección continua del virus hasta el día 5 en todos los gatos y hasta el día 6 en dos de los tres gatos.

Gatos NO inoculados. Día 3. Se detecta virus (muestra nasal) en un gato. Día 8 se detecta virus en los tres gatos. No se detectó virus en ninguno de los hisopos rectales probados.

Ninguno de los gatos mostró síntomas (incluye determinación de temperatura corporal, pérdida de peso o conjuntivitis).

Todos los animales tenían títulos de anticuerpos IgG entre 1: 5120 y 1: 20480 el día 24 después de la inoculación inicial.

 

Conclusiones:

Los gatos pueden ser un huésped intermedio silencioso del SARS-CoV-2 (asintomático).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han publicado pautas para los dueños de mascotas con respecto al SARS-CoV-2 (www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/animals.html).

Se necesita una mejor comprensión del papel que los gatos pueden desempeñar en la transmisión del SARS-CoV-2 a los humanos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32402157

Más del 99% de las personas con PCR positiva para COVID-19 seroconvierten, lo que supone una potencial protección frente al mismo tipo de virus.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Investigan la seroconversión y positividad de la PCR en una cohorte de donantes de suero convalecientes en la ciudad de Nueva York. 1343 personas durante tres semanas (26 de marzo a 10 de abril de 2020). PCR y ELISA.

Personas con infección confirmada o sospechosa de SARS-CoV-2 se examinaron mediante PCR para detectar la presencia del genoma viral y ELISA para detectar la presencia de anticuerpos contra SARS-CoV-2.

Pacientes confirmados con PCR: 624. Seroconvierten: 621.

Pacientes sospechosos: 719. Seroconvierten: 269.

Positividad de la PCR detectada hasta 28 días tras resolución de síntomas. 182 personas con PCR positiva regresaron para repetir el frotis nasofaríngeo, al menos, tras tres días de la prueba previa. El 61% fueron negativas en la prueba con una mediana de 10 días (rango 3-21) después de la primera prueba. El 39% (70/182) permanecían positivas.

 

Conclusiones:

La gran mayoría de los pacientes confirmados con COVID19 seroconvierten, proporcionando potencialmente inmunidad a la reinfección.

En una gran proporción de individuos, el genoma viral se puede detectar mediante PCR en el tracto respiratorio superior durante semanas después de la resolución de los síntomas, pero no está claro si esta señal representa virus infeccioso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.30.20085613v1

En niños graves y críticos por COVID-19 podría usarse terapia antiviral valorando siempre caso por caso y el beneficio-riesgo para el paciente.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Serie de declaraciones de panel de expertos en medicina y farmacia en enfermedades infecciosas pediátricas de 18 instituciones norteamericanas basadas en la revisión de la mejor evidencia disponible y la opinión de expertos sobre actuaciones contra el COVID-19 en pediatría.

Estas son:

  • En la mayoría de los casos, el curso típicamente leve de COVID-19 pediátrico sugiere cuidados habituales.
  • Marco de toma de decisiones para la terapia antiviral que evalúa los riesgos y los beneficios según la gravedad de la enfermedad y necesidades de soporte respiratorio, considerando caso por caso.
  • Uso de antivirales solo en niños con pruebas virológicas positivas de COVID-19
  • Cuando se considere la terapia antiviral, recomiendan la participación en ensayos clínicos a medida que estos estén disponibles. De lo contrario, los antivirales deben ofrecerse con un control adecuado y en consulta con un especialista siempre que sea posible.
  • Si se usa un antiviral, el panel sugiere remdesivir como el agente preferido. La hidroxicloroquina podría considerarse para pacientes que no son candidatos al remdesivir o cuando remdesivir no está disponible.

 

Conclusiones:

Terapia antiviral para COVID-19 no es necesaria para la gran mayoría de los pacientes pediátricos por la poca gravedad que reviste el virus en este tipo de población.

En niños que desarrollan enfermedades graves o críticas, esta guía ofrece un enfoque para la toma de decisiones con respecto a los antivirales basada en los datos disponibles y que a medida que la evidencia continúe evolucionando habrá necesidad de ir actualizando.

 

Referencias bibliográficas:

https://academic.oup.com/jpids/advance-article/doi/10.1093/jpids/piaa045/5823622

Las intervenciones de distanciamiento social pueden proporcionar un tiempo vital para fortalecer los sistemas de salud y reabastecer los suministros médicos. Estas intervenciones deben mantenerse en el tiempo durante periodos largos, de lo contrario, si se levantan demasiado rápido, no lograrán mitigar finalmente la pandemia actual.

ESTADOS UNIDOS, RELEVANTE

Resultados:

Se investigó la efectividad de las políticas de distanciamiento social mediante un modelo SEIR, donde se establecieron diferentes tiempos hasta infección y se analizaron por separado diferentes grupos de edad para cuatro escenarios de distanciamiento: a) sólo en mayores de 60 años reducen 90% de contactos, b) mayores de 60 años y menores de 19 años reducen contacto (95% y 85% respectivamente), c) mayores de 60 deducen contactos (95%) y adultos menores de 60 reducen contactos a diferentes intensidades (25%, 75% y 95%), d) todos los grupos de edad reducen contactos, los mayores de 60 años (95%), menores de 60 años (25%, 75% y 95%) y los menores (85%).

Al variar el tiempo de infección se obtiene que las intervenciones tempranas retrasan la epidemia, pero no modifican sustancialmente los grupos susceptibles.

Existen diferencias en la efectividad de las intervenciones dependiendo del momento en que se aplican. Cuando son intervenciones tempranas, se ve un retraso en la epidemia independientemente del nivel de reducción del contacto, pero se observan pocos cambios en la magnitud del pico epidémico. Por el contrario, cuando comenzamos las intervenciones más tarde, durante la fase exponencial, todas las intervenciones de reducción de contactos tienen efectos en el aplanamiento de la curva epidémica.

 

Conclusiones:

En general, el momento de poner en acción las intervenciones de distanciamiento social puede afectar a la curva de la epidemia. En este modelo, las intervenciones puestas en marcha principio de la epidemia sólo consiguieron retrasar el pico, pero no aplanaron la curva epidémica. Cuando una intervención se pone en marcha más tarde, notamos un aplanamiento de la curva epidémica. Estos resultados muestran que la efectividad de la intervención dependerá de la proporción de personas susceptibles, infectadas y recuperadas en la población al comienzo de la intervención.

Con una mayor reducción de los contactos (95%) en adultos menores de 60 años, la estrategia que involucra a todos los grupos de edad demostró 27.000 (92%) menos casos en el pico epidémico. Sin embargo, todos los escenarios sugieren la posibilidad de llevar a nuevas curvas epidémicas una vez que se levanten las intervenciones.

 

Referencias bibliográficas:

https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/26/8/20-1093_article

Durante el periodo de flexibilización de las medidas y a la espera de un tratamiento eficaz o vacuna, es esencial realizar pruebas a gran escala para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

GLOBAL, CHINA, ESTADOS UNIDOS, RELEVANTE

Resultados:

Varios estudios de modelización han seguido la evolución de la pandemia desde su inicio en China y son útiles para la toma de decisiones sobre la vuelta a la nueva normalidad en Europa y USA.

Las medidas de distanciamiento serán eficaces siempre y cuando la vuelta a la actividad laboral sea escalonada. El levantamiento de las restricciones de forma prematura puede provocar un repunte secundario.

 

Conclusiones:

En la fase en la que nos encontramos es necesario conocer quiénes son todavía susceptibles a la infección y quienes están recuperados y potencialmente inmunes a la reinfección. Para obtener esta información resulta esencial realizar estudios serológicos a gran escala. Precisamente esto resulta de vital importancia si una proporción importante de las personas infectadas no experimentan síntomas. Las pruebas actuales no identifican a estos individuos, que sí serían detectados con pruebas a gran escala.

 

Referencias bibliográficas:

https://link.springer.com/article/10.1007/s10654-020-00635-2

El proceso de tratamiento de las muestras con riboflavina y luz UV sería efectivo para reducir el riesgo teórico de transmisión de COVID-19 por transfusión.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Informar sobre la eficacia de la riboflavina y la luz ultravioleta (UV) contra el virus COVID-19 cuando se prueba en unidades de plasma y plaquetas. Se cultivó COVID-19 en células Vero.

Se inoculó en unidades de plasma y plaquetas. Esas unidades fueron tratadas con riboflavina y luz UV. Los títulos infecciosos de COVID-19 se determinaron por ensayo en placa usando células Vero.

Se evaluaron un total de cinco muestras de plasma y tres de productos plaquetarios. Tras tratamiento de las muestras con riboflavina y luz UV, el título medido de COVID-19 estaba por debajo del límite de detección.

Reducciones logarítmicas medias en los títulos virales fueron ≥3,40 y ≥4,53 para plasma y plaquetas respectivamente.

 

Conclusiones:

La riboflavina y la luz UV redujeron efectivamente el título de COVID-19 en productos de plasma y plaquetas por debajo del límite de detección en cultivo de tejidos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32311760

Persona con COVID-19 susceptible de transplante de células hematopoyéticas (TCHP): y enfermedad de bajo riesgo: Si diagnóstico confirmado: diferir 3 meses. Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento. Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir entre 14 y 21 días. y enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: diferir hasta 3 PCR negativas separadas 1 semana. Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento. Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir y basar en valoración clínica. Donante con COVID-19: y receptor con enfermedad de bajo riesgo: Si diagnóstico confirmado: excluir para donación. Donante con contacto cerrado de COVID-19: excluir para donación como mínimo durante 28 días y monitorizar síntomas. y receptor con enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: Incertidumbre sobre cuándo puede ser candidato para futuras donaciones. Donante con contacto cerrado de COVID-19: seguir las guías locales para el aislamiento y tests para COVID-19. Considerar la criopreservación de injerto de donante no relacionado durante al menos 21 días, y controlar los síntomas del donante. Si es posible, asegurar la disponibilidad de una fuente alternativa de células madre. Los donantes deben practicar una buena higiene al menos 21 días antes de la donación.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Comentario que recoge las recomendaciones de la European Society for Blood and Marrow Transplantation para personas susceptibles de un transplante de células hematopoyéticas (TCHP). Se recogen algunas de las recomendaciones. 

Para mayor detalle ver original.

 

Conclusiones:

Persona con COVID-19 susceptible de transplante de células hematopoyéticas (TCHP): y enfermedad de bajo riesgo:

Si diagnóstico confirmado: diferir 3 meses.

Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento.

Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir entre 14 y 21 días. y enfermedad de alto riesgo:

Si diagnóstico confirmado: diferir hasta 3 PCR negativas separadas 1 semana.

Si síntomas de infección del tracto respiratorio superior: PCR para diferentes agentes causales. Considerar aplazamiento.

Si paciente con contacto cerrado de COVID-19: PCR para COVID-19, diferir y basar en valoración clínica. Donante con COVID-19: y receptor con enfermedad de bajo riesgo:

Si diagnóstico confirmado: excluir para donación.

Donante con contacto cerrado de COVID-19: excluir para donación como mínimo durante 28 días y monitorizar síntomas. y receptor con enfermedad de alto riesgo: Si diagnóstico confirmado: Incertidumbre sobre cuándo puede ser candidato para futuras donaciones.

Donante con contacto cerrado de COVID-19: seguir las guías locales para el aislamiento y tests para COVID-19. Considerar la criopreservación de injerto de donante no relacionado durante al menos 21 días, y controlar los síntomas del donante.

Si es posible, asegurar la disponibilidad de una fuente alternativa de células madre. Los donantes deben practicar una buena higiene al menos 21 días antes de la donación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32180224

Todos los epítopos inmunogénicos de COVID-19 tienen similitud con las proteínas humanas, excepto uno. Aproximadamente un tercio de las proteínas humanas analizadas (que son clave en la respuesta inmunitaria adaptativa) coinciden con proteínas COVID-19. La lista de coincidencias de proteínas virales / humanas proporciona pistas sobre qué epítopos o partes de epítopos podrían estar involucrados en la inmunopatogénesis de la enfermedad por COVID-19. También indica qué epítopos podrían ser responsables del cebado patógeno autoinmunológico debido a una infección previa o después de la exposición al COVID-19. Estos epítopos deben excluirse de las vacunas en desarrollo para minimizar la autoinmunidad debido al riesgo de cebado patógeno.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

La similitud entre proteínas humanas y virales está relacionada con la autoinmunidad inducida por virus o vacunas. El fracaso de las vacunas de SARS y MERS en ensayos con animales implicó una patogénesis consistente con un cebado inmunológico que significó la aparición de autoinmunidad en los tejidos pulmonares debido a la exposición previa a la proteína espiga de SARS y MERS.

La patogenia de la exposición al COVID-19 puede conducir a resultados similares.

Se comparan los epítopos* inmunogénicos de cada proteína COVID-19 con proteínas humanas, en busca de una alta coincidencia homóloga local.

Solo un epítopo inmunogénico en COVID-19 no tenía homología con proteínas humanas. *: epítopo o determinante antigénico es la porción de una macromolécula que es reconocida por el sistema inmunitario, específicamente la secuencia a la que se unen los anticuerpos, que son los receptores de las células B o de las células T en estado soluble.

 

Conclusiones:

El alto número de epítopos compartidos entre COVID-19 y el ser humano podrían explicar en parte las altas tasas de enfermedad grave asociada.

Si el desarrollo de vacunas no tiene en cuenta estas características, pueden repetirse situaciones del pasado como por ejemplo, la vacuna contra la gripe H1N1 utilizada en Europa que condujo a la narcolepsia en algunos pacientes, como resultado de la homología entre la molécula del receptor 2 de hipocretina humana (también conocida como orexina) y las proteínas presentes en la vacuna. Esto se estableció mediante la detección de anticuerpos de reacción cruzada en el suero de pacientes que desarrollan narcolepsia después de la vacunación contra la gripe H1N1 en Europa.

 

Referencias bibliográficas:

https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S2589909020300186

Recomiendan: Minimizar el uso de dispositivos de energía durante los procedimientos cuando sea posible. Cuando se necesita energía, se recomienda evitar el bisturí ultrasónico y configuraciones de energía más bajas para minimizar el humo quirúrgico. Utilizar un circuito cerrado con dispositivo de evacuación de humo con filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA) o el mejor sustituto disponible. Usar EPP mejorado en la sala de operaciones, dado el riesgo teórico de transmisión independientemente de los procedimientos abiertos, laparoscópicos o robóticos. Utilizar bajas presiones de neumoperitoneo cuando sea posible, ya que muchos casos de emergencia y no emergencia pueden realizarse con una presión de insuflación de 12 mmHg o inferior. Desinflar el abdomen utilizando un dispositivo de evacuación de humo o un sustituto de succión.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Revisión no sistemática sobre la cirugía abdominal por laparotomía, laparoscópica y robótica.

El Colegio Estadounidense de Cirujanos ha declarado que «no hay datos suficientes para recomendar a favor o en contra de un enfoque abierto versus un enfoque laparoscópico».

El Royal College of Surgeons recomienda que los cirujanos «consideren la laparoscopia solo en casos individuales seleccionados», y también reconocen que el riesgo no está claramente demostrado durante laparoscopia y cirugía robótica.

Por lo tanto, se revisan las prácticas actuales (evacuación de humos y sistemas de insuflación) en laparoscopia y cualquier modificación que se pueda hacer para minimizar cualquier riesgo potencial de transmisión del virus al personal operativo. Cuando un paciente es COVID-19 confirmado o sospechoso, la cirugía debe diferirse si es posible.

Cuando una operación es semi-urgente o urgente se sugiere informar al paciente de los posibles riesgos añadidos y una posterior toma de decisiones. El riesgo de transmisión desde el abdomen es desconocido y la laparoscopia aún puede ser beneficiosa para estos pacientes, pero debe realizarse con precauciones. En una infección confirmada, se pueden tomar precauciones adicionales, incluido el uso de EPP mejorado durante el procedimiento con respiradores de careta filtrante como los respiradores N95 y el uso de salas de aislamiento.

 

Conclusiones:

No hay evidencia científica que respalde el uso de la cirugía abierta sobre la laparoscopia o la cirugía robótica para reducir la transmisión viral de COVID-19. Puede existir un riesgo teórico de transmisión desde el abdomen de una persona infectada y, por lo tanto, ofrecemos recomendaciones durante la cirugía laparoscópica o robótica (ver mensaje clave).

 

Referencias bibliográficas:

http://link.springer.com/10.1007/s11605-020-04592-9

Reconocer el origen de la ansiedad permite a los responsables de las organizaciones a desarrollar enfoques específicos para abordar estas preocupaciones y brindar apoyo específico al personal sanitario.

ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Durante la primera semana de pandemia se llevó a cabo 8 sesiones con grupos de médicos, enfermeras, residentes y becarios (un total de 69 personas) para explorar 3 preocupaciones clave: qué preocupaban más los profesionales de la salud, qué mensajes y comportamientos necesitaban de sus líderes, y qué otras fuentes tangibles de apoyo creían que les serían más útiles. Estas discusiones se centraron consistentemente en 8 fuentes de ansiedad:

  1. acceso al equipo de protección personal apropiado,
  2. estar expuesto al COVID-19 en el trabajo y llevar la infección a su familia,
  3. no tener acceso rápido a las pruebas si desarrollan síntomas de COVID-19 y temor concomitante de propagar la infección en el trabajo
  4. Incertidumbre de si su organización respaldará / atenderá sus necesidades personales y familiares si desarrollan infección
  5. Acceso al cuidado infantil durante el aumento de las horas de trabajo y los cierres de las escuelas
  6. apoyo para otras necesidades personales y familiares a medida que aumentan las horas de trabajo y las demandas (alimentación, alojamiento, transporte)
  7. Poder proporcionar atención médica competente si trabaja en una nueva área (por ejemplo, no UCI enfermeras que tienen que funcionar como enfermeras de la UCI) y 8- falta de acceso a información actualizada.

 

Conclusiones:

Si bien el origen de la ansiedad puede no ser el mismo y no afectar a todos profesionales de la misma manera, pueden debilitar la confianza en sí mismos y en atención sanitaria que prestan precisamente cuando su capacidad para mantener la calma y tranquilizar al público es más necesaria.

 

Referencias bibliográficas:

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2764380

FRANCIA

Un nuevo estudio observacional pone de manifiesto la ausencia de eficacia de la HCQ frente a COVID-19 y destaca los graves eventos adversos que pueden acontecer.

FRANCIA

Resultados:

Evalúan la efectividad de la hidroxicloroquina (HCQ) en pacientes ingresados en hospital por COVID-19 con neumonía, que precisan oxígeno pero no cuidados intensivos. Multicéntrico (4 hospitales).

Estudio observacional retrospectivo. Entre el 12 de marzo y el 31 de marzo de 2020. Análisis ajustados por factores de confusión.

181 pacientes. Entre 18 y 80 años de edad. 84 pacientes en grupo HCQ y 89 en grupo control. HCQ 600 mg/día en las 48 horas tras ingreso.

Desenlaces: supervivencia sin ingreso en UCI (en el día 21). Resultados secundarios: supervivencia general, supervivencia sin síndrome de dificultad respiratoria aguda, destete del oxígeno y alta del hospital a casa o rehabilitación (todo el día 21).

No se observan diferencias estadísticamente significativas para ninguno de los desenlaces estudiados.

Ocho pacientes en el grupo de tratamiento (10%) experimentaron modificaciones electrocardiográficas que requirieron la interrupción del tratamiento.

 

Conclusiones:

Los resultados de este estudio no respaldan el uso de HCQ en pacientes ingresados en el hospital con COVID-19 que requieren oxígeno.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32409486

 

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

Antes de recomendar el uso extendido de la combinación de HCQ y AZM se debe contar con pruebas fiables y clínicas de la eficacia y seguridad de esta intervención en pacientes con COVID-19.

FRANCIA

Resultados:

Combinación de hidroxicloroquina (HCQ) y azitromicina (AZM) en 80 pacientes COVID-19.

Estudio observacional no comparativo no controlado en una cohorte de 80 pacientes hospitalizados con infección leve tratados con una combinación de HCQ y AZM durante un período de al menos tres días, con tres desenlaces principales: resultado clínico, contagiosidad medido por PCR y cultivo y duración de la estancia en la unidad de enfermedades infecciosas (UDI). Los seis pacientes bajo combinación de HCQ y AZM descritos en artículo previo (seguimiento de seis días, también se incluyeron en el presente estudio, con un seguimiento más largo.

Todos los pacientes mejoraron clínicamente (excepto paciente de 86 años que falleció y paciente de 74 años que aún se encuentra en cuidados intensivos). Se observó una rápida caída de la carga viral nasofaríngea, con un 83% negativo en el día 7 y un 93% en el día 8.

Los cultivos de virus de las muestras respiratorias de los pacientes fueron negativos en el 97,5% de los pacientes en el día 5. En consecuencia, los pacientes pudieron ser dados de alta rápidamente de la UDI con una duración media de la estancia de cinco días.

 

Conclusiones:

Creemos que es urgente evaluar la efectividad de esta estrategia terapéutica que puede salvar vidas a gran escala, tanto para tratar y curar a los pacientes en una etapa temprana antes de que se produzcan complicaciones respiratorias graves irreversibles y para disminuir la duración del transporte y evitar la propagación de la enfermedad. Además, el costo del tratamiento es insignificante.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1477893920301319?via%3Dihub

Existen, tras pandemias por coronavirus previos, líneas de investigación con moléculas (sencillas de crear y a un coste reducido) que interfieren en la unión del virus a la célula huésped y en la propia replicación del virus, con aparentemente menos efectos adversos que otras opciones terapéuticas farmacológicas.

ALEMANIA, FRANCIA

Resultados:

Trabajo publicado en octubre de 2019, investigó la actividad antiviral de siete puntos cuánticos de carbono (carbón quantum dots -CQD) para el tratamiento de las infecciones por el coronavirus humano HCoV-229E “in vitro”.

Los grupos funcionales de ácido borónico se integraron químicamente en CQD formados mediante carbonización hidrotérmica de etilendiamina / ácido cítrico.

El estudio revela que las funciones del ácido borónico pueden ser responsables de la actividad anti-HCoV. Los CQD derivados del ácido cítrico / etilendiamina y además conjugados con el ácido borónico muestran una concentración efectiva de inhibición del 50% EC50 = 52 ± 8 μg mL − 1. Del mismo modo, los CQD derivados del ácido 4-aminofenilborónico y el ácido fenilborónico sin ninguna modificación adicional exhiben un comportamiento antiviral con una CE50 efectiva disminuida hasta 5.2 ± 0.7 μg mL − 1.

Se reveló que el mecanismo de acción subyacente de estos CQD era la interacción de los CQD con la proteína HCoV-229E S (proteína de la espícula). Se observó también una actividad inhibidora en la etapa de replicación viral.

 

Conclusiones:

Presentan el rendimiento antiviral de siete CQD diferentes. Tres de ellos (CQDs-3, -5, -6) interfieren significativamente con la infección por HCoV-229E-Luc. Uno de ellos (CQDs-4) mostró una actividad antiviral moderada.

Los estudios mecanicistas sugieren que las partículas están actuando en el estado temprano de la infección del virus a través de la inhibición de la entrada que podría deberse a la inhibición de la interacción del receptor de proteína S con la membrana de la célula huésped.

Todas las partículas diferentes interfieren además con el paso de replicación viral.

Estos resultados son extremadamente alentadores para reemplazar los agentes antivirales utilizados actualmente, como la ribavirina y el IFN, que se sabe que tienen efectos secundarios importantes, como confusión, pérdida de memoria a corto plazo, déficit en las funciones ejecutivas, así como efectos extrapiramidales.

Se requieren confirmaciones experimentales adicionales si este enfoque se puede extrapolar a otros coronavirus, en particular al MERSCoV clínicamente relevante, para validar el potencial de estas nanoestructuras como terapias alternativas y enfoques anti-MERS para enfrentar esta enfermedad grave y potencialmente mortal. Además, en el futuro debe mostrarse cómo funcionan esas partículas in vivo.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31633330

Las políticas de confinamiento de mayor intensidad han contribuido a reducir la tasa de reproducción del virus. Estas políticas han tenido un mayor impacto en aquellos países donde había mayor riesgo de transmisión (España, Italia, Francia).

ESPAÑA, ITALIA, FRANCIA

Resultados:

Se emplea un modelo bayesiano para predecir el número de personas infectadas en 11 países europeos. Se analizan los diferentes niveles de políticas aplicadas: cuarentena, distanciamiento social, prohibición de eventos, cierre de escuelas y cese de actividad (sin incluir las medidas adicionales decretadas el 29/03 en España) para estimar el número reproductivo que varía con el tiempo (Rt) y que depende del nivel de intensidad de estas medidas. Con este Rt, se predicen las infecciones a lo largo del tiempo y, posteriormente, se calcula la mortalidad diaria atribuible al virus. Con esta información se realiza un análisis del escenario sin intervenciones.

Las estimaciones indican que en España se alcanzarían los 7 millones de infectados, lo que supone un 15% de la población.

Con este número total de infectados se predicen un total de 7.700 el 31/03, frente a un escenario sin políticas que hubiera alcanzado las 24.000 muertes.

 

Conclusiones:

Debido al número limitado de test diagnósticos, el número de personas infectadas está muy por encima del número de casos infectados. Las medidas de confinamiento están siendo eficaces para reducir la tasa de reproducción del virus, lo que finalmente deriva en un gran número de muertes evitadas.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.imperial.ac.uk/mrc-global-infectious-disease-analysis/covid-19/report-13-europe-npi-impact/

INDIA

La administración de fármacos, fuera de indicación clínica, debería realizarse en el marco de proyectos de investigación.

INDIA, REVISIÓN SISTEMÁTICA, RELEVANTE

Resultados:

Tratamiento con hidroxicloroquina (HCQ).

Evaluar seguridad y eficacia para tratar pacientes con COVID-19. Revisión sistemática que sigue el manual Cochrane de revisiones sistemáticas.

Consultadas 16 bases de datos.

1. Recuperación clínica. (tiempo de normalización de la temperatura corporal, tiempo de alivio de la tos). [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 60 pacientes. 37 eventos. I2=72%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 2,37 (IC95%: 0,13 a 44,53).

2. Muerte o empeoramiento de la enfermedad durante el tratamiento. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 9 eventos. I2=59%. Modelo de efectos aleatorios.

OR: 1,37 (IC95%: 0,09 a 21,97).

3. Progresión radiológica durante el tratamiento farmacológico. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 2 estudios. 92 pacientes. 23 eventos. I2=16%. Modelo de efectos fijos.

OR: 0,31 (IC95%: 0,11 a 0,90).

4. Seguridad de HCQ. [HCQ vs. Tto. convencional/control]. 3 estudios. 128 pacientes. 10 eventos. I2=0%. Modelo de efectos fijos.

OR: 2,19 (IC95%: 0,59 a 8,18)

 

Conclusiones:

El beneficio del tratamiento con HCQ + Azitromicina es incierto en este momento actual, y la mayoría de los datos son reportados por el mismo grupo de investigación.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/jmv.25898

No hay pruebas que avalen el uso profiláctico de CQ o HCQ en la prevención de COVID-19.

INDIA

Resultados:

Revisión sistemática para averiguar el papel de la hidroxicloroquina (HCQ) y cloroquina (CQ) en la prevención de la propagación de COVID-19. Identifican 5 estudios (3 estudios preclínicos in vitro y 2 opiniones clínicas).

No se muestran resultados, dado que los resultados carecen de validez externa. Todos abogan por el uso profiláctico.

 

Conclusiones:

Aunque los resultados preclínicos son prometedores, hasta la fecha, hay escasez de evidencia para apoyar la eficacia de CQ o HCQ en la prevención de COVID‐19.

Teniendo en cuenta los posibles problemas de seguridad y la probabilidad de impartir una falsa sensación de seguridad, la profilaxis con CQ o HCQ contra COVID-19 debe evaluarse a fondo en estudios observacionales o estudios controlados aleatorios de alta calidad.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/1756-185X.13842

ITALIA

Considerar exantema similar a la varicela como una posible manifestación cutánea asociada a COVID-19 en niños.

ITALIA, RELEVANTE

Resultados:

Estudio de un caso de niña de 8 años de Milán que presentó historial de 3 días de una erupción cutánea papulovesicular asintomática. En el examen físico, había alrededor de cuarenta pápulas eritematosas y pocas vesículas diseminadas bilateral y simétricamente en el tronco. No se encontraron en las extremidades, la cara y los genitales, así como las membranas mucosas.

Las lesiones fueron inicialmente pápulas eritematosas algunas de las cuales mostraron una tendencia a la vesiculación superficial que condujo a la formación de costras.

Historial médico de buena salud, excepto por un historial de tos leve de 6 días.

Antecedentes de infección por varicela un año antes.

Análisis de sangre de rutina (incluidos recuento sanguíneo completo, función hepática y renal y la proteína C reactiva) no mostraron anormalidades, excepto trombocitopenia leve (recuento de plaquetas: 105,000 / μL; rango: 150,000 / μL – 400,000 / μL).

Según hallazgos clínicos, se sospechó de exantema viral. Dos días más tarde la paciente desarrolló fiebre leve y 3 días después el padre, la madre y la abuela de la paciente manifestaron fiebre y tos y dieron positivo en COVID-19 a través de un hisopo nasofaríngeo.

Las lesiones cutáneas de la paciente, así como los síntomas sistémicos, disminuyeron sin ninguna terapia al cabo de los 7 días, y el recuento de plaquetas volvió a la normalidad. La paciente fue dada de alta del aislamiento domiciliario con su familia, y no se reportaron más manifestaciones sistémicas ni cutáneas.

 

Conclusiones:

Se han reportado casos de manifestaciones cutáneas asociadas al COVID-19 en adultos (un caso en Tailandia con erupción petequial diagnosticada inicialmente como dengue, y en Italia con erupción eritematosa (n = 14), urticaria generalizada (n = 3) y vesículas de tipo varicela (n = 1); y en una serie de 22 pacientes adultos con COVID-19 con una erupción similar a la varicela que afecta predominantemente al tronco.

En nuestra paciente, el tiempo de latencia del desarrollo de erupción después de la aparición de la tos fue de tres días y la duración del exantema fue de siete días. Hubo ausencia de otras manifestaciones cutáneas y afectación de la mucosa, así como síntomas como prurito, dolor o ardor.

Los diagnósticos alternativos para una erupción de este tipo incluyen la infección por varicela, que es poco probable según una infección previa, y las picaduras de insectos que son poco probables en ausencia de prurito.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/pde.14201

En un escenario en el que se precise de respiradores, el uso de ventiladores diseñados para ayudar a los pacientes con apnea del sueño y / o insuficiencia respiratoria crónica puede ser una opción para el manejo de algunos pacientes COVID-19 que precisan ventilación respiratoria.

ITALIA

Resultados:

Serie de casos. 7 pacientes COVID-19 en UCI con soporte ventilatorio invasivo. Un hospital. Realizado entre el 28 de marzo y 7 de abril de 2020.

Informar sobre los resultados tras uso de ventiladores diseñados para asistencia domiciliaria de pacientes con insuficiencia respiratoria crónica en pacientes COVID-19 que necesitan ventilación mecánica. Los pacientes son trasladados durante 3 horas desde el ventilador de la UCI a ventiladores diseñados para el soporte de pacientes con insuficiencia respiratoria crónica (el período de intervención) y posteriormente a los ventiladores de la UCI.

Mediana edad (rango): 54 (47 a 76).

Emplean dos dispositivos: ventiladores VEMO 150 (EOVE, VitalAire, Italia) y VIVO 55 (Breas, MedicAir, Italia).

Valores de presión parcial de oxígeno arterial (PaO2) iniciales y finales (rangos): 61,9 a 96,5 mmHg y 56,7 a 102,6 mmHg.

Flujos de oxígeno iniciales y finales (rangos) L/min: 8 a 20 y 8 a 20.

Frecuencia respiratoria inicial y final (rangos): 22 a 35 y 22 a 35.

PaCO2 inicial y final: 35,5 a 65,8 mmHg y 37,3 a 65,3 mmHg.

pH inicial y final: 7,32 a 7,43 y 7,27 a 7,47.

Bicarbonato inicial y final (mmol/L): 22,9 a 40,5 y 22,1 a 39,1.

 

Conclusiones:

El uso de ventiladores diseñados para ayudar a los pacientes con apnea del sueño y / o insuficiencia respiratoria crónica fue seguro y no dio lugar a un empeoramiento de la hipoxemia o hipercapnia.

 

Referencias bibliográficas:

https://ccr.cicm.org.au/supplementary-june-2020/brief-report

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

Durante el periodo de confinamiento restrictivo (con cierre de actividad no esencial), se ha producido un cambio en la tendencia para la incidencia de diarios y UCI, similar en ambos países. Esta mejora indica que los esfuerzos realizados están siendo exitosos para aplanar la curva epidémica.

ESPAÑA, ITALIA, RELEVANTE

Resultados:

Mediante un análisis de series temporales interrumplidas se describe la evolución de contagios, ingresos en UCI y muerte en España e Italia para evaluar el efecto de los diferentes niveles de confinamiento (sin/con cierre de las actividades no esenciales).

Las restricciones de contacto social y mantener sólo abiertas las actividades esenciales ha tenido un efecto beneficioso en ambos países. Las pendientes de tendencia se redujeron considerablemente durante el tiempo de confinamiento (desde 08/03 en Italia y 16/03 en España). Sin embargo, la tendencia no sufrió un punto de inflexión hasta que se implementaron medidas más restrictivas. El confinamiento ampliado (con cierre de actividades no esenciales) muestra un cambio en la tendencia, con una reducción de la incidencia de casos diarios e ingresos en UCI. Esta evolución es similar en ambos países, aunque Italia lleva una semana por delante de España. La única variable que aún muestra un ligero aumento es la mortalidad, probablemente porque sigue las tendencias de incidencia con un retraso de 1 a 2 semanas.

 

Conclusiones:

Aunque los datos disponibles aún son limitados, y estos hallazgos deben interpretarse con cautela, las evaluaciones en tiempo real que ayudan a detectar cambios de patrones resultan esenciales para comprobar los efectos de las medidas actuales e informar las próximas. En este sentido, los signos positivos por la reducción de la pendiente y, posteriormente, por el cambio de tendencia tras el confinamiento reforzado, podrían indicar un pronóstico optimista.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969720320520?via%3Dihub

Según la experiencia descrita en Italia, casi uno de cada 5 pacientes presentaron anosmia o ageusia, manifestaciones que, ante la ausencia de otras manifestaciones o pruebas confirmatorias, deben hacer pensar en la adopción de medidas de cuarentena.

ITALIA

Resultados:

Comunicación breve.

Se detecta un número significativo de pacientes que presentan anosmia y ageusia asociados con fiebre (> 37.5 ° C) como síntomas de inicio. Esta sintomatología menor y no específica puede representar la única manifestación de la enfermedad.

De los 320 primeros pacientes atendidos, a partir de sus historias clínicas y examen físico, se describe disfunción quimiosensorial en el 19,4%.

Esta incidencia puede estar subestimada ya que la función gustativa y olfativa no siempre se investiga. Curiosamente, en pacientes con COVID-19, ageusia y anosmia no se acompañan de obstrucción nasal u otros síntomas de rinitis.

 

Conclusiones:

En un número no despreciable de pacientes, especialmente si son paucisintomáticos, la ageusia y anosmia pueden representar la primera o la única manifestación sintomática.

Será importante, cuando sea posible, obtener datos de pruebas olfativas y gustativas en pacientes con pruebas confirmadas de COVID-19, para proporcionar datos cuantitativos sobre la incidencia y la gravedad de estas pérdidas sensoriales.

Comprender los mecanismos de la pérdida olfatoria neurosensorial con las infecciones por coronavirus podría proporcionar nuevos conocimientos sobre aspectos de la patogénesis viral.

 

Referencias bibliográficas:

http://doi.wiley.com/10.1002/lary.28692

Las políticas de confinamiento de mayor intensidad han contribuido a reducir la tasa de reproducción del virus. Estas políticas han tenido un mayor impacto en aquellos países donde había mayor riesgo de transmisión (España, Italia, Francia).

ESPAÑA, ITALIA, FRANCIA

Resultados:

Se emplea un modelo bayesiano para predecir el número de personas infectadas en 11 países europeos. Se analizan los diferentes niveles de políticas aplicadas: cuarentena, distanciamiento social, prohibición de eventos, cierre de escuelas y cese de actividad (sin incluir las medidas adicionales decretadas el 29/03 en España) para estimar el número reproductivo que varía con el tiempo (Rt) y que depende del nivel de intensidad de estas medidas. Con este Rt, se predicen las infecciones a lo largo del tiempo y, posteriormente, se calcula la mortalidad diaria atribuible al virus. Con esta información se realiza un análisis del escenario sin intervenciones.

Las estimaciones indican que en España se alcanzarían los 7 millones de infectados, lo que supone un 15% de la población.

Con este número total de infectados se predicen un total de 7.700 el 31/03, frente a un escenario sin políticas que hubiera alcanzado las 24.000 muertes.

 

Conclusiones:

Debido al número limitado de test diagnósticos, el número de personas infectadas está muy por encima del número de casos infectados. Las medidas de confinamiento están siendo eficaces para reducir la tasa de reproducción del virus, lo que finalmente deriva en un gran número de muertes evitadas.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.imperial.ac.uk/mrc-global-infectious-disease-analysis/covid-19/report-13-europe-npi-impact/

En el empleo de tocilizumab debe tenerse en cuenta la posibilidad de aparición de un evento adverso grave como es la osteonecrosis de la mandíbula.

ITALIA

Resultados:

Carta al editor que informa de la puesta a disposición de los clínicos (en Italia) por parte del fabricante de tocilizumad (anticuerpo monoclonal empleado en el manejo de pacientes con artritis reumatoide), de su posible beneficio:

  • Sobre pacientes con COVID-19 por interferir en el desarrollo de la tormenta de citoquinas al competir por los receptores de IL-6.
  • Y de los riesgos por haberse descrito casos de necrosis de la mandíbula.

 

Conclusiones:

Se requieren más estudios para dilucidar la posible correlación entre tocilizumab y osteonecrosis de las mandíbulas relacionada con la medicación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1368837520300956?via%3Dihub

Las alteraciones del gusto y olfatorias mostradas por 1 de cada 5 personas, antes de manifestar otros síntomas, son inespecíficas y podrían servir para indicar la adopción de medidas de aislamiento preventivo.

ITALIA

Resultados:

Milán. Estudio transversal. Prevalencia de las alteraciones del olfato y el gusto en personas con COVID-19. 19 de marzo de 2020. 88 pacientes hospotalizados. 29 no respondedores (4 por demencia, 2 por barreara lingüística, 23 sin ventilación respiratoria invasiva).

33,9% (20/59) informan una alteración del gusto, o bien de tipo olfatoria.

18,6% (11/59) informan de ambas alteraciones.

20,3% (12/59) presentaron los síntomas antes del ingreso en hospital.

13,5% (8/59) experimentan los síntomas durante la estancia hospitalaria.

Una mayor proporción de mujeres que de hombres refirieron alteraciones del olfato y gusto, 52,6% (10/19) vs. 25,0% (10/40), respectivamente.

Los pacientes con al menos un síntoma olfativo o del gusto eran más jóvenes que los que no mostraron alteraciones del gusto u olfato. Mediana 56 años, rango intercuartílico entre 47 y 60 años vs. 66 [RIQ: 52 a 77], respectivamente, p=0,035.

En modelos animales, se ha puesto de manifiesto la afectación del bulbo olfatorio por los coronavirus. Además, el receptor del enzima convertidor de angiotensina tipo 2, empleado por COVID-19 para penetrar en las células y que es expresado ampliamente por las células del epitelio de la mucosa oral. Esto explicaría las alteraciones descritas.

 

Conclusiones:

Esta encuesta muestra que las alteraciones del gusto y olfatorias son frecuentes en pacientes con COVID-19 y pueden preceder al inicio de la enfermedad clínica.

En un contexto de pandemia, se requiere investigación en pacientes infectados no hospitalizados para determinar si estos síntomas inespecíficos pueden ayudar a orientar la realización de pruebas a personas pauci-asintomáticas.

 

Referencias bibliográficas:

https://academic.oup.com/cid/advance-article/doi/10.1093/cid/ciaa330/5811989

En las zonas afectadas por un brote epidémico de COVID-19, restringir la realización del transplante hepático a los casos más urgentes.

ITALIA

En las zonas afectadas por un brote epidémico de COVID-19, restringir la realización del transplante hepático a los casos más urgentes.

Algoritmo sobre la toma de decisiones en la asignación de órganos durante el brote de COVID-19 del Ospedale Maggiore Policlinico, Milan (Italia)

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32181969

Sin Peer Review

JAPÓN

SARS-CoV-2 puede transmitirse entre gatos en contacto cercano que pueden permanecer asintomáticos

ESTADOS UNIDOS, JAPÓN

Resultados:

3 gatos inoculados con SARS-CoV-2 aislados con3 gatos (por parejas) en cajas de dimensiones 0,56m X 0,81m x 1,07m. 65% humedad a 23ºC con un recambio del aire de al menos 15,2 veces por hora. Duración 24 días.

Se recolectan muestras diarias nasales y rectales entre los días 1 a 10. Las muestras se trasladan a pocillos con células Vero E6 y posteriormente se empleó la técnica ELISA.

Gatos inoculados. Día 1 (post-inoculación): se detectan virus de dos de los gatos inoculados. Día 3, se detecta en el tercer gato inoculado. Detección continua del virus hasta el día 5 en todos los gatos y hasta el día 6 en dos de los tres gatos.

Gatos NO inoculados. Día 3. Se detecta virus (muestra nasal) en un gato. Día 8 se detecta virus en los tres gatos. No se detectó virus en ninguno de los hisopos rectales probados.

Ninguno de los gatos mostró síntomas (incluye determinación de temperatura corporal, pérdida de peso o conjuntivitis).

Todos los animales tenían títulos de anticuerpos IgG entre 1: 5120 y 1: 20480 el día 24 después de la inoculación inicial.

 

Conclusiones:

Los gatos pueden ser un huésped intermedio silencioso del SARS-CoV-2 (asintomático).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han publicado pautas para los dueños de mascotas con respecto al SARS-CoV-2 (www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/animals.html).

Se necesita una mejor comprensión del papel que los gatos pueden desempeñar en la transmisión del SARS-CoV-2 a los humanos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32402157

Revisado 28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

CHINA, JAPÓN, CANADÁ, VIETNAM

Mensaje clave revisado el 28/04/2020:

02/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

 

Resultados:

Mascarillas (tela y médicas) vs mascaras respiratorias (con válvula o autofiltro):

9 ECAS identificados del uso de mascarillas en entornos comunitarios en todos excepto en 1 ECA, las mascarillas se utilizaron para la protección respiratoria de personas sanas.

4 ECA (Japón, Canadá y dos en China) se evaluó la eficacia de las mascarilla y máscaras respiratorias en profesionales sanitarios. No hay diferencia entre ambas intervenciones en enfermedades respiratorias (Japón) y en gripe (Canadá). En los 2 estudios de China (ambos con alto riesgo de sesgo), en uno se muestra mayor eficacia del uso de máscaras respiratorias para infección viral, y en el otro para infecciones respiratorias y colonización bacteriana.

Mascarilla de tela vs mascarilla médica:

(1)Estudio (n=1607) comparó ambos tipos de mascarillas en trabajadores de hospitales de plantas de alto riesgo (urgencias, enfermedades respiratorias/infecciosas, cuidados intensivos y pediatría). Se obtuvieron tasas de infección más altas en el grupo que utilizó la máscara de tela que en las médicas.

En cuanto a la penetración de partículas en la máscaras de tela fueron casi 97% y en las máscaras médicas el 44%.

 

Conclusiones:

Las mascarillas junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

En entornos sanitarios, parece que hay mayor eficacia del uso de máscaras médicas o mascaras respiratorias para infección viral.

La evidencia disponible muestra que las máscaras de tela protegen menos que las máscaras médicas e incluso pueden aumentar el riesgo de infección debido a la humedad, la difusión de líquidos y la retención del virus.

En relación al uso de máscaras de tela reutilizables, aunque muy extendido, no hay investigación clínica suficiente que indique su uso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.researchgate.net/publication/276121710_Facemasks_for_the_prevention_of_infection_in_healthcare_and_community_settings

http://bmjopen.bmj.com/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=25903751

Las estimaciones con datos en tiempo real sobre tasa de letalidad pueden estar sesgadas al alza por el subregistro de casos y a la baja por no tener en cuenta el retraso desde la confirmación del caso hasta el fallecimiento. Casos como el crucero Diamond Princess pueden proporcionar información más ajustada.

JAPÓN

Resultados:

Tomando información detallada de una población cerrada, como la del crucero Diamond Princess, es posible realizar estimaciones más completas del funcionamiento de la epidemia. Así, es posible tener en cuenta los casos asintomáticos o sintomáticos con retraso en la aparición de eventos.

 

Conclusiones:

El caso del crucero Diamond Princess puede proporcionar información más completa sobre las características del virus que otros análisis (datos en tiempo real, registros de cada país), al tratarse de una población cerrada. Para el análisis en tiempo real, es importante ajustar por edad y tiempo desde diagnóstico hasta evento.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.eurosurveillance.org/content/10.2807/1560-7917.ES.2020.25.12.2000256

Las medidas de distanciamiento social y reducción de la circulación de personas pueden contribuir a frenar la propagación. Las medidas deben encaminarse a asegurar que los individuos estén expuestos el menor tiempo posible al día.

JAPÓN

Resultados:

Se simula la dinámica de transición de los individuos entre el estado “expuesto” a “infectado”. Los autores analizan la probabilidad de transmisión en diferentes escenarios de aglomeración (por ejemplo, el crucero Diamond Princess o vuelos charter de población japonesa procedente de Wuhan).

El número de infectados incrementa rápidamente si no se aplican medidas encaminadas a reducir el tiempo que pasan los individuos en zonas de aglomeración de alto riesgo.

 

Conclusiones:

Para prevenir la infección masiva y controlar la propagación, es necesario reducir el tiempo a menos de 4 horas diarias en zonas de aglomeración de alto riesgo.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32188819

NORUEGA

Es temprano para conocer con detalle la respuesta del sistema inmune frente a COVID-19, y las pruebas diagnósticas tienen áreas de mejora.

NORUEGA, RELEVANTE

Resultados:

Revisión sistemática rápida. Seleccionan 16 estudios. 13 realizados en China, 1 en Finlandia, 1 en Taiwán y 1 en Australia.

Pregunta principal: ¿Se vuelve inmune después de la infección con SARS-CoV-2?

Estudio sobre 4 macacos rhesus sugieren un efecto protector de la infección primaria contra la reinfección con el virus del SARS-CoV-2.

Si es así, ¿cuánto dura la inmunidad?

Trabajadores de la salud previamente infectados con SARS-CoV, mostraron niveles sostenidos de IgG un año después de la infección, y niveles persistentes hasta 13 años después de la infección.

Otro estudio sugiere que los niveles de IgG después de la infección por SARS-CoV pueden mantenerse hasta dos años después de la infección, pero que los niveles de IgG disminuyen durante el tercer año.

Con qué rapidez se desarrollan anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 (tiempo de seroconversión)?

Dos estudios informaron un tiempo de seroconversión más corto para IgM que para IgG. Otros dos estudios sugieren un tiempo más temprano para IgG que para IgM. Dos estudios informaron una mediana del tiempo de seroconversión que oscila entre 10 y 12 días para IgM y entre 12 y 14 días para IgG.

Dos series de casos: tiempo de seroconversión para IgM de 9 días después del inicio de los síntomas.

Tres series de casos: entre 7 y 9 días para la IgG. ¿Cuál es la proporción de personas que desarrollan estos anticuerpos (tasa de seroconversión)?

Tres estudios informaron la tasa de seroconversión para IgM e IgG en diferentes etapas de la enfermedad. Temprana (entre los días 1 a 7 tras inicio síntomas): la tasa varió entre 11,1% -60% y 3,6% -50% respectivamente. Intermedia (días 8 a 14 tras inicio síntomas): entre 53,8% -86,7% y 57,1% -76,9% respectivamente. Tardía (> 14 días tras inicio síntomas): entre 74,2% -96,7% y 93,3-100% respectivamente.

¿La tasa de seroconversión y / o el tiempo dependen de la gravedad de la infección?

Un estudio: no informó correlación entre niveles séricos de IgM e IgG y la gravedad de la enfermedad. Describió un pico más rápido en la respuesta de anticuerpos en personas con enfermedad COVID 19 que fallecen, que en aquellos que se recuperaron.

No se encuentran diferencias en la tasa de seroconversión de anticuerpos IgM e IgG entre grupos de pacientes con diferente gravedad de la enfermedad.

¿Pueden las madres infectadas con SARS-CoV-2 transmitir anticuerpos al feto a través de la placenta y, por lo tanto, conferir inmunidad al recién nacido?

Un estudio: seis recién nacidos de madres infectadas con SARS-CoV-2 habían aumentado los niveles de anticuerpos (cinco tenían niveles de IgG aumentados, dos tenían niveles de IgM aumentados) y ninguno de los bebés dio positivo por SARS-CoV-2.

Todas las madres también tuvieron mayores niveles de anticuerpos.

 

Conclusiones:

Es temprano para responder a la pregunta sobre la inmunidad después de la infección primaria.

Se ha puesto a disposición una gran cantidad de pruebas de anticuerpos después del brote de SARS-CoV-2 en China, pero muchas de ellas necesitan más pruebas de validación.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.fhi.no/globalassets/dokumenterfiler/rapporter/2020/immunity-after-sars-cov-2-infection-report-2020.pdf

PAÍSES BAJOS

1-La formación presencial usando simulación por ordenador y formación en video llevaron a menor errores a la hora de quitarse los EPI que la formación impartida solo con material escrito o de formación tradicional. 2-Cubrir más partes del cuerpo conduce a una mejor protección, pero generalmente conlleva mayor tiempo ponerse o quitarse el EPI lo que afecta a la comodidad del profesional, por lo tanto, puede llevar a una mayor contaminación.

PAÍSES BAJOS, RELEVANTE

Resultados:

24 estudios con 2.278 participantes (14 ECA, 1 cuasi-experimental y 9 EC) fueron incluidos en una revisión sistemática que evaluaba qué tipo de EPI (cuerpo completo), qué método de ponerse o quitarse el EPI tienen el menor riesgo de contaminación o infección para los profesionales sanitarios, y qué métodos de formación aumentan el cumplimiento de los protocolos de EPI.

Bases de datos consultados: CENTRAL, MEDLINE, Embase y CINAHL hasta 20 Marzo 2020.

8 estudios compararon diferentes tipos de EPI; 6 evaluaron el EPI adaptado; 8 compararon los procesos de colocación y retirada y 3 evaluaron tipos de formación.

Tipos de EPI

El uso de respirador eléctrico purificador de aire con mono (cubre cabeza, y ambas extremidades) puede proteger mejor contra el riesgo de contaminación que una máscara y una bata N95 (RR 0.27, IC del 95%: 0.17 a 0.43) pero fue más difícil ponérselo (incumplimiento: RR 7.5, IC 95% 1.81 a 31.1).

En un ECA (59 participantes), las personas con bata larga tenían menos contaminación que aquellas con mono ya que los monos fueron más difíciles de quitárselos.

Las batas pueden proteger mejor contra la contaminación que los delantales (diferencia de medias (DM) −10,28, IC del 95%: −14,77 a −5,79).

EPI modificado versus EPI estándar

Las siguientes modificaciones al diseño del EPI pueden llevar a una menor contaminación en comparación con el EPI estándar:

Combinación de bata sellada y guantes (RR 0.27, IC 95% 0.09 a 0.78), una bata más ajustada alrededor del cuello, muñecas y manos (RR 0.08, 95% CI 0.01 a 0.55), una mejor cobertura de la bata-muñeca (RR 0.45, IC 95% 0.26 a 0.78, evidencia de baja certeza), pestañas añadidas para agarrar y facilitar el quitarse las máscaras (RR 0.33, IC 95% 0.14 a 0,80) o guantes (RR 0,22; IC del 95%: 0,15 a 0,31).

Formación

El uso de simulación por ordenador puede generar menos errores al quitarse el equipo (MD −1.2, IC del 95%: −1.6 a −0.7).

Clases con video sobre cómo ponerse el EPI puede mejorar las habilidades de cómo ponerse y quitarse el EPI (MD 30.70, IC 95% 20.14 a 41.26) que una clase tradicional.

La formación presencial puede reducir más el incumplimiento de seguir las normas para quitarse el equipo (odd ratio 0,45, IC del 95%: 0,21 a 0,98) que si se dan carpetas con instrucciones o videos solamente

 

Conclusiones:

La evidencia de todos los resultados es de muy baja certeza, a menos que se indique lo contrario porque se basa en uno o dos estudios.

Poca evidencia de que cubrir más partes del cuerpo conduce a una mejor protección, debido a que lleva más tiempo, es más difícil y menos cómodo para el profesional, y por lo tanto, incluso puede llevar a una mayor contaminación.

Las modificaciones al diseño de los EPI, como pestañas añadidas para agarrar y facilitar el quitarse las máscaras, pueden disminuir el riesgo de contaminación.

La formación presencial y el uso de videos de cómo usar, ponerse y quitar el EPI pueden reducir los errores más que la formación que se reduce a dar carpetas con instrucciones.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD011621.pub4/full

En situaciones límites, se recomienda la limpieza de equipos reutilizables antes de la esterilización, pero no hay datos disponibles sobre los métodos de limpieza efectivos y no dañinos para equipos de un solo uso, como las máscaras.

PAÍSES BAJOS, ESTADOS UNIDOS

Resultados:

Se podrían considerar varios métodos para la esterilización de máscaras usadas en su mayoría mascaras con respirador (válvula o autofiltro).

La esterilización con vapor. Estudio indica que dependiendo del tipo de máscara FFP2 utilizada, se produce una deformación de la máscara o no ajusta adecuadamente después de la esterilización con vapor a 134 ° C. A menos temperatura se está todavía investigando.

FDA (USA) indica que el vapor de peróxido de hidrógeno (VPH) fue efectivo para descontaminar los respiradores N95 de un solo organismo durante múltiples ciclos de descontaminación. El respirador mantuvo su función incluso después de 10-20 ciclos de VPH, pero mostró signos de degradación después de periodo. Estudio en los Países Bajos indica dos ciclos de descontaminación sin deformación), lo que sugiere que las máscaras FFP2 probadas (modelos sin celulosa) pueden reutilizarse hasta dos veces.

La irradiación gamma. Dosis de 20kGy (2MRad) es suficiente para la inactivación de los coronavirus.

Otros estudios en curso indican dosis de 24kGy existe posible deformación comprometiendo la capa de filtración interna y el ajuste de la máscara en la cara. Estudio en Países Bajos no mostró deformación de una máscara FFP2 después de la irradiación gamma con 25kGy, pero la prueba de ajuste después del proceso de descontaminación falló (resultados actualizados al 20 de marzo de 2020).

Se han considerado otros métodos como la descontaminación con ozono, la irradiación germicida ultravioleta y el óxido de etileno.

 

Conclusiones:

Los métodos mencionados anteriormente solo se consideran métodos extraordinarios de último recurso en caso de escasez inminente de EPP. Solo deben aplicarse después de una evaluación cuidadosa de la situación y después de haber analizado de forma racional y consciente la posibilidad de un uso de EPP más allá de sus límites normales.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/cloth-masks-sterilisation-options-shortage-surgical-masks-respirators

REINO UNIDO

Acumulación de casos en niños con shock inflamatorio similar a la enfermedad de Kawasaki posiblemente relacionado con el COVID-19

REINO UNIDO, RELEVANTE

Resultados:

En South Thames Retrieval Service de Londres (Reino Unido) se han detectado 8 casos (5 niños y 3 niñas; rango de edad de los niños de 4 a 14 años) con shock hiperinflamatorio, que mostraron características similares a la enfermedad de Kawasaki atípica, síndrome de shock de la enfermedad de Kawasaki, o síndrome de shock tóxico en niños en plena pandemia de COVID-19.

Todos los niños estaban sanos previamente; 6 eran descendientes de afro-caribeños, todos excepto 1 estaban por encima de 75 percentil de peso. Presentaciones clínicas similares: fiebre (38–40 ° C), erupción variable, conjuntivitis, periférica edema y dolor extremo generalizado con síntomas gastrointestinales significativos.

Todos los niños dieron negativo en COVID-19 en lavado broncoalveolar o nasofaríngeo aspirados.

Todos sufrieron shock vasoplejico refractario y eventualmente requirieron noradrenalina y milrinona para soporte hemodinámico.

7 niños necesitaron ventilación mecánica para la estabilización cardiovascular. Otra característica notable (además de persistente fiebre y erupción cutánea) fue el desarrollo de pequeños derrames pleurales, pericárdicos y ascíticos sugiriendo procesos inflamatorios difusos.

A pesar de estar críticamente mal, en los resultados de laboratorio de infección o inflamación incluyendo elevado concentraciones de proteína C reactiva, procalcitonina, ferritina, triglicéridos y D-dímeros, en 7 de los niños no se identificaron organismos patológicos. Adenovirus y enterovirus fueron aislados en 1 solo niño. En 1 paciente se halló vasos coronarios brillantes, que progresó en un aneurisma coronaria gigante a la semana de alta de la UCI pediátrica.

1 niño desarrolló arritmia con shock refractario, requiriendo soporte vital extracorpóreo y murió de infarto cerebrovascular a los 6 días de su ingreso en la UCI pediátrica.

Todos los niños recibieron inmunoglobulina (2 g / kg) vía intravenosa en las primeras 24 h, y cobertura antibiótica incluyendo ceftriaxona y clindamicina. Además 6 niños tomaron 50 mg / kg de aspirina.

Todos los niños fueron dados de alta de la UCI pediátrica a los 4–6 días. Desde el alta, dos de las los niños han dado positivo por COVID-19 (un niño fue el que murió que se detectó post mortem).

Se ha reportado en la UCI pediátrica de otro hospital de Londres (Evelina London Children’s Hospital) 20 niños con presentación clínica similar ( los 10 primeros dieron positivo en anticuerpos).

 

Conclusiones:

Este cuadro clínico representa un nuevo fenómeno que afecta a niños previamente asintomáticos con infección por COVID-19 y que se manifiesta como un síndrome hiperinflamatorio con afectación multiorgánica similar al síndrome de shock de la enfermedad de Kawasaki.

La naturaleza multifacética del curso de la enfermedad subraya la necesidad de un aporte multiespecializado (cuidados intensivos, cardiología, enfermedades infecciosas, inmunología y reumatología).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)31094-1.pdf

Fuentes fiables de información, redes sociales, hábitos saludables y mindfulness podrían ser estrategias de ayuda para pacientes con ansiedad generada por el COVID-19.

REINO UNIDO

Resultados:

Revisión de 6 documentos publicados recientemente ofrecían información y recomendaciones para médicos que ayudan a pacientes con estrés, ansiedad y angustia relacionada con COVID-19.

Las recomendaciones clave incluyen:

  • Limitar la exposición a medios preocupantes/angustiantes/sensacionalistas y solo usar fuentes de información oficiales y fiables.
  • Cuidar el cuerpo (alimentación saludable, buena higiene del sueño y ejercicio regular).
  • Evitar estrategias de afrontamiento poco saludables como el alcohol, tabaco, drogas
  • Mantener fuerte contacto con redes sociales (amigos, familiares etc) Practicar meditación o mindfulness

 

Conclusiones:

Hay evidencia limitada de que seguir las recomendaciones durante y después de la pandemia de COVID-19 produce mejores resultados en salud mental.

La mayoría de los estudios utilizaron diseños observacionales y métodos subjetivos para obtener los datos por lo que hace difícil generalizar los hallazgos de los estudios (pocos estudios publicados, tamaños de muestra pequeños.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/practical-tips-for-clinicians-helping-patients-with-covid-related-anxiety-distress/

La administración de fármacos para el tratamiento de COVID-19 fuera de las indicaciones para el manejo sintomático debería mantenerse en el ámbito de los proyectos de investigación hasta que se tenga la certeza suficiente para su administración a la población enferma por COVID-19

REINO UNIDO

Resultados:

Editorial. Cloroquina (CQ) e hidroxicloroquina (HCQ).

En 1925 se propuso el tratamiento con oro para la tuberculosis, ya que había un razonamiento farmacológico interesante e instructivo.

1960 propuesta de tratamiento con las 4-aminoquinolinas para la mononucleosis infecciosa (antes de que se conociera su causa viral). Siguieron varios ensayos clínicos insatisfactorios, algunos con resultados positivos y otros negativos. 1967, los autores de un pequeño ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de CQ concluyeron que «a excepción de las medidas de apoyo, la mononucleosis infecciosa es esencialmente intratable».

Muchos estudios han demostrado que las 4-aminoquinolinas son activas in vitro contra una variedad de virus.

Cultivos celulares y estudios en animales:

Efectos sobre virus de la influenza aviar (H5N1) y Zika: variables.

En células infectadas por el virus de Epstein-Barr:

CQ aumentó la replicación viral.

CQ redujo la transmisión del virus Zika a la descendencia de cinco ratones infectados.

CQ inhibió la replicación del virus del Ébola in vitro pero causó un rápido empeoramiento de la infección en cobayas y no hizo ninguna diferencia en la mortalidad en ratones y hámsters.

CQ fue activa frente al virus chikungunya en estudios de laboratorio, pero empeoró el curso clínico de la infección en monos macacos.

Laboratorio:

CQ inhibió el virus del dengue en algunos cultivos celulares pero no logró acortar la enfermedad en un estudio aleatorizado de 37 pacientes.

CQ fue propuesta como terapia frente a virus influenza (pruebas de laboratorio) pero no previno la infección en un gran ensayo aleatorizado.

La disparidad entre los experimentos clínicos y de laboratorio puede deberse en parte a la compleja farmacocinética de las 4-aminoquinolinas, lo que dificulta la extrapolación de las concentraciones en los medios de cultivo a las dosis en humanos.

Métodos e informes deficientes:

HCQ y CQ inhiben al COVID-19 in vitro. Un comentario chino informó que, “los resultados de más de 100 pacientes han demostrado que el fosfato de cloroquina es superior al tratamiento de control para inhibir la exacerbación de neumonía». Uno de los estudios informó pequeñas mejoras en la temperatura corporal y la tos en el grupo de tratamiento de dosis más alta. Sin embargo, los desenlaces finales especificados en el protocolo publicado diferían de los informados, los resultados en el grupo de dosis baja no se describieron y el ensayo parece haberse interrumpido prematuramente.

Otro estudio respaldaba la eficacia en 20 pacientes, pero el diseño del ensayo fue deficiente y los resultados no eran confiables: seis pacientes abandonaron el brazo de tratamiento (dos debido a la admisión a una unidad de cuidados intensivos) y uno porque murió); la medida de eficacia fue la carga viral, no un desenlace final clínico y las evaluaciones se realizaron el día 6 después de comenzar el tratamiento.

El uso de la HCQ está permitido por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos y el Consejo Indio de Investigación Médica lo defiende. Pero ningún fármaco se garantiza que sea seguro, y el uso generalizado de HCQ expondrá a algunos pacientes a los daños, raros, pero potencialmente fatales incluyendo reacciones graves cutáneas adversas, insuficiencia hepática fulminante, y arritmias ventriculares (especialmente cuando se prescribe con azitromicina). La sobredosis es peligrosa y difícil de tratar.

 

Conclusiones:

Debemos ser igualmente cautelosos acerca de los tratamientos propuestos para las personas infectadas con COVID-19, Muchas propuestas se basan en investigaciones in vitro, estudios en animales experimentales o experiencia con intervenciones en infecciones con otros virus, ya sea similar al SARS-CoV-2 (p. Ej., SARS-CoV-1) o no (VIH).

Se necesita urgentemente un tratamiento efectivo para COVID-19.

Ninguna intervención debe suponerse que es eficaz. Incluso los fármacos inicialmente respaldados por evidencia de efectividad pueden resultar más dañinos que beneficiosas. Se han retirado demasiados medicamentos debido a reacciones adversas después de mostrar una promesa clínica.

Se necesitan mejores ensayos controlados aleatorios de CQ o HCQ. Por ahora, a excepción de las medidas de apoyo, la infección por COVID-19 es «esencialmente intratable».

 

Referencias bibliográficas:

https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1432

El aislamiento social puede tener efectos psicológicos negativos incluidos síntomas de estrés postraumático

REINO UNIDO

Resultados:

Revisión de la evidencia del impacto psicológico del aislamiento social para explorar sus posibles efectos sobre la salud mental y el bienestar psicológico. Se incluyeron 24 de los 3.166 documentos encontrados en las bases de datos de MEDLINE, PsycINFO y Web of Science. Los estudios se realizaron en diez países e incluyeron personas con SARS (11 estudios), Ébola (cinco), la pandemia de gripe H1N1 de 2009 y 2010 (tres), MERS (dos) e gripe equina (uno). Uno de estos estudios se relacionó con H1N1 y SARS.

Los factores estresantes durante la cuarentena incluyeron:

  • Duración de la cuarentena (mayor duración peor salud mental y mayor estrés postraumático)
  • Temores de infección (miedo a contagiarse o contagiar a otros, especialmente en mujeres embarazadas y aquellas personas con niños pequeños) – Frustración y aburrimiento (pérdida de la rutina habitual, limitación del contacto social y físico con los demás y una sensación de aislamiento del resto del mundo. Esta frustración aumentó al no poder participar en las actividades cotidianas habituales)
  • Suministros básicos insuficientes o inadecuados (ej, agua, comida, ropa o alojamiento)
  • Información inadecuada (información insuficiente o no clara por parte de las autoridades sanitarias sobre pautas a llevar a cabo; mensajes confusos por falta de coordinación entre las diferentes entidades y niveles de gobierno involucrados sobre los diferentes niveles de riesgo, en particular, sobre la gravedad de la pandemia).

Los factores estresantes después de la cuarentena incluyeron:

  • Finanzas (la pérdida financiera al tener que interrumpir las actividades profesionales sin planificación avanzada fue encontrado factor de riesgo de sufrir problemas psicológicos, durante varios meses después de la cuarentena).
  • Estigma (trabajadores de la salud en cuarentena vs los que no estuvieron en cuarentena fueron más propensos a ser estigmatizados y sufrir rechazo)

 

Conclusiones:

El impacto psicológico del aislamiento social es importante y puede ser duradero.

Prestar atención al personal sanitario que ha estado en cuarentena por el riesgo al rechazo y aislamiento que pueden sufrir.

Proporcionar información clara y transparente sobre la pandemia, riesgos y pautas a seguir durante el aislamiento social.

 

Referencias bibliográficas:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32112714/

Las restricciones de traslados y viajes, por sí solas, pueden tener un efecto moderado, sin embargo, pueden ser efectivas acompañadas de medidas de aislamiento y cuarentena

CHINA, ESTADOS UNIDOS, ITALIA, REINO UNIDO

Los movimientos masivos de población llevan consigo un riesgo de transmisión de casos. Las restricciones de traslados y viajes, por sí solas, pueden tener un efecto moderado, sin embargo, pueden ser efectivas acompañadas de medidas de aislamiento y cuarentena.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32143519

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32144116

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32171059

RUSIA

Las características de resistencia que presenta COVID-19, siendo un virus clasificado en la categoría B de transmisibilidad, le confieren una mayor resistencia a los medios inhóspitos, lo que implica una mayor probabilidad de contagiar a nuevos huéspedes.

SINGAPUR, ESTADOS UNIDOS, RUSIA

Resultados:

Estudio que trabaja con inteligencia artifical.

El virión coronavirus contiene cuatro proteínas estructurales principales: la proteína espiga (S), la proteína nucleocápside (N), la proteína de membrana (M) y la proteína de envoltura (E). Estas proteínas son necesarias para la producción de una partícula viral estructuralmente completa.

La proteína M se eligió porque es una proteína transmembrana principal que se encuentra en grandes cantidades en el virión. La proteína N también es importante ya que se ha demostrado que una alteración en la capa interna está asociada con el modo de infección y virulencia en otros virus.

Se tiene en cuenta el porcentaje de las alteraciones intrínsecas (PAI). Se define como el número de residuos que se prevé que estén desordenados dividido por el número total de residuos en la proteína analizada. Proteína N: modo de transmisión. Se dividen en tres grupos: categoría A (virus con mayor capacidad de transmisión respiratoria y menor potencial fecal-oral), categoría B (virus con capacidad de transmisión respiratoria y fecal-oral intermedia) y categoría C (transmisión respiratoria inferior).

Ubican a COVID-19 en la categoría B (N PID = 48%). Proteína M: resitencia del virus en un medio hostil. Describen a COVID-19 como un coronavirus con la capa externa más dura entre los demás coronavirus. Los virus que permanecen en entornos hostiles requieren cápsulas menos desordenados para sobrevivir. (M PID = 6%).

La cubierta externa más dura proporciona mayor resistencia al virus al exterior del cuerpo y a la presencia de enzimas digestivas que se encuentran en la saliva, la mucosidad y otros fluidos corporales. Como resultado, el virus con la capa externa más dura puede permanecer activo durante más tiempo y, por lo tanto, se requiere un menor número de partículas virales para tener la oportunidad de infectar a alguien. Además, debido a que el virus es más resistente a las enzimas digestivas en los fluidos corporales, es probable que un cuerpo infectado descargue más partículas infecciosas.

 

Conclusiones:

Por los datos observados, COVID-19 se ubica dentro de la categoría de CoV que tienen niveles intermedios de potenciales de transmisión respiratoria y fecal-oral, junto con SARS-CoV y PEDV. Además, cuenta con una de las capas exteriores más duras entre la mayoría de los CoV. Es probable que esta peculiaridad sea responsable de su alto nivel de contagio, ya que la dureza de su capa externa podría proporcionar al virus una mayor resistencia a las condiciones fuera del cuerpo y en el fluido corporal.

Como resultado, es probable que el cuerpo infectado pueda eliminar más partículas infecciosas que tienen una mayor probabilidad de infectar a una persona a lo largo de su vida.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32244041

VIETNAM

Revisado 28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

CHINA, JAPÓN, CANADÁ, VIETNAM

Mensaje clave revisado el 28/04/2020:

02/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

28/04/2020: Como medida de precaución, las máscaras de tela no deben recomendarse para trabajadores sanitarios, particularmente en situaciones de alto riesgo. Las mascarillas (tela o médicas) junto a la higiene de las manos, podrían reducir el riesgo de infecciones en entornos comunitarios.

 

Resultados:

Mascarillas (tela y médicas) vs mascaras respiratorias (con válvula o autofiltro):

9 ECAS identificados del uso de mascarillas en entornos comunitarios en todos excepto en 1 ECA, las mascarillas se utilizaron para la protección respiratoria de personas sanas.

4 ECA (Japón, Canadá y dos en China) se evaluó la eficacia de las mascarilla y máscaras respiratorias en profesionales sanitarios. No hay diferencia entre ambas intervenciones en enfermedades respiratorias (Japón) y en gripe (Canadá). En los 2 estudios de China (ambos con alto riesgo de sesgo), en uno se muestra mayor eficacia del uso de máscaras respiratorias para infección viral, y en el otro para infecciones respiratorias y colonización bacteriana.

Mascarilla de tela vs mascarilla médica:

(1)Estudio (n=1607) comparó ambos tipos de mascarillas en trabajadores de hospitales de plantas de alto riesgo (urgencias, enfermedades respiratorias/infecciosas, cuidados intensivos y pediatría). Se obtuvieron tasas de infección más altas en el grupo que utilizó la máscara de tela que en las médicas.

En cuanto a la penetración de partículas en la máscaras de tela fueron casi 97% y en las máscaras médicas el 44%.

 

Conclusiones:

Las mascarillas junto a la higiene de las manos, pueden prevenir infecciones en entornos comunitarios.

En entornos sanitarios, parece que hay mayor eficacia del uso de máscaras médicas o mascaras respiratorias para infección viral.

La evidencia disponible muestra que las máscaras de tela protegen menos que las máscaras médicas e incluso pueden aumentar el riesgo de infección debido a la humedad, la difusión de líquidos y la retención del virus.

En relación al uso de máscaras de tela reutilizables, aunque muy extendido, no hay investigación clínica suficiente que indique su uso.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.researchgate.net/publication/276121710_Facemasks_for_the_prevention_of_infection_in_healthcare_and_community_settings

http://bmjopen.bmj.com/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=25903751

SINGAPUR

El nivel de neutralización cruzada del suero de los sobrevivientes de SARS contra SARS-CoV-2 no es suficiente para la inmunoterapia pasiva potencial de pacientes con COVID-19.

SINGAPUR

Resultados:

Se emplean sueros de 12 personas convalecientes sobrevivientes de SARS en 2003. Los sueros COVID-19 se recolectaron del 24 de enero al 7 de febrero de 2020 de 7 pacientes.

Pruebas serológicas empleadas: neutralización del virus (VNT) y ensayo de inmunosorción ligada a la enzima (ELISA).

Las proteínas de pico (S) de los dos virus son idénticas en su nivel de secuencia de aminoácidos en un 75%, y el mismo nivel de identidad también existe para el dominio de unión al receptor clave (RBD). A pesar de esta relación genética y el hecho de que ambos virus usan el mismo receptor de entrada celular, la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), los datos demostraron que el nivel de neutralización cruzada entre SARS-CoV y SARS-CoV-2 es limitado.

 

Conclusiones:

Se emplean sueros de 12 personas convalecientes sobrevivientes de SARS en 2003. Los sueros COVID-19 se recolectaron del 24 de enero al 7 de febrero de 2020 de 7 pacientes.

Pruebas serológicas empleadas: neutralización del virus (VNT) y ensayo de inmunosorción ligada a la enzima (ELISA). Las proteínas de pico (S) de los dos virus son idénticas en su nivel de secuencia de aminoácidos en un 75%, y el mismo nivel de identidad también existe para el dominio de unión al receptor clave (RBD).

A pesar de esta relación genética y el hecho de que ambos virus usan el mismo receptor de entrada celular, la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), los datos demostraron que el nivel de neutralización cruzada entre SARS-CoV y SARS-CoV-2 es limitado.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32380903

El nivel de ansiedad y estrés entre profesionales sanitarios y no sanitarios podría estar determinado por el tipo de país, cultura, institución y forma de gestión de la pandemia del COVID-19

CHINA, SINGAPUR

Resultados:

Estudio (1)

2299 cuestionarios online fueron completados [2.042 personal sanitario (medicina y enfermería) and 257 profesional no sanitario (administrativo incluyendo logística) en China para conocer su estado psicológico durante la pandemia del COVID-19 (escalas numéricas NRS del miedo, escala de ansiedad de Hamilton y escala de depresión de Hamilton) indicó que la severidad del miedo, ansiedad y la depresión fueron significativamente diferentes entre dos grupos.

El personal sanitario de primera línea con contacto cercano con pacientes infectados (unidades de neumología, urgencias, enfermedades infecciosas y UCI), mostró puntuaciones más altas en la escala de miedo, ansiedad y depresión; tenían 1,4 veces más probabilidades de sentir miedo, 2 veces más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión en comparación con el personal no sanitario.

Estudio (2)

En 470 (94%) trabajadores de Singapur (sanitarios y no sanitarios) de hospital se examinó la prevalencia de angustia psicológica, depresión, ansiedad y estrés y comparó estas medidas entre trabajadores sanitarios y no sanitarios, mediante cuestionarios auto-administrados [(escala de depresión, ansiedad y estrés (DASS-21) y escala Revisada de Impacto del Estresor (EIE-R)] durante la pandemia de COVID-19.

Trabajador sanitario incluyó profesionales de medicina y enfermería, y trabajador no sanitario (farmacéuticos, técnicos, administradores, y personal de mantenimiento).

68 (14.5%) de los 470 participantes dieron positivo por ansiedad, 42 (8.9%) por depresión, 31 (6.6%) por estrés y 36 (7.7%) por estrés post-traumático.

Se observó puntuaciones más altas de estrés en trabajadores no sanitarios vs sanitarios y también mayor prevalencia en ansiedad (20.7% vs 10.8%; relación de prevalencia ajustada, 1.85 [IC 95%, 1.15 a 2.99]; P = 0.011)..

En el estudio de China, indica que el personal sanitario tiene mayor riesgo de sufrir ansiedad y depresión que el personal no sanitario; y personal sanitario en unidades de primera línea del coronavirus tiene más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión que el personal no sanitario.

En el estudio de Singapur, trabajadores del ámbito de la salud no sanitarios tuvieron una mayor prevalencia de ansiedad y estrés.

 

Conclusiones:

El nivel de ansiedad y estrés entre profesionales sanitarios y no sanitarios podría estar determinado por el tipo de país, cultura, institución y forma de gestión de la pandemia del COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

ttps://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165178120305850?via%3Dihub

Aquellos casos no detectados de COVID-19 procedentes de Wuhan se han propagado en la mayoría de los lugares del mundo, con un mayor riesgo en los lugares con baja capacidad de detección y alto nivel conexiones con el epicentro del brote una vez importado.

CHINA, SINGAPUR

Resultados:

Se ha utilizado un modelo bayesiano con el recuento de casos importados según la OMS, estimaciones del volumen de pasajeros desde Wuhan a cualquier lugar de destino y el Global Health Security index. Se realizan estimaciones de la capacidad mundial para detectar casos importados de COVID-19. La detección de casos exportados de Wuhan en todo el mundo es el 38%. En países como Singapur con un gran esfuerzo de detección en la llegada esta estimación implica que el verdadero número de casos en viajeros es al menos 2.8 veces mayor que el número de detectados real.

 

Conclusiones:

Las estimaciones de los recuentos de casos en viajeros procedentes de Wuhan se basan en supuestos de detección del 100%.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/pdfs/journals/laninf/PIIS1473-3099(20)30229-2.pdf

Las características de resistencia que presenta COVID-19, siendo un virus clasificado en la categoría B de transmisibilidad, le confieren una mayor resistencia a los medios inhóspitos, lo que implica una mayor probabilidad de contagiar a nuevos huéspedes.

SINGAPUR, ESTADOS UNIDOS, RUSIA

Resultados:

Estudio que trabaja con inteligencia artifical.

El virión coronavirus contiene cuatro proteínas estructurales principales: la proteína espiga (S), la proteína nucleocápside (N), la proteína de membrana (M) y la proteína de envoltura (E). Estas proteínas son necesarias para la producción de una partícula viral estructuralmente completa.

La proteína M se eligió porque es una proteína transmembrana principal que se encuentra en grandes cantidades en el virión. La proteína N también es importante ya que se ha demostrado que una alteración en la capa interna está asociada con el modo de infección y virulencia en otros virus.

Se tiene en cuenta el porcentaje de las alteraciones intrínsecas (PAI). Se define como el número de residuos que se prevé que estén desordenados dividido por el número total de residuos en la proteína analizada. Proteína N: modo de transmisión. Se dividen en tres grupos: categoría A (virus con mayor capacidad de transmisión respiratoria y menor potencial fecal-oral), categoría B (virus con capacidad de transmisión respiratoria y fecal-oral intermedia) y categoría C (transmisión respiratoria inferior).

Ubican a COVID-19 en la categoría B (N PID = 48%). Proteína M: resitencia del virus en un medio hostil. Describen a COVID-19 como un coronavirus con la capa externa más dura entre los demás coronavirus. Los virus que permanecen en entornos hostiles requieren cápsulas menos desordenados para sobrevivir. (M PID = 6%).

La cubierta externa más dura proporciona mayor resistencia al virus al exterior del cuerpo y a la presencia de enzimas digestivas que se encuentran en la saliva, la mucosidad y otros fluidos corporales. Como resultado, el virus con la capa externa más dura puede permanecer activo durante más tiempo y, por lo tanto, se requiere un menor número de partículas virales para tener la oportunidad de infectar a alguien. Además, debido a que el virus es más resistente a las enzimas digestivas en los fluidos corporales, es probable que un cuerpo infectado descargue más partículas infecciosas.

 

Conclusiones:

Por los datos observados, COVID-19 se ubica dentro de la categoría de CoV que tienen niveles intermedios de potenciales de transmisión respiratoria y fecal-oral, junto con SARS-CoV y PEDV. Además, cuenta con una de las capas exteriores más duras entre la mayoría de los CoV. Es probable que esta peculiaridad sea responsable de su alto nivel de contagio, ya que la dureza de su capa externa podría proporcionar al virus una mayor resistencia a las condiciones fuera del cuerpo y en el fluido corporal.

Como resultado, es probable que el cuerpo infectado pueda eliminar más partículas infecciosas que tienen una mayor probabilidad de infectar a una persona a lo largo de su vida.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32244041

La derivación inmediata de los casos sospechosos fuera de la residencia (a centro geriatrico y hospital terciario) hasta que se confirma el negativo de COVID-19 parece una medida exitosa en la prevención de contagio dentro de las residencias. El bienestar de los pacientes parece haberse visto resentido

SINGAPUR

Resultados:

Dos meses desde los primeros casos de COVID-19 en Singapur, y no ha habido casos de contagio en ninguna de las 19 residencias de ancianos de este país. Los autores vinculan este resultado a las medidas de aislamiento llevadas a cabo en estas instituciones

 

Conclusiones:

Todos aquellos residentes de asilos que presentan fiebre y síntomas respiratorios, son derivados automáticamente fuera de la residencia para descartar COVID-19.

A su ingreso en el centro geriátrico:

  • Si sospecha baja: Aislamiento en habitaciones de presión negativa + 1 test de covid.
  • Si sospecha alta: Aislamiento en habitaciones de presión negativa + 2 tests consecutivos.

Para la readmisión en residencia, es necesario certificar el negativo de COVID-19.

*Aspectos negativos: Las caídas y el uso de sujeciones en pacientes ancianos en aislamiento han sido más altas de lo normal.

 

Referencias bibliográficas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/jgs.16447

En escenarios de baja transmisión, llevar a cabo acciones rápidas de confinamiento de la población (cuarentena, cierre de escuelas y fomento del teletrabajo) tiene efectos en la reducción de infecciones. Estas medidas deben llevarse a cabo lo antes posible para evitar la propagación del virus.

SINGAPUR

Resultados:

Se emplea un modelo para analizar el impacto de diferentes intervenciones (de menor a mayor restricción de movimiento en la población) para frenar la transmisión del virus. Se analizan varios escenarios dependiendo del número reproductivo (R0). La intervención más restrictiva (cuarentena de casos y familiares, cierre de escuelas y distanciamiento laboral) resultó la más efectiva.

 

Conclusiones:

Las intervenciones restrictivas de confinamiento pueden reducir sustancialmente el número de infecciones, especialmente en escenarios de transmisión limitada (R0=1,5).

 

Referencias bibliográficas:

https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30162-6/fulltext

El transporte intrahospitalario o interhospitalario de pacientes debe incluir medidas dirigidas al: 1. Paciente (prever medidas de rescate si empeoramiento durante transporte). 2. Profesional sanitario. 3. Transeúntes (si aplica). Sin olvidar las medidas de descontaminación del transporte, finalizado el mismo

SINGAPUR

Resultados:

En la tabla 1 de esta carta se describen, entre otras, medidas para un transporte seguro intrahospitalario e interhospitalario (tanto para pacientes, como profesionales sanitarios, e incluso transeúntes). Incluye medidas de rescate para el paciente, en caso de agravamiento de su estado de salud durante el transporte. También tienen en cuenta la posterior descontaminación del transporte.

 

Conclusiones:

El transporte de personas con COVID-19 sin la adopción de medidas adecuadas contribuye a la diseminación de COVID-19 e obstaculiza los esfuerzos por romper la cadena de transmisión de COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32183864

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

SINGAPUR

Hospital terciario en Singapur. 1700 camas. Medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia por COVID-19.

Reducen la cirugía electiva. Mantienen la cirugía ambulatoria, por cáncer y la urgente.

En paciente con COVID-19 o sospecha, la cirugía se practica en quirófanos de aislamiento.

En pacientes con COVID-19 o sospecha, sólo se realizó cirugía de urgencia. Preferible, si fue posible, esperar a resultados de prueba diagnóstica. En pacientes con COVID-19 confirmado que requerían cirugía de urgencia (cáncer o cardíaca) se reevaluó el balance beneficio riesgo de proceder o retrasar la intervención.

Se debe retirar todo el material innecesario de quirófano y cubrir con plásticos el instrumental y tecnologías necesarias.

En madres con COVID-19 o sospecha, tras el parto, el neonato fue tratado en sala aparte por el equipo de neonatología.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/32162212

SUECIA

Las manifestaciones clínicas en niños con COVID-19 son generalmente menos graves que en adultos, siendo los niños pequeños los más vulnerables y críticos a la infección.

SUECIA, CHINA

Resultados:

Son escasos los datos iniciales sobre la carga de COVID-19 en niños.

a) Series de casos (incluyó 2.135 pacientes pediátricos con COVID-19) desde el 16 de enero de 2020 hasta el 8 de febrero de 2020 para identificar las características epidemiológicas y los patrones de transmisión de pacientes pediátricos con (COVID-19) en China.

728 (34,1%) casos confirmados por laboratorio, 1.407 (65,9%) casos sospechosos [mediana de edad de todos los pacientes fue de 7 años (RIQ: 2-13 años)]. 1208 pacientes de casos (56,6%) eran niños.

La mediana del tiempo desde el inicio de la enfermedad hasta el diagnóstico fue de 2 días (rango: 0-42 días).

El 4% de los casos confirmados virológicamente tenían infección asintomática, y esta tasa casi con certeza subestima la tasa real de infección asintomática porque es improbable que muchos niños asintomáticos sean examinados.

Entre los niños sintomáticos, el 5% tenía disnea o hipoxemia (un porcentaje sustancialmente más bajo que en adultos), y el 0.6% progresó a síndrome de dificultad respiratoria aguda o disfunción del sistema multiorgánico (una tasa que también es menor que la observada en adultos).

Los niños mostraron una mayor afectación del tracto respiratorio superior (incluido el transporte nasofaríngeo) en lugar de afectación del tracto respiratorio inferior

Los bebes y niños en edad preescolar tenían más probabilidades que los niños mayores de tener manifestaciones clínicas graves.

b) Revisión sistemática de 45 estudios (artículos científicos y cartas) obtenidos en las bases de datos MEDLINE y Embase (1 de enero y 1 marzo 2020).

La revisión mostró que los niños hasta ahora han representado entre el 1% y 5% de los casos diagnosticados de COVID-19. A menudo la enfermedad es más leve que los adultos y las muertes han sido extremadamente raras.

Los hallazgos diagnósticos han sido similares a los de los adultos, siendo prevalente la fiebre y síntomas respiratorios, pero parece que menos niños han desarrollado neumonía severa.

c) 25 casos pediátricos confirmados de COVID-19. Se analizaron las manifestaciones clínicas, los datos de laboratorio y radiológicos, los tratamientos y los resultados. La relación niño / niña fue de 1.27: 1. La mediana de edad era 3 años. Los casos de COVID-19 en niños <3 años, 3-6 años y pacientes ≥6 años fueron 10 (40%), 6 (24%) y 9 (36%), respectivamente. Los síntomas más comunes al inicio de la enfermedad fueron fiebre (13 [52%]) y tos seca (11 [44%]). Las imágenes de TC de tórax mostraron normalidad esencial en 8 casos (33,3%), afectación unilateral de los pulmones en 5 casos (20,8%) y afectación bilateral en 11 casos (45,8%). Los diagnósticos clínicos incluyeron infección del tracto respiratorio superior (n = 8), neumonía leve (n = 15), y casos críticos (n = 2). Dos casos críticos (8%) recibieron ventilación mecánica invasiva, corticosteroides e inmunoglobulina. Los síntomas en 24 (96%) de 25 pacientes fueron aliviados.

 

Conclusiones:

a) Los niños sin confirmación virológica tenían más probabilidades de tener una enfermedad grave que los niños a los que se detectó COVID-19, posiblemente porque sus síntomas fueron causados por otros patógenos.

Hay subpoblaciones de niños con un mayor riesgo (bebes y niños en edad preescolar) Los niños de todas las edades parecían susceptibles a COVID-19, y no hubo diferencias significativas de sexo.

Los niños pueden desempeñar un papel importante en la transmisión viral en la comunidad.

b) La enfermedad por coronavirus 2019 en niños, parece tener un curso de la enfermedad más leve y un mejor pronóstico que los adultos. Las muertes fueron extremadamente raras.

c) Niños menores de 3 años representaron los casos mayoritarios y más críticos que exigió atención adicional durante el tratamiento de hospitalización y cuidado en el hogar.

 

Referencias bibliográficas:

https://pediatrics.aappublications.org/content/early/2020/03/16/peds.2020-0702.1

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/apa.15270

https://link.springer.com/content/pdf/10.1007/s11596-020-2172-6.pdf

SUIZA

COVID19 – A partir del estudio de células epiteliales humanas de la vía aérea (en laboratorio), se ha observado que SARS-CoV-2 se replica de manera más eficiente que el SARS-CoV a temperaturas más bajas.

DINAMARCA, SUIZA

Resultados:

Se emplea un modelo de cultivo de células epiteliales de las vías respiratorias humanas (hAEC) para investigar el impacto de la temperatura ambiente que se encuentra en el tracto respiratorio superior e inferior, 33 ° C y 37 ° C, respectivamente, sobre la cinética de replicación viral y la respuesta inmune innata del huésped durante las infecciones por SARS-CoV-2 y SARS-CoV.

A 37 ° C, el SARS-CoV y el SARS-CoV-2 se replicaron de manera igualmente eficiente durante las primeras 48 horas, tras lo cual, el SARS-CoV mostró títulos de liberación viral hasta 10 veces más altos que el SARS-CoV -2.

A 33 ° C SARS-CoV-2 mostró títulos de hasta 100 veces más altos que el SARS-CoV. La replicación del SARS-CoV a 33 ° C se vio significativamente afectada y retrasada hasta 72 horas después de la infección.

La titulación del virus liberado reveló que a 37 ° C, el SARS-CoV era menos sensible al IFN tipo I que al IFN tipo III. Sin embargo, a 33 ° C, donde su dinámica de replicación se retrasa, el SARS-CoV mostró una sensibilidad similar a los IFN de tipo I y III. En contraste, el SARS-CoV-2 parecía igualmente sensible a IFN-alfaA/D e IFN-lambda3 a 37 ° C, mientras que expuesto a IFN-alfaA/D se veía notablemente menos afectado que expuesto a IFN-lambda3 a 33 ° C.

 

Conclusiones:

LSARS-CoV-2, en contraste con el SARS-CoV, se replica más eficientemente a las temperaturas que se encuentran en el tracto respiratorio superior, y mostró una mayor sensibilidad a los IFN tipo I y tipo III que el SARS-CoV.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2020.04.27.062315v1

 

Resultados del estudio Europeo multicéntrico: Anosmia y alteraciones del gusto, síntomas en pacientes con enfermedad de COVID-19, su prevalencia e impacto en la calidad de vida, aspectos a tener en cuenta.

ESPAÑA, FRANCIA, BÉLGICA, CANADÁ, ITALIA, SUIZA

Resultados:

Resultados del Estudio Europeo sobre la presencia de alteraciones olfativas y gustativas e impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19

Estudio Europeo que incluye 417 pacientes con COVID-19 no graves de 12 hospitales, confirmados por laboratorio de infección por COVID-19. (263 mujeres). Analiza la aparición de disfunciones olfativas y gustativas en pacientes mediante la cumplimentación del cuestionario sobre aspectos sobre capacidades olfativas y gustativas de la Encuesta Nacional de Salud y con la versión corta del cuestionario sobre trastornos Olfativas-percepción de impacto negativo [s-QOD-NS], analiza su impacto en la calidad de vida de los pacientes con COVID-19 atribuida a estas alteraciones.

El 85,6% y el 88,0% de los pacientes refieren disfunciones olfativas y gustativas, respectivamente. Existe asociación significativa entre ambos trastornos (p=<0,001). Las mujeres están significativamente más afectadas por disfunciones olfativas y gustativas que los hombres (p = 0.001).

Presencia de alteraciones del olfato:

Un total de 357 pacientes (85,6%) tenían disfunción olfatoria relacionada con la infección. En el 11,8% de los casos, la disfunción olfatoria aparece antes que otros síntomas y persiste en el 63% de los casos, después de la resolución de otros síntomas.

El impacto negativo de la disfunción olfativa en la calidad de vida del paciente se determina con las puntuaciones en el cuestionario sQO-NS son significativamente más bajas, en pacientes con anosmia autoreferida en comparación con individuos sin anosmia o presuntos hipómicos (p = 0.001).

El impacto de las alteraciones en la calidad de vida de los pacientes es:

Versión corta del cuestionario de alteraciones olfatorias- declaraciones negativas
Sqqd-NS Short versión of Questionnaire of olfactory Disorders-Negative Statements. Anosimia Hiposmico No pérdida olfato
Cambios en mi sensación de olfato me aisla socialmente 1,68 ± 0,91* 2,34 ± 0,75 2,53 ± 0,65
Los problemas con mi sentido del olfato tienen un impacto negativo en mis actividades sociales diarias 1,37 ± 0,93* 2,11 ± 0,84 2,56 ± 0,69
Los problemas con mi sentido del olfato me ponen más irritable 1,46 ± 0,92* 2,21 ± 0,82 2,64 ± 0,59
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos 1,30 ± 1,09* 2,12 ± 0,99 2,31 ± 1,04
Debido a los problemas con mi sentido del olfato como menos que antes (pérdida de apetito) 1 ± 0,88 * 1,59 ± 0,97 2,36 ± 0,90
Debido a los problemas con mi sentido del olfato tengo que hacer mayor esfuerzo para relajarme 1,67 ± 0,88* 2,91 ± 0,79 2,61 ± 0,60
Me temo que nunca podré acostumbrarme a los problemas con mi sentido del olfato 0,73 ± 0,86* 1,90 ± 1,06 2,06 ± 1,19
Puntuación total SQQD-NS 9,15 ± 4,60* 14,44 ± 4,59 13,6 ± 8,17
sQOD-NS es un cuestionario de resultados de 7 ítems reportado por el paciente que incluye preguntas sociales, de alimentación, de molestia y de ansiedad.
Los ítems se clasifican en una escala de 0-3, con puntuaciones más altas que reflejan una mejor calidad de vida específica del olfato. La puntuación total varía de 0 (impacto grave en la calidad de vida) a 21 (sin impacto en la calidad de vida) [9].

El ítem y las puntuaciones totales de sQOD-NS difieren significativamente entre los pacientes con presunta anosmia en el momento de la evaluación y aquellos con presunta hiposmia o sin disfunción olfatoria (* p = 0.001). Abreviaturas: LS = pérdida de olfato; sQOD-NS = Versión corta del cuestionario de trastornos olfativos-declaraciones negativas

 

Presencia de alteraciones del gusto:

Un total de 342 pacientes (88.8%) refieren trastornos gustativos, que se caracterizan por el deterioro de las modalidades de sabor: salado, dulce, amargo y agrio. 32 pacientes por no recordar si tenían alteración gustativa, no son considerados en la evaluación de la prevalencia de estas alteraciones. La alteración gustativa consiste en el 78,9% de los casos consiste en una capacidad reducida/discontinua del gusto y para en el 2,1% de los pacientes en una distorsión de la capacidad gustativa.

Presentan disfunción olfatoria y / o gustativa residual, entre los pacientes curado el 53.9% tiene disfunción olfatoria aislada, el 22.5% disfunción gustativa aislada y el 23.6% presenta ambas alteraciones.

 

Conclusiones:

Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en pacientes europeos con COVID-19, que pueden no tener síntomas nasales asociados. Las alteraciones de aparición repentina olfativas y gustativas deben ser reconocidas como síntomas importantes de la infección por COVID-19

 

Referencias bibliográficas:

https://www.entnet.org/sites/default/files/uploads/lechien_et_al._-_covid19_-_eur_arch_otorhinolaryngol_.pdf

CEBM

Actualmente no existe un modelo clínico fiable y aplicable o un sistema de puntuación para predecir los resultados o informar las decisiones con respecto al ingreso hospitalario de pacientes con COVID-19. Características de los pacientes con asociaciones informadas con malos resultados son: aumento de la edad, sexo masculino, tabaquismo y comorbilidades (hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas y cáncer).

CEBM

Resultados:

En personas de la comunidad con sospecha o COVID-19 confirmado, ¿existen características demográficas, síntomas o signos que sean factores predictores de necesidad de ventilación o atención en UCI o para de mortalidad por todas las causas a 30 días? 20/04/2020. Seleccionan 5 guías clínicas y 4 revisiones sistemáticas. No informan la evaluación de la calidad de las guías. Para las RRSS emplean AMSTAR-2.

Las RRSS ofrecen un variado abanico de modelos. Pero, o se ciñen a la edad pediátrica (2 de ellas), o presentan modelos de discutible aplicación en el Reino Unido.

Además los modelos no se informaron correctamente. Todos tenían un alto riesgo de sesgo (probablemente demasiado optimista), algunos modelos no se validaron internamente y ninguno había sido validado externamente, por lo que las predicciones de los modelos podrían ser inadecuadas cuando se aplican en la práctica diaria.

Ninguna de las guías clínicas discute el uso de una herramienta o sistema de puntuación. Dos guías informan características de pacientes similares y superpuestas que tienen alguna evidencia de que están asociadas con peor pronóstico: aumento de la edad, sexo masculino, tabaquismo, comorbilidades que incluyen enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, enfermedad hepática crónica, obesidad, inmunosupresión y cáncer. Estas pruebas derivan principalmente de series de casos y estudios de cohortes predominantemente de China, principalmente de atención secundaria y, por lo tanto, de aplicabilidad limitada en el entorno de atención primaria del Reino Unido.

Una guía describe, para los médicos en atención primaria, tres herramientas específicas: CRB65, ROTH y NEWS2. Ninguna ha sido validada con pacientes COVID-19.

 

Conclusiones:

Algunas características demográficas y condiciones de comorbilidad se asocian con un peor resultado de COVID-19. No son fiables como predictores para indicar qué pacientes requieren ingreso hospitalario. Los médicos de cabecera tendrán que confiar en el juicio clínico combinado con una comprensión de qué evidencia está disponible.

No se encontraron pruebas con respecto a los signos físicos asociados con la mortalidad o la necesidad de ingreso hospitalario.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/what-clinical-features-or-scoring-system-if-any-might-best-predict-a-benefit-from-hospital-admission-for-patients-with-covid-19/

La N-acetilcisteína (NAC) se ha propuesto para su uso en la terapia y / o prevención de varias enfermedades respiratorias y de enfermedades que involucran un estrés oxidativo, incluido COVID-19. Una búsqueda el 3 de abril de 2020 no identificó evidencia científica alguna del uso de NAC frente a COVID-19. En este contexto, la administración de NAC para el tratamiento frente a COVID-19 debería realizarse en el ámbito de un proyecto de investigación clínica.

CEBM

Resultados:

N-acetilcisteína (NAC): efectividad en el tratamiento de COVID-19.

NAC es un fármaco mucolítico para enfermedades respiratorias crónicas. Perfil de seguridad bien establecido. Uso por vía oral a dosis de 600 mg / día como mucolítico.

Entorno hospitalario: uso como antídoto para la sobredosis de paracetamol (formulación IV a dosis de hasta 150 mg / kg). En formato nebulizado en pacientes con enfermedad broncopulmonar aguda (neumonía, bronquitis, traqueobronquitis). In vitro, los derivados de cisteína actúan rompiendo puentes disulfuro entre macromoléculas, lo que conduce a una reducción en la viscosidad del moco.

A dosis más altas (≥1200 mg), actúa como antioxidante (síntesis de glutatión). Esto reduce la formación de citocinas proinflamatorias, como IL-9 y TNF-α, y también tiene propiedades vasodilatadoras al aumentar los niveles de GMP cíclicos y al contribuir a la regeneración del factor relajante derivado del endotelio. Este potencial mecanismo antioxidante es el que ha despertado interés con la actual pandemia de COVID-19 y si esto podría ser útil en entornos comunitarios.

NAC y sus propiedades antioxidantes

Con base en una serie de casos pequeños (n = 198), los pacientes con COVID-19 tuvieron un aumento de los niveles de glutatión reductasa (GR) en alrededor del 40% de los pacientes con COVID-19.

Los experimentos in vitro e in vivo muestran que NAC aumenta los niveles de GSH que reducen la carga viral al inhibir la replicación viral de varios virus por ejemplo, gripe A (H3N2 y H5N1). Sin embargo, estos modelos sugieren que cualquier eficacia terapéutica (efecto protector débil o nulo en algunos modelos) de NAC probablemente dependerá de la cepa.

Datos limitados de ensayos clínicos para justificar su uso en COVID-19

La mayoría de los estudios clínicos en los que se ha utilizado NAC tienden a centrarse en su uso como mucolítico.

Evidencia como antioxidante contra la influenza y otras infecciones virales agudas del tracto respiratorio: limitada y se relaciona con pequeños ensayos clínicos aislados.

Un ECA (n = 262) mostró que NAC (600 mg dos veces al día durante 6 meses) atenuó la gravedad (autoinformada) de la gripe (virus A / H1N1) y episodios similares a la gripe (evaluados por la duración de tiempo en la cama), particularmente en personas mayores de alto riesgo, en comparación con placebo. No se describieron muertes ni casos de hospitalización en ninguno de los grupos.

En un ECA en China (n = 39) con pacientes hospitalizados con neumonía adquirida en la comunidad, la adición de altas dosis de NAC (1200 mg / día durante 10 días) a la atención habitual sugirió una mejora en los parámetros de estrés oxidativo, factores inflamatorios pero no radiológicos. No se informaron resultados clínicos.

 

Conclusiones:

Los datos preclínicos sugieren que la NAC y sus propiedades antioxidantes pueden tener un uso en la terapia y / o prevención de infecciones respiratorias virales agudas, incluida la influenza. Sin embargo, es probable que la eficacia terapéutica de NAC sea dependiente de la cepa.

La evidencia de ensayos clínicos para el uso de NAC como antioxidante en la gripe y otras infecciones virales agudas del tracto respiratorio es muy limitada.

No encontramos ninguna evidencia específica para el uso de N-acetilcisteína frente a COVID.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/n-acetylcysteine-a-rapid-review-of-the-evidence-for-effectiveness-in-treating-covid-19/

Trasladar las pruebas de diagnóstico para COVID-19 de los entornos de laboratorio al punto de atención es potencialmente transformador en la tasa y cantidad de pruebas que podrían realizarse. Algunos dispositivos muestran una alta precisión de diagnóstico durante las pruebas controladas, pero actualmente no se cuenta con datos de rendimiento de entornos clínicos. Es también recomendable adaptar las pruebas a la población óptima y el papel de dichas pruebas para la adopción de las decisiones más adecuadas posteriormente.

CEBM

Resultados:

Pruebas para el punto de atención de pacientes, de tipo molecular y anticuerpos para la detección, diagnóstico y seguimiento de COVID-19. 7 de abril de 2020.

Actualmente, la mayoría de las pruebas de COVID-19 se realizan en el entorno de laboratorio. La realización de pruebas en el punto de atención para el diagnóstico de COVID-19 aumentan el alcance diagnóstico, reducen el tiempo para obtener un resultado, respaldan la identificación temprana de personas con COVID-19 y el uso apropiado de los recursos de aislamiento, así como las medidas de control de infecciones.

La prueba de referencia actual para el diagnóstico de infección activa por COVID-19 es la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa en tiempo real (rRT-PCR).

Las pruebas a realizar en el punto de atención, de tipo molecular, utilizan la misma metodología básica que el análisis de laboratorio, pero esencialmente automatizan un número variable de los pasos requeridos. Como pueden realizarse en entornos cercanos al paciente en lugar de en el laboratorio, se espera que puedan proporcionar el resultado en un tiempo más corto.

Los autores han identificado 6 pruebas moleculares para realizar en el punto de atención y 5 basadas en anticuerpos [https://www.cebm.net/wp-content/uploads/2020/04/POCT-Covid19-Tables.pdf]. Ninguna basada en antígenos.

Diagnóstico molecular:

Todas las pruebas requieren la preparación de la muestra, lo que implica colocar la muestra de hisopo en un medio de transporte viral y pipetear una proporción de la muestra en un cartucho de un solo uso. Este paso de preparación generalmente se toma en aproximadamente dos minutos, pero puede tomar de 5 a 10 minutos para algunos dispositivos.

El almacenamiento de la mayoría de los cartuchos requiere refrigeración y, por tanto, tiempo para equilibrarse a temperatura ambiente. Algunas pueden almacenarse a temperatura ambiente antes de su uso.

El tiempo hasta la obtención del resultado varía entre 13 minutos y 45 minutos.

Diagnóstico mediante anticuerpos:

Todos los ensayos detectan la presencia de IgG e IgM de sangre completa, suero o plasma.

Implican pipetear unas pocas gotas de sangre de un dedo o una vena en el inmunoensayo, seguido de un par de gotas de solución tampón, con el resultado mostrado (como líneas similares a una prueba de embarazo) en 10-15 minutos. Todos usan cartuchos desechables de un solo uso, y la mayoría se pueden almacenar a temperatura ambiente.

El estándar de referencia es la prueba de RT-PCR. La precisión diagnóstica se obtuvo de pruebas clínicas, que estima 89% de sensibilidad y 91% de especificidad entre 525 muestras de pacientes.

 

Conclusiones:

Se está desarrollando un número cada vez mayor de dispositivos de diagnóstico para COVID-19 en el punto de atención.

Hay dispositivos que pueden ser más adecuados para diagnosticar nuevos casos de infección, mientras que otros, como los que evalúan la presencia de anticuerpos, son más adecuados para determinar si un individuo ha sido infectado previamente.

Es probable que este último escenario sea de suma importancia para identificar a los trabajadores de la salud que pueden haberse recuperado de la infección inicial, para determinar la idoneidad para regresar a los servicios de salud de primera línea.

También puede ayudar informar las estrategias de salud pública al final de los períodos de aislamiento o cuando las restricciones de distanciamiento social se relajan.

Es importante destacar que hay poca información actual que informe sobre el rendimiento diagnóstico de estos dispositivos utilizando muestras clínicas tomadas de entornos comunitarios. Por lo general, se puede esperar que el rendimiento del diagnóstico sea menor en entornos clínicos que cuando se usan muestras enriquecidas en un entorno de laboratorio controlado.

También debe tenerse en cuenta que el estándar de referencia pueden ofrecer resultados falsos negativos. Esto es relevancia ya que la clasificación errónea en el estándar de referencia puede afectar aparentemente al rendimiento diagnóstico del resto de pruebas. Otras consideraciones que pueden influir en el rendimiento incluyen factores como la calidad de la muestra respiratoria recolectada, el momento de tiempo durante la infección cuando se recolecta la muestra y el manejo y almacenamiento de la muestra antes del análisis.

Tener presente que:

En el caso de un despliegue a gran escala en la comunidad, es probable que cualquier disminución en el rendimiento del diagnóstico tenga serias consecuencias, ya sea para proporcionar una falsa seguridad a los casos infectados o para diagnosticar en exceso a las personas negativas para la enfermedad. También hay poca evidencia sobre las consecuencias psicológicas y conductuales de conocer el estado de inmunidad, ya sea que se diagnostique correctamente o no.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/molecular-and-antibody-point-of-care-tests-to-support-the-screening-diagnosis-and-monitoring-of-covid-19/

En pacientes con problemas graves se debe mantener et tratamiento hipotensor. En personas con alteraciones leves o en espera de beneficios a largo plazo, la supresión puede estar indicada. Finalizada la infección, se retomará la terapia farmacológica.

CEBM

Resultados:

Actualizado a 31 de marzo de 2020.

Se ha sugerido que pueden ser de utilidad en el manejo del paciente COVIDD-19:

  • los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (inhibidores de la ECA-1), como enalapril y ramipril,
  • y los antagonistas de los receptores de angiotensina como el candesartán y el valsartán.

 

Pero no hay pruebas de su eficacia ni balance beneficio-riesgo.

Revisan la farmacología de estos medicamentos y los mecanismos por los cuales el virus infecta las células y emiten conclusiones sobre si estos medicamentos deben usarse mientras se está a la espera de los resultados de los ensayos clínicos.

¿Estos medicamentos desempeñan algún papel en el tratamiento de COVID-19? y ¿Las personas que actualmente toman estos medicamentos deben dejar de tomarlos antes de una infección o cuando ocurre una infección?.

  1. Las acciones de los inhibidores de la ECA y los BRA son complejas, y los resultados generales de su uso en el contexto de COVID-19 son difíciles de predecir.
  2. COVID-19 presenta unas glicoproteínas de pico o espículas en superficie que le permiten entrar en las células huésped. Aprovechan la acción de la enzima convertidora de angiotensina (ACE-2), expresada en las membranas celulares (incluyendo alveolares pulmonares).
  3. Reducir la actividad de ACE-2 en las membranas celulares teóricamente podría reducir la capacidad de COVID-19 para penetrar en las células. Sin embargo, los inhibidores de ACE-1, como enalapril y ramipril, no inhiben la ACE-2.
  4. No está claro si tal regulación positiva sería deseable o no.

 

Conclusiones:

Se desconoce el balance beneficio riesgo de estos fármacos en pacientes con COVID-19.

No es prudente instituir ninguna terapia farmacológica sobre la base de una hipótesis mecanicista no probada, ya que los daños inesperados pueden ser mayores que los beneficios esperados.

Se sugiere que no es prudente usar inhibidores convencionales de ACE-1 o BRA para tratar COVID-19.

A los pacientes que ya están tomando inhibidores de la ECA-1 o ARA se les recomienda continuar tomando sus medicamentos. Consejo de Hipertensión de la Sociedad Europea de Cardiología y Colegio Americano de Cardiología.

Pacientes con hipertensión grave o insuficiencia cardíaca crónica, antes de una infección:

  • Continuar el tratamiento antes de una infección. Los paciente en quienes es más probable que estos medicamentos sean beneficiosos son aquellos en quienes es probable que se necesite un tratamiento continuo, y en quienes los efectos adversos de COVID -19 son más probables. En ausencia de más información, tales pacientes probablemente deberían continuar tomando sus medicamentos.

Y el tratamiento durante una infección:

  • Continuar el tratamiento durante una infección. Probablemente sea mejor aceptar los beneficios comprobados de la terapia continua para la enfermedad cardiovascular grave y continuar la terapia con inhibidores de la ECA o BRA si ocurre una infección aguda, incluso a riesgo incierto de daños.

Pacientes con diabetes leve o enfermedad cardiovascular o ambos toman estos medicamentos por sus beneficios a largo plazo. Retirarlos durante una infección aguda causará poco daño y es razonable.

Quienes obtienen un beneficio marginal de estos medicamentos, pero que corren un alto riesgo de infección debido a la exposición (por ejemplo, trabajadores de la salud jóvenes) pueden razonablemente dejar de tomar estos medicamentos durante la epidemia.

Al recuperarse de la infección, el tratamiento debe continuarse o reanudarse, según corresponda.

Este consejo, debe revisarse cuando los resultados de la extracción de datos de registros de pacientes o ensayos clínicos estén disponibles.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/angiotensin-converting-enzyme-ace-inhibitors-and-angiotensin-receptor-blockers-in-covid-19/

No hay pruebas de la efectividad y seguridad de las terapias antivirales para COVID-19. La ribavirina no ha mostrado, de manera concluyente, ser efectiva y puede causar eventos adversos dañinos. Las investigaciones futuras pueden centrarse en otros fármacos candidatos para la terapia antiviral.

CEBM

Resultados:

¿Cuál es la efectividad y seguridad de cualquier tratamiento antiviral y / o anticuerpo monoclonal actualmente disponible para tratar (COVID-19)?

¿Cuál es la efectividad y seguridad de las terapias antivirales actualmente disponibles que se usan para tratar otras infecciones por coronavirus? Incluyeron 54 estudios en la revisión de estas preguntas.

Un ensayo encontró que el tratamiento profiláctico con ribavirina redujo estadísticamente significativamente el riesgo de infección por MERS en personas que habían estado expuestas al virus.

21 estudios informaron de las tasas de ingreso en UCI en pacientes hospitalizados SARS o MERS. Ninguno informó resultados estadísticamente significativos a favor o en contra de las terapias antivirales.

40 estudios informaron de las tasas de mortalidad en pacientes hospitalizados con SARS o MERS. Un estudio de cohortes (MERS) y un estudio retrospectivo (SARS) encontraron un aumento estadísticamente significativo en la tasa de mortalidad para los pacientes tratados con ribavirina.

Dieciocho estudios informaron posibles efectos adversos relacionados con la administración de ribavirina: síntomas gastrointestinales, anemia y función hepática alterada. Estudios con pacientes infectados por COVID-19:

3 estudios: un informe de caso y dos series de casos.

Hombre de 35 años, primer estadounidense diagnosticado con COVID-19. Tratado inicialmente con vancomicina y cefepima por sospecha de neumonía adquirida en la comunidad. Tras confirmación de laboratorio de infección por COVID-19, suspendieron antibióticos y se le administró remdesivir 7 días después del ingreso inicial en el hospital. Al final del estudio, el paciente permaneció hospitalizado con la mayoría de los síntomas resueltos.

Las dos series de casos (4 y 138 pacientes) se realizaron en China. Pacientes hospitalizados con diagnóstico clínico y posteriormente confirmado por pruebas de laboratorio. Edad entre 19 y 68 años, con una variedad de comorbilidades que incluyen enfermedad cardiovascular, enfermedad renal o hepática crónica, EPOC y diabetes. Resultados no concluyentes.

Se están desarrollando ensayos en humanos para COVID-19 en China (lopinavir / ritonavir, arbidol (umifenovir), darunavir, cobicstat y ASC09 / ritonavir, lopinavir / ritonavir con medicamentos tradicionales chinos (TCM)).

 

Conclusiones:

Los resultados no son concluyentes sobre la efectividad de los medicamentos antivirales en el tratamiento de las infecciones por coronavirus.

La administración de ribavirina se relaciona con el posible desarrollo de anemia y alteración de la función hepática. Con las pruebas existentes no se ha puesto de manifiesto un efecto beneficioso y, de hecho, pueden causar efectos adversos dañinos.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/effectiveness-and-safety-of-antiviral-or-antibody-treatments-for-coronavirus/

Estudios in vitro informan de actividad antiviral de CQ e HCQ contra COVID-19.

CEBM

Resultados:

Revisan resultados de investigaciones (25 de marzo de 2020):

In vitro

Inhiben la actividad de COVID-19. Hidroxicloroquina (HCQ) mayor actividad inhibitoria que cloroquina (CQ).

In vivo

Pruebas muy limitadas.

El estudio francés informa que quien recibe HCQ reduce en el tiempo el aclaramiento del virus. A los pacientes que se añadió azitromicina, el tiempo se acortó más.

Limitaciones de estas investigaciones

Centran el análisis en las serias limitaciones del estudio realizado en Francia. Mencionan la falta de resultados de todos los estudios registrados en China.

Mecanismo biológico de la cloroquina

La CQ puede reducir la glucosilación de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2). Así evita que COVID-19 se una efectivamente a las células huésped. Hay investigadores que plantean la hipótesis de que la CQ podría bloquear la producción de citocinas proinflamatorias (como la interleucina-6), bloqueando así la vía que posteriormente conduce al síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).

Efectos secundarios de la cloroquina

Perfil de seguridad bien establecido. Se ha informado: malestar gastrointestinal con la ingesta de HCQ. Toxicidad retiniana descrita con el uso a largo plazo de CQ y HCQ y con la sobredosis de estos medicamentos. Descritos casos aislados de miocardiopatía y trastornos del ritmo cardíaco causados por el tratamiento con CQ. Evitar CQ en pacientes con porfiria.

Tanto CQ como HCQ se metabolizan en el hígado con la excreción renal de algunos metabolitos, por lo tanto, deben prescribirse con cuidado en personas con insuficiencia hepática o renal.

 

Conclusiones:

Estudios in vitro informan de actividad antiviral de CQ e HCQ contra COVID-19.

Los datos in vivo, se limitan actualmente a un estudio con limitaciones considerables. Sobre la base de la evidencia débil disponible hasta la fecha, las pautas de tratamiento ya han incorporado el uso de CQ / HCQ para ciertos pacientes con COVID-19. La investigación adicional debe abordar la dosis óptima y la duración del tratamiento, y explorar los efectos secundarios y los resultados a largo plazo.

Existe un mayor riesgo de efectos secundarios en presencia de insuficiencia renal y hepática, y ha habido informes aislados de lesiones renales y hepáticas que causan la enfermedad COVID-19.

Registrados más de veinte ensayos clínicos in vivo para evaluar el uso de CQ e HCQ para el tratamiento de COVID-19.

Las contraindicaciones para el uso de estos medicamentos deben verificarse para cada individuo antes del tratamiento. La evidencia empírica sugiere que la HCQ tiene un mejor perfil de seguridad y, por lo tanto, podría ser preferible centrar los esfuerzos de investigación en este metabolito menos tóxico.

 

Referencias bibliográficas:

https://www.cebm.net/covid-19/chloroquine-and-hydroxychloroquine-current-evidence-for-their-effectiveness-in-treating-covid-19/

COCHRANE

Ante una sospecha de embolia pulmonar en paciente con COVID-19, no se dispone de criterios específicos para esta situación clínica definidos, para la indicación de TC.

COCHRANE

Resultados:

Revisión Cochrane que analiza si existen criterios específicos de indicación de la evaluación con TC en los pacientes con COVID-19 y una sospecha de embolia pulmonar.

En una serie de 1008 pacientes con una neumonía por COVID-19 de Wuhan se identificó a 25 pacientes a los que se realizó una evaluación con angiografía pulmonar por TC por sospecha de Embolia pulmonar (EP) aguda, en 10 de ellos se diagnosticó COVID-19 por criterios clínicos al dar negativo en la PCR, en casi la mitad de los casos presentan patologías asociadas.

En todos los pacientes con sospecha se detectó una elevación del D-dímero. Y ésta fue significativamente superior en el grupo con confirmación de EP. El Valor Dímero D: (Mediana: 11,07 microgr/L; RIQ: 7,12-21,66) comparado con los 15 pacientes sin confirmarse la presencia de embolia pulmonar en TC. (Mediana: 2,44 microgr/L; RIQ: 1,68-8,34 microgr/L); p=<0,05).

 

Conclusiones:

Ante una sospecha de embolia pulmonar en paciente con COVID-19, no se dispone de criterios específicos para esta situación clínica definidos, para la indicación de TC.

  • No se dispone de información fiable sobre la incidencia de embolia pulmonar (EP) en pacientes con COVID-19.
  • En una serie retrospectiva de pacientes se sospechó de una embolia pulmonar en el 2,5% de los casos y solo se hizo una confirmación en la mitad con una angiografía pulmonar por TC.
  • La única característica clínica que fue diferente entre los pacientes en los que se confirmó el diagnóstico y en los que no fue la evaluación de los niveles de D-dímero.
  • No se dispone de criterios clínicos que permitan definir la indicación de una TC en pacientes con COVID-19 y una sospecha de Embolia Pulmonar.

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/es/recursos/evidencias-covid-19/en-los-pacientes-con-covid-19-y-una-sospecha-de-embolia-pulmonar-

El valor del Dímero-D está asociado a la gravedad de los pacientes con COVID-19.

COCHRANE

Resultados:

El valor D-dímero está asociado a la gravedad de los pacientes con la COVID-19

Los investigadores evaluaron 5 estudios en los que se ofrecieron valores de D-dímero tanto para pacientes con una evolución leve como grave de la enfermedad.

  • En las series principales de pacientes con COVID-19 publicadas hasta la fecha, los pacientes con peor pronóstico han mostrado niveles de D-dímero mucho más altos que los pacientes con enfermedad menos grave. Serie de 1099 pacientes con confirmación de laboratorio de COVID-19 atendidos en 552 hospitales de 30 territorios chinos, y observó una mayor proporción de pacientes con un D-dímero por encima de los valores establecidos (0,5 mg/L) entre los que padecían una enfermedad más grave (59,6% frente a 43,2%; p = 0,002).
  • En una serie de pacientes un valor de D-dímero en el momento del ingreso mayor de 1,0 mg/L fue uno de los principales factores de mal pronóstico. En una serie de 191 pacientes con COVID-19 mostró que un valor de D-dímero mayor que 1,0 mg/L en el momento de ingresar fue una de las principales variables predictoras de mortalidad (OR: 18,42; IC95% 2,64-128,55; p = 0,0033). (Mediana 5,2 mg/L; RIQ: 1,5- 21,0 mg/L frente a 0,60 mg/L; RIQ: 0,3-1 mg/L; p < 0,001).
  • En estos estudios también se ha observado un mayor tiempo de protrombina entre los pacientes más graves.

 

Conclusiones:

El valor del Dímero-D está asociado a la gravedad de los pacientes con COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/es/recursos/evidencias-covid-19/el-valor-d-d%C3%ADmero-est%C3%A1-asociado-la-gravedad-de-los-pacientes-con-la

La combinación de antivirales lopinavir-ritonavir (LPV/r) ha mostrado eficacia in vitro y en modelos animales frente a los virus SARS-CoV y MERS-CoV. El estudio LOTUS China es el primer ensayo clínico que ha explorado la eficacia y seguridad de LPV/r en pacientes con infección de COVID-19 y neumonía asociada. El ensayo no ha conseguido demostrar que la adición de LPV/r al cuidado estándar aporte un beneficio clínico en el perfil de pacientes analizado. Están en marcha otros ensayos clínicos que investigan LPV/r frente al COVID-19. LPV/r presenta un riesgo de interacción con gran cantidad de fármacos de múltiples grupos terapéuticos. Su capacidad para prolongar el intervalo QT es compartida por otras terapias propuestas frente al COVID-19, como son la hidroxicloroquina y la azitromicina. El perfil de efectos adversos de LPV/r incluye alteraciones gastrointestinales de carácter leve pero frecuente (diarrea, vómitos) y también raras aunque graves (pancreatitis).

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Resultados:

Combinación lopinavir-ritonavir (LPV/r) en la prevención y tratamiento del COVID-19.

LPV/r se describe como un inhibidor de la proteasa indicado en combinación con otros agentes para el tratamiento del VIH, el cual presenta efectos secundarios conocidos leves pero frecuentes (diarrea, náuseas, vómitos, hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia) e infrecuentes pero importantes (pancreatitis, prolongación del segmento QT).

LPV/r presenta capacidad de interacción con gran cantidad de fármacos de múltiples grupos terapéuticos.

LPV/r se investiga en la actualidad frente al COVID19 a través de numerosos ensayos clínicos. Una revisión sistemática ha identificado 15 proyectos activos a fecha 7 de marzo, registrándose la dosis de 400/100 mg cada 12 horas como posología más ensayada. Hasta el momento se cuenta únicamente con la información completa de un ensayo clínico. 199 pacientes con mediana de edad 58 años.

  • Intervención: LPV/r 400/100 mg cada 12h, vía oral, con cuidado estándar o solo el cuidado estándar, durante 14 días. El cuidado estándar incluía, cuando era necesario, oxígeno, ventilación invasiva y no invasiva, antibióticos, vasopresores, terapia de reemplazo renal y oxigenación por membrana extracorpórea.
  • Variables principal: tiempo hasta la mejora clínica, estimado según análisis por intención de tratar.
  • Variables secundarias: estado clínico a los días 7 y 14, mortalidad al día 28, duración de ventilación mecánica, duración de la hospitalización y el tiempo desde el inicio de tratamiento hasta la muerte.
  • Se midieron eventos adversos graves y la interrupción prematura del tratamiento. Un tercio de los pacientes recibieron corticoides. No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en el tiempo hasta mejora clínica de los dos grupos (mediana 16 días) [HR 1,31 IC95% (0,95 a 1,85)]. Tampoco se encontraron diferencias en la mortalidad, duración de hospitalización y oxigenoterapia, carga viral o tiempo hasta la muerte. Un 14% del grupo LPV/r no completó el tratamiento, si bien registraron menos eventos adversos graves que el grupo control, tales como insuficiencia respiratoria, fallo renal agudo o infección secundaria.

 

Conclusiones:

En pacientes adultos hospitalizados de COVID-19, LPV/r no ha mostrado un beneficio en comparación al cuidado estándar

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/sites/es.cochrane.org/files/public/uploads/COVID-19/cochrane_navarra_covid-19_lpv_r.pdf

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable? Es factible, pero no se recomienda. Revisión Cochrane y Posicionamiento de las Sociedades Científicas Americanas

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Resultados:

¿Es factible la ventilación artificial de varios pacientes de forma simultánea con un solo respirador? ¿Es recomendable?

  • Desde el punto de vista técnico, es factible ventilar varios pacientes con un solo respirador, aunque se desconocen los resultados en los pacientes que pueden derivarse de esta práctica.
  • La información de la que se dispone actualmente es muy escasa, ya que sólo existe un solo estudio en dos voluntarios sanos en los que se aplicó la ventilación con una máscara facial, y por tanto la aplicabilidad de los estudios en la práctica es mínima.
  • Si, por los retos que plantea la situación actual, se decide usar un respirador para la ventilación de más de un paciente deberán considerarse las siguientes especificaciones para garantizar un adecuado procedimiento:
    • Ventilación de múltiples pacientes con un solo ventilador administrando los Vt programados cuando las características de los pacientes sean similares (peso ideal, distensibilidad (compliance), resistencia)
    • Cuando los pacientes tengan características diferentes los Vt administrados también deben ser diferentes (a más diferencia en su distensibilidad y / o resistencia se aplicará más diferencia de Vt, PCO2 y PaO2)
    • La ventilación múltiple debería ser en modo controlado por presión (VCP) ya que es más segura

 

No hay estudios clínicos disponibles sobre la seguridad y efectividad del soporte respiratorio con ventiladores compartidos por dos o más pacientes. En ausencia de estudios clínicos, los estudios de laboratorio y en animales pueden al menos proporcionar una justificación para la acción durante la escasez crítica de ventiladores. Los datos de cuatro estudios que utilizan sustitutos pulmonares, animales y humanos sanos sugieren que compartir un solo ventilador parece ser factible en dos o cuatro sujetos similares. Sin embargo, es desafiante y muy arriesgado en pacientes reales cuya enfermedad evoluciona rápidamente y que requieren ajustes individuales del flujo de aire sobre los que los clínicos tienen limitado o no tienen control para ajustar durante el intercambio.

Además, los estudios con animales, pulmones artificiales o voluntarios sanos pueden no reflejar la naturaleza dinámica de los parámetros de ventilación en pacientes con dificultad respiratoria aguda grave. Además, los hallazgos también pueden no generalizarse a través de ventiladores con diferentes características. Por lo tanto, los proveedores de atención médica que se enfrentan a la escasez de ventiladores deben priorizar críticamente la selección de pacientes y monitorizarse continuamente la viabilidad al considerar el uso de un solo dispositivo para soportar múltiples pacientes.

Conclusiones:

Los ventiladores mecánicos están destinados dar soporte a un paciente; sin embargo, los proveedores de atención médica han informado que usan un solo dispositivo para ayudar a dos o cuatro pacientes durante la escasez de suministros provocada por brotes de enfermedades o eventos de víctimas en masa. Compartir el ventilador puede aumentar la capacidad de ventilación disponible durante una crisis, pero implica muchos desafíos técnicos, riesgos de seguridad y preocupaciones éticas

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/es/recursos/evidencias-covid-19/%C2%BFes-factible-la-ventilaci%C3%B3n-artificial-de-varios-pacientes-de-forma

https://assets.ecri.org/PDF/COVID-19-Resource-Center/COVID-19-Clinical-Care/COVID-ECRI_HTA_Single-Ventilator-Use-Multiple-Patients.pdf

La administración de TCZ en pacientes con COVID-19 debe enmarcarse exclusivamente en proyectos de investigación.

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Resultados:

Tocilizumab (TCZ) es un anticuerpo monoclonal recombinante humanizado que inhibe el efecto de la interleucina-6 (IL-6), involucrada en procesos inflamatorios y del sistema inmune.

En la actualidad no existen estudios con resultados disponibles acerca del uso de TCZ en pacientes con COVID-19, limitándose a información anecdótica en pacientes de China e Italia.

Hay proyectos en marcha, así en España se ha autorizado recientemente la realización de un ensayo clínico ensayo clínico fase II, aleatorizado, multicéntrico y abierto para analizar el uso de hidroxicloroquina y azitromicina con o sin TCZ.

El perfil de eventos adversos de TCZ viene condicionado por su efecto inmunodepresor, lo que conlleva un significativo riesgo de infecciones a considerar con detenimiento en pacientes con COVID-19.

En lo que respecta a posibles interacciones con otros fármacos, el Liverpool Drug Interactions Group está haciendo un seguimiento específico de las terapias experimentales para el COVID-19. Con relación a TCZ, se indica la necesidad de ajuste de dosis o monitorización cuando este se administra junto a linezolid, clozapina o azatioprina y su uso estaría contraindicado junto a evolocumab, adalimumab o basiliximab.

 

Conclusiones:

Actualmente no existe un tratamiento efectivo bien validado para el COVID-19.

  • Tocilizumab (TCZ) está autorizado en España para pacientes con afectación grave del síndrome de liberación de citoquinas (SLC) inducido por células T-CAR.
  • No existen ensayos clínicos con resultados disponibles acerca del uso de TCZ en pacientes con COVID-19.
  • El estudio de Xu et al. presenta importantes limitaciones en su diseño no experimental y no comparativo, por lo que sus hipótesis requieren confirmación.
  • Un análisis retrospectivo de 66 pacientes con tumores hematológicos y SLC grave tratados con TCZ sugiere un efecto beneficioso en un 70% de los analizados. Sin embargo sus limitaciones son de gran calado en población COVID-19 (entre otras, distinto perfil de paciente, sin grupo control, heterogeneidad de los estudios basales, confusión con efecto de corticoides y variable de eficacia post-hoc).
  • El efecto inmunosupresor de TCZ conlleva un significativo riesgo de infecciones que podría resultar perjudicial en pacientes con neumonía grave por COVID-19.

 

Referencias bibliográficas:

https://es.cochrane.org/sites/es.cochrane.org/files/public/uploads/COVID-19/cochrane_navarra_covid-19_tocilizumab.pdf